EEUU, Japón y Corea del Sur endurecen sus sanciones contra altos cargos de Corea del Norte

Los Gobiernos de Estados Unidos, Japón y Corea del Sur han endurecido sus sanciones contra altos cargos y entidades de Corea del Norte después de que en las últimas semanas Pyongyang haya intensificado sus lanzamientos de misiles en la región.

El Departamento de Estado estadounidense ha anunciado en un comunicado que está «tomando acciones» como parte su esfuerzo por impedir que Corea del Norte registre avances en sus programas «ilegales» de misiles balísticos y de armas de destrucción masiva.

Según Washington, el lanzamiento «sin precedentes» de más de 60 misiles balísticos en lo que va de año, incluidas las pruebas de multitud de misiles intercontinentales, plantean graves riesgos para la seguridad de la región y del mundo entero.

Estas sanciones implican que todas las propiedades e intereses en propiedad de las personas nombradas que se encuentren en Estados Unidos, o en posesión o control de personas estadounidenses, están bloqueados y deben informarse a la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC).

También se bloquea cualquier entidad que sea propiedad, directa o indirectamente, en un 50 por ciento o más de una o más personas bloqueadas. Además, las personas que participen en ciertas transacciones con las personas o entidades designadas pueden estar expuestas a las sanciones.

A esto se le suma que cualquier institución financiera extranjera que, a sabiendas, facilite una transacción importante o proporcione servicios financieros significativos para cualquiera de las personas o entidades designadas, también podría estar sujeta a sanciones, según ha detallado el Departamento de Estado.

Kim Jong-Un presenta a su hija durante el lanzamiento del «monstruo» balístico y amenaza al mundo con armas nucleares

En la mañana de hoy, Pyongyang presentó a su “monstruo”, el apodo de Hwasong-17, un misil balístico intercontinental (ICBM) capaz de alcanzar las costas de Estados Unidos portando una ojiva nuclear.

El misil voló 1.000 kilómetros a una altitud de 6.100 kilómetros y cayó a 200 kilómetros al oeste de la isla Oshima, en la prefectura japonesa de Hokkaido, en aguas que están dentro de la zona económica exclusiva de Japón (ZEE).

El día anterior, en la previa a otro lanzamiento de un misil balístico de corto alcance, la ministra de Relaciones Exteriores de Corea del Norte, Choe Son Hui, advirtió que su país daría una respuesta «más feroz» después de que Estados Unidos, Japón y Corea del Sur pactaran reforzar esta semana la cooperación militar trilateral.

El modelo del último misil norcoreano se conoció unas cuantas horas después del lanzamiento, cuando el régimen, como hace habitualmente, publicó su galería de propaganda con un Kim Jong-un cada vez más delgado supervisando la prueba.

El ministro de Defensa japonés, Yasukazu Hamada, ya apuntó que este proyectil podría viajar hasta 15.000 km, suficiente para alcanzar a Estados Unidos.

Aunque, esta vez, el protagonismo fue a parar a un secundario personaje que aparecía por primera vez en las instantáneas cuidadosamente difundidas: la hija secreta del dictador que se cree que lleva por nombre Ju-ae. Se cree que tiene entre 12 y 13 años y que es uno de los tres hijos —dos niñas y un niño— que tiene Kim con su mujer, Ri Sol-ju.

Cabe destacar que, tras el show en fotos de padre e hija supervisando el ICBM, los medios norcoreanos han citado palabras de Kim en las que avisa a Estados Unidos y a sus aliados de que, si continúan con una «política hostil», Corea del Norte «acelerará sustancialmente» el refuerzo de su abrumadora disuasión nuclear.

Desde Washington llevan semanas apuntando a que el régimen de Kim Jong-un está listo para lanzar en cualquier momento una prueba nuclear, que sería la primera desde 2017 y la séptima con un Kim al frente del hermético país asiático.

Tras el último lanzamiento, la vicepresidenta de EEUU, Kamala Harris, invitada a una cumbre regional en Tailandia, reunió a varios líderes aliados para discutir los próximos movimientos —más maniobras conjuntas con las armadas de Seúl y Tokio— y presionar para que la comunidad internacional imponga sanciones más estrictas a Pyongyang.

