Magyar promete que el fin de la migración ilegal en Hungría ante la entrada en vigor del pacto de la UE

El primer ministro de Hungría, Peter Magyar, ha prometido este domingo que no habrá sitio para la migración ilegal en el país bajo su flamante gobierno en la misma semana que, ante el canciller alemán, Friedrich Merz, se comprometió a adoptar un «enfoque más constructivo» en las relaciones con Bruselas con un nuevo Pacto Migratorio que entrará en vigor dentro de cinco días.

Bajo el gobierno de su partido Tisza, ha asegurado Magyar en redes sociales, «no habrá migrantes ilegales en Hungría» y «quien proclame lo contrario está mintiendo y engañando a sus propios votantes».

El pasado viernes, cientos de personas se concentraron en la capital del país, Budapest, para denunciar la posiblidad de que Magyar acabe firmando el nuevo Pacto Europeo de Migración y Asilo, que entra en vigor el viernes 12 de junio.

Magyar ha prometido normalizar las relaciones con la UE pero ha avisado de que su prioridad consistirá en la defensa de los intereses nacionales.

En su visita a Berlín, paso previo a reunirse en París con el presidente francés, Emmanuel Macron, el dirigente húngaro señaló la responsabilidad y expectativa, también en el ámbito europeo, con su mandato tras la victoria arrolladora que puso fin a la era de Viktor Orbán.

«Les complace que Hungría regrese a la mesa de negociaciones europea como país libre y soberano», comentó en declaraciones recogidas por el portal Telex, sobre la vuelta de Hungría a un enfoque constructivo en los debates comunitarios.

Así, ha apuntado que Hungría estaría dispuesta a negociar sobre temas como migración, política exterior y competitividad en el contexto europeo. «No le prometí al canciller que siempre estaríamos de acuerdo en todo, pero siempre estaremos ahí», matizó, defendiendo que se mantengan largas conversaciones sobre este tipo de asuntos.

Magyar anuncia que cambiarán la Constitución después de que el presidente húngaro se niegue a dimitir

El primer ministro húngaro, Péter Magyar, ha anunciado este lunes que va a modificar la Constitución para poder destituir al presidente del país, Tamás Sulyok, quien se ha negado a dar el paso, después de la reunión entre ambos en el Palacio Sándor, la sede presidencial.

«La República de Hungría no pertenece a Tamás Sulyok, ni a Viktor Orbán, ni a ningún partido, ni a ningún sistema político», ha declarado el primer ministro húngaro al inicio de su comparecencia ante los medios de comunicación frente a las puertas de la residencia del presidente, según recoge el diario ‘Magyar Hirlap’.

Magyar había concedido a Sulyok, aliado de Orbán, hasta la media noche de este lunes para que presentara su dimisión, así como de otros altos funcionarios, como el fiscal general, Gábor Báliny Nagy, y los jueces del Tribunal Constitucional, tras considerar que no ha ejercido como jefe de Estado independiente.

En ese sentido, ha insistido este lunes en que Sulyok no ha sabido representar «la unidad de la nación» y que ha ejercido como «títere» de Orbán. «Si el presidente de la República no renuncia voluntariamente (…) se iniciarán de inmediato los trámites necesarios», ha advertido.

El dirigente húngaro ha explicado que entre las opciones está la de poner en marcha un proceso de destitución. Sin embargo, «en aras de proteger el cargo, no optarán por este procedimiento, sino que modificarán la Constitución».

Después de su incuestionable triunfo en las urnas, Magyar considera que existe una amplia mayoría en el país que aspira a un cambio de paradigma político, lo que podría suponer que el nuevo presidente acabe siendo elegido por elecciones directa y no a través de una votación en el Parlamento.

El partido Tisza de Magyar obtuvo una mayoría parlamentaria de dos tercios en las elecciones de mediados de abril, lo que le permite iniciar el proceso para modificar la Constitución.

