Caracas. – Las pérdidas humanas causada por los terremotos de magnitud 7,5 y 7,2 registrados en Venezuela a finales de junio, alcanza ya los 3.685 fallecidos y mantiene en 16.740 la cifra de heridos. Este último balance representa incremento de 150 víctimas mortales, respecto al cómputo del pasado lunes.
Jorge Rodríguez, jerarca chavista que preside ilegalmente el falso parlamento del narcorégimen interino, dijo que los equipos de rescate han salvado a 6.462 personas —dato que no registra cambios desde el jueves—, mientras que 17.907 ciudadanos perdieron sus viviendas.
Para atender la emergencia, los organismos del interinato chavista habilitaron 87 campamentos transitorios, 5 más que la jornada anterior. También, precisó que se mantienen en 856 los edificios afectados y en 190 los colapsados.
De acuerdo con los datos oficiales, las autoridades han atendido a 86.794 familias y han distribuido 9.603 toneladas de alimentos.Imágenes satelitales analizadas por la agencia espacial estadounidense NASA estiman que el número de estructuras afectadas podría rondar las 58.870 entre destruidas y con daños severos en la región más golpeada.
La situación en La Guaira es especialmente crítica, con cientos de familias desplazadas y equipos de rescate trabajando contrarreloj. La emergencia ha implicado el despliegue de 29.567 efectivos de seguridad, el trabajo de 4.388 rescatistas internacionales y la colaboración de 28.362 voluntarios locales.
Los terremotos han estado seguidos por 1.076 réplicas. Esta actividad sísmica posterior mantiene la preocupación por el estado de los edificios dañados y por la seguridad de las estructuras que no han colapsado, pero que han quedado afectadas por los temblores.
Mauricio Hernández, estudiante de bibliotecología en la UCV, coordinador local senior de EsLibertad Venezuela y dirigente de Tomos UCV
“(…) nos encontramos ante una generación de funcionarios del sector de seguridad sin escrúpulos ni sentido de vocación real, a raíz de la inacción y la ausencia de protestas internas por la misma, al igual que por la faceta de oportunismo que muchos han usado para aprovecharse de la situación [del 24 de junio].”
Desde pequeños, al venezolano le han dicho que el amarillo representa la riqueza, que el azul son los cielos y que el rojo es la sangre derramada en las luchas por la independencia. Hoy, sus riquezas se encuentran en las manos equivocadas a falta de una reivindicación nacional, y el azul de sus cielos se tornó en el rojo de la sangre que sigue cayendo en sus calles. No obstante, la virtud más rara del venezolano demostró que su desorden acopló perfectamente las piezas y sus potestades para lograr en días lo que un Estado incompetente como este controlado por el chavismo haría en años.
En la coyuntura que tenemos al frente, producto de los sismos que sufrió el país el pasado 24 de junio de 2026, caemos en tres verdades innegables: (1) que la sociedad civil se organizó de manera esporádica para ayudar a su propia gente desde las pocas capacidades de las cuales las personas comunes presiden; (2) que nos encontramos ante una generación de funcionarios del sector de seguridad sin escrúpulos ni sentido de vocación real, a raíz de la inacción y la ausencia de protestas internas por la misma, al igual que por la faceta de oportunismo que muchos han usado para aprovecharse de la situación; y (3) que Venezuela no estaba preparada a nivel civil para una catástrofe así, por lo que la centralización de las atribuciones económicas en manos del Estado hará que la reconstrucción de la vida de cada individuo sea un proceso casi intratable.
En concordancia con lo anterior, podemos ver que, históricamente, el actuar del venezolano en decisiones de gran magnitud a través del tiempo ha vislumbrado un comportamiento errático y, a veces, espontáneo —derivado del impulso—. Y eso es algo que podemos notar en los siguientes dos puntos:
La cultura de improvisación y planificación, la cual cobró prominencia en la era del boom petrolero, el derroche masivo de capital y el aumento exponencial de la deuda externa en la década de 1980. Tras la crisis de 1973, el precio del petróleo se multiplicó por cuatro. Posteriormente, Carlos Andrés Pérez nacionalizó el recurso y el hierro, al tiempo que lanzó un plan de inversiones masivas. En consecuencia, se creó una cantidad absurda de empresas estatales y se implantó la costumbre de importar todo lo que se consumía, hasta terminar acumulando una deuda externa colosal.