El Consejo de Seguridad de la ONU se reunirá el lunes para discutir de nuevo la cada vez más tensa situación con la amenaza norcoreana. Pero tanto China como Rusia, miembros permanentes del organismo con derecho a veto, que en 2017 respaldaron mayores sanciones contra Corea del Norte por sus programas de armas nucleares y misiles balísticos, las han bloqueado hasta dos veces este año.

Corea del Norte lanza un nuevo misil balístico hacia el mar de Japón

Corea del Norte ha lanzado en la mañana de hoy, jueves, un misil balístico de corto alcance hacia el mar de Japón en respuesta al refuerzo de las actividades militares de Estados Unidos y Corea del Sur en la región.

Según ha detallado el Estado Mayor Conjunto surcoreano, Pyongyang ha disparado su primer misil en más de ocho días, cuando a principios del mes de noviembre llegó a lanzar un centenar de proyectiles, de los cuales uno traspasó la demarcación marítima que separa las dos Coreas por primera vez desde la guerra en los años 50, ha informado Yonhap.

El lanzamiento ocurrió después de que Corea del Norte advirtiera que tomaría acciones militares «más feroces» sin EE. UU. se seguía apegando a su campaña «para fortalecer la disuasión extendida a sus aliados regionales».

Esta acción escala aún más las tensiones en la región, después de que en las ultimas semanas Corea del Norte haya lanzado decenas de misiles balísticos en ensayos prohibidos por el Consejo de Seguridad de la ONU, en respuesta a las maniobras militares de EE. UU. y Corea del Sur, las cuales considera un ensayo de invasión.

Corea del Norte lanza un misil balístico hacia el mar de Japón

Corea del Norte ha disparado un misil balístico de alcance corto hacia el mar de Japón, informan militares surcoreanos.

El Ejército de Corea del Sur está analizando los detalles del lanzamiento, como la ubicación, la velocidad, la distancia de vuelo y la altitud, recoge la agencia Yonhap.

Pionyang disparó alrededor de 35 misiles los días 2 y 5 de noviembre, durante los ejercicios conjuntos entre Estados Unidos y Corea del Sur, y «vuele a lanzar una provocación con misiles cuatro días después», escribe el medio.

A su vez, la Guardia Costera japonesa ha registrado este miércoles el despegue de varios misiles norcoreanos en dirección al mar de Japón.

El Ministerio de Defensa nipón también está recopilando información para determinar si hubo alguna violación a su zona territorial, informa el canal NHK.

El Gobierno de Japón ha transmitido a Pionyang su protesta por el lanzamiento de este miércoles a través de los canales diplomáticos que mantiene con Pekín, declaró en una rueda de prensa el jefe del Gabinete japonés, Hirokazu Matsuno.

El alto funcionario calificó de inaceptables las acciones de Corea del Norte, que «amenazan la seguridad en la región y el mundo en general». Sin embargo, precisó que no se ha registrado daños a embarcaciones o aeronaves.

Pionyang califica los ejercicios de EEUU y Corea del Sur de «imperdonables» y asegura que responderá «sin piedad»

Corea del Norte calificó este lunes los recientes ejercicios de Corea del Sur y EE UU de «intolerables e imperdonables», y aseguró que si siguen con este tipo de acciones su ejército responderá de manera «más rigurosa y sin piedad».

En un texto del Estado Mayor norcoreano publicado por la agencia estatal KCNA se tildó además a estas grandes maniobras aéreas de los aliados, llamadas Vigilant storm, de «provocación abierta dirigida a incrementar deliberadamente la tensión en la región» y se detallaron una serie de operaciones militares realizadas entre los días 2 y 5.

Entre ellas, Pionyang dice haber lanzado el 2 de noviembre cuatro misiles balísticos tácticos cargados con ojivas de dispersión y ojivas antibunker a una isla deshabitada del mar Amarillo y después 23 misiles tierra-aire para ensayar la destrucción de «objetivos aéreos a diferentes altitudes y distancias».

Uno de los misiles lanzados el miércoles aterrizó cerca de aguas territoriales surcoreanas, algo que nunca había sucedido y que llevó a Seúl a responder lanzando bombas de precisión en dirección a las cercanías del litoral del país vecino.

