EE. UU. espera que China cumpla con los acuerdos sobre tierras raras o restaurará los aranceles

El secretario del Tesoro de EE. UU., Scott Bessent, ha expresado su deseo de que China cumpla con los compromisos adoptados sobre tierras raras o de lo contrario se expondrá a una restauración de los aranceles norteamericanos.

«No queremos romper relaciones con China, pero necesitamos reducir los riesgos. Han demostrado ser un socio poco fiable en muchos ámbitos», ha declarado Bessent en una entrevista con la cadena CNN.

Poco después, y ya en Fox News, Bessent ha avisado que EE. UU. está preparado para aumentar los aranceles a China si el país no cumple su compromiso.

«Los chinos se han apoderado de este mercado y, lamentablemente, en ocasiones han demostrado ser socios comerciales poco de fiar», ha indicado Bessent tras el acuerdo alcanzado el jueves entre los presidentes de ambos países, Donald Trump y Xi Jinping en Busan.

Cabe señalar que, tras la reunión, China anunció que suspendería doce meses el endurecimiento de sus restricciones a la exportación de tierras raras.

«Espero que podamos contar con ellos como socios más fiables «, ha el secretario del Tesoro de EE. UU. De lo contrario, «podríamos volver a plantear la amenaza de aranceles y utilizar muchas otras medidas», ha avisado.

«Vamos a avanzar a toda velocidad durante los próximos uno o dos años, y vamos a librarnos de esta espada que los chinos tienen colgando sobre nosotros, y sobre el mundo entero», ha añadido.

Trump dice que China ya está al tanto de «las consecuencias» si decide invadir Taiwán

El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha asegurado que China es perfectamente consciente de las «consecuencias» que seguirían a una posible invasión china de Taiwán, aunque también ha querido restar importancia a la cuestión al asegurar que este tema nunca fue mencionado durante la cumbre bilateral que mantuvo el jueves con su homólogo chino, Xi Jinping.

Cabe señalar que el estatus de Taiwán es un constante punto de fricción entre China y EE. UU. que siempre ha exhibido una postura de neutralidad al mismo tiempo que ha mantenido relaciones públicas con las autoridades taiwanesas, no reconocidas por Pekín.

«Ellos (China) saben lo que pasaría. Él (Xi) sabe lo que pasaría, y ha dicho abiertamente que nunca haría nada mientras yo fuera presidente, porque conocen las consecuencias», ha asegurado durante un extracto de una entrevista con el programa ’60 Minutes’ de la cadena CBS que será emitida esta próxima noche en su integridad.

En cualquier caso, Trump ha indicado que Xi «para sorpresa de los presentes, nunca sacó a relucir la cuestión» durante el encuentro que ambos mantuvieron en Busan, Corea del Sur, porque «entiende la situación muy bien».

La situación ahora en Taiwán es particularmente espinosa porque el Partido Progresista Democrático (DPP, en inglés) del presidente taiwanés, Lai Ching Te, está impulsando en la Asamblea Nacional de Taiwán aprobar un presupuesto extraordinario que contempla un aumento de la partida de defensa hasta el 3,32% del PIB, frente al tradicional 2,5%.

De quedar aprobado el procedimiento, todavía en el aire, y más con la mayoría parlamentaria del Kuomintang, que apuesta por una relación más conciliadora Pekín y se muestra radicalmente contrario a la propuesta, la Administración Trump podría aprobar una venta de armas, en una nueva expresión de su apoyo soterrado a Taiwán.

Este mismo viernes, el Ejército de China aseguró que existe una «tendencia imparable» hacia la reunificación con Taiwán y es necesario que EE. UU. se dé cuenta de ello y deje de «jugar con fuego» para abandonar su apoyo tácito a las aspiraciones independentistas de la isla y se comprometa en firme con su posición pública de neutralidad sobre esta cuestión.

«Por muchas armas que compren», ha respondido este viernes el portavoz militar, el coronel Zhang Xiaogang, «las autoridades del DPP no pueden alterar el equilibrio militar en el Estrecho de Taiwán, ni el inevitable destino que aguarda a su iniciativa para la ‘independencia’ de Taiwán».

The Washington Post: Maduro suplica ayuda militar a Rusia, China e Irán

Caracas. – El líder del cartel del narcotráfico chavista, Nicolás Maduro, habría solicitado ayuda militar, con equipos y repuestos, a naciones aliadas al narcorégimen como Rusia, China e Irán, en un intento de prepararse ante lo que ellos denuncian como una inevitable intervención militar estadounidense.

Así lo reveló el medio estadounidense The Washington Post, al publicar detalles de una carta que habría sido enviada por Maduro a Vladímir Putin pidiendo ayuda.

