Estonia advierte de que derribarán cualquier aparato ruso que viole su espacio aéreo

Las autoridades estonias han advertido este lunes que derribarán cualquier aparato ruso que cruce su espacio aéreo, una situación que ya se repitió hace unas semanas, en medio además de otras denuncias de varios aliados de la OTAN sobre este tipo de incursiones de aviones de combate o drones por parte de Moscú.

«Los interceptaremos y los derribaremos», ha zanjado el ministro de Asuntos Exteriores de Estonia, Margus Tsahkna, en una rueda de prensa con su homólogo ucraniano, Andri Sibiga, con motivo de la visita oficial de éste.

Tsahkna ha remarcado que la OTAN cuenta desde hace dos décadas con un protocolo para actuar en este tipo de situaciones y «defender su territorio desde el primer segundo, desde el primer ataque», según recoge la agencia ucraniana RBC.

En referencia a la incursión aérea que se prolongó durante doce minutos hace un mes, pero que Moscú niega, el ministro estonio de Exteriores ha afirmado que los aviones de la OTAN estaban «listos para actuar» si se percibía que podría surgir «una amenaza inmediata» a la soberanía del país báltico.

«Esta no era la primera vez que Rusia ponía a prueba nuestras capacidades», ha apuntado Tsahkna, recordando episodios similares durante aquellos días en sus vecinos del Báltico, pero también en Rumaní, o Polonia, donde sobrevolaron una decena aproximadamente de drones rusos sobre su espacio aéreo.

Tsahkna ha destacado que gracias a este tipo de incidentes, los socios de la OTAN están aumentando la coordinación y fortaleciendo sus capacidades.

Putin promulga la salida de Rusia del acuerdo con EE. UU. para eliminar excedentes de plutonio

El presidente de Rusia, Vladímir Putin, ha promulgado la ley que denuncia formalmente el acuerdo con EE. UU. para eliminar los excedentes de plutonio de uso armamentístico, firmado en el año 2000 y ratificado en 2011, así como todos los protocolos anejos a este tratado.

El texto contempla la eliminación por cada parte de 34 toneladas de plutonio apto para uso armamentístico, si bien Moscú ya mantenía suspendido el acuerdo desde 2016 como represalia por las sanciones impuestas desde Washington.

La ruptura definitiva ya había recibido el visto bueno de las dos cámaras del Parlamento ruso, por lo que sólo restaba la firma del presidente, que se ha hecho oficial ese lunes, informa la agencia TASS. El Kremlin alega en esta ocasión la intensificación de los castigos, así como una mayor presencia de la OTAN en el este de Europa, entre otros argumentos.

Cabe señalar que la salida de Rusia del tratado llega en plenos esfuerzos diplomáticos para poner fin a la invasión de Ucrania, marcados por los contactos directos entre Putin y su homólogo estadounidense, Donald Trump. Ambos teóricamente habían pactado volver a reunirse en Budapest tras una primera cita en Alaska el 15 de agosto, pero este segundo encuentro parece ahora más lejano.

Trump dice que Putin «debería lograr el fin de la guerra» en Ucrania «en lugar de hacer pruebas con misiles»

El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha criticado este lunes a Rusia por su lanzamiento de prueba de un nuevo misil a propulsión nuclear y ha resaltado que su homólogo ruso, Vladimir Putin, debería trabajar para poner fin a la guerra en Ucrania, desatada en febrero de 2022, en lugar de proceder a este tipo de acciones.

«Deberían lograr el fin de la guerra, una guerra que debió haber durado una semana y que ahora está cerca de entrar en un cuarto año. Eso es lo que debería hacer, en vez de pruebas con misiles», ha indicado Trump a bordo del Air Force One de camino a Japón desde Malasia, en el marco de su gira diplomática en Asia. «No creo que sea adecuado que Putin diga eso, de hecho», ha agregado, en aparente referencia a la citada prueba.

Asimismo, ha subrayado que Rusia «no está jugando» con EE. UU. «Nosotros tampoco jugamos con ellos», ha dicho, antes de resaltar que el país norteamericano «prueba misiles todo el tiempo».

Además, ha reseñado que Washington «tiene un submarino nuclear, el mejor del mundo, frente a sus costas (de Rusia), así que no hace falta recorrer 8.000 millas», en referencia al alcance del nuevo misil ruso, el ‘Burevestnik’.

En respuesta, el portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, ha afirmado que la reacción de Trump «supone el punto de vista del jefe del Estado estadounidense, lo que es importante», si bien ha insistido en que «Rusia trabaja de forma consistente para garantizar su propia seguridad».