El régimen asegura que, en respuesta, lanzó desde su costa noreste otros dos misiles estratégicos de crucero que recorrieron unos 590 kilómetros y se estrellaron en aguas a unos 80 kilómetros de la ciudad surcoreana de Ulsan (costa sureste).

El texto de KCNA asegura también que el 3 de noviembre el ejército norteño llevó a cabo un «importante lanzamiento de prueba de un misil balístico para «para verificar la fiabilidad del movimiento de una ojiva funcional especial a la hora de paralizar el sistema de comando de operaciones del enemigo».

Esto hace referencia al lanzamiento de un misil balístico intercontinental (ICBM) que activó las alertas antiaéreas en Japón y que tanto Seúl como Tokio creen que falló en pleno vuelo.

En ese sentido, KCNA publicó una foto del lanzamiento de lo que parece ser un misil Hwasong-15 modificado, el ICBM de mayor rango potencial que Pionyang haya probado con éxito hasta la fecha. La tensión en la península está alcanzando cotas inéditas ante las repetidas pruebas de armas norcoreanas, las maniobras de los aliados y la posibilidad de que, tal y como indican los satélites, el régimen de Kim Jong-un ya esté listo para realizar su primera prueba nuclear desde 2017.

Corea del Sur confirma 4 nuevos lanzamientos de misiles norcoreanos de corto alcance

En la mañana de hoy sábado, el Ejército surcoreano denunció los nuevos lanzamientos de cuatro misiles norcoreanos de corto alcance sobre el mar Amarillo entre China y Corea, los últimos de una serie de frecuentes lanzamientos balísticos iniciada esta semana.

Los proyectiles recorrieron una distancia de 130 kilómetros con un apogeo situado a unos 20 kilómetros de altura, según el análisis inicial dado a conocer por el Estado Mayor Conjunto de Corea del sur.

Estos nuevos lanzamientos se unen a los seis misiles lanzados el jueves, entre ellos al menos un misil intercontinental, un día después de que los lanzamientos de al menos otros 25 misiles hacia el mar de Japón.

Corea del Norte despliega cazas MiG y Sukhoi, y Corea del Sur responde con la movilización de su flota de F-35

Corea del Norte ha desplegado decenas de aviones de combate en lo que parece ser una respuesta a las maniobras aéreas que llevan a cabo conjuntamente Estados Unidos y Corea del Sur en territorio surcoreano.

El régimen de Kim Jong Un ha decidido activar su fuerza aérea en una demostración de fuerza que se produce en medio de crecientes tensiones entre los dos vecinos por el constante lanzamiento de misiles de prueba por parte de Pyongyang.

El Estado Mayor Conjunto de Seúl dijo que la Fuerza Aérea norcoreana operó cazas MiG y Sukhoi además de bombarderos que volaron al norte de la Línea de Acción Táctica (TAL), y en los mares oriental y occidental, pero no se acercaron particularmente a la frontera de las Coreas, según la agencia AP.

La Línea de Acción Táctica es una barrera imaginaria establecida por el ejército de Corea del Sur en el espacio aéreo de Corea del Norte para responder rápidamente en caso de una infiltración.

En respuesta a esta movilización aérea del vecino del norte, el ejército surcoreano movilizó hasta 80 cazas, muchos de ellos F-35, lo que supone prácticamente la totalidad de la flota de este tipo de aviones furtivos.

Corea del Sur también detectó actividad de disparos aire-tierra desde uno de los bombarderos norcoreanos, dijo el ejército que emitió un comunicado en el que afirma que “las Fuerzas Aéreas de la República de Corea (nombre oficial del Sur) movilizaron rápidamente sus recursos superiores”.

Pese a la inusual movilización de aviones de combate por parte de las dos Coreas, no se ha informado de un enfrentamiento entre las flotas de ambos países.

Además de lanzar aviones a su espacio aéreo, Seúl ha recordado que las 240 aeronaves que participan estos días en los ejercicios combinados con EEUU “Vigilant storm” mantienen una “postura acechante” mientras realizan las mencionadas maniobras.

