Rusia reitera que financiar la Junta de Paz para Gaza con sus activos congelados «abre nuevos horizontes»

El Kremlin ha defendido este lunes que su propuesta de destinar USD$ 1000 millones de sus activos congelados para financiar la Junta de Paz para Gaza ideada por el presidente de EE. UU., Donald Trump, «abre, sin duda, nuevos horizontes para la cooperación».

La propuesta de utilizar los fondos rusos congelados en EE. UU. fue lanzada la semana pasada por el presidente ruso, Vladimir Putin, aprovechando una visita oficial a Moscú del presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas.

El portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, ha destacado que la idea ya fue considerada como «interesante» por el propio presidente Trump, si bien «por ahora no ha habido ninguna reacción» más sobre este asunto, recoge a la agencia TASS.

Peskov ya señaló la semana pasada que cerca de USD$ 5.000 millones permanecían congelados en EE. UU. por orden de la anterior administración de Joe Biden, en represalia por la invasión de Ucrania.

La Junta de Paz para Gaza fue anunciada al hilo de la propuesta de EE. UU. para el futuro del enclave palestino tras los cruentos ataques de Israel, que han dejado ya cerca de 72.000 muertos desde octubre de 2023.

Esta iniciativa, de carácter supervisor y bajo el liderazgo de Trump, estará integrada por un comité tecnócrata y jefes de Estado de todo el mundo, algunos de los cuales han aceptado ya la invitación. El objetivo es abordar el conflicto en Gaza y utilizar este mismo formato para tratar otros conflictos en el futuro.

Sin embargo, la comunidad internacional ha recibido con escepticismo la iniciativa del presidente de EE. UU. ante la posibilidad de que sirva para perjudicar la labor de Naciones Unidas.

Trump afirma «tener derecho» a presidir la Junta de Paz de Gaza aun cuando deje la Casa Blanca y «de por vida»

El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha asegurado este jueves que «tiene derecho» a seguir dirigiendo la Junta de Paz de Gaza —el órgano de gobierno que él mismo ha impulsado para el enclave palestino— más allá de su segundo mandato en la Casa Blanca e, incluso, «de por vida».

«Tengo derecho a serlo si quiero», ha respondido al ser preguntado a bordo del ‘Air Force One’ acerca de si considera presidir el órgano de transición gazatí diseñado por su Ejecutivo aun cuando se agoten los años de la 47ª Administración estadounidense.

A continuación, ha esgrimido que todavía tiene que decidirlo, pero que «a ellos (no ha concretado a quién) les gustaría» que continuase al mando de la Junta. «En teoría es de por vida, pero no estoy seguro de quererlo», ha señalado a continuación.

El organismo instaurado por su proyecto para el futuro de la Franja de Gaza «va a hacer un gran trabajo» con el enclave «y quizás con otras cosas», ha alegado. «Podría ir más allá de Gaza y trabajar en relación con Naciones Unidas, que siempre he dicho que tienen un gran potencial», ha defendido.

«Creo que trabajar con la Junta de Paz va a ser positivo para Naciones Unidas», ha defendido Trump, que ha esbozado horas antes en el Foro Económico Mundial de Davos que ambas entidades se podrían «combinar», así como que la Junta podrá, tras Gaza, expandirse para tener un alcance global.

En días anteriores, Trump ya apuntó a que el organismo que él mismo ha impulsado podría sustituir a la ONU, pese a que ésta negó cualquier preocupación al respecto y señaló que la Junta «sigue siendo amorfa» en cuanto a sus funciones.

Con todo, Trump ha admitido no haber «hablado con ellos» y ha incidido, como en anteriores ocasiones, en que «no han estado a la altura», aludiendo esta vez a «las ocho guerras» que asegura haber resuelto.

Cabe recordar que la creación del organismo es parte de la propuesta de EE. UU. para el futuro de Gaza tras el conflicto. La aplicación de la primera fase de la misma arrancó en octubre de 2025 tras un acuerdo entre Israel y Hamás y llevó aparejada una tregua, mientras que el propio Trump anunció la semana pasada el inicio de la segunda etapa, sin más detalles por ahora.

