Caracas. – En un comunicado emitido este pasado viernes, el Gobierno de EE. UU. ratificó que considera a Nicolás Maduro como un presidente ilegítimo, además de asegurar su reconocimiento únicamente a la desfasada Asamblea Nacional (AN) electa en 2015.
Las aseveraciones se conocieron gracias a un comunicado del Departamento de Estado, en el cual se fijó una declaración de opinión sobre el caso de los bonos PDVSA 2020. El documento, firmado por Michael G. Kozak, alto funcionario de la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado, sostiene:
«Nicolás Maduro y su grupo de socios corruptos han devastado la economía de Venezuela, infligido graves abusos de derechos humanos contra ciudadanos inocentes, y han explotado y despilfarrado los bienes del pueblo venezolano».
En este sentido, destaca que desde enero de 2019 Washington no reconoce a Maduro ni a sus funcionarios como gobierno legítimo de Venezuela, advirtiendo que «Maduro no habla en nombre del pueblo venezolano».
El documento también enfatiza que la AN de 2015 sigue siendo la «única institución pública elegida democráticamente en Venezuela», instancia reconocida por la administración Trump, no así con el parlamento ilegalmente designado en 2020, tras un proceso electoral dudoso y plagado de irregularidades.
El texto sentencia, que las posiciones de la Asamblea Nacional de 2015 deben tener el mismo peso que las de cualquier gobierno extranjero, sobre su propio derecho interno.