Eventualmente, los precios del petróleo cayeron de forma desmesurada y las tasas de interés internacionales subieron cuando la deuda externa ya se encontraba en un punto de erosión. Asimismo, dichos aconteceres indujeron al país en una imposibilidad de mantener tantas empresas —las cuales quebraron—, generando una acumulación de pasivos que en ese momento se tornó impagable. Todo esto en virtud de que, tanto los gobiernos de ese entonces como las personas, no vislumbraban una visión a futuro, sino una busqueda inmediata de beneficios y un consumismo extremo para la calidad de vida, perseguian ganancias masivas y dejaban en un segundo plano el tan importante ahorro. Todo ello derivó, más temprano que tarde, en la crisis.
La tendencia al abanderamiento populista que, históricamente, ha marcado la dinámica electoral nacional. Dicha premisa se enfoca en que la población se ha visto envuelta en elecciones cuya competencia por el mandato, aunque no todo el tiempo ha sido profundamente polarizada, sí ha estado enmarcada por una costumbre de captación y selección hacia actores con tendencia populista, poseedores de narrativas divisorias y supuestos sentidos de «pertenencia» o «nacionalistas». Estos líderes tuvieron por objetivo abordar a los votantes a base de apegarse a los sentimientos de manera excesiva y mediante acciones volátiles; debido a ello, podemos resumir esto en una carencia de análisis crítico por parte de la población.
El regimiento electoral, en el sentido previamente planteado, ha sido un hilo trascendental. Empezando por el caudillismo —antes del concepto de populismo que hoy conocemos—, ya que ante el vacío de poder después de la independencia, militares con poder usaban discursos nacionalistas y divisores para movilizar a la población, contando con actores como José Antonio Páez y Ezequiel Zamora. Progresivamente, se pasó por la premisa de Juan Vicente Gómez sobre la imposibilidad de la población para mantenerse por sí misma y lo imprescindible que resultaba un «Gendarme Necesario», además de la narrativa de «estás con el progreso o en contra de la nación». Después, se transitó por la era del boom petrolero y las narrativas de los candidatos de Acción Democrática sobre la repartición justa de los fondos de la industria del petróleo, lo cual dividió a la sociedad en sus propios intereses y discursos de polarización ideológica —cabe aclarar que, aunque esta fue vista como una época que impulsó grandes cambios a nivel democrático, de igual forma funcionó bajo el mismo hilo conductor—.
En resumidas cuentas, el venezolano se deja llevar por los primeros instantes que le propicien la suficiente emoción como para no evaluar si dicha opción se considera viable a largo plazo o pertinente para la situación. No obstante, aun actuando de manera “machucada”, este ser puede llegar a disponer de un alineamiento casi natural con la inmediatez de las situaciones, pudiendo solventar de forma temprana —más no perdurable— diversas contingencias. Tal y como lo plantea Axel Capriles en La picardía del venezolano o el triunfo de Tío Conejo:
«El pícaro no puede esperar. Su horizonte temporal es el instante. En la viveza criolla, la previsión y el ahorro de energía para metas a largo plazo son sustituidos por el destello de la oportunidad. No se trata de construir un edificio, sino de encontrar el hueco en la pared para pasar hoy.»
Por lo tanto, la atención de este artículo radica en entender que el desorden por el cual nosotros mismos nos hemos criticado demasiadas veces, fue en ese preciso instante nuestra peor virtud y nuestro mejor defecto. Y que, a distancias de contar con el apoyo institucional y cotidiano de una nación “normal”, evidenciamos lo que para muchos de los venezolanos será visto como la nueva cúspide del descaro por parte de la dictadura. En consecuencia, nos podríamos encontrar en vísperas de un próximo estallido social. Esperemos…
Caracas. – El propagandista del chavismo, Mario Silva, advirtió recientemente con la posibilidad de que en el país estalle una guerra civil si la dirigente política, María Corina Machado, logra ingresar a Venezuela.
Así lo aseveró Silva en un video difundido el pasado lunes por sus redes sociales, en un mensaje en el cual acusa a la periodista Patricia Poleo de incentivar el regreso de Machado al territorio nacional.
Silva rechazó las peticiones hechas desde Miami por Poleo sobre que María Corina debe regresar al país. También, en su mensaje acusó a medios extranjeros de dirigir presuntas campañas informativas para desprestigiar el legado de Hugo Chávez en medio de la grave crisis que se vive por la catástrofe telúrica en el litoral.
Dijo que, aunque no está de acuerdo con el narcorégimen interino de Delcy Rodríguez, ni con las políticas que este implementa, un retorno imprevisto de la ganadora del Nobel de la Paz sumiría a Venezuela en un conflicto interno.