Alemania rechaza la idea de Trump de que la Junta de Paz para Gaza sustituya a la ONU

Alemania ha rechazado este miércoles la idea del presidente de EE. UU., Donald Trump, de que la Junta de Paz para Gaza creada por su Administración pueda sustituir en el futuro a Naciones Unidas.

«Tenemos un consejo de paz y esa es la Organización de Naciones Unidas», ha asegurado el ministro de Exteriores alemán, Johann Wadephul, en declaraciones desde Kenia, donde se encuentra de visita oficial y se ha reunido con su homólogo y primer ministro de Kenia, Musalia Mudavadi.

En este sentido, ha indicado que Alemania espera poder aclarar en el marco de las reuniones que tendrán lugar en el Foro Económico Mundial de Davos los planes que tiene Trump respecto a la Junta de Paz, órgano puesto en marcha para hacer seguimiento a la crisis humanitaria y el alto el fuego en Gaza pero que Washington aspira a que sea una institución global que pueda en un futuro sustituir a la ONU.

Por su lado, Kenia ha insistido en que su postura es que las instituciones como Naciones Unidas sean reforzadas. «Todos los aspectos de la arquitectura de paz global están centradas en torno al marco de Naciones Unidas», ha indicado Mudavadi, apuntado que el multilateralismo es «el camino a seguir».

En declaraciones recientes, Trump ha afirmado que la Junta de Paz para la Franja de Gaza «podría» reemplazar a Naciones Unidas, tras criticar al organismo internacional por «no ser de mucha ayuda» para la resolución de conflictos internacionales.

Aunque ha apuntado que «hay que dejar que la ONU continúe porque su potencial es enorme», el presidente estadounidense ha reclamado que «Naciones Unidas debe hacer algo más» para que, «ojalá», no haga falta la Junta de la Paz, organismo encabezado por el propio Trump e integrada por jefes de Estado de todo el mundo.

El rey de Marruecos acepta la invitación de Trump para unirse a la Junta de Paz para Gaza

El rey de Marruecos, Mohammed VI, ha aceptado la invitación del presidente estadounidense, Donald Trump, de formar parte de la Junta de Paz para la Franja de Gaza, organismo que ejercerá la labor de supervisión para el futuro del enclave palestino y al que han sido invitados otros jefes de Estado y de Gobierno.

El Ministerio de Exteriores marroquí ha informado de que el monarca ha recibido una invitación de Trump «para unirse, en calidad de miembro fundador, a la Junta de Paz que prevé lanzar como iniciativa destinada a ‘contribuir a los esfuerzos de paz en Oriente Próximo y adoptar un nuevo enfoque para resolver los conflictos en el mundo'».

«Al saludar el compromiso y visión de Trump para la promoción de la paz, el rey ha querido responder favorablemente a esta invitación. En este contexto, el Reino de Marruecos ratificará la Carta constitutiva de esta Junta», según reza un comunicado publicado por la cartera diplomática, en el que enfatiza que esta propuesta «da testimonio de la confianza de la que (el rey) goza ante el presidente de EE. UU. y la comunidad internacional».

Rabat ha hecho hincapié en que la participación en este organismo «está reservada a un grupo restringido de líderes de estatura internacional, comprometidos a favor de un futuro seguro y próspero para las generaciones futuras», considerando que «esta invitación constituye un reconocimiento del lideres de estatura internacional, comprometidos a favor de un futuro seguro y próspero para las generaciones futuras», considerando que «esta invitación constituye un reconocimiento del liderazgo» de Mohamed VI y «de su estatura como actor de paz ineludible».

Por otra parte, ha aplaudido el anuncio del lanzamiento de la segunda fase del plan de Trump para Gaza, que incluye la desmilitarización, más de tres meses después de que entrara en vigor la primera de ellas que implicaba un alto el fuego. También ha celebrado la creación del Comité Nacional para la Administración de Gaza (NCAG, en inglés), encabezado por un exfuncionario palestino.