Según un informe obtenido por el medio estadounidense, el narcotirano habría realizado varias peticiones este mes, las cuales habrían incluido revisiones de radares defensivos, reparaciones de aeronaves militares y, potencialmente, la adquisición de misiles.

“Según los documentos, el gobierno venezolano también está buscando el apoyo de China e Irán para solicitar asistencia militar y equipo que fortalezca las defensas del país”, dice el texto publicado por The Washington Post.

También, los documentos muestran como el ilegítimo ministro chavista de Transporte, Ramón Celestino Velásquez, coordinó recientemente un envío de equipo militar y drones desde Irán durante una visita a ese país.

Velásquez le comunicó a un funcionario iraní que Venezuela necesitaba equipos de detección pasiva, inhibidores de GPS y, casi con seguridad, drones con un alcance de 1.000 kilómetros.

Igualmente, Maduro envió una carta al presidente chino, Xi Jinping, solicitando una mayor cooperación militar entre ambos países para contrarrestar la amenaza que le supone el despliegue militar de Estados Unidos en el mar Caribe, cuyo objetivo no es otro que desmantelar a la red chavista de narcotráfico liderada por Maduro, y con ello, llevarlo ante la justicia de ese país.

Esta petición exigió al gobierno chino, acelerar la producción de sistemas de detección de radares por parte de empresas chinas, presumiblemente para que Venezuela pueda mejorar sus capacidades.

Sin embargo, los documentos no aclaran cómo respondieron Irán y China. Rusia, se ha limitado a enviar un comunicado diplomático, muy parco, asegurando que respaldará a «Venezuela a defender su integridad territorial» ante amenazas externas.

Mientras, analistas y expertos en temas militares, como es el caso del almirante James Stavridis, ex jefe del Comando Sur, coinciden en apuntar que ni Rusia o China, y mucho menos Irán, movilizarán tropas o medios para involucrarse en una acción directa contra Estados Unidos, por defender a un capo de la droga como lo es Maduro.

El alto oficial estadounidense asegura, que debido a la lejanía, y lo costoso que sería afrontar una campaña militar de esas dimensiones, ninguna de esas tres naciones expondrá a sus fuerzas en el Caribe.

Trump rebaja al 10% los aranceles a China por el fentanilo tras su encuentro con Xi

El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha anunciado este jueves que ha alcanzado un acuerdo con su homólogo chino, Xi Jinping, con quien se ha reunido en Corea del Sur, por el que reducirá sus aranceles impuestos en represalia por el tráfico de fentanilo del 20% al 10% con carácter inmediato.

«Creo que va a trabajar muy duro para detener las muertes que se están produciendo», ha dicho sobre el mandatario asiático en declaraciones recogidas por la prensa a bordo del avión presidencial de regreso a Washington.

El jefe de la Casa, que ha calificado la reunión de «increíble», ha asegurado que en el marco de estas negociaciones, Pekín se ha comprometido a comprar cantidades «enormes» de soja estadounidense y que «ya no hay más restricciones a las tierras raras» y en este sentido, China ha aceptado suspender durante un año los controles a las exportaciones de estos minerales.

«Creo que hemos tomado un conjunto de medidas excepcionales. Se han tomado muchas decisiones», ha defendido Trump al término de un encuentro que ha durado unos 90 minutos y que ha tenido lugar en la base aérea de Busan, al margen de la cumbre de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC).

Ambos dirigentes han mostrado un tono conciliador antes de la que ha sido la primera reunión presencial desde que el neoyorquino haya iniciado su segundo mandato en enero de este año.

«Creo que vamos a tener una relación fantástica durante mucho tiempo», ha señalado el norteamericano en unas declaraciones en las que ha calificado a Xi como un «negociador muy duro» y un «gran líder de un gran país».

El mandatario chino, por su parte, ha asegurado sentirse «muy emocionado de volver a ver» a Trump y estar «dispuesto a seguir trabajando con» este con el objetivo de «construir una base sólida para las relaciones» entre Pekín y Washington.

Xi ha defendido que «no siempre estamos de acuerdo, y es normal que las dos principales economías del mundo tengan fricciones de vez en cuando», si bien ha señalado que «ante los vientos, las olas y los desafíos, usted y yo (…) debemos mantener el rumbo correcto y garantizar la navegación estable del gigantesco barco de las relaciones entre China y EE. UU.».

EE. UU. sostiene que los aranceles del 100% contra China están «fuera de la mesa»

El secretario del Tesoro de EE. UU., Scott Bessent, declaró el pasado domingo, tras algunas cercanías en los últimos días, que esperaría que los aranceles del 100% a los productos chinos estén «fuera de la mesa».

«No voy a adelantarme a los dos líderes que se reunirán en Corea del Sur el jueves, pero puedo decir que tuvimos 2 días muy buenos. Así que esperaría que la amenaza del 100% haya desaparecido, al igual que la amenaza de la imposición inmediata de un régimen mundial de control de exportaciones iniciado por China», dijo a CBS News.

