Los Estados religiosos como formas de autoritarismos

Por Mauricio Hernández, coordinador local de EsLibertad Venezuela.

Los Estados religiosos o teocracias, cuyo origen podemos rastrear hasta la antigua civilización de Mesopotamia, son regímenes de gobierno cimentados en normas divinas, donde sacerdotes y príncipes detentan el poder. Estos sistemas se caracterizan por dos cosas: (i) las leyes se fundamentan en doctrinas de fe y la autoridad clerical se fusiona con la estatal en una misma jurisdicción y (ii) los gobernantes no son mandatarios seleccionados por la regla del hombre (el voto), porque se establece que son la representación de los dioses, o un puente de comunicación entre ellos, por lo cual se les otorga un estatus intocable e incuestionable en sus decisiones. Por ello, la naturaleza dogmática de las teocracias abre un amplio abanico de posibilidades para generar autoritarismos y, con ello, la vulneración de los derechos humanos y la libre expresión, pues, al ser un sistema que aplica una directriz total a la sociedad, mediante la toma de control absoluto de los poderes del Estado, provoca una falta de pluralidad en religiones e ideologías políticas y éticas, llegando a un punto en el que el gobierno se vuelve irrevocable por vías democráticas.

A lo largo de su historia, ninguna Teocracia se ha implantado de manera democrática o espontánea, sino que se han establecido en el mundo a través de la evolución de sistemas religiosos preexistentes y revoluciones que han instaurado gobiernos basados en la interpretación de textos sagrados. Desde sus inicios, han demostrado ser sistemas burdos que solo responden a los intereses y creencias de un grupo limitado de individuos. En 1979, por ejemplo, durante la Revolución Islámica de Irán, se convocaron manifestaciones para derrocar al monarca Mohammad Reza Pahlaví, pero no pasó mucho tiempo para que se instaurara un autoritarismo fundamentalista en la nación, dirigido por Jomeini, quien estableció un consejo de clérigos e impuso la Sharia como base del marco legal del país, llevando a cabo una fuerte ola represiva contra quienes manifestaban opiniones contrarias.

Además, las teocracias proclaman un supuesto mensaje de salvación para, más tarde, convertirse en un sistema que atenta directamente contra la democracia y los derechos fundamentales de los seres humanos. Bas De Gaay Fortman, en su artículo «Teocracia, Democracia y Secularización: ¿Hay espacio para el acuerdo?», define que la democracia se fundamenta en los principios de universalidad, dignidad humana, igualdad, debido proceso y la sacralidad de la vida humana. Sin embargo, estos son valores ausentes desde el primer momento en este tipo de regímenes. Sirva como ejemplo lo que el mismo Fortman relata sobre el parlamento holandés: la cámara del parlamento se estaba debatiendo cambiar la constitución holandesa por una islámica y la preocupación ante una amenaza teocrática por la introducción de la Sharia, y de entre más del 7% de los miembros de la cámara de origen islámico, ninguno abogó por el cambio. La conciencia democrática de esos miembros era suficiente para saber que si se implementaba, estarían en peligro inminente la libertad de su nación.

Otro aspecto a considerar son los sistemas jurídicos en las teocracias. Al estar basados en los principios religiosos y las doctrinas de la fe dominante, abren la puerta a un sistema imbuido en una moral eclesiástica, la cual, si se aplica interpretando los textos sagrados de forma literal, termina por reprimir, censurar y controlar a los ciudadanos, sometiéndolos a un yugo dictatorial. Un ejemplo muy claro de un sistema así es el de Irán, donde la libertad de expresión está restringida por decisiones legislativas. Desde 1979, su constitución se ha mantenido, pero con muchos cambios, introduciendo la Sharia como base legal y el Consejo de Guardianes como un ente que la supervisa y protege su cumplimiento, llegando a ser el órgano gubernamental con más poder en Irán.

Asimismo, existen normas que restringen las libertades de asociación y la libre expresión, así como otras tan imprecisas que conducen a abusos. El código de procedimiento para tribunales se convierte en un medio clave para la violación de esos derechos. Como ejemplo, hay disposiciones legales que prohíben actividades relacionadas con el periodismo o el discurso público que no son reconocidas como delitos penales. Naturalmente, las leyes religiosas a menudo resultan discriminatorias e infringen las normas internacionales de los derechos humanos —es evidente que las leyes islámicas someten a las mujeres, rebajándolas a un estado de pertenencia—.