Cabe señalar que Rusia anunció el domingo la prueba exitosa de este nuevo misil, capacitado para recorrer una distancia de 14.000 kilómetros, al tiempo que describió el ‘Burevestnik’ como «un producto único, diferente a todo lo demás en el mundo».

La prueba fue efectuada el pasado 21 de octubre, según especificó el jefe del Estado Mayor del Ejército ruso, el general Valeri Gerasimov, quien detalló que el misil voló durante 15 horas. En este sentido, destacó que está capacitado para rebasar redes de defensa aérea antimisiles.

Eslovaquia se abre a aprobar el nuevo paquete de sanciones de la UE contra Rusia

El primer ministro de Eslovaquia, Robert Fico, ha apuntado este miércoles al levantamiento del veto de Bratislava sobre el nuevo paquete de sanciones contra Rusia que la Unión Europea (UE) espera aprobar este jueves, una vez se hayan incluido en las conclusiones de la cumbre algunas de sus exigencias, entre ellas un control de los precios de la energía.

En sede parlamentaria, Fico —percibido junto al primer ministro húngaro, Viktor Orbán, como uno de los aliados de Moscú en Europa— ha explicado que si se incluyen sus demandas, «los más probable» es que informe a sus socios del bloque de que están de acuerdo con este nuevo paquete de sanciones.

Fico ha asegurado que nunca ha estado entre sus objetivos bloquear las sanciones a Rusia, pero ha afeado a la UE que haya adoptado una postura centrada únicamente en Ucrania en detrimento de «los problemas fundamentales de la economía y la población europeas», entre ellos la escalada de los precios de la energía.

El primer ministro eslovaco ha afirmado que, si bien no tiene ningún problema con el contenido de estas sanciones, ha lamentado que el tema principal en cada cumbre de la UE sea siempre Ucrania, recoge el diario ‘Sme’.

Además del control del precio de la energía, Fico ha planteado la modificación de las normas de emisión y de los motores de combustión.

Cabe señalar que la economía eslovaca está dominada por industrias de alto consumo energético, como la automovilística y la pesada, y depende en gran medida de las importaciones rusas de gas y petróleo.

El Gobierno eslovaco ha advertido de que no puede renunciar a estas importaciones de energía rusa, puesto que al hacerlo aumentaría aún más los precios.

La UE critica que Putin sigue en «el lenguaje de la guerra», pese a los esfuerzos de EE. UU.

La Unión Europea (UE) ha criticado este miércoles que Rusia sigue sin estar interesada en parar la guerra en Ucrania, recalcando que el presidente ruso, Vladímir Putin, sigue manejando «el lenguaje de la guerra» pese a los esfuerzos del presidente de EE. UU., Donald Trump, para lograr un alto el fuego.

«Ucrania quiere la paz, Europa quiere la paz, EE. UU. quiere la paz, y por eso damos la bienvenida a la iniciativa del presidente Trump para alcanzar finalmente este objetivo. Pero lo que vemos por parte de Rusia es un lenguaje de la guerra», ha afirmado la portavoz de Exteriores de la UE, Anitta Hipper, en rueda de prensa desde Bruselas.

En este sentido, ha recordado los últimos ataques rusos contra civiles en Ucrania que ha dejado al menos seis personas, entre ellas dos niños en bombardeos en la región de Kiev.

«Putin ha elegido como objetivos a los niños. Ha atacado una guardería, de nuevo, matando vidas inocentes», ha denunciado la portavoz, que ha subrayado que la UE seguirá apoyando militar y financieramente a Ucrania para garantizar la fortaleza de Kiev antes y después de un potencial proceso de paz.

Cabe señalar que estas declaraciones llegan en plenas dudas sobre el encuentro entre Trump y Putin, anunciado en un primer momento en Budapest, pero que la Casa Blanca ha enfriado, a la vista de la falta de voluntad de Rusia para mover su posición maximalista en el conflicto.

Por su lado, el primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, ha señalado que el país sigue con los preparativos de la «cumbre de paz» entre los líderes EE. UU. y Rusia, asumiendo que aunque la «fecha es todavía incierta» el encuentro se celebre en Budapest.

Hungría prosigue con los preparativos de la cumbre entre Putin y Trump pese a las dudas de EE. UU.

El primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, ha afirmado que los preparativos de la «cumbre de paz» entre los presidentes de EE. UU., Donald Trump, y de Rusia, Vladímir Putin, «continúan», pese a las dudas expresadas en las últimas horas desde Washington.

El ministro de Exteriores húngaro, Peter Szijjarto, está de hecho en EE. UU. y en los últimos días tanto el jefe de Gobierno como el principal responsable de la diplomacia han intensificado sus contactos con Washington y Moscú en calidad de mediadores.