Por último, las autoridades marroquíes han reiterado su «compromiso constante a favor de una paz justa, global y duradera en Oriente Próximo, que permita el establecimiento de un Estado palestino dentro de las fronteras de 1967, con Jerusalén Este como capital, viviendo lado a lado y en paz con Israel».

Durante los últimos días, han empezado a trascender públicamente los nombres de algunos de los jefes de Estado y de Gobierno, entre ellos el presidente de Argentina, Javier Milei; o el primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, que han aceptado la invitación de Trump. Previamente, la Casa Blanca confirmó que también serían parte de la misma el ex primer ministro británico Tony Blair; el secretario de Estado, Marco Rubio; o el enviado especial Steve Witkoff.

Por su parte, el Kremlin ha señalado este mismo lunes que también ha recibido una invitación para el presidente de Rusia, Vladimir Putin, mientras que la Comisión Europea ha dicho haber sido invitada también, si bien ni Moscú ni Bruselas han confirmado que vayan a ser parte de la iniciativa encabezada por el inquilino de la Casa Blanca.

En este contexto, Washington ha trasladado a las figuras que serán parte de la Junta de Paz que, si quieren ser integrantes «permanentes» tendrán que pagar una cuota de USD$ 1000 millones, una cantidad que sería destinada a financiar la reconstrucción del enclave palestino tras la ofensiva lanzada por Israel en respuesta a los ataques del 7 de octubre de 2023.

La UE recibe la invitación de Trump para unirse a la Junta de Paz para Gaza pero no aclara si se unirá

La Comisión Europea ha confirmado que ha recibido una invitación del presidente de EE. UU., Donald Trump, para que el bloque comunitario se adhiera a la Junta de Paz para la Franja de Gaza, aunque no ha confirmado si tiene previsto unirse al organismo que busca apoyar la estabilidad y la reconstrucción de Gaza durante la segunda fase del plan de paz en la región.

«EE. UU. nos ha invitado a unirnos a la Junta de Paz. Agradecemos esa invitación y compartimos el objetivo de alcanzar la paz, en particular en lo que respecta a contribuir en la escena global con esfuerzos para poner fin a la guerra en Gaza», ha detallado en una rueda de prensa desde Bruselas el portavoz comunitario Anouar El Anouni.

No obstante, preguntado sobre si la UE tiene previsto adherirse a este organismo —liderado por el mandatario estadounidense—, el portavoz se ha limitado a decir que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, está «en contacto estrecho» con los líderes de los Veintisiete «sobre todos los asuntos geopolíticos», también sobre este asunto.

«Las conversaciones continuarán sobre este tema, estoy seguro, a lo largo de la semana. Nuestro objetivo aquí es alcanzar la paz y, en particular, queremos contribuir a un plan integral para poner fin al conflicto en Gaza», ha añadido, detallando que Trump envió la invitación a la propia Von der Leyen.

En este sentido, El Anouni ha reivindicado «la contribución que la UE podría hacer en este contexto», ya que cuenta con «una experiencia única y con un conjunto de herramientas multidimensional», capaz —según su tesis— de responder en el contexto de la situación en Gaza.

«Estamos preparados para utilizar todas las herramientas de nuestro arsenal en términos de seguridad, diplomacia y ayuda humanitaria», ha agregado, recordando que desde que estalló el conflicto la Unión ha formado a la fuerza policial palestina a través del EUPOL COPPS, o ha ofrecido una ayuda financiera de 1.600 millones a la Autoridad Palestina para apoyar un gobierno transitorio.

Trump ha anunciado la formación de una Junta de Paz para la Franja de Gaza prevista en el plan propuesto por Washington, y ha indicado que los miembros que la compondrán serán anunciados «en breve», apenas un día después de que su enviado a Oriente Próximo, Steve Witkoff, comunicara el lanzamiento de la segunda fase del programa.