En este marco, tanto la fe cristiana como la islámica se autoproclaman como absolutas e infalibles, y atacan a quien esté dispuesto a refutarlas; ambas prohíben la manifestación de los ideales de libertad de todas las formas posibles; los evangélicos conservadores discriminan y agreden a las personas homosexuales, y en el Medio Oriente incluso son asesinadas. Por esta razón, no puede existir un Estado pacífico si la religión tiene una injerencia tan directa en él.

Una vez que se establecen en el gobierno, las teocracias manipulan la constitución y sobreponen su sistema de creencias y sus textos como base legal, y su la interpretación de estos textos sagrados es un factor de peligrosidad para una sociedad, ya que actúan como una guía absoluta de comportamientos que en su mayoría son discriminatorios e inhumanos, derivando en una dicotomía entre el bien y el mal, sin matices. Como ya expresé, esto desemboca en un control total del sistema judicial y procesal penal, abriendo la puerta a la toma de decisiones arbitrarias y a la violación de derechos fundamentales, como el derecho a la libertad, la libre expresión y la libre asociación, privando de seguridad y resguardo a los ciudadanos y propiciando una inestabilidad política y social en los Estados donde se orquestan.

Estos casos de abusos son numerosos en todos los países que pertenecen a este círculo. Por ejemplo, el 9 de enero de 2024, el tribunal penal especializado de Arabia Saudita condenó a Manahel al-Otaibi, una influencer fitness y activista a favor de los derechos de las mujeres, a 11 años de prisión por cargos relacionados con su vestimenta y opiniones expresadas en internet —como pedir el fin de las tutorías masculinas en Arabia Saudita—. La condena se hizo pública semanas después de haber sido dictada la sentencia —algo inaceptable en un sistema judicial justo—.

En resumen, la interpretación y aplicación de estas doctrinas en la política son un factor de riesgo para las sociedades y la democracia. El fundamentalismo busca imponer a la fuerza sus ideales mediante la opresión y la imposición de normas restrictivas a la libertad de expresión y los derechos naturales de los seres humanos. Se hacen con el poder de forma abrupta a través de revoluciones y, una vez establecidos y asegurados de que su revocación sea casi imposible, comienzan el proceso de sumisión de la sociedad y las reformas religiosas para convertir la estructura del Estado a la imagen y semejanza de sus respectivos textos sagrados.

Si entendemos que los grupos religiosos son comunidades cuyo conocimiento se basa únicamente en fundamentalismos incuestionables, entonces podemos asumir que la religión no debería tener incidencia en la política más allá de ser vista como un conjunto de individuos que se reúnen para llevar a cabo actividades recreativas. Caso contrario, al validar a estos entes como parte importante de la política de un país, no solo se está atribuyendo prioridad a un colectivo en específico, sino que también se estaría abriendo un debate sobre lo que se supone que está bien o mal, y estos juicios sólo estarán fundamentados en una moral imbuida en intransigencia.

Referencias bibliográficas

Bas De Gaay Fortman. 2008. Teocracia, Democracia y Secularización: ¿Hay espacio para el acuerdo?. Utrecht, Holanda. Publicado por la Universidad de Utrecht. Puede acceder presionando aquí.

OEA alerta que en Venezuela hay problema de legitimidad en relación con Maduro

Caracas. – Para el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Albert Ramdin, en Venezuela hay problema de «gobernanza y legitimidad» que debe ser aclarado lo más pronto posible.

En declaraciones ofrecidas al medio español El País, Ramdin admitió que existen serias dudas sobre la legitimidad de Nicolás Maduro en el poder, ya que aún está en duda su supuesto triunfo electoral en las elecciones presidenciales de 2024.

El secretario general de la OEA explicó que varios gobiernos del hemisferio han solicitado al Ejecutivo venezolano pruebas concretas de su presunta victoria electoral, sin que hasta ahora se hayan presentado evidencias.

“En cambio, la oposición sí presenta documentación de que ganaron ellos. Y eso presenta un problema: ¿Es este Gobierno legítimo o no? No soy yo quien debe juzgarlo, pero es mi deber asegurarme de que encontremos modos de resolverlo pacíficamente”,  sostuvo.

«De manera diplomática y negociada. Hay un problema en Venezuela en lo que respecta a gobernanza y legitimidad. Nadie puede dudarlo. Así que hablemos sobre ello”, agregó. En este sentido, afirmó que en la OEA tratarán de encontrar una solución a la crisis política en Venezuela. “Hay diferentes maneras de aplicar la diplomacia. Y de algunas de ellas solo nos enteramos más tarde, por los registros históricos”.