Sulyok anunció el viernes que había solicitado a la Comisión de Venecia, el principal organismo asesor sobre derecho constitucional del Consejo de Europa, que evaluara la situación para resolver la situación teniendo en cuenta la legislación vigente.

Por su parte, la Comisión Europea ha evitado valorar el anuncio de Magyar, limitándose a decir que sigue de cerca los pasos de Budapest. «Estamos al tanto. Hemos visto las informaciones: Estamos al tanto y lo seguimos activamente», ha zanjado el portavoz comunitario de Justicia y Democracia, Markus Lammert.

Hace solo unos días Bruselas anunció que va a dar los pasos necesarios para desbloquear USD$ 19.000 millones de fondos de cohesión y recuperación retenidos a Hungría a cambio de reformas democráticas.

Magyar promete abrir los archivos de Inteligencia de la época comunista de Hungría

El líder de Tisza y próximo primer ministro de Hungría, Péter Magyar, ha prometido este jueves que el Ejecutivo que lidere a partir de mayo sacará a la luz archivos de los servicios de Inteligencia de la época comunista, al tiempo que ha indicado que sus diputados no tendrán las oficinas en dependencias que usó la Policía secreta de la Hungría comunista y el gobernante Partido Obrero Socialista Húngaro.

«El próximo Gobierno de Tisza abrirá los archivos de los servicios de Inteligencia interior de la época comunista», ha indicado en un mensaje en redes sociales en el que hace un guiño a desterrar definitivamente esa etapa.

Con otro gesto en esta línea, Magyar, que se hizo con una victoria arrolladora sobre el primer ministro Viktor Orbán en los comicios del pasado 12 de abril, ha señalado que los diputados de Tisza no se trasladarán al edificio de la oficina de la Asamblea Nacional, «que anteriormente sirvió como sede de la policía secreta y del Partido Obrero Socialista Húngaro durante ese periodo».

El dirigente, que se ha propuesto abrir una nueva era y dejar atrás la etapa de Orbán, marcada por continuos choques con la Unión Europea (UE), ha vuelto a mandar un mensaje sobre sus intenciones de cortar con el Fidesz, partido hegemónico que ha liderado Hungría casi dos décadas.

«Están ansiosos por negociar y enviar mensajes, les respondo con las propias palabras de Orbán: ‘Nada será olvidado. Todo ha sido anotado. De todo se rendirán cuentas'», ha subrayado en otro apunte en sus redes sociales.

En su intento de romper con la era de Orbán, el próximo líder húngaro se ha marcado el próximo 31 de mayo como fecha máxima para que dimitan cargos públicos como el presidente húngaro, Tamás Sulyok, al que ha metido en el saco de lo que considera «títeres de Orbán».

Otros cargos en la diana son el presidente del Tribunal Constitucional y el de la Curia. En el caso del presidente, en Hungría el cargo es elegido por voto secreto de la Asamblea Nacional por lo que Magyar ha avisado que iniciará el proceso para usar su mayoría para destituirle si no cesa antes.

Orbán amenaza con cortar el suministro de gas a Ucrania si Kiev bloquea el envío de petróleo

El primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, ha amenazado este miércoles con cortar el suministro de gas a Ucrania si Kiev bloquea el envío de petróleo, al tiempo que ha garantizar que «protegerá la seguridad energética húngara» y «mantendrá el precio reducido de la gasolina y el gas».

«Mientras Ucrania no suministre petróleo, no recibirá gas de Hungría», ha asegurado el mandatario en un vídeo difundido a través de redes sociales en el que ha afirmado que presentará una propuesta importante al respecto durante la próxima reunión del Gobierno a medida que avanzan los días y Ucrania «sigue bloqueando el uso del oleoducto Druzhba».

«Hasta este momento», ha continuado, «Hungría se ha defendido con éxito del chantaje ucraniano». «Gracias a los precios protegidos, los húngaros pagan los precios más bajos en las gasolineras de toda Europa, pero debemos seguir adelante», ha afirmado, antes de anunciar que se necesitan medidas adicionales para romper el bloqueo y garantizar el suministro.