El mandatario estadounidense ya ha invitado a sus homólogos turco, egipcio y argentino, Recep Tayyip Erdogan, Abdelfatá al Sisi y Javier Milei, así como al primer ministro canadiense, Mark Carney y al presidente de Paraguay, Santiago Peña. También ha ofrecido una invitación a sus dos aliados europeos más importantes, Hungría e Italia, según han confirmado sus respectivos jefes de Gobierno, Viktor Orbán y Giorgia Meloni.

EE. UU. anuncia el lanzamiento de la segunda fase del plan de Trump para Gaza que incluye la desmilitarización

Las autoridades de EE. UU. ha informado este miércoles del lanzamiento de la segunda fase del plan del presidente estadounidense, Donald Trump, para la Franja de Gaza, más de tres meses después de que entrara en vigor la primera de ellas que incluía un alto el fuego, a pesar que desde entonces han muerto más de 440 personas por ataques israelíes en el enclave palestino.

«Hoy, en nombre de Trump, anunciamos el lanzamiento de la fase dos del plan de 20 puntos del presidente para poner fin al conflicto en Gaza, pasando del alto el fuego a la desmilitarización, la gobernanza tecnocrática y la reconstrucción», ha declarado el enviado especial de Trump para Oriente Próximo, Steve Witkoff, en redes sociales.

Este periodo establece «una administración palestina tecnocrática de transición en Gaza, el Comité Nacional para la Administración de Gaza (NCAG, en inglés), y comienza la desmilitarización y reconstrucción total de Gaza, principalmente el desarme de todo el personal no autorizado».

El enviado estadounidense ha expresado que «espera» que Hamás «cumpla plenamente con sus obligaciones, incluyendo el retorno inmediato del último rehén fallecido» que queda en el enclave palestino. «De no hacerlo, las consecuencias serán graves», ha amenazado.

Por último, Witkoff ha destacado que durante la primera fase se entregó una carga de ayuda humanitaria «histórica», que «se mantuvo el alto el fuego» y que «regresaron todos los rehenes vivos y los restos de 27 de los 28 rehenes fallecidos».

Así, ha agradecido «profundamente» a Egipto, Turquía y Qatar «por sus indispensables esfuerzos de mediación, que hicieron posible todos los avances hasta la fecha».

Hamás confía en la capacidad de Trump para lograr la paz en la Franja de Gaza

Hamás ha mostrado este lunes su confianza en las capacidades del presidente de EE. UU., Donald Trump, para lograr sacar adelante el plan de paz para la Franja de Gaza y la estabilidad de la región.

El portavoz de Hamás, Hazem Qasem, ha señalado este lunes que EE. UU. es la única potencia capaz de presionar a Israel para que se ajuste al plan de paz, a pocas horas de que se reúnan de nuevo Trump y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en el estado estadounidense de Florida.

Qasem ha recordado en declaraciones a la cadena de televisión saudí Al Arabiya que si bien Trump ha desempeñado un papel importante para asegurar un alto el fuego en Gaza, las operaciones militares israelíes continúan cobrándose vidas en la Franja de Gaza, especialmente de mujeres y niños.

«Más de 420 personas han muerto en el enclave palestino desde la entrada en vigor del alto el fuego», ha dicho el portavoz de Hamás, que ha instado a Trump a seguir presionando a Israel para que que se adhiera a lo acordado. El presidente de EE. UU., ha dicho, «podría llevarnos a una paz duradera en Gaza».

Desde el pasado 10 de octubre rige un frágil alto el fuego en la Franja de Gaza, en medio de las acusaciones de Israel y Hamás de estar boicoteando la hoja de ruta acordada para poner fin a más de dos años de ataques sobre el enclave palestino, que han dejado ya más de 71.000 muertos y una severa crisis humanitaria.

Después de la entrega de los rehenes tal y como marcaba la primera fase del plan de paz, la segunda aborda, entre otras cuestiones, el desarme de Hamás y el despliegue de una fuerza internacional para evitar nuevos enfrentamientos, si bien la milicia palestina ha dado señales de no estar por la labor de dejar las armas.