Por otra parte, sobre el despliegue de buques de guerra de las Fuerzas Armadas estadounidenses en el Caribe, cerca de las costas venezolanas, Ramdin aseguró que ningún país “se puede oponer” a la razón formal que EE. UU. ha alegado: la lucha contra el narcotráfico.

“Los activos navales de EE. UU. siguen en aguas internacionales, por lo que nadie puede tener un problema con ello. No es el territorio de ningún país. Y no creo que ningún país se pueda oponer a la razón formal que EE. UU. ha alegado, y que es con la que tenemos que trabajar: que lucha contra el crimen internacional organizado. No he oído a ningún país decir que eso no sea algo positivo, porque el narcotráfico es una de las grandes lacras que padecemos en este hemisferio”, expresó.

Foro Penal contabiliza 884 rehenes políticos, de los cuales 85 son extranjeros

Caracas. – La cifra de rehenes políticos que mantiene actualmente la Narcotiranía en las cárceles, asciende a 884, de los cuales 85 son extranjeros, según lo reveló este pasado domingo la ONG Foro Penal, en el balance que ofrece quincenalmente sobre este tema.

En el reporte, publicado en la red social X y cuyo corte se hizo hasta el pasado 3 de noviembre, Foro Penal detalló que entre los detenidos hay 767 hombres y 117 mujeres. El listado especifica que 880 son adultos y cuatro adolescentes de entre 14 y 17 años.

También precisó, que del total, 711 son civiles y 173 militares, además de subrayar que este balance «no incluye, todavía, a todos los que han sido arrestados y liberados o se mantienen bajo arresto a corto plazo (48 horas)».

Igualmente, la ONG precisa que la mayoría de estos rehenes fueron secuestrados después de las presidenciales de julio de 2024, en las que el ente electoral, controlado por el chavismo, proclamó como ganador a Nicolás Maduro, pese a las denuncias de fraude de la oposición mayoritaria, agrupada en la Plataforma Unitaria Democrática (PUD).

A la denuncia de Foro Penal se suma la alerta enviada por la ONG Justicia, Encuentro y Perdón, la cual advirtió sobre el aumento de las detenciones en Venezuela «sin información pública suficiente» de los casos, lo que consideró como un «escenario de inseguridad jurídica y angustia prolongada» debido a esta «opacidad» y también por la «negación del acceso a asistencia legal» que asegura existe en el país.

En su cuenta de X, la organización indicó que, durante la semana pasada, se evidenció “un preocupante aumento de detenciones efectuadas por cuerpos de seguridad del Estado en distintas regiones del país”, sin que se informe, añadió, sobre las “circunstancias o el paradero de las personas privadas de libertad”.

Denuncian que cuatro rehenes políticos llevan 11 días sometidos a aislamientos y torturas

Caracas. – Cuatro rehenes políticos de la Narcotiranía chavista, Henryberth Rivas, Antonio Sequea, Juan Carlos Monasterios y Rafael Castro, recluidos en la cárcel de El Rodeo I (Miranda), llevan ya 11 día aislados y sometidos a fuertes torturas.

Así lo denunció este lunes la ONG Comité por la Libertad de los Presos Políticos (Clippve), al exponer en una publicación de su cuenta en la red social X, que «según denuncian sus familiares, los cuatro detenidos se encuentran en aislamiento total, sin ropa, esposados las 24 horas del día y sin acceso a paquetería, lo que incluye medicamentos esenciales para el control de su salud».

La ONG advirtió que las autoridades del Rodeo I se niegan «a informar el motivo ni la duración del castigo, y los funcionarios encargados de atender a los familiares aseguran ‘no tener información’, perpetuando la opacidad y la impunidad».

Asimismo, denunció que el aislamiento al que son sometidos estos cuatro rehenes, no es una práctica nueva y se emplea desde hace tiempo en todos los centros de tortura. No obstante, va acompañada de restricciones a la alimentación y al agua potable, que la convierten en un mecanismo muy peligroso en contra de las víctimas.

«Este sufrimiento impuesto no se limita a los detenidos. Sus familiares, sometidos a incertidumbre, maltrato institucional y negación de información, padecen un tormento paralelo que agrava el impacto de esta forma de violencia de Estado», alertó la ONG.

Finalmente, Clippve exigió el fin inmediato de este aislamiento, permitir asistencia médica inmediata a los secuestrados, iniciar una investigación imparcial para determinar responsabilidades, y cesar, de una vez por todas, estos castigos y torturas prolongados.

Marxismo: la ideología que destruyó el sistema educativo en Venezuela

Por Nathan Canario y Mauricio Hernández, coordinadores locales de EsLibertad Venezuela.