Eespondiendo a la periodista Poleo, Silva dice: «Mira Patricia, yo no estoy de acuerdo con el gobierno actual ni como está procediendo. Pero aquí llegan a traer a María Corina, y escúchese bien porque los gringos no son tontos, no son estúpidos, aquí se arma una guerra civil», dijo el propagandista de la izquierda.
Silva ha generado polémica en las últimas semanas por sus constantes ataques contra el interinato dirigido por Delcy Rodríguez, al cual ha tildado de traidor y complaciente con EE. UU. Pero, también, ha generado alarmas por advertencias como esta, dirigida a figuras de la «oposición», especialmente María Corina Machado.
Caracas. – Una imagen que muestra el encuentro entre el general Francis Donovan, jefe del Comando Sur de EE. UU., con Diosdado Cabello, segundo al mando del narcorégimen interino y por quien Washington ofrece una recompensa de USD$ 25 millones, debido a su vinculación con el narcoterrorismo ha generado polémica, ha desatado críticas a nivel nacional e internacional.
El encuentro se llevó a cabo debido a la emergencia humanitaria y de seguridad nacional tras los devastadores terremotos del 24 de junio. La foto del «acercamiento» entre el general estadounidense y el dirigente de la narcodictadura chavista ha despertado comentarios por lo que parece ser una «conversación amena».
Donovan acudió personalmente a Caracas, para dejar muy claro las principales acciones que se llevarán a cabo, a fin de recuperar las zonas devastadas tanto en Vargas, como en otras entidades afectadas por los sismos.
El encuentro se produce en un escenario político completamente distinto al de los años de confrontación abierta con EE. UU., después de la captura de Nicolás Maduro y del inicio de una nueva etapa de acercamientos impulsada por la administración de Donald Trump, que abrió canales de cooperación con sectores del chavismo dentro de su estrategia por fases para la transición venezolana.
La reunión estuvo enfocada en las operaciones de rescate, asistencia humanitaria y logística desplegadas en Vargas, la localidad más golpeada por los devastadores sismos. Las fuerzas estadounidenses mantienen presencia operativa con equipos especializados, apoyo aéreo y distribución de suministros bajo la coordinación del Departamento de Estado.
Sin embargo, las críticas sobre el encuentro Donovan-Cabello han sido contundentes en diversas plataformas digitales, al punto, de poner en tela de juicio cualquier plan ideado por EE. UU., destinado a recuperar Venezuela en todos los sentidos.
En la citada reunión, por la representación del narcorégimen interino participaron Delcy Rodríguez, Diosdado Cabello, y Gustavo González López, ministro de Defensa. Mientras, Washington estuvo representado por el encargado de negocios para Venezuela, John Barrett, Donovan y el subcomandante del Comando Norte, mayor general Kevin J. Jarrard.
La imagen generó alarmas, ya que Cabello enfrenta acusaciones en un tribunal federal de Nueva York por narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína a EE. UU. y posesión de armas de fuego y dispositivos destructivos. Se le señala también como presunto líder del Cártel de los Soles, organización compuesta por altos oficiales militares venezolanos involucrados en el tráfico de drogas.
El propio secretario de Estado, Marco Rubio, fue explícito al respecto semanas atrás: “Nosotros seguimos considerando a Diosdado Cabello como un narcoterrorista. ”Además, tal como lo han destacado diversos medios digitales de la región, la presencia de Donovan en Caracas tiene otra carga simbólica adicional, ya que el Comando Sur, que él encabeza, fue el mismo que ejecutó el operativo militar del 3 de enero que culminó con la captura de Nicolás Maduro.
Además, este nuevo acercamiento vuelve a contrastar con años de discursos del aparato oficialista contra el “imperialismo” y las fuerzas militares estadounidenses. Sin embargo, tras la emergencia nacional, los mismos dirigentes chavistas que durante años cuestionaron cualquier cooperación con Washington terminaron recibiendo apoyo directo del Comando Sur y otros organismos norteamericanos.
Caracas. – Delcy Rodríguez, encargada del narcorégimen chavista interino, reveló su temor a la posibilidad de que se produzca en el país un estallido social, evento que podría forzar su salida y la de su cúpula del poder de manera intempestiva.
Así lo dejó saber durante el discurso que pronunció el pasado 5 de julio, fecha en la cual se celebra el Día de la Independencia de Venezuela. En su mensaje, dejó entrever que se estaría gestando una conspiración para desalojarla del poder y que parte del plan sería provocar una rebelión popular con la gente en las calles.
Rodríguez se mostró más enérgica de lo usual, gesto que, a juicio de analistas políticos, comunicadores e internautas en general en redes sociales, hizo evidente su miedo ante un inesperado evento de este tipo.
