El presidente Guillermo Lasso se pronunció en la noche de este lunes sobre los últimos hechos delincuenciales, mostrando su preocupación por la ola de crímenes que azota a Ecuador. Identificó estos delitos como mayormente vinculados al narcotráfico y peleas entre distintas redes mafiosas, por lo que anunció el Estado de Excepción, con vigencia inmediata, para movilizar al Ejército.
El Estado de Excepción durará en principio por 60 días, y permitirá que las Fuerzas Armadas se unan al trabajo de la Policía Nacional en las calles, en todo el territorio nacional, especialmente en provincias como Guayas, donde se sufre una ola delictiva sin precedentes.
El decreto 224, firmado esta noche por el presidente, incluye la movilización de las Fuerzas a otras provincias como Manabí, Santa Elena, El Oro, Los Ríos, Esmeraldas, Santo Domingo Tsáchilas, Pichincha y Sucumbíos.
“Todos los sectores sociales y políticos debemos trabajar con absoluta unidad”, dijo el presidente. “En las calles hay un solo enemigo: el narcotráfico”. Así, Lasso matizó que de este problema surgen otros delitos, como la gran cantidad de crímenes que tienen relación con el narcotráfico.
“Cuando el narcotráfico crece, aumentan también el sicariato, asesinatos, robos a domicilios y vehículos. Más del 70% de muertes violentas en Guayas está relacionado con el tráfico de drogas”, insistió Lasso.
Garantías para los uniformados
El presidente también anunció la creación de la Unidad de Defensa Legal de la Fuerza Pública, para respaldar a los servidores públicos que pudieran ser demandados por cumplir con su deber. “La ley debe intimidar al delincuente, mas no al policía”, dijo Lasso, quien se ha animado con mucha valentía combatir las mafias no solo en la política si no que en el crimen organizado.
Lasso garantizó que el Gobierno indultará a todos los que han sido condenados por cumplir con su labor, anticipó el presidente. “Nuestros jueces deben garantizar la paz y el orden, no la impunidad y el crimen”, remarcó en su mensaje para la función judicial.