Bajo la copa de un árbol que la protege del sol abrasador de Maracaibo, una mujer de casi 60 años escribe con rotulador negro en una pizarra acrílica agrietada. Diez niños con uniforme blanco la escuchan sentados en sillas de plástico, algunos atentos y otros distraídos por la agitación urbana. Esta imagen, que bien podría describir una escena post-apocalíptica, se ha convertido en algo normal en comunidades de toda Venezuela – un país que en otro tiempo fue pionero en el acceso a la educación en Latinoamérica.

La educación venezolana se encuentra en estado de coma inducido. Los respiradores artificiales del discurso oficial mantienen la apariencia de vida, mientras la realidad palidece en las aulas sin techo, en los sueldos de hambre de los docentes y en la fuga masiva de cerebros hacia otros horizontes. Un paciente terminal al que se le inyecta ideología marxista y se le vende la épica bolivariana como placebo para el dolor de un sistema educativo que agoniza. Los maestros venezolanos han desarrollado una resiliencia casi sobrenatural. Cuando no están dando clases, muchos como Luisana Figuera se dedican a la pesca en la playa de Manzanillo, en Isla Margarita —un segundo trabajo habitual entre los maestros de la zona costera desesperados por llevar algo a la mesa—. El salario medio de un profesor es de unos 14,50 dólares al mes, pero algunos pueden ganar tan solo 4 dólares . Mientras, el coste de la canasta básica mensual ronda los 500 dólares.

Ante el relato de esta serie de hechos, cabe preguntarse: ¿Cómo hemos llegado hasta este punto? ¿Qué ideas deben contaminar la mente de una sociedad para que ésta elija líderes que la guíen por tan mal camino? Pues, de entre todas ellas, resalta una muy conocida: el marxismo.

El marxismo llegó a Venezuela casi como un producto de importación. En 1926, Gustavo Machado y Salvador de la Plaza fundaron el Partido Revolucionario Venezolano. Su centro de inspiración giró en torno a la unidad de los venezolanos contra la autocracia interna, la unidad de América Latina contra la política imperialista de los Estados Unidos y a la organización y formación de las masas para que se gobernasen a sí mismas y se destruyeran las relaciones de explotación que la oligarquía imponía. La pedagogía marxista en Venezuela, surgida en la década de los treinta del siglo XX, fue impulsada por los sectores que demandaban cambios en el sistema político. Según sus defensores, el positivismo -que había dominado anteriormente- incidía de forma negativa en la conducta del venezolano, al cual debía «educársele» hasta alcanzar los valores y formas de vida que le hicieran ser, en términos generales, obediente y sumiso. Ironías del destino: se cambió una forma de sumisión por otra.

Podria pensarse que la introducción del marxismo en Venezuela fue un movimiento obrero, nada mas lejos de la realidad, ya que, dicho proyecto intelectual fue gestado por una élite ilustrada que, tras beber de las fuentes revolucionarias en el extranjero, decidió que el pueblo venezolano necesitaba una salvación que solo ellos podían diseñar. Gustavo Machado y Salvador de la Plaza pertenecían a familias de la burguesía criolla. Su activismo comenzó no en los barrios de Caracas, sino en el Café de la Rotonde de París, y se consolidó en La Habana y México, donde fundaron el Partido Revolucionario Venezolano (PRV) en 1926.  Su centro de inspiración, aunque antiimperialista y unitario, era un proyecto político que se cocinaba lejos de la olla popular. En el interior del país, el verdadero trabajo de siembra ideológica lo realizó Pío Tamayo, otro intelectual de clase media. Desde las bóvedas del Castillo Libertador de Puerto Cabello, donde estaba preso por la dictadura de Gómez, fundó «La Carpa Roja». Allí, el muy entendido maestro Pío se dedicó a formar en el marxismo-leninismo a un grupo de jóvenes universitarios de la Generación del 28, muchos de ellos también de origen acomodado, como Rodolfo Quintero, Miguel Otero Silva y Juan Bautista Fuenmayor. La imagen es poderosa: las bases del Partido Comunista de Venezuela (PCV), fundado en 1931, se gestaron en una cárcel, con un puñado de intelectuales educando a la siguiente generación de revolteros de clase alta.

