Los consejeros delegados de Meta y Google, Mark Zuckerberg y Sundar Pichai, han celebrado el acuerdo alcanzado este martes entre diferentes empresas tecnológicas y el presidente de EE. UU., Donald Trump, para establecer un marco de seguridad en el desarrollo de modelos tecnológicos, calificando el pacto como una medida fundamental para generar confianza ciudadana en la recién bautizada como ‘Súper Inteligencia’ (SI).
A través de redes sociales, el consejero delegado de Meta ha valorado como un «paso positivo significativo» el hecho de que las principales compañías estadounidenses del sector se hayan comprometido a aplicar «sólidos controles internos y múltiples capas de auditorías y revisiones». Según Zuckerberg, esta iniciativa conjunta de la industria brindará a la población «más confianza en que la tecnología que construye cada empresa funcionará según lo previsto».
Por su parte, el representante de Google, Sundar Pichai, ha calificado de «excelente» el encuentro mantenido con Trump, el vicepresidente JD Vance y el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson.
Pichai ha destacado que el ‘Acuerdo de la Casa Blanca sobre Súper Inteligencia’ sienta «una base sólida para avanzar», ya que contiene «pasos reales y tangibles para promover un desarrollo seguro» sin renunciar a los beneficios económicos y científicos del sector. Además, ha reivindicado el esfuerzo de su compañía, asegurando que esta innova «de forma responsable» mediante la implantación de «pruebas adecuadas, evaluaciones y salvaguardias contra el mal uso».
Las reacciones de ambos directivos se producen tras la firma de un compromiso conjunto suscrito por el mandatario estadounidense y figuras de la industria de Silicon Valley, entre los que también figuran Elon Musk (X), Greg Brockman (OpenAI), Dario Amodei (Anthropic) y Jensen Huang (Nvidia).
El texto establece un sistema de autorregulación estructurado en cuatro niveles: controles internos frente a amenazas cibernéticas, biológicas y químicas; equipos internos de supervisión; evaluación mediante auditores externos independientes; y la creación de comités específicos en los consejos de administración.
Este cierre de filas del sector tecnológico coincide con la promulgación de una orden ejecutiva de la Casa Blanca que obliga a todas las agencias federales a sustituir de inmediato el término ‘Inteligencia Artificial’ (IA) por el de ‘Súper Inteligencia’ (SI). La iniciativa presidencial concede un plazo de 60 días para formular una definición legislativa del nuevo concepto.
El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha firmado este martes una orden ejecutiva por la que insta a todos los organismos del Gobierno federal sustituir el término «inteligencia artificial» y su acrónimo «IA» por «superinteligencia» y «SI» en toda comunicación oficial, documentos públicos, sitios web e informes.
La medida, que no afecta a normas o contratos ya vigentes, otorga un plazo de 60 días al asesor presidencial para Ciencia y Tecnología para presentar una propuesta legislativa que establezca una definición federal del nuevo término.
En el texto de la orden, Trump ha justificado el cambio argumentando que las capacidades de los sistemas actuales «van mucho más allá de imitar o automatizar aspectos discretos de la inteligencia humana» y que cada vez más «representan no simplemente inteligencia artificial, sino una nueva era de superinteligencia».
La medida se produce horas después de que el mandatario reuniera en la Casa Blanca a casi dos docenas de líderes tecnológicos de Silicon Valley para debatir sobre los riesgos de la tecnología. Según Bloomberg, el cambio de nombre busca revertir la percepción negativa creciente sobre la inteligencia artificial en EE. UU., donde su implantación ha generado un rechazo generalizado por el encarecimiento de la electricidad y el temor a la destrucción de empleos.
En paralelo a la orden ejecutiva, la Casa Blanca ha difundido un comunicado conjunto firmado por Trump y los directivos de las principales empresas del sector —Sundar Pichai (Google), Dario Amodei (Anthropic), Mark Zuckerberg (Meta), Greg Brockman (OpenAI), Elon Musk (X) y Jensen Huang (Nvidia)— en el que se comprometen a aplicar cuatro capas de controles y auditorías sobre sus modelos.
El acuerdo contempla la implantación de controles internos sobre ciberseguridad, bioseguridad y amenazas químicas; la creación de equipos internos de supervisión; la contratación de auditores externos independientes; y la designación de un comité independiente del consejo de administración de cada empresa para supervisar el conjunto del proceso.
Los firmantes han reconocido que estas medidas podrían trasladarse en el futuro en leyes o regulaciones. Además, han asegurado que implementar estos controles y auditorías es «fundamental» para garantizar un «futuro seguro para todos» y se han comprometido, por tanto, a aplicarlas en sus empresas.
El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha anunciado este sábado la creación de una «Fuerza de la IA» y la designación de un «zar» en su administración para impulsar y coordinar el desarrollo de la inteligencia artificial (IA), respondiendo así a las advertencias en los últimos días por los principales líderes del sector ante el acelerado avance de esta tecnología.
En una publicación en sus redes sociales, el presidente ha vuelto a desestimar las advertencias emitidas sobre la el rápido desarrollo de la IA, la cual ha sido presentada como una amenaza para la existencia humana. De esta manera, Trump ha prometido fomentar su desarrollo en EE. UU. y ha afirmado que el sistema judicial ya actúa como salvaguarda.
«De ninguna manera obstaculizaremos ni frenaremos el crecimiento de esta increíble industria. Al contrario, la valoraremos, la apoyaremos y velaremos por su desarrollo. Sin embargo, también estaremos atentos a las malas prácticas, y podemos hacerlo fácilmente con nuestro sistema de justicia penal y civil ya existente», ha declarado.
Trump ha comparado esta tecnología con otros acontecimientos históricos, como por ejemplo el desarrollo de Internet, y lo ha calificado como «la próxima revolución industrial». Asimismo, cree que incluso su impacto «será más grande», llegando incluso a indicar que la IA podría aglutinar el 25% del PIB de Washington.
En este contexto, el mandatario republicano ha anunciado la puesta en marcha de esta «Fuerza de la Inteligencia Artificial», cuyos detalles aún no se han hecho públicos. Asimismo, Trump ha confirmado que formalizará en breve el nombramiento de un nuevo «zar» gubernamental para el sector, vacante desde que David Sacks —designado en diciembre de 2024 como responsable de IA y criptomonedas de la Casa Blanca— concluyera su mandato como funcionario especial el pasado mes de marzo.
«Estoy creando la Fuerza de Inteligencia Artificial, de forma muy similar a como hice con la Fuerza Espacial, que ha sido un éxito tremendo durante mi primer mandato. Con ese fin, anunciaré, en un futuro próximo, al ‘zar’ de la IA», ha matizado.
El anuncio coincide con la preparación de la próxima cumbre en Washington entre Trump y el presidente chino, Xi Jinping, en la que se prevé que la competencia por el liderazgo tecnológico global de la IA ocupe un lugar central. Precisamente la semana pasada, Sacks matizó en declaraciones a la cadena CBS que los recelos sobre la amenaza existencial de la IA son «exagerados» y defendió la necesidad de mantener el ritmo de desarrollo de esta tecnología bajo una cautela razonable.
El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha asegurado este lunes que existe una «conspiración enfermiza» contra la Inteligencia Artificial que beneficia a China, asegurando que Washington lleva la cabeza en esta carrera y que el único control a esta tecnología es un «presidente fuerte e inteligente».
«Se está gestando una conspiración enfermiza contra la IA y los centros de datos, y el único que se alegra de ello es China. Quien gane en IA, va a ganar y vamos por delante de China y de todos los demás, y seguiremos haciéndolo», ha afirmado el presidente estadounidense, en un mensaje en redes sociales.
«Teóricos de la conspiración, traidores y filtradores, tened cuidado», ha indicado Trump al tiempo que ha rechazado límites a esta tecnología, alegando que el único control o salvaguardia que necesita la IA es «un presidente fuerte e inteligente, con un coeficiente intelectual alto», algo que ha señalado que «EE. UU. tiene y de sobra».
Cabe señalar que este mensaje llega en medio del revuelo creado por la llamada del cofundador y director ejecutivo de Anthropic, Dario Amodei, que ha pedido bajar el ritmo de desarrollo de las capacidades de los modelos de IA.
El mandatario estadounidense ha subrayado así que su Administración ha impedido que la «gente de la IA hagan cosas malas, o potencialmente malas». En este punto ha cargado contra Amodei, de quien ha dicho que «finge ser un angelito perfecto». «Ya tenemos un enorme poder penal y regulador sobre estas empresas», ha señalado.
El consejero delegado de Anthropic, Dario Amodei, ha abogado por «bajar el ritmo» de desarrollo de la inteligencia artificial y ha advertido de que se corre el riesgo de «perder el control» de esta tecnología y provocar «ataques informáticos», «bioterrorismo» o «graves problemas económicos graves». El jefe de OpenAI, Sam Altman, ha expresado ya su apoyo a la propuesta.
«Debemos bajar el ritmo al que mejoramos las capacidades de los modelos de IA. Los avances seguirían siendo rápidos y aprovecharíamos sabiamente el tiempo que ganaríamos», ha afirmado Amodei en un texto publicado este sábado en su blog.
El CEO de la empresa responsable de Claude cita en concreto dos motivos para su petición. El primero es la «automejora recursiva» de la IA, es decir, su capacidad para desarrollarse a sí misma que ha propiciado «avances drásticos» durante el verano, y que si no se controla «podría superar nuestra capacidad de comprender y controlar estos sistemas».
El segundo es el denominado «incidente de Hugging Face de OpenAI», en el que un grupo de IA realizaron ataques informáticos en equipo sin que hubiera una petición inicial al respecto «sacrificándose por el bien del grupo» y que «podría haber causado un daño catastrófico», según Amodei. Además, alerta de que han ocurrido incidentes similares en otras empresas, incluida Anthropic.
Además de estos ataques informáticos, «bioterrorismo» o «graves problemas económicos graves» podrían producirse si hay un desarrollo «imprudente» de la IA y pone como ejemplo el riesgo de que la IA tome el control de internet en un plazo de entre 6 y 12 meses. Por ello propone medidas de seguridad y normativa sin dejar de tener «éxito comercial». «Hay que dar prioridad a la cautela sobre la velocidad y a la prudencia sobre el beneficio», ha remachado.
En concreto plantea medidas tales como una «evaluación incorporada» por parte de actores independientes, «coordinación democrática» con las instituciones públicas y «coordinación global» que aúne los esfuerzos de los países democráticos y los autoritarios a nivel mundial.
«Las medidas que propongo para empujar hacia adelante la frontera a un ritmo seguro no serán fáciles, pero creo que le debemos a la humanidad intentarlo», ha recalcado. Amodei ha sido acusado de alarmismo por sus anteriores advertencias sobre el desarrollo de la IA y sus riesgos.
La empresa de inteligencia artificial Anthropic ha anunciado este sábado el restablecimiento del acceso a sus modelos más avanzados, ‘Claude Fable 5’ y ‘Mythos 5’, tras un acuerdo con el Gobierno de EE. UU., el cual obligó hace dos semanas a la empresa a restringir su uso por motivos de «seguridad nacional».
De esta manera, el Gobierno de EE. UU. ha autorizado a la compañía lanzar su potente modelo de inteligencia artificial a determinadas empresas tras revisar los requisitos de licencia después del bloqueo por asuntos de seguridad.
A través de una publicación en sus redes sociales, la compañía estadounidense ha explicado que, tras una «estrecha colaboración» con la administración del presidente de EE. UU., Donald Trump, el ‘Mythos 5’, su modelo de ciberseguridad «más robusto», puede volver a implementarse en un conjunto de organizaciones estadounidenses que operan y protegen infraestructuras críticas».
«Estamos restableciendo el acceso para estas organizaciones con rapidez y seguimos trabajando con el gobierno para ampliar el acceso a Mythos 5 y que Fable 5 vuelva a estar disponible para uso general», han informado.
Este anuncio se ha producido tras la orden ejecutiva emitida por el Gobierno estadounidense, por la cual restringía el uso de estos modelos de inteligencia artificial a ciudadanos extranjeros por motivos de «seguridad nacional».
Anthropic denunció hace dos semanas que el modelo ya contaba con estrictas salvaguradas para reducir el riesgo de uso indebido en tareas de ciberseguridad y criticó que la Casa Blanca solo les notificase las presuntas vulnerabilidades del sistema de manera verbal.
Hasta hace poco, la Administración Trump había mantenido un enfoque pasivo en la regulación de la inteligencia artificial para asegurar que las empresas estadounidenses mantuvieran su ventaja competitiva frente a rivales como China.
Sin embargo, Washington ha endurecido su postura al imponer restricciones a Anthropic y exigir a OpenAI que limite su modelo más reciente. Esta intervención respondía a los rumores de que esta tecnología representaba un grave riesgo para la seguridad global al dotar a ciberpiratas y actores hostiles de una IA capaz de detectar y explotar vulnerabilidades informáticas a una velocidad sin precedentes.
La Economía del Conocimiento alcanzó un récord histórico en la Argentina de Javier Milei y superó por primera vez la barrera de los US$ 10.000 millones exportados. Según informó Argencon, la entidad que agrupa a las principales empresas del sector, entre abril de 2025 y marzo de 2026 los Servicios Basados en el Conocimiento totalizaron US$ 10.085 millones en ventas al exterior.
El dato representa un crecimiento interanual del 11,7% y consolida al sector como el tercer complejo exportador del país, detrás del agro y la energía. El país volvió a demostrar que también puede generar divisas vendiendo talento, innovación, software, servicios profesionales y trabajo intelectual al mundo, sin necesidad de apelar a industrias artificiales del siglo pasado.
Argentina lidera las exportaciones servicios basados en conocimientos y duplica el volumen de su principal competidor.
El récord supera la marca anterior de US$ 9.685 millones registrada entre julio de 2024 y junio de 2025, y confirma una trayectoria de expansión sostenida que se viene desarrollando desde hace más de dos décadas. De acuerdo con los datos citados por Argencon, los servicios basados en el conocimiento representaron el 53% del total de exportaciones de servicios durante 2025.
El principal motor del crecimiento fueron los Servicios Profesionales, que incluyen actividades como contabilidad, ingeniería, diseño, marketing y servicios legales prestados desde la Argentina hacia clientes internacionales. Este segmento alcanzó casi US$ 6.500 millones y explicó el 63,7% del total exportado por la Economía del Conocimiento.
En segundo lugar se ubicaron los Servicios Informáticos, que abarcan desarrollo de software, programación, videojuegos y soporte tecnológico. Este rubro se encuentra cerca de superar los US$ 3.000 millones en exportaciones y continúa consolidándose como uno de los verticales con mayor proyección dentro del sector.
Según Argencon, la Argentina lidera América Latina en exportaciones de servicios basados en conocimiento y duplica en volumen a Colombia, su principal competidor regional. Además, el crecimiento local del 11,7% quedó por encima del avance registrado en América del Sur y el Caribe.
Sebastián Mocorrea.
Sebastián Mocorrea, presidente de Argencon, sostuvo que haber superado los US$ 10.000 millones confirma la capacidad de la Argentina para competir globalmente a partir del talento, la innovación y la calidad de sus recursos humanos. También remarcó que la expansión de la inteligencia artificial generativa abre desafíos, pero también oportunidades concretas para el país.
Según cifras oficiales del Ministerio de Economía, el sector emplea a más de 285.000 personas en puestos formales, con 9.000 empleos más que el año anterior y 17.000 más que en 2023. A su vez, empresas internacionales como Beyond y JPMorgan avanzan con planes de contratación en el país, especialmente en áreas vinculadas a inteligencia artificial, automatización, desarrollo tecnológico y análisis de datos.
La empresa de inteligencia artificial Anthropic ha anunciado este viernes la suspensión del acceso a sus modelos más avanzados, ‘Claude Fable 5’ y ‘Mythos 5’, en cumplimiento de una directiva del Gobierno de EE. UU. que restringe su uso a ciudadanos extranjeros por motivos de «seguridad nacional».
A través de un comunicado oficial, la compañía estadounidense ha explicado que la orden ejecutiva no detalla los motivos específicos de la restricción, aunque deducen que las autoridades creen haber descubierto un método para eludir los límites de seguridad del programa.
«Hoy recibimos la directiva del gobierno. La carta no especificaba los motivos de su preocupación por la seguridad nacional. Entendemos que el gobierno cree haber descubierto un método para eludir, o desbloquear, Fable 5», han informado.
Anthropic ha defendido que el modelo ya contaba con estrictas salvaguardas para reducir el riesgo de uso indebido en tareas de ciberseguridad, y ha criticado que la Casa Blanca solo les notificase las presuntas vulnerabilidades del sistema de manera verbal.
«Como hemos manifestado públicamente , creemos que el Gobierno debería tener la facultad de bloquear despliegues inseguros, mediante un proceso legal transparente, justo, claro y basado en hechos técnicos. Esta acción no se ajusta a dichos principios», han denunciado.
El veto gubernamental se produce apenas dos días después de que Anthropic lanzara ‘Claude Fable 5’ como el primer modelo disponible de la clase ‘Mythos’, una tecnología de alta capacidad distribuida exclusivamente de forma restringida para organizaciones asociadas al programa ‘Project Glasswing’.
Para evitar usos maliciosos, la empresa había implementado un sistema de contención que limita de forma automática las respuestas ante consultas sensibles sobre ciberseguridad, biología o química. En lugar de procesar información potencialmente peligrosa, el sistema redirige de forma interna este tipo de solicitudes hacia un modelo de IA de menor capacidad.
Con este protocolo, la compañía buscaba ofrecer asistencia general en dichas materias pero bloqueando la entrega de datos críticos que pudieran ser instrumentalizados para ejecutar ciberataques a gran escala o desarrollar armas biológicas.
Las compañías tecnológicas Google, Snapchat y TikTok han alcanzado este viernes un acuerdo extrajudicial, evitando así el primer juicio programado en EE. UU. en el que un distrito escolar las acusaba de «promover la adicción» a las redes sociales y que pretendía obligarles a sufragar los costes de los programas de salud mental para combatir la crisis de ansiedad y adicción digital que, según los denunciantes, fueron provocadas por las empresas.
Por el momento, no se han revelado los detalles financieros ni las condiciones del pacto, que dirime las reclamaciones presentadas por el distrito escolar de Breathitt, al este de Kentucky, ante un tribunal federal de Oakland, California. Este mismo tribunal mantiene abierto otro proceso legal por la misma causa contra Meta, cuyo juicio está programado para comenzar el próximo 15 de junio.
«Este asunto se ha resuelto amistosamente y nuestro objetivo sigue siendo desarrollar productos adecuados para cada edad y controles parentales que cumplan con esa promesa», ha expresado un portavoz de YouTube en un comunicado.
El juicio servirá de precedente para más de 1.200 demandas similares registradas en todo el país, en las que los distritos escolares alegan que las principales empresas de redes sociales han perjudicado tanto a los estudiantes que están socavando el sistema educativo. La avalancha de demandas podría exponer a las empresas tecnológicas a una «responsabilidad teórica colectiva de casi [USD$ 400 mil millones]», según una estimación de Bloomberg Intelligence.
«Durante más de una década, hemos desarrollado YouTube de forma responsable, colaborando con profesores, administradores y asociaciones de padres para ofrecer a los estudiantes una experiencia en línea más segura y útil», ha afirmado la portavoz.
Por otro lado, un portavoz de Snap, la empresa motriz de Snapchat, ha celebrado que las partes involucradas hayan «sido capaces de resolver este asunto de forma amistosa».
Génesis N. Rodríguez G., economista de la UCV, coordinadora local de EsLibertad Venezuela
“La necesidad de adaptarse a los cambios tecnológicos y garantizar condiciones laborales justas y equitativas para todos es un tema central en el debate sobre el futuro del trabajo y la economía global.”
Génesis N. Rodríguez G.
En la actualidad, la Inteligencia Artificial (IA) se presenta como una herramienta clave para revitalizar el sector agrícola en Venezuela, un área que ha enfrentado grandes desafíos y que, sin duda, representa una de las asignaturas pendientes de nuestro país. La crisis alimentaria que ha afectado a la nación es un recordatorio constante de la importancia de volver a poner en marcha una agricultura sostenible y eficiente.
A través de la implementación de tecnologías avanzadas, como la IA, se pueden abordar problemas fundamentales que han contribuido a la debacle agrícola. Uno de los aspectos más críticos en la agricultura es el análisis de suelos, agua y clima. Gracias a monitores inteligentes conectados a sistemas de IA, es posible obtener datos precisos y en tiempo real sobre las condiciones del terreno. Esta información permite a los agricultores tomar decisiones informadas sobre qué cultivos sembrar y cuándo hacerlo, optimizando así la producción.
Además, la IA puede predecir cosechas, identificar plagas y enfermedades, y determinar el momento óptimo para la recolección de productos. Todo esto se puede realizar a un costo relativamente bajo, lo que representa una ventaja significativa para los productores. Otro aspecto crucial que a menudo se pasa por alto es el análisis de mercado: con la ayuda de la IA, los agricultores pueden acceder a información actualizada sobre los precios de venta de sus productos, lo que les permite negociar mejor y maximizar sus ganancias. Este tipo de análisis en tiempo real es fundamental para que los productores puedan adaptarse rápidamente a las fluctuaciones del mercado y planificar su producción de manera más efectiva.
Sin embargo, la situación legal y administrativa relacionada con la propiedad de las tierras agrícolas en Venezuela es un obstáculo considerable. Muchos terrenos pertenecen a personas fallecidas, lo que genera conflictos entre herederos y vecinos. La falta de claridad en los títulos de propiedad complica aún más la situación. Aquí es donde la IA puede desempeñar un papel crucial. Con la colaboración de expertos legales, se podrían desarrollar sistemas que utilicen IA para resolver disputas y agilizar procesos administrativos relacionados con la tenencia de tierras. Esto no solo facilitaría el acceso a la tierra para nuevos agricultores, sino que también contribuiría a una mayor estabilidad en el sector.
Además, la logística de transporte es otro de los puntos débiles del sistema agrícola venezolano. La construcción de infraestructuras viales tradicionales es un proceso lento y costoso. En este sentido, los drones equipados con tecnología de IA pueden ofrecer una solución innovadora y rápida. Estos vehículos aéreos no tripulados pueden acceder a áreas remotas y transportar productos desde las fincas hasta los centros de distribución. Esta capacidad no solo aumentaría la eficiencia del transporte agrícola, sino que también podría reducir significativamente las pérdidas post-cosecha.
Uno de los recursos más críticos en la agricultura es el agua. En un país como Venezuela, donde las variaciones climáticas pueden ser extremas, la gestión eficiente del agua es vital. La IA puede ayudar a optimizar el uso del agua a través de sistemas de riego inteligentes. Mediante sensores que monitorean la humedad del suelo y las condiciones climáticas, la IA puede determinar cuándo y cuánto regar, evitando el desperdicio de este recurso esencial. Esto no solo mejora la eficiencia del riego, sino que también contribuye a la sostenibilidad ambiental al preservar los acuíferos y reducir el riesgo de erosión del suelo.
La agricultura de precisión es un enfoque que utiliza tecnologías avanzadas para maximizar la producción agrícola mientras se minimizan los insumos. Con la ayuda de drones y satélites, los agricultores pueden obtener imágenes aéreas detalladas de sus cultivos, lo que les permite identificar áreas que necesitan atención específica, ya sea por falta de nutrientes o por plagas. La IA puede analizar estos datos para ofrecer recomendaciones precisas sobre fertilización y tratamiento, lo que resulta en un uso más eficiente de los insumos y una reducción en los costos operativos.
La implementación de tecnologías basadas en IA requiere un cambio cultural y educativo en el sector agrícola. Es fundamental capacitar a los agricultores en el uso de estas herramientas y en la interpretación de los datos que generan. Programas de formación y talleres pueden ser organizados en colaboración con universidades y organizaciones no gubernamentales para garantizar que los productores estén equipados con las habilidades necesarias para adoptar estas nuevas tecnologías. Es crucial que cualquier solución tecnológica se integre adecuadamente con los sistemas agrícolas locales. Esto implica considerar las prácticas tradicionales y las particularidades culturales de cada región. La IA debe ser vista como una herramienta complementaria que respete y potencie el conocimiento local, en lugar de reemplazarlo. La participación activa de los agricultores en el diseño e implementación de estas tecnologías es esencial para asegurar su aceptación y efectividad.
Si bien, a pesar de las oportunidades que presenta la IA, también hay desafíos significativos que deben abordarse. Uno de ellos es la brecha digital; muchas áreas rurales en Venezuela carecen de acceso a internet y tecnología adecuada. Para que la IA tenga un impacto real, es necesario invertir en infraestructura tecnológica y garantizar que todos los agricultores tengan acceso a las herramientas necesarias. Además, es importante considerar las implicaciones éticas de la automatización en la agricultura. Si bien la IA puede aumentar la eficiencia y reducir costos, también podría amenazar empleos tradicionales en el sector. Por lo tanto, es fundamental desarrollar estrategias que incluyan a todos los actores involucrados, garantizando que los beneficios sean equitativos y accesibles para todos.
En nuestra web utilizamos cookies para hacer tu navegación más personalizada en tus próximas visitas. Al hacer clic en "Aceptar" o navegar en la web, aceptas estas condiciones.
This website uses cookies to improve your experience while you navigate through the website. Out of these cookies, the cookies that are categorized as necessary are stored on your browser as they are essential for the working of basic functionalities of the website. We also use third-party cookies that help us analyze and understand how you use this website. These cookies will be stored in your browser only with your consent. You also have the option to opt-out of these cookies. But opting out of some of these cookies may have an effect on your browsing experience.
Necessary cookies are absolutely essential for the website to function properly. This category only includes cookies that ensures basic functionalities and security features of the website. These cookies do not store any personal information.
Any cookies that may not be particularly necessary for the website to function and is used specifically to collect user personal data via analytics, ads, other embedded contents are termed as non-necessary cookies. It is mandatory to procure user consent prior to running these cookies on your website.