Caracas. – «Visiblemente más delgado», también demacrado, aunque sonriente y además, distanciado de su esposa, Cilia Flores, lució el narcotirano Nicolás Maduro en la tercera audiencia que tuvo este pasado miércoles, ante el juez federal Alvin Hellerstein del Tribunal del Distrito Sur de Nueva York.
La audiencia de este miércoles duró apenas 13 minutos, significativamente menos que las anteriores, pero dejó nuevas imágenes inéditas desde el interior de la Corte del Distrito Sur de Nueva York.
Al no estar permitido el ingreso de cámaras, la reconocida ilustradora judicial Jane Rosenberg plasmó en una serie de retratos el desarrollo de la comparecencia, en la que el exmandatario volvió a evidenciar un notable cambio en su apariencia.Los dibujos, difundidos por la agencia EFE, muestran a Maduro sentado junto a su esposa, Cilia Flores, mientras escucha las intervenciones de sus abogados Barry Pollack, Anna Estevao y Mark Donnelly durante la breve audiencia presidida por el juez Alvin Hellerstein.
No obstante, distintos abogados y periodistas presentes en la sala lo describen más delgado, relajado y sonriente con su abogado Barry Pollack; muy diferente a las primeras comparecencias donde se le vio tenso, amilanado y a veces desafiante.
Tanto él como su esposa Cilia Flores, se presentaron con uniforme carcelario color caqui, sin esposas y nuevamente se declararon no culpables.
Las ilustraciones de Rosenberg captan a un Maduro con el rostro más delgado, facciones marcadas у expresión seria, una imagen que contrasta con la que proyectaba cuando aún permanecía en el poder.
Los retratos también reflejan el ambiente sobrio de la sala y la disposición de la defensa durante la sesión.