Cuando la vía pacífica y electoral se cerró para la izquierda tras el Pacto de Punto Fijo, esta vanguardia ilustrada, frustrada por no poder conquistar el poder con votos, decidió imponerlo con fusiles. Fue el salto de la teoría a la acción armada, un salto que de nuevo evidenció la profunda desconexión con las masas. Influidos por el triunfo de la Revolución Cubana, el Partido Comunista de Venezuela (PCV) y el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) adoptaron la lucha armada como estrategia en la década de 1960. Surgieron así el Frente «José Leonardo Chirinos» en Falcón y el Frente «Simón Bolívar» en Yaracuy, comandado por Argimiro Gabaldón, otro personaje de profundas raíces en la élite tradicional. El punto más álgido de esta ironía lo protagonizaron los estudiantes universitarios, particularmente de la UCV. Se ganaron el mote de las «guerrillas de fin de semana» por sus acciones en las ciudades: asaltos a bancos, secuestros de figuras como el futbolista Alfredo Di Stefano y el mercante «Anzoátegui», para luego hacer «tregua en fechas de examen». Era un revolutionary play, un activismo que podía encenderse y apagarse según el calendario académico, sin el inconveniente de la inmersión permanente en la lucha del campesinado o el proletariado al que decían emancipar.

La Universidad Central de Venezuela se erigió como el epicentro de esta efervescencia. Fue el lugar donde la teoría marxista, importada y sofisticada, se discutía en aulas y cafetines, lejos de la realidad material del venezolano común. La UCV no era solo un centro de estudio; era un laboratorio de revolución donde se formaban los cuadros que luego, por pura convicción ideológica, se lanzarían a «construir» un sujeto revolucionario que, en su forma genuina, aún no terminaba de cuajar en la sociedad venezolana. Este recorrido histórico deja al descubierto la profunda paradoja que ha marcado a una importante corriente de la izquierda venezolana: una vanguardia que se autoimpone la tarea de dirigir a una clase que no la eligió, un complejo de mesianismo secular que, desde la élite intelectual, ha pretendido hablar en nombre del pueblo, a veces incluso por encima del pueblo.

La UCV no solo enseñaba marxismo; lo respiraba, lo exhalaba y lo imponía como el único lente válido para interpretar la realidad. En las facultades de Ciencias Sociales, particularmente en Economía y Sociología, el marxismo dejó de ser una corriente de pensamiento entre muchas para convertirse en dogma. Los planes de estudio estaban diseñados de tal forma que Adam Smith era una curiosidad histórica, Keynes un reformista timorato, pero Marx, Lenin y Gramsci constituían el núcleo duro del conocimiento legítimo. Los estudiantes salían mejor entrenados en dialéctica materialista que en resolver problemas materiales. Los profesores de la UCV perfeccionaron una técnica sutil pero efectiva: presentar el marxismo no como una ideología, sino como la única herramienta «científica» para analizar la sociedad. Quien osara cuestionar sus postulados no era un interlocutor con argumentos diferentes, sino un «burgués», un «reaccionario» o, el pecado capital en la academia, «un estudiante poco crítico». Las citas de El Capital reemplazaron a los datos empíricos, la lucha de clases como explicación universal sustituyó al análisis riguroso, y la plusvalía se convirtió en el concepto fetiche para explicar desde la inflación hasta la falta de papel higiénico. Mientras otras universidades del mundo enseñaban a pensar, la UCV enseñaba qué pensar.

Y así, con ese cambio de un adoctrinamiento por otro, esas ideas marxistas importadas se quedaron hibernando, al menos en lo que respecta a la practica política, como una semilla esperando su momento. Pareciéndose a una broma de mal gusto, esa semilla encontró su terreno fértil mucho después. A principios del mandato del  presidente de la república Hugo Rafael Chávez Frías, se inculcó un discurso demagógico, populista y antiimperialista. La premisa era que la crisis que atravesaba el pueblo era culpa de los Estados Unidos, que nuestras riquezas estaban siendo robadas y que nuestra identidad como venezolanos desaparecía o se moldeaba a una norteamericana, subyugada a la oligarquía. Tomando en cuenta que “el pueblo» se constituye a través de elementos que apelan a la identidad y su memoria, la introducción de Simón Bolívar como representación de su discurso fue su herramienta de persuasión más importante. Utilizó al Libertador como máscara para impartir una dicotomía socialista en su revolución, exaltando su figura y tergiversando su pensamiento para que coincidiera con lo que él quería expresar. Esto llevó a que el sistema educativo implementara esa visión, usando ese supuesto nacionalismo como una tapadera.