«La fecha es todavía incierta», ha asumido Orbán, que ha vuelto a plantear Budapest como sede de la cita presidencial «cuando llegue el momento» y haya acuerdo entre las partes. «La elección de Budapest no es casualidad. Hungría es un país de paz», ha esgrimido el primer ministro en redes sociales, un día antes de que el país conmemore su día nacional.

Por su parte, Szijjarto ha publicado un mensaje con el que ha buscado salir al paso de «la ola de filtraciones, falsas noticias y declaraciones» que dan por muerta la cumbre, ya que según él desde el mismo momento en que se anunció estaba claro que «muchos harían todo lo posible para evitar que tuviese lugar».

El Gobierno húngaro carga contra una supuesta «élite política guerrerista» y apunta a Bruselas. Orbán ha afeado en reiteradas ocasiones a la Comisión Europea que no asuma la doctrina de Trump y apueste por las sanciones y, según Szijjarto, «la misma historia se repite antes de prácticamente todos los Consejos Europeos».

Si bien, destaca que el optimismo de Hungría choca con los recelos expresados públicamente tanto por Rusia como por EE. UU.. El lunes, la Casa Blanca ya advirtió de que la reunión entre Trump y Putin no se celebraría pronto y, en declaraciones a los medios, el mandatario norteamericano se mostró esquivo.

Aunque no confirmó de manera directa los retrasos, al ser interrogado sobre los efectos de una cancelación en la potencial entrega de misiles Tomahawk a Ucrania, declaró: «No quiero perder el tiempo».

Cabe señalar que estos misiles son una de las principales peticiones armamentísticas del presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, que precisamente viajó la semana pasada a la Casa Blanca.

Mark Rutte viaja a EE. UU. para abordar con Trump las negociaciones respecto a Ucrania

El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, ha iniciado este martes una visita a EE. UU. para abordar con el presidente estadounidense, Donald Trump, las negociaciones respecto de la invasión rusa de Ucrania, a pesar de que los planes para una segunda cumbre —con vistas a un «fin» del conflicto— entre Trump y su homólogo ruso, Vladímir Putin, se han estancado.

Rutte estará en Washington durante la jornada del martes y del miércoles y allí se reunirá con Trump. «Estará en EE. UU. para abordar diversos aspectos relacionados con el apoyo de la OTAN a Ucrania y los esfuerzos liderados por EE. UU. para lograr una paz duradera», ha señalado un portavoz de la OTAN en declaraciones a Europa Press.

El anuncio del viaje de Rutte llega después de que la Administración de Trump confirmara que las esperanzas del estadounidense de reunirse en un futuro cercano con Putin habían quedado en el aire, aclarando que «no hay planes» para una cumbre entre los dos «en el futuro inmediato», si bien el propio Trump había adelantado recientemente la posibilidad de un encuentro «en unas dos semanas».

Según dijo la semana pasada, Trump, durante una llamada con Putin, habían pactado reunirse en la capital húngara, Budapest, para «poner fin» a la guerra. Su conversación telefónica tuvo lugar en la víspera de la visita del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, a la Casa Blanca, de donde se fue sin los misiles Tomahawk con los que cree poder cambiar el rumbo del conflicto.

La Casa Blanca confirma que no habrá una reunión pronto entre Donald Trump y Vladimir Putin

La Casa Blanca ha confirmado este martes que no se prevé que se celebre en las próximas semanas la reunión entre los presidentes de EE. UU., Donald Trump, y de Rusia, Vladímir Putin, después de que en las últimas horas el Kremlin ya rebajara expectativas afirmando que «se necesita una preparación seria».

La noticia ha sido confirmada por un funcionario de la Casa Blanca a la agencia Bloomberg y llega un día después de que los responsables de la diplomacia rusa y estadounidense, Sergei Lavrov y Marco Rubio, respectivamente, destacaran la «constructiva» conversación que mantuvieron sobre los preparativos de la reunión.

Los comunicados de Washington y Moscú sobre esa conversación fueron más comedidos que un Donald Trump que, tras hablar con Putin por teléfono hace una semana, se aventuró a afirmar que se volvería a ver con él «en unas dos semanas», mientras que Rubio y Lavrov lo harían «muy pronto».

Trump y Putin pactaron reunirse en Budapest para «poner fin» a la guerra, en vísperas de la visita del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, a la Casa Blanca este pasado viernes, de donde se fue sin los misiles Tomahawk con los que cree que puede cambiar el rumbo del conflicto.

Cabe señalar que la reunión de Budapest sería la segunda entre los dos líderes desde que Trump regresara a la Casa Blanca con la promesa de acabar con la guerra en 24 horas, después de la cumbre de agosto, en Anchorage —Alaska—, sin que saliera de ella ningún tipo de compromiso para poner fin a la guerra.