En este sentido, ha recalcado que se detendrá de forma gradual el envío de gas de Hungría a Ucrania. «Almacenaremos el volumen restante en nuestro país», ha declarado Orbán, que ha manifestado que es necesario «contar con reservas». «Estamos llenando los depósitos de gas húngaros en lugar de los ucranianos», ha subrayado.

El oleoducto Druzhba —el más largo del mundo y principal vía de suministro de petróleo ruso para el centro de Europa— se ha convertido en un nuevo motivo de disputa entre Hungría y Ucrania, con la UE en medio.

Ucrania ha defendido la necesidad de cortar el suministro de petróleo ruso a Europa para dañar sus fuentes de financiación. Por su parte, Hungría ha advertido de que vetará cualquier iniciativa de ayuda europea si continúa bloqueando esta vía energética, incluido un préstamo de USD$ 105.000 millones que está sobre la mesa de los líderes en Bruselas.

A finales de enero, las autoridades ucranianas denunciaron que un ataque ruso a estas instalaciones en Leópolis afectaron de tal manera que tuvieron que paralizar el suministro a la espera de ser rehabilitadas.

Orbán viaja a Rusia para reunirse con Putin en pleno aumento de los contactos para poner fin a la invasión de Ucrania

El primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, ha iniciado este viernes su visita a Moscú, la capital rusa, donde tiene previsto reunirse con el presidente de Rusia, Vladímir Putin, en pleno aumento de los contactos diplomáticos para poner fin a la invasión rusa de Ucrania.

«Camino a Moscú. Hablaremos de seguridad energéticas, precios asequibles y bajos de cara al invierno en Hungría. Por eso fuimos a Washington y por eso vamos a Rusia ahora», ha manifestado Orbán en un mensaje difundido a través de Facebook antes de abandonar territorio húngaro.

El portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, ha confirmado esta visita y ha indicado que está previsto que ambos se reúnan sobre las 13.00 horas (hora local de Moscú), según informaciones recogidas por la agencia rusa de noticias TASS.

Orbán y Putin se han reunido doce veces —dos desde que comenzó la invasión en febrero de 2022—. La última de ellas tuvo lugar en julio de 2024, cuando el primer ministro húngaro visitó Rusia, Ucrania, China y EE. UU.

Antes de abandonar Hungría, Orbán se ha dirigido a la prensa, a la que ha informado de que el objetivo de las negociaciones es «garantizar el suministro energético a Hungría de cara al invierno».

Cabe señalar que este encuentro llega a medida que EE. UU. trata de ejercer presión para poner fin a la invasión. Esta semana, el presidente estadounidense, Donald Trump, anunció que sus dos enviados en el marco del proceso de negociaciones para lograr la paz en Ucrania se reunirán con el lado ruso y ucraniano a fin de impulsar la firma de un acuerdo formulado por Washington.

EE. UU. exime a Hungría de las sanciones energéticas rusas por un año

El secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, anunció este miércoles que Washington otorgó a Hungría una exención por un año de sus sanciones relacionadas con los hidrocarburos rusos.

«Sería profundamente traumático para su economía cortarlos de inmediato», afirmó el alto cargo durante una rueda de prensa. De acuerdo con sus palabras, se trata de «una parte muy pequeña de lo que vende Rusia», pero «sería profundamente desestabilizador para Hungría perder el acceso a esos recursos energéticos».

Además, Rubio comentó la cuestión de la central nuclear Paks-2, diseñada por la corporación rusa Rosatom, que está en construcción en Hungría. Confirmó que las sanciones estadounidenses no se aplican a la instalación.

«Ya está en construcción y necesitan terminarla», dijo. «Queremos que sean capaces de completarla porque queremos que sean independientes energéticamente», subrayó.

Cabe señalar que, la semana pasada, el primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, anunció que su país obtuvo «la exención total de sanciones para el gasoducto Turkish Stream y el oleoducto Druzhba».