El discurso carismático de Chávez, apoyado por circunstancias como la brecha de clases y los problemas con el petróleo, ayudó a implantar un resentimiento en las personas dirigido a un enemigo común. Así, nacionalizar la industria petrolera fue el primer paso para consolidar los ideales de su revolución y, a su vez, el punto de partida para incluirlos en el sistema educativo venezolano. Es por eso que hoy en día se enseña que defender ese recurso de forma radical es algo que se debe hacer, aunque hacerlo signifique la muerte, adoctrinando directamente a los jóvenes para que actúen si es necesario y, de manera insolente, divinizando a Chávez como precursor de ese pensamiento.

En relación con lo anterior, a partir de 2001 la revolución bolivariana señaló como enemigos directos a los medios de comunicación que discrepaban con el gobierno, moldeando la concepción de las personas y llevando a cabo una nacionalización absoluta de programas de televisión y canales como Venezolana de Televisión y Vive TV, y emisoras de radio como YVKE Mundial y Radio del Sur, entre otras, volviéndose un monopolio de opinión política polarizada. De esta manera no solo se limitó el acceso a la información veraz, sino que también se inició una ola de control sobre el contenido educativo que se podía dictar en las instituciones, mucha de esta narrativa moldeando la figura de Chávez como un segundo libertador. Esto ha afectado profundamente el desarrollo formativo de muchos jóvenes en su periodo educacional, porque capturar el aparato informativo para controlarlo afecta directamente al pensamiento crítico de las personas. Teniendo en cuenta que nos encontramos en el auge de la era digital, esto termina desembocando en una problemática severa, representando un peligro para quienes buscan expresarse o educarse sobre lo que verdaderamente acontece en el país. Añadido a este control mediático, se han aplicado leyes como la Ley Resorte y la Ley del Odio con el fin de censurar y reprimir opiniones. Esto no solo llevó a profesores y estudiantes a abstenerse de cuestionar por miedo, sino que también representa una violación de derechos humanos.

La nacionalización de los medios y la narrativa inculcada a los estudiantes no fue el único modelo de adoctrinamiento. A partir del segundo mandato del régimen, se ha buscado definir a la juventud de una forma burda y despectiva, tratando de hacer que asuman un estereotipo vulgar y banal como una clase de progreso cultural en la sociedad. Este estereotipo, incentivado por actividades y figuras coloquialmente conocidas como marginales, parece tener el objetivo de entorpecer mentes y crear un complejo de conformidad en muchos aspectos de los individuos, resaltando el económico y el cultural. «¡SER RICO ES MALO!», frase dicha por Hugo Chávez, representa este punto: la intencionalidad de una mentalidad conformista y de incitación al estancamiento del individuo se ha visto reflejada desde los inicios de la revolución, teniendo un papel importante en la narrativa que se transmite, obviamente, también impuesta de forma indirecta en las instituciones educativas.

El cantautor y rapero Canserbero (2010) en vida postuló la frase: «el subdesarrollo empieza en la mente de la sociedad». Hoy es una crítica a un porcentaje no solo de la juventud, sino también de la sociedad venezolana que se encuentra bajo los efectos de un sistema que ha adaptado el pensamiento de los individuos a sus intereses dictatoriales. Desde sus inicios, el régimen ha implantado una cultura de pobreza, más que social, individual, que incentivaba la conformidad con la situación económica de cada quien, satanizando el desarrollo individual e imbuyendo a las personas en una realidad artificial donde ser conformista es visto como un acto de solidaridad y unión colectiva por el progreso del país.

Al instaurar influencias vistas como marginales y de poco aporte intelectual, se han promovido actividades y deportes como los “moto piruetas”, buscando degradar al ciudadano a un punto donde se convierte en un ser grosero y sumamente ordinario, para poder llevar esa mentalidad a la vida ciudadana y, por ende, a sus decisiones y obligaciones. Lo cual hace formular una pregunta: ¿Qué calidad de país tendremos con esa calidad de individuos?

Para nadie es un misterio que esa cultura de marginalidad influye en las personas desde temprana edad, y más aún en niños y adolescentes de zonas populares, mismas donde la influencia del gobierno está más presente y la promoción de ese pensamiento consolida el futuro de muchos de ellos. Se realizan eventos comunales con artistas afiliados y exposiciones de esos grupos, al igual que la distribución de contenido de líderes de opinión que incentivan esas ideas junto a toda esa parafernalia embrutecedora. Para concluir,  durante estos años se ha establecido un sistema de adaptación para un porcentaje de la juventud venezolana, introduciendo figuras y actos de esencia vaga y con poco aporte intelectual o de valor, llevando a normalizarlos como un estereotipo de juventud y progresismo. A su vez, buscan adoctrinar a ese espacio de la sociedad para mantenerlo en un estado de razonamiento cero, donde el pensamiento crítico, las aspiraciones a algo más grande y los valores de ser ciudadanos íntegros desaparezcan, llevándolos a un punto donde controlarlos sea un acto sumamente sencillo, conllevando a que no puedan enfocar su vista en la pérdida de sus libertades.