Rusia confía en que la cumbre entre Putin y Trump sirva para «hacer avanzar un acuerdo pacífico» sobre Ucrania

El Kremlin ha expresado este lunes su deseo de que la futura cumbre en Hungría entre los presidentes de Rusia y EE. UU., Vladímir Putin y Donald Trump, respectivamente, sirvan para «hacer avanzar un acuerdo pacífico» sobre Ucrania, sin pronunciarse sobre la posibilidad de que el mandatario ucraniano, Volodímir Zelenski, participe en el encuentro.

El portavoz de la Presidencia rusa, Dimitri Peskov, ha destacado que Moscú —aparentemente— quiere que «se avance en un acuerdo pacífico sobre Ucrania, ante todo». «Usaremos también la reunión para discutir las relaciones bilaterales [con Washington]», ha afirmado, antes de destacar que «las discusiones con los estadounidenses sobre un acuerdo en Ucrania continúan».

«Hay un trabajo serio en marcha. Ya veremos que pasa después», ha señalado, al tiempo que ha insistido en que por ahora «no hay detalles» sobre cómo será la cumbre o si Zelenski estará presente, después de que el presidente ucraniano planteara esta posibilidad, según ha informado la agencia rusa de noticias TASS.

Peskov ha apuntado que «los preparativos para la cumbre aún no han arrancado en su totalidad». «Desde luego, todo el mundo cumple con las instrucciones dadas por los presidentes, pero aún no han empezado los trabajos de equipo para las condiciones adecuadas para negociaciones a gran escala», ha matizado.

Asimismo, ha destacado que el hecho de que Budapest haya sido pactado como lugar para el encuentro deriva de las relaciones que mantienen Putin y Trump con el primer ministro de Hungría, Viktor Orbán.

«Trump tiene una relación relativamente calurosa con Orbán y Putin mantiene con él una relación muy constructiva», ha argüido.

Por otra parte, ha incidido en que Moscú no ha recibido ninguna «notificación oficial» de EE. UU. sobre la posibilidad de entregar o no misiles Tomahawk a Ucrania.

«Estamos escuchando las declaraciones en este sentido. Así trabajamos. También mantenemos contactos a nivel de expertos, donde intercambiamos puntos de vista», ha explicado.

La portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, Maria Zajarova, ha insistido este mismo lunes en que «Moscú ha articulado su posición (sobre este tema) con absoluta claridad», al tiempo que ha manifestado que «las declaraciones no se hicieron para fomentar una controversia o un debate, sino para impedir estas posibilidades, de una forma respaldada por un profundo razonamiento».

Zajarova ha hecho hincapié en que una entrega de misiles Tomahawk a Ucrania «es inaceptable» y ha reseñado que «la propuesta contradice el lenguaje de paz que Occidente afirma mantener de forma frecuente y en varios foros».

«La idea de suministrar estos misiles entra en conflicto directo con la retórica de paz que los occidentales citan a menudo», ha zanjado.

Trump confiesa su reticencia a entregar los Tomahawk a Ucrania porque pondría «en peligro» a EE. UU.

El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha expresado este domingo sus recelos ante la posibilidad de entregar misiles de largo alcance Tomahawk a Ucrania al entender que semejante operación representaría un peligro para la seguridad de su país.

Cabe recordar que el presidente de Rusia, Vladimir Putin, ha avisado que dicha entrega sepultaría cualquier opción para negociar la paz en Ucrania y poner fin a la invasión rusa.

«Estoy examinando este asunto», ha indicado Trump en declaraciones a Fox News, «y lo he comentado con Putin: no es que esté precisamente encantado con esta situación».

Trump ha explicado que su reticencia también gira en torno a la capacidad limitada de sus arsenales. «Es que también nos hacen falta a nosotros. Yo no puedo dar a Ucrania todas nuestras armas, no puedo poner en peligro a EE. UU.», ha añadido.

Sobre el discurrir de las conversaciones de paz, Trump ha vuelto a dar por asumido que Putin se quedará con parte o todos los territorios conquistados desde la invasión.

«Se va a quedar con cosas. Ha combatido y se ha hecho con propiedades. El único país que gana territorios y después se marcha somos nosotros, como sucedió con Bush», indicó Trump en relación con la guerra de Irak.

El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, también ha comparecido ante los medios norteamericanos una vez concluida su reunión con Trump y sus asesores, que comenzó el pasado viernes, para reiterar su petición al mandatario norteamericano y endurezca su postura frente a Putin.

«Putin se parece mucho a Hamás, pero con más fuerza», ha indicado Zelenski, quien ha comparado al presidente ruso con el movimiento islamista palestino. «Es por eso que le hace falta ser todavía más duro», ha señalado el mandatario ucraniano.