También señaló que la amenaza de Trump de imponer aranceles otorgó al equipo negociador estadounidense una ventaja significativa. «El presidente Trump, para darme a mí y al equipo comercial una posición de fuerza, decidió que sería una buena idea amenazar con un arancel adicional del 100%, y eso nos dio una gran ventaja. El presidente Trump es muy bueno creando apalancamiento para nosotros», subrayó.

Además, afirmó que Pekín realizará compras «sustanciales» de soja estadounidense. Según Bloomberg, esta medida traerá un alivio importante a los agricultores estadounidenses, que atraviesan dificultades financieras después de que China, su principal comprador, cancelara los pedidos esta temporada.

Anteriormente, en respuesta a las amenazas de Trump, Pekín endureció los controles a la exportación de tierras raras y de imanes, materiales críticos para la tecnología y la defensa de EE. UU., y reiteró que «no desea, pero tampoco teme» una guerra comercial.

Bessent anuncia un «acuerdo marco» entre EE. UU. y China para evitar nuevos aranceles

El secretario del Tesoro de EE. UU., Scott Bessent, ha asegurado este domingo que las negociaciones con China han permitido cerrar un «acuerdo marco» para evitar la imposición de aranceles adicionales del 100% a los productos chinos.

«Creo que hemos alcanzado un marco significativo para que los dos líderes se reúnan el próximo jueves y que se eviten los aranceles», ha afirmado Bessent en declaraciones a la cadena estadounidense ABC desde Kuala Lumpur, en Malasia.

Este mismo domingo donde ha llegado a Malasia el presidente de EE. UU., Donald Trump, en su primera escala de una gira diplomática por Asia. Está previsto que Trump se reúna con el presidente chino, Xi Jinping, esta misma semana en Cora del Sur.

También este domingo el representante chino para Comercio Internacional, Li Chenggang, ha confirmado un «consenso preliminar» entre los dos países en el ámbito comercial durante los contactos mantenidos en Malasia, según recogen medios chinos.

Bessent no ha dado detalles del acuerdo alcanzado, pero ha indicado que habrá «algún tipo de aplazamiento» sobre los controles a la exportación de tierras raras anunciados por Pekín.

Cabe señalar que estos minerales que posee China en gran cantidad han sido uno de los motivos principales de las tensiones comerciales entre las dos potencias.

El responsable estadounidense ha explicado que el documento pactado permitirá que Trump y Xi «tengan una reunión muy productiva». «Creo que será fantástico para los ciudadanos estadounidenses, para los agricultores estadounidenses y para nuestro país en general», ha remachado.

China y EE. UU. retoman el diálogo comercial en Malasia para aliviar tensiones antes del encuentro entre Xi y Trump

El viceprimer ministro chino, He Lifeng, y el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, han iniciado este sábado conversaciones en Kuala Lumpur, la capital de Malasia, con el fin de reducir las tensiones entre ambas economías antes de la cumbre de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) y de la reunión prevista para el próximo 30 de octubre entre el presidente de EE. UU., Donald Trump, y su homólogo chino, Xi Jinping, ha informado la agencia oficial de noticias Xinhua.

He y Bessent se han encargado de negociar la reducción de las medidas de escalada que cada nación ha impuesto recientemente y, según la agencia Bloomberg, han preparado el terreno para el esperado encuentro entre Xi y Trump, que se celebrará el próximo jueves en Corea del Sur.

Esta primera toma de contacto entre ambas delegaciones llega después de que la Casa Blanca confirmase este pasado jueves la fecha de esta reunión de alto nivel, que se celebra con el fin de limar asperezas en el marco de la guerra económica declarada por el magnate norteamericano.

Cabe señalar que, a lo largo del último mes, Trump ha criticado la decisión de Pekín de endurecer los controles sobre los elementos de tierras raras y ha contemplado imponer un arancel elevado a los productos chinos, llegando a cancelar incluso la reunión presencial prevista con Xi, que habría sido la primera desde su regreso a la Casa Blanca.

En caso de no renovarse, la tregua comercial entre ambas potencias expiraría el 10 de noviembre, tras unos meses de relativa estabilidad en los que la relación bilateral entre Pekín y Washington se ha visto alterada por la ampliación de restricciones tecnológicas y la propuesta de gravámenes a buques chinos que llegan a puertos estadounidenses.

China, por su parte, ha respondido a estas acciones con medidas equivalentes y ha anticipado controles más estrictos sobre exportaciones de tierras raras y otros materiales estratégicos.

Además, el Ministerio de Comercio chino ha convocado una reunión excepcional con empresas extranjeras en Pekín, con el propósito de garantizar que sus recientes regulaciones no buscan frenar el comercio habitual.

Trump y Xi han mantenido al menos tres conversaciones telefónicas en lo que va de año, las más recientes en septiembre, pero la última vez que estuvieron cara a cara fue en 2019, durante el primer mandato del republicano, según recuerda Bloomberg.

Trump anuncia que visitará China a principios de 2026

El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha anunciado este lunes que visitará China a principios de 2026 y ha destacado la «muy buena relación comercial» que tiene su país con el gigante asiático.

«Vamos a hacer una gira. Me han invitado a ir a China y voy a hacerlo a primeros del año próximo», ha asegurado Trump durante un acto con la prensa desde la Casa Blanca.

«Lo tenemos casi cerrado. Creo que vamos a tener una muy buena relación con China», ha destacado durante el evento, en el que ha comparecido junto al primer ministro australiano, Anthony Albanese.

Trump ha asegurado que la «muy buena» relación comercial con China servirá para evitar conflictos con Taiwán o a Australia.

«Creo que vamos a llevarnos muy bien en lo que respecta a Taiwán. Eso no significa que no sea la niña de sus ojos porque probablemente sí lo es, pero no veo que vaya a pasar nada. Tenemos una muy buena relación comercial», ha destacado.

Trump ha respondido así a la pregunta de si considera que la venta de submarinos nucleares de ataque estadounidenses a Australia dentro de la alianza AUKUS será una disuasión para China en la región del Pacífico.

«Vamos a alcanzar un acuerdo comercial muy fuerte. Los dos vamos a estar contentos», ha añadido en referencia a la reunión prevista con el presidente chino, Xi Jinping, en Corea del Sur.

EE. UU. y China reanudan el diálogo comercial ante una posible cumbre entre Trump y Xi

Representantes de EE. UU. y China han decidido retomar las conversaciones comerciales, con una nueva ronda de diálogo prevista para la próxima semana en Malasia, para rebajar tensiones y allanar el camino hacia un posible encuentro entre el presidente chino, Xi Jinping, y su homólogo estadounidense, Donald Trump, quien ha minimizado la amenaza de nuevos aranceles y se ha mostrado optimista ante la idea de este encuentro bilateral.

El secretario del Departamento del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, y el viceprimer ministro chino, He Lifeng, han acordado verse cara a cara en Malasia la próxima semana, tras mantener este viernes por la noche una conversación telemática que ha sido descrita por Bessent como «franca y detallada», y en la que también ha participado el representante de Comercio de EE. UU., Jamieson Greer.

«Él y yo, y una delegación, nos reuniremos en Malasia, probablemente dentro de una semana, para preparar el encuentro entre los dos presidentes», ha detallado el secretario del Tesoro en declaraciones desde la Casa Blanca recogidas por la agencia Bloomberg.

Bessent ha afirmado que el encuentro, que tendrá lugar en Kuala Lumpur, la capital malaya, servirá como preparación para una posible cumbre entre los presidentes Donald Trump y Xi Jinping, que podría celebrarse en Corea del Sur este mismo mes, en el marco del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico.

Por su parte, la agencia estatal de noticias china Xinhua se ha referido al coloquio como un intercambio franco, profundo y constructivo sobre asuntos importantes de las relaciones económicas y comerciales bilaterales.

Trump confirma que espera reunirse con Xi Jinping dentro de dos semanas en Corea del Sur

El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha terminado de confirmar este viernes que tiene intención de reunirse con su homólogo chino, Xi Jinping, dentro de dos semanas en Corea del Sur para limar asperezas en el marco de las tensiones económicas entre ambos países.

«Siempre están buscando generar una ventaja», ha indicado el presidente en una entrevista concedida a la división económica de la cadena estadounidense Fox News, «y es un tema muy complejo, porque China nos ha dejado hechos unos zorros y nos han estafado desde el primer día», expresó Trump.

Asimismo, señaló como responsable último de la situación con las relaciones económicas entre ambos países al fallecido presidente Richard Nixon y su aperturista política hacia el gigante asiático, en especial con su histórica visita de 1972.

Trump, no obstante, ha dedicado palabras amables al presidente de China. «Un líder muy fuerte, un hombre extraordinario» con el que lleva meses intentando concretar una reunión que, finalmente y si se dan las condiciones, ocurrirá aproximadamente a finales de este mes o principios de noviembre.

«Nos reuniremos en un par de semanas. De hecho, nos reuniremos en Corea del Sur con el presidente Xi y otras personas. Pero nos reuniremos. Tenemos una reunión aparte.», ha explicado en un tono más sosegado que el de la semana pasada, cuando anunció un arancel adicional del 100% a China y controles en la exportación de software procedente de Pekín a partir del 1 de noviembre.