Rehén político con autismo en Yare III corre peligro por problemas de salud

Caracas. – Un rehén político de la Narcotiranía chavista con condición de autismo, Juan Nahir Zambrano, se encuentra en peligro debido a las graves afecciones de salud que presenta, según lo advirtió este miércoles la ONG Justicia, Encuentro y Perdón (JEP).

A través de un mensaje enviado por su cuenta en la plataforma X, JEP alertó que Zambrano presenta fiebre, dolor de oído y molestias en las vías respiratorias, por lo que requiere atención médica inmediata y seguimiento especializado para proteger su salud.

Cabe recordar que el joven se encuentra secuestrado en el penal Yare III (Miranda) desde mediados de 2024, tras ser raptado por organismos represivos del régimen en el marco de las protestas postelectorales, que se desataron en el país cuando Nicolás Maduro se robó las elecciones.

La ONG advirtió que la condición de autismo de Zambrano lo hace especialmente vulnerable, y por ello necesita cuidados adaptados a sus necesidades, comprensión y protección constante.
Igualmente, exhortó a las autoridades del penal a que se le garantice evaluación médica completa, acceso a tratamiento y medicación, así como todas las condiciones necesarias para recibir atención digna y segura.

Todo esto ocurre en un marco en el que, este año, al menos seis rehenes del narcorégimen chavista fallecieron en las prisiones, en custodia del narcorégimen que somete a Venezuela, cuando no se les permitió el acceso a la atención médica que requerían con urgencia.

Los decesos causaron gran conmoción en cada una de las familias afectadas, y la ONG advierte del riesgo que corre el joven con autismo, si las autoridades de Yare III no le permiten ser visto por un médico.

Dictador de Venezuela advierte haber aprobado propuestas para pasar a una «lucha armada»

Caracas. – El jefe del cartel del narcotráfico chavista, Nicolás Maduro, advirtió este pasado martes que aprobó las propuestas realizadas por miembros del PSUV para realizar lo que sería la transición a una «lucha armada», en caso de una agresión por parte de EE. UU.

Durante la celebración de un congreso del partido político del narcorégimen, Maduro dijo haber recibido un documento con un «conjunto de ideas para pasar de la lucha no armada a la lucha armada en función de defender la integridad territorial, la dignidad y el derecho a la paz y al futuro» del país, aunque no dio detalles de las propuestas presentadas.

Dijo que, supuestamente, se trataría de «ideas para preparar» al pueblo «en el marco constitucional y legal del concepto estratégico de la defensa integral de la patria para pasar de la lucha no armada a la lucha armada nacional y continental, si fuera el caso, si Venezuela fuera agredida» por EE. UU.

Asimismo, en un claro reto a las fuerzas militares estadounidenses desplegadas frente a las costas venezolanas, alertó que estos planes serían puestos en práctica de manera inmediata en todo el país.

«(Las ideas) están aprobadas y el Partido Socialista Unido de Venezuela debe proceder a su aplicación inmediata con orden de operaciones por cada calle y por cada comunidad (…) para que todo nuestro pueblo, con tranquilidad, con serenidad, con firmeza y valentía, esté en el máximo nivel de preparación», advirtió.

Para analistas y periodistas en las redes sociales, el mensaje del narcotirano revela el temor ante lo que consideran una inminente intervención militar estadounidense. Maduro también se quejó que ya van «doce semanas de amenazas y de guerra psicológica», por lo que pidió a la militancia del PSUV mantenerse en alerta.

Horas antes, durante el congreso, el secretario general del PSUV, Diosdado Cabello, dijo que en Venezuela «no va a pasar mayor cosa», pero también pidió a los afectos al partido chavista estar preparados «para lo peor».

Narcorégimen libera al periodista Joan Camargo

Caracas. – El venezolano Joan Camargo fue liberado en horas de la tarde de este martes, tras permanecer cinco días desaparecido, luego que desconocidos lo raptaran saliendo de su vivienda en el sector Cotiza, Caracas.

La información fue ofrecida por el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP), al revelar este último dato sobre el comunicador mediante un mensaje difundido por sus redes sociales.

«Después de 5 días desaparecido, el periodista Joan Camargo recuperó su libertad este [4 de noviembre]. Desde el SNTP exigimos una investigación oportuna y sanciones urgentes para los responsables de la desaparición forzosa de la que fue víctima durante más de 100 horas», publicó el gremio periodístico.