Advierten que la población palestina en Gaza «se está muriendo de frío» por el temporal

El comisionado general de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA), Philippe Lazzarini, ha avisado este lunes de que la población palestina en la Franja de Gaza «se está muriendo de frío» por el temporal invernal de los últimos días, debido a las condiciones en las que sobreviven en medio de la ofensiva israelí lanzada hace más de dos años.

«Con las fuertes lluvias y el frío traídos por la tormenta ‘Byron’, la gente en la Franja de Gaza se está muriendo de frío. Las ruinas inundadas donde se refugian se están derrumbando, provocando una mayor exposición al frío», ha manifestado el jefe de la UNRWA en un mensaje publicado en su perfil de la red social X.

Los trabajadores humanitarios «están luchando para satisfacer las necesidades, en medio de continuas restricciones al ingreso de tiendas de campaña y otros materiales de refugio a Gaza», puesto que los suministros de la UNRWA «llevan meses esperando para entrar» en el enclave palestino». Así, ha pedido «permitir el ingreso de ayuda a gran escala y sin demora para evitar que más familias desplazadas corran grave peligro».

Por su parte, la portavoz de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas (OCHA) en Gaza, Olga Cherevko, ha reconocido que las necesidades «superan» la velocidad con la que pueden «responder y brindar ayuda», ya que «todavía no llegan suficientes suministros», sobre todo materiales para refugios y para reparar infraestructura y los sistemas que «existían antes de la destrucción».

«Seguimos enfrentándonos a muchísimos impedimentos, incluyendo el hecho de que todavía tenemos un número limitado de rutas. Dentro de Gaza, donde podemos transportar mercancías, todavía hay un número limitado de cruces abiertos, aunque solicitamos constantemente que se abran cruces adicionales y que operen de forma sistemática y fiable», ha asegurado.

En este sentido, ha hecho hincapié en que «todos» los obstáculos «deben eliminarse» para que puedan seguir respondiendo a gran escala «lo más rápido posible», «porque tenemos la capacidad, pero nos vemos limitados a acelerar el proceso y a satisfacer realmente las necesidades de la gente, ya que aumentan a un ritmo mayor al que podemos».

Cherevko ha explicado que la OCHA se ha centrado en el apoyo para el invierno en la Franja, puesto que, debido a las numerosas tormentas de las últimas semanas, que han inundado varias zonas del enclave, alrededor de 1,3 millones de personas necesitan refugio. «Les hemos brindado ayuda (…) porque cuando llegaron las tormentas, muchas personas lo perdieron todo», ha relatado.

En tan solo tres, cuatro días, dicha oficina ha distribuido alrededor de 3.800 tiendas de campaña, más de 4.500 lonas, miles de artículos de cama, entre otros. En ese periodo, han ayudado a unas 4.800 familias. «Y seguimos haciéndolo a diario», ha asegurado, alertando de que las condiciones «siguen siendo muy difíciles», con el aumento del riesgo de hipotermia.

Hamás y las facciones de Gaza se oponen a la fuerza de estabilización propuesta por EE. UU.

Hamás y las facciones palestinas han acordado este domingo una postura común, a través de un memorando, en el que se han posicionado en contra del proyecto de EE. UU. sobre el establecimiento de una Fuerza de Estabilización Internacional, que se votará en el Consejo de Seguridad de la ONU este lunes.

Las milicias han considerado la propuesta «un intento de imponer una tutela internacional sobre la Franja y de transmitir una visión sesgada a favor de la ocupación», en un comunicado difundido en la página web de Hamás, subrayando que el papel otorgado a la llamada fuerza de estabilización «la transforma en una entidad al servicio de la ocupación mediante la coordinación directa con ella».

Por contra, han reclamado en su memorando que «cualquier fuerza internacional, de establecerse, debe estar plenamente sujeta al mandato y la supervisión directa de Naciones Unidas, y operar exclusivamente en coordinación con las instituciones palestinas oficiales».