Este anuncio llegó tras reunirse con el presidente estadounidense, Donald Trump, en la Casa Blanca. Si bien, de acuerdo con sus palabras de entonces, se trata de una exención «ilimitada».

Hungría prosigue con los preparativos de la cumbre entre Putin y Trump pese a las dudas de EE. UU.

El primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, ha afirmado que los preparativos de la «cumbre de paz» entre los presidentes de EE. UU., Donald Trump, y de Rusia, Vladímir Putin, «continúan», pese a las dudas expresadas en las últimas horas desde Washington.

El ministro de Exteriores húngaro, Peter Szijjarto, está de hecho en EE. UU. y en los últimos días tanto el jefe de Gobierno como el principal responsable de la diplomacia han intensificado sus contactos con Washington y Moscú en calidad de mediadores.

«La fecha es todavía incierta», ha asumido Orbán, que ha vuelto a plantear Budapest como sede de la cita presidencial «cuando llegue el momento» y haya acuerdo entre las partes. «La elección de Budapest no es casualidad. Hungría es un país de paz», ha esgrimido el primer ministro en redes sociales, un día antes de que el país conmemore su día nacional.

Por su parte, Szijjarto ha publicado un mensaje con el que ha buscado salir al paso de «la ola de filtraciones, falsas noticias y declaraciones» que dan por muerta la cumbre, ya que según él desde el mismo momento en que se anunció estaba claro que «muchos harían todo lo posible para evitar que tuviese lugar».

El Gobierno húngaro carga contra una supuesta «élite política guerrerista» y apunta a Bruselas. Orbán ha afeado en reiteradas ocasiones a la Comisión Europea que no asuma la doctrina de Trump y apueste por las sanciones y, según Szijjarto, «la misma historia se repite antes de prácticamente todos los Consejos Europeos».

Si bien, destaca que el optimismo de Hungría choca con los recelos expresados públicamente tanto por Rusia como por EE. UU.. El lunes, la Casa Blanca ya advirtió de que la reunión entre Trump y Putin no se celebraría pronto y, en declaraciones a los medios, el mandatario norteamericano se mostró esquivo.

Aunque no confirmó de manera directa los retrasos, al ser interrogado sobre los efectos de una cancelación en la potencial entrega de misiles Tomahawk a Ucrania, declaró: «No quiero perder el tiempo».

Cabe señalar que estos misiles son una de las principales peticiones armamentísticas del presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, que precisamente viajó la semana pasada a la Casa Blanca.

Trump retira las restricciones de visados a Hungría en un nuevo gesto a Orbán

El Gobierno de EE. UU. ha suavizado de nuevo las normativas de visado para ciudadanos húngaros, con una reforma que revierte las medidas adoptadas por la Administración de Joe Biden y que representa un nuevo gesto político del actual presidente norteamericano, Donald Trump, a su aliado Viktor Orbán.

El Departamento de Seguridad Interior de EE. UU. ha anunciado este martes que los visados a los húngaros recuperarán el periodo de validez de dos años, el doble que en la actualidad, y permitirán múltiples entradas a territorio estadounidense y no sólo una.

Los cambios entrarán en vigor el 20 de septiembre y, según la secretaria adjunta de Seguridad Interior, Tricia McLaughlin, reconocen que las autoridades de Hungría han respondido a los requisitos de seguridad planteados desde Washington.

«Al igual que el presidente Trump, el primer ministro Orbán está comprometido con mantener seguras las fronteras y vigilar quién entra en su país», ha resaltado McLaughlin, en un comunicado en el que ha subrayado también la «fuerte alianza de seguridad» entre los dos países.

En este sentido, ha afirmado que «cuando las naciones protegen sus fronteras, hacen de todo el mundo un lugar más seguro», por lo que «deberían ser recompensados».

Un paso que el propio Orbán ha celebrado en redes sociales, incidiendo en que es lo propio entre «dos naciones amigas». «Que nadie diga que la amistad no marca la diferencia», ha añadido el jefe del Gobierno húngaro.