“No entiendo cómo en estos momentos de dolor para Venezuela, de duelo nacional, hay quienes se atreven a la miseria, se atreven a planificar estallidos sociales. Aquí no habrá estallido social. Aquí lo que hay es solidaridad social profunda de nuestro pueblo”, dijo.
“No puede haber espacio para ningún tipo de conspiración, ni interna ni externa, venga de donde venga. Es un nuevo momento para Venezuela”, aseveró durante su participación en un acto celebrado en la Universidad Militar Bolivariana de Venezuela (UMBV), en el cual se graduaron 1200 nuevos oficiales de las FANB chavistas.
Rodríguez trazó un paralelo histórico para contextualizar su advertencia. “Igual que en 1812, cuando los antipatriotas pretendieron utilizar el terremoto para ir contra la joven república de 1811, igualmente hoy se pretende atacar la institucionalidad venezolana”, señaló, en referencia al devastador sismo que sacudió a Venezuela durante las guerras de «independencia».
También, recordó que el inicio del presente año se dio, justamente, bajo el acontecimiento de un evento militar que trajo cambios radicales a todos los niveles en el país. En este sentido, fue explícita al señalar que el año comenzó ya bajo presión. “Van iniciar este año con una agresión armada externa. Así iniciamos el 3 de enero de 2026. Y ya nosotros sabíamos que algo se había roto profundamente en la sociedad venezolana”, afirmó.
Igualmente, y ante los cuestionamientos de la prensa, Rodríguez aseveró haber sido la supuesta responsable de haber ordenado el despliegue de los militares, tras los dos sismos que sacudieron al país el pasado 24 de junio.
A pesar de que varios corresponsales de prensa internacionales, corroboraron de primera mano y en contacto con los habitantes de las zonas más afectadas por los terremotos, que la movilización militar para ayudar a la población afectada fue nula e inexistente, Rodríguez insistió —a pesar de tener todas las pruebas y argumentos en contra— en que los militares chavistas si acudieron a las zonas afectadas por los sismos.
“La orden la di yo y me hago responsable por nuestra Fuerza Armada Nacional Bolivariana, que está allí en el territorio, está allí abrazando a los familiares que esperan recuperar a sus seres queridos debajo de los escombros del silencio”, sostuvo sin mostrar una sola evidencia al respecto.
Las autoridades de Francia han anunciado este martes el envío de 44 toneladas de ayuda humanitaria a Venezuela para hacer frente a los estragos causados por los terremotos del pasado 24 de junio, que han dejado hasta la fecha más de 3.500 muertos en el país.
El ministro de Exteriores francés, Jean-Noel Barrot, ha indicado en un comunicado que Francia «está actuando» yha explicado que tras el envío de 85 rescatistas, un buque de las Fuerzas Armadas «entregará hoy unas 44 toneladas de ayuda procedentes desde Guadalupe y Martinica».
La jerarca del narcorégimen chavista que somete a Venezuela, Delcy Rodríguez, ha agradecido la ayuda internacional recibida tras los seísmos y ha declarado el estado de emergencia nacional. Además, la Guaira, la región más afectada, se encuentra bajo una declaración de «militarización» , —supuestamente— para facilitar las labores de búsqueda y rescate en una zona de desastre.
Trabajando entre los escombros de cientos de edificios se encuentran equipos de numerosos países a pesar de que ya han pasado doce días desde los terremotos y la esperanza de encontrar supervivientes va disminuyendo.
Caracas. – Las labores de rescate en el estado Vargas, la entidad más afectada por el doble sismo del 24 de junio, continúan a pesar de las dificultades. Aunque últimamente se han extraído varios cuerpos de los escombros, los rescatistas se centran en encontrar a dos niños, Lucas Gámez y Fabio Bastardo, ambos de 9 años, quienes permanecen aún bajo los restos de sendos edificios.
Lucas Gámez, de origen argentino, cumplió sus 9 años este lunes en un contexto crítico: permanece atrapado bajo los restos del edificio Miramar, situado en Caraballeda, estado Vargas. Desapareció el pasado 24 de junio tras los dos fuertes terremotos que sacudieron la región, mientras visitaba a sus tíos.
En las últimas horas, los equipos especializados comenzaron a realizar pruebas de sonido para detectar posibles latidos del corazón y otros signos vitales en el edificio donde el menor fue visto por última vez, mientras su familia mantiene la esperanza de encontrarlo con vida.