Hasta el momento se desconocen más detalles sobre su liberación, en cuáles circunstancias se llevó a cabo, y la zona de la región capital en la cual lo dejaron.

Tampoco se conocen los motivos de su secuestro, y se especula que los sospechosos vestidos de negro, quienes lo interceptaron en la mañana del pasado jueves, pertenecen a alguno de los organismos represivos de la Narcotiranía chavista.

La madre del comunicador, María Dolores Rodríguez, grabó un video que se viralizó este martes como un grito de auxilio colectivo, suplicando a las autoridades del narcorégimen le permitieran saber sobre su hijo.

Portaaviones USS Gerald Ford cruzó el estrecho de Gibraltar y se dirige hacia costas venezolanas

Caracas. – El portaaviones más moderno de EE. UU., el USS Gerald Ford, podría estar frente a las costas venezolanas en menos de una semana, luego que este martes cruzara finalmente el estrecho de Gibraltar.

El enorme buque de guerra salió del mar de Alborán, y ya está en aguas del océano Atlántico con rumbo al Caribe, tal como lo han informado diversos portales que siguen de cerca el despliegue en el Caribe de EE. UU.

El USS Gerald Ford, escoltado por el destructor USS Bainbridge, se incorporará al área de responsabilidad del Comando Sur y se sumará al despliegue que incluye destructores, submarinos y aeronaves de combate, conformando una de las mayores concentraciones navales estadounidenses en el hemisferio occidental en los últimos años.

Se espera que refuerce la capacidad de la unión americana para “detectar, monitorear y desmantelar actores y actividades ilícitas que comprometen la seguridad y la prosperidad del territorio estadounidense y nuestra seguridad en el hemisferio occidental”.

Según los datos, el Gerald Ford tiene como destino la base naval de Norfolk, en Norfolk, Virginia. No obstante, se cree que podría desviarse para unirse de manera inmediata al despliegue aeronaval frente a las costas venezolanas.

La suma del portaaviones también aumentará de 6000 a 16000 el número de soldados estadounidenses, que podrían ver acción en un hipotético escenario bélico en el mar Caribe.

Aunque prometió llevar a cabo acciones por tierra contra el narcotráfico, en los últimos días, el presidente estadounidense Donald Trump ha evitado aclarar si ya dio o no órdenes para desarrollar esa ofensiva.

Cabello reitera amenazas contra quienes respaldan a la inminente intervención militar estadounidense

Caracas. – El segundo al mando del narcochavismo, Diosdado Cabello, reiteró este martes su amenaza de tomar represalias, en contra de quienes estén apoyando al posible ataque militar de EE. UU.

En un discurso pronunciado durante un congreso del PSUV celebrado en Caracas, Cabello volvió a arremeter contra quienes respaldan a las acciones ofensivas que encabeza la administración Trump desde el Caribe.En este sentido, el jerarca chavista hizo referencia a las acciones que se tomarán contra los que se declaran enemigos de la patria, y avalan a la mencionada intervención militar.

“Casi que les avergüenza haber nacido en esta patria, por eso hacen lo que hacen”, dijo y ratificó, una vez más, su llamado a retirar la nacionalidad venezolana a quienes piden acciones frontales contra el sistema criminal y narcotraficante, que es controlado tanto por él como por Nicolás Maduro.

Además, advirtió que las fuerzas chavistas se encontrarían presuntamente ya listas, para repeler una acción por parte de las fuerzas estadounidenses, en caso de ser necesario.

Al respecto, Cabello dijo que actualmente hay «un pico de amenazas», pero, para enfrentarlo, «la revolución ha cumplido todas las tareas asignadas para dar la batalla y para triunfar en cualquier situación».

Igualmente, reveló su temor ante lo que considera uno de los objetivos que busca EE. UU.: poner fin a la usurpación del poder por parte de Nicolás Maduro. Recordó que el objetivo real del imperialismo es, supuestamente, lograr un «cambio de gobierno en Venezuela», aunque la Casa Blanca ha aclarado que Maduro no es un presidente legítimo, y no lidera un gobierno, sino una organización narcoterrorista disfrazada de Estado.

«Eso lo dijo el presidente con tiempo y ese tiempo le ha dado toda la razón. Ya nadie habla del ‘Tren de Aragua’, ya nadie habla de narcotráfico. Ya abiertamente de lo que se debate en las altas esferas del Gobierno de los Estados Unidos es el cambio de gobierno», admitió.