Ucrania reprocha a Hungría que considere una «amenaza» su adhesión a la UE

El ministro de Exteriores de Ucrania, Andri Sibiga, ha reprochado al responsable de la cartera de Hungría, Péter Szijjártó, que continúe rechazando la adhesión del país ucraniano a la Unión Europea (UE) por considerar falso que suponga una «amenaza» contra los agricultores húngaros.

«La adhesión de Ucrania a la UE no supone una amenaza para los agricultores húngaros, que no han bloqueado la frontera entre Ucrania y Hungría ni un solo día y este año están comprando activamente maíz ucraniano», ha indicado funcionario ucraniano en respuesta a un mensaje emitido por su homólogo húngaro previamente en la red social X.

Szijjártó ha comentado las declaraciones del presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, en las que consideraba «extraña» la posición negativa de Hungría respecto a la entrada ucraniana en la UE, argumentando que esta decisión «destruiría a (nuestros) agricultores, (nuestro) mercado laboral y (nuestra) seguridad».

«A diferencia de Zelenski, la postura de Hungría no viene dictada desde el exterior. Nos da igual lo que opine Moscú sobre la pertenencia de Ucrania a la UE», ha mencionado también en el mensaje desde la misma red social.

En respuesta estas palabras, Sibiga ha sostenido que no solo no supondría una amenaza para Hungría, sino que, «al contrario, redunda en su interés nacional y de seguridad». El ministro ucraniano ha afirmado que los agricultores húngaros no han bloqueado «ni un día» la frontera entre ambos países y ha añadido que «están comprando activamente maíz ucraniano».

Igualmente, ha aseverado que, ya antes de la invasión rusa de Ucrania, el Gobierno húngaro «invitó» a los trabajadores ucranianos a ir a su país para «compensar la escasez de mano de obra cualificada».

«En lugar de peleas en Twitter (X), reunámonos y tengamos una conversación significativa. Estoy seguro de que podemos negociar de buena fe sobre soluciones pragmáticas, en aras de los intereses comunes de paz y seguridad para nuestras naciones en una Europa unida», ha concluido el responsable de Exteriores ucraniano.

Orbán insta a Zelenski a unirse al «lado de la paz»

El primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, se dirigió este miércoles al presidente de Ucrania, Vladímir Zelenski, con vistas a recordarle que «no es demasiado tarde» para que se ponga del lado de la paz.

En una publicación en sus redes sociales, Orbán se acordó de que hace un año había visitado la capital ucraniana, Kiev, para mantener «largas conversaciones» con Zelenski sobre la posibilidad de un alto el fuego y la paz en el conflicto ucraniano.

«Incluso entonces, le advertí de que el tiempo no estaba de su lado, […] que estaba a punto de producirse un cambio importante en EE. UU. y que Europa se estaba quedando sin fuerzas», subrayó.

No obstante, Orbán manifestó que Zelenski no le dio importancia a sus advertencias en aquel momento. «Con la seguridad del artista de escenario, insistió en continuar la guerra», expresó el primer ministro.

En este sentido, agrega que el conflicto prosigue, mientras que «Europa está agotada» y los envíos de armas estadounidenses «disminuyen». «Esto no es teatro, ni una serie de televisión, sino la cruda realidad», manifestó Orbán.

Asimismo, recalcó que Budapest siempre «se ha mantenido del lado de la paz» y ha abogado por encontrar una vía pacífica para resolver la crisis. «No es demasiado tarde para que el presidente Zelenski se una a nosotros», reiteró.

Es necesario recordar que, a mediados de junio, Orbán declaró que Zelenski debería agradecerle su ayuda humanitaria y la acogida de refugiados procedentes de Ucrania, pero en vez de ello, su nación fue amenazada abierta y groseramente por los ucranianos.

Estas declaraciones del primer ministro se produjeron después de que Zelenski afirmara a un medio de oposición húngaro que Orbán «está cometiendo un grave error histórico» al negarse a prestar ayuda militar a Ucrania.