El líder opositor Kemal Kiliçdaroglu ha admitido su derrota en las elecciones presidenciales de Turquía sin dar indicios de dimitir de su cargo y tras lamentar una enorme desventaja de su Partido Republicano del Pueblo en una carrera electoral donde «todos los recursos del estado han sido movilizados» en beneficio de Justicia y Desarrollo, el partido del presidente y vencedor de los comicios, Recep Tayyip Erdogan.
«La verdadera tristeza que tengo es que a este país le esperan dificultades», ha declarado el líder del CHP, quien ha agradecido a sus aliados políticos y a sus votantes sus esfuerzos para «proteger las urnas frente a las presiones inmorales e ilegales» de los simpatizantes del mandatario.
«Como persona de esta tierra, siempre he luchado por sus derechos y justicia, para que nadie los oprima, para que puedan vivir en abundancia, y lo seguiré haciendo», ha indicado Kiliçdaroglu.
No obstante, y al poco de terminar los comicios, un destacado alcalde del partido del líder opositor instó a Kiliçdaroglu a abandonar el liderazgo del partido en beneficio de una figura política en ascenso como es el alcalde de Estambul, Ekrem Imamoglu.