«Sus tareas deben limitarse a proteger a la población civil, garantizar el flujo de ayuda y separar a las fuerzas, sin convertirse en una autoridad de seguridad ni en una administración supranacional», han agregado.

Las facciones han alertado de que «la fórmula propuesta abre la puerta a la dominación externa de la decisión nacional palestina, al transferir la administración de Gaza y la reconstrucción a un organismo supranacional internacional con amplios poderes, privando así a los palestinos de su derecho a gestionar sus propios asuntos».

Asimismo, el memorando aborda la gestión de la ayuda humanitaria, que «debe gestionarse a través de las instituciones palestinas competentes, bajo la supervisión de Naciones Unidas y los organismos internacionales pertinentes, y sobre la base del respeto a la soberanía palestina y las necesidades de la población».

Al hilo, el documento advierte acerca de «la instrumentalización política» de la ayuda y de su uso como «instrumento de presión y chantaje bajo gestión extranjera». Esto «margina a las instituciones palestinas y socava la labor de la UNRWA», la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo, cuyo papel «debe preservarse como testigo internacional de la cuestión de los refugiados y sus derechos inalienables».

Paralelamente, las facciones han rechazado «cualquier cláusula relativa al desarme de Gaza o a cualquier vulneración del derecho del pueblo palestino a resistir y defenderse».

«Cualquier debate sobre el tema de las armas debe seguir siendo un asunto interno nacional vinculado a un proceso político que garantice el fin de la ocupación, el establecimiento del Estado y el logro de la autodeterminación», han defendido.

Cabe señalar que el memorando ha llegado en la víspera de la votación de la propuesta de Washington en el Consejo de Seguridad de ña ONU, y después de que la misión estadounidense en el organismo anunciara a principios de noviembre el apoyo de todos sus miembros a la misma.

EE. UU. trabaja con socios en «opciones potenciales» para acoger a tropas de la fuerza internacional para Gaza

EE. UU. ha confirmado que trabaja con «socios militares internacionales» en torno a «opciones potenciales» para acoger el despliegue de las tropas internacionales que serán parte de la Fuerza de Estabilización Internacional en la Franja de Gaza, si bien ha negado que vaya a desplegar a sus militares en el enclave palestino.

«Las informaciones sobre el establecimiento de una base estadounidense cerca de Gaza son inexactos», ha dicho un portavoz del Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) en declaraciones a Europa Press, ante las recientes publicaciones en varios medios sobre la posibilidad de que Washington estuviera tanteando levantar una base en esta zona con capacidad para alojar a 10.000 militares.

Así, ha recalcado que «como parte de los planes organizativos, el Ejército de EE. UU. está trabajando en estos momentos con socios militares internacionales para desarrollar opciones potenciales para basar a las tropas internacionales que sean parte de la futura Fuerza de Estabilización Internacional».

«La formación de la Fuerza de Estabilización Internacional apoyará el plan de paz para Gaza del presidente (estadounidense, Donald Trump)», ha recalcado. «Para ser claros, no habrá tropas estadounidenses desplegadas dentro de Gaza. Cualquier información en este sentido es falsa», ha zanjado el portavoz del CENTCOM.

Cabe señalar que las palabras del portavoz llegan después de que la Casa Blanca negara el miércoles que Washington esté planeando construir una base militar temporal en la frontera de la Franja de Gaza, subrayando que la prioridad de la Administración de Donald Trump es que el plan propuesto por el presidente estadounidense «siga progresando».

«Esto no es algo en lo que Estados Unidos esté interesado en particular. No es algo en lo que estemos involucrados actualmente ni que vayamos a financiar», sostuvo la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, quien reseñó además que Trump «ha sido muy claro» y que «no quiere tropas sobre el terreno en lo que respecta a la situación en Oriente Próximo».

La creación de esta Fuerza de Estabilización Internacional es uno de los puntos incluidos en la propuesta presentada por Trump para el futuro de la Franja de Gaza, sobre la que Israel y Hamás alcanzaron un acuerdo en octubre para aplicar su primera fase, que llevó aparejado un alto el fuego, en vigor desde el 10 de octubre.