Otro misil norcoreano sobrevuela Japón y piden a la población que busque refugio

Corea del Norte lanzó este jueves un nuevo misil balístico que sobrevoló Japón y obligó a activar las alertas pidiendo a la población que buscase refugio en las prefecturas de Niigata, Yamagata, ambas en la costa del mar de Japón, y Miyagi (noreste), según informó la radiotelevisión pública japonesa, NHK.

La alerta del sistema J-Alert se emitió hacia las 7.46 hora local (23.46 del miércoles, hora peninsular española) y el misil parece haber sobrevolado Japón antes de dirigirse al Pacífico, donde cayó, según fuentes del Ministerio de Defensa nipón citadas por la Guardia Costera.

El lanzamiento, que confirmaron tanto las autoridades militares surcoreanas como las japonesas, se produce después de que Pionyang disparara en la víspera en torno a una veintena de misiles, una cifra récord para el régimen en un solo día, muchos de ellos misiles balísticos de corto alcance (SLBM).

Escalada de tensión entre las dos Coreas: Corea del Norte lanza 10 misiles y Seúl responde lanzando 3

En la madrugada de hoy se reportaron lanzamientos de misiles entre las dos coreas. Corea del Norte lanzó más de 10 misiles, cayendo uno de ellos cerca de la costa de Corea del Sur, según una fuente militar en Seúl.

Seúl detectó en principio que tres misiles balísticos de corto alcance fueron disparados hacia el mar de Japón, uno de los cuales cayó a 57 kilómetros de la costa, cerca de Sokcho.

«Es la primera vez que un misil llega cerca de nuestras aguas territoriales lanzado desde Corea del Norte. No podemos tolerarlo. Nuestro Ejército responderá con firmeza», dice el jefe de Operaciones del Estado Mayor Conjunto, Kang Shin-Chul.

Corea del Sur ha respondido a este lanzamiento de misiles balísticos y convoca al Consejo de Seguridad a una reunión de emergencia. El Ejército de Corea del Sur lanzó como respuesta tres misiles de precisión a aguas norcoreanas.

La tensión entre ambas partes se ha incrementado en las ultimas semanas por los lanzamientos de misiles por parte de Corea del norte y también por las maniobras de los aliados, EE. UU. y Corea del sur, sumado a la creencia de que Pionyang realice su primera prueba nuclear en cinco años.

Corea del Norte exige a EEUU y Corea del Sur detener las maniobras militares conjuntas

Corea del Norte exigió el lunes que Estados Unidos y Corea del Sur detengan los ejercicios militares a gran escala, calificándolos de provocación que podría atraer «medidas de seguimiento más poderosas» de Pyongyang.

«La situación en la península coreana y sus alrededores ha entrado nuevamente en la fase de confrontación seria del poder por el poder debido a los movimientos militares incesantes e imprudentes de Estados Unidos y Corea del Sur», dijo el Ministerio de Relaciones Exteriores de Corea del Norte en un comunicado difundido en la agencia oficial de noticias KCNA del país.

«Si Estados Unidos persiste continuamente en las graves provocaciones militares, la RPDC tendrá en cuenta medidas de seguimiento más poderosas», agregó.

Esto sucedió después de que EE- UU. Y Corea del Sur comenzaran uno de los mayores ejercicios aéreos militares combinados, con cientos de aviones de combate de ambos bandos realizando simulacros de ataques las 24 horas del día durante la mayor parte de la semana.

La operación, llamada Vigilant Storm, se extenderá hasta el viernes y contará con unos 240 aviones de combate que realizarán unas 1.600 salidas, dijo la Fuerza Aérea de Estados Unidos en un comunicado la semana pasada. Ese número de misiones es el más alto para este evento anual, agregó.

Pyongyang ha condenado los ejercicios conjuntos como un ensayo para la invasión y una prueba de políticas hostiles por parte de Washington y Seúl. En protesta por los recientes simulacros, Corea del Norte ha lanzado misiles, realizando simulacros aéreos y disparando artillería al mar.

Por su parte, Washington y Seúl creen que Pyongyang podría estar a punto de reanudar las pruebas de bombas nucleares por primera vez desde 2017 y han adoptado una estrategia de «disuadir» a Pyongyang a través de importantes ejercicios militares que algunos funcionarios actuales y anteriores dicen que pueden exacerbar las tensiones.