Los inmigrantes y refugiados que viajaban en el pesquero hundido el miércoles frente a las costas de Grecia pagaron entre 4.000 y 6.000 euros por embarcarse en esta peligrosa travesía, que se ha saldado por el momento con un balance oficial de 79 fallecidos pero ha dejado, además, cientos de desaparecidos.
Así lo han contado los propios supervivientes, que son algo más de cien personas con vida encontradas por los servicios de emergencia, a partir de cuyos testimonios se han ido conociendo los detalles de una embarcación en la que viajaban entre 500 y 700 personas, incluidos algunos de los presuntos traficantes, en los que figuran nueve hombres de origen egipcio arrestados por las autoridades.
Entre las victimas se encuentran el capitán del pesquero también podría haber unos cien niños, según informa la cadena de televisión pública ERT.
Las investigaciones apuntan a que el barco volcó tras un cambio repentino del peso. Un portavoz de los guardacostas, Nikos Alexiou, ha explicado a ERT que los pasajeros se movieron por razones desconocidas hacia un lado del pesquero, lo que provocó su inestabilidad y que a la postre terminase volcando.









