Por Antonio Semprún, Coronel de la Guardia Nacional (GN).
El próximo 28 de Julio, los venezolanos acudirán a las urnas de votación decididos a volver a vivir en libertad y terminar con veinticinco años de una tiranía genocida que ha destruido el país y la paz de los venezolanos, y esperan de ustedes un comportamiento honorable, constitucional, cívico y respetuoso de su mandato.
Señores venezolanos en uniforme, desde hace más de dos décadas la familia venezolana, incluida la de ustedes, vive en estado de miseria e indefensión por decisión de un grupo de individuos ambiciosos de poder, por lo que lo único que pide de ustedes es respetar y “hacer respetar» su decisión de retomar la senda democrática.
Hay que saldar la deuda moral e institucional que tiene la Fuerza Armada con Venezuela, el saqueo del que ha sido objeto, el oprobio, la humillación a la que ha sido sometida la familia venezolana ha estado sustentada por las bayonetas, es hora de lavarle la cara a la institución, es hora de devolverle a los venezolanos la paz y el respeto que merecen.
Los venezolanos demandan su imparcialidad en cumplimiento de lo que establece el artículo 328 de la Constitución Nacional.
Los venezolanos han decidido volver a vivir en democracia y esperan que ustedes no empuñen las armas contra su propio pueblo, que solo está exigiendo sus derechos de manera cívica y pacífica.
El pueblo venezolano solo pide respeto al sentimiento de libertad que grita en las calles y rincones de todo el país, el silencio y la omisión de quienes tienen los medios para hacer respetar la decisión de los venezolanos los hace cómplices, porque les asiste la ley al actuar apegados a ella.
Ustedes son consientes de la realidad que se respira en las calles de Venezuela, eso les da dos opciones, continuar siendo los verdugos de sus familias o seguir protegiendo a quienes han destruido y saqueado a Venezuela.