Según informó Blancalida Martínez Coronado, madre del niño, actualmente los equipos trabajan en dos puntos específicos del inmueble, luego de haber logrado un mayor acceso al segundo piso, donde se encontraba el departamento de un familiar.
En ese sector los rescatistas continúan removiendo escombros y excavando un túnel que les permita ingresar con mayor seguridad, a las zonas donde creen que podrían encontrarse sobrevivientes.
Mientras, el padre del niño, Marco Gámez, reveló que los equipos de rescate detectaron calor corporal a unos diez metros de profundidad dentro del edificio y que los equipos tecnológicos estimaron que correspondería al cuerpo de un niño.
Por ello, los especialistas comenzaron a realizar pruebas acústicas destinadas a detectar latidos del corazón u otras señales de vida.
En el caso de Fabio Bastardo, se sabe que todavía permanece atrapado bajo los escombros de las Residencias Tahití, ubicadas también en Caraballeda.Las labores de extracción continúan de forma ininterrumpida en el séptimo piso del edificio para lograr el rescate del menor. En la zona se encuentra también su padre, Francisco Bastardo, siguiendo de cerca el operativo que se mantiene activo en la madrugada de este lunes 6 de julio.
El capitán de bomberos de Apure, Eleazar Caicedo, informó que los equipos de rescate lograron establecer contacto con el niño, lo cual avivó las esperanzas de poder sacarlo con vida del lugar siniestrado.
«Escuchamos al niño y respondió. Estamos cerca», puntualizó Caicedo desde el lugar de las operaciones, cuando eran las 12:15 am de este lunes. Se sabe que desde esa hora y hasta la tarde de este lunes, los rescatistas y familiares del infante han estado trabajando incansablemente en el lugar, para dar con su ubicación entre los escombros, a fin de extraerlo.
Caracas. – A 3.535 fallecidos con 16.740 heridos ascendieron las cifras de víctimas de los sismos ocurridos en Venezuela el pasado 24 de junio, de acuerdo al balance ofrecido este lunes por el narcorégimen chavista.
La cifra de heridos se mantiene igual respecto al balance del domingo, mientras que el número de fallecidos supone un aumento de 193 personas. Hasta este domingo, el número de muertes era de 3.342.El número de víctimas mortales fue actualizado mediante un comunicado oficial.
Sin embargo, el narcorégimen interino evita hablar sobre los desaparecidos tras los terremotos, pero la ONU estima que pueden ser hasta 50.000, mientras algunas proyecciones apuntan a una cifra cercana a los 10.000.
Según el nuevo balance, 6.462 personas han sido rescatadas, una cifra que no ha variado desde el pasado jueves, y 17.854 perdieron su vivienda, por lo que se han habilitado 82 campamentos transitorios, tres más respecto al domingo.
El comunicado precisó, que se mantienen en 856 los edificios afectados y 190 los colapsados.De acuerdo con los datos, 86.794 familias han sido atendidas y se han distribuido 9.603 toneladas de alimentos.
También se encuentran desplegados 29.567 efectivos del Ejército y fuerzas de seguridad, mientras que hay un total de 27.930 voluntarios registrados.
Caracas. – Sin ser identificados, y sin que se conozca la razón de este procedimiento, fueron sepultados de manera inconsulta 150 cadáveres en el cementerio La Esperanza, ubicado en la parroquia Carayaca (Edo. Vargas), como parte de las labores posteriores a los terremotos registrados el pasado 24 de junio.
Los cuerpos fueron sepultados en una hilera de fosas individuales, en lo que se supuestamente se considera parte del proceso de manejo de víctimas, ante la magnitud de la tragedia, en la que miles de personas continúan desaparecidas, mientras familias siguen buscando a sus seres queridos entre los escombros.
Residentes de Carayaca, contaron que un grupo de hombres trabajó con máquinas retroexcavadoras para abrir zanjas en una zona apartada de tierra seca en el cementerio local de La Esperanza.Relataron a los medios, que al día siguiente de los sismos empezaron a hacer las tumbas «para que todas esas personas tuvieran sepulturas dignas».
Los entierros «están contabilizados por parcelas y también por el código» definido para que los cuerpos no identificados sean localizados por sus familiares.
Para preservar la identidad de los fallecidos, colocaron un código y un registro fotográfico en cada fosa, con el objetivo de facilitar su futura identificación por parte de sus familiares.Un residente de la citada parroquia explicó, que «tomaron fotografías de cada uno de los cuerpos antes de ser sepultados».
También, las tumbas, de forma rectangular, están delimitadas con piedras blancas. Cada una tiene una cruz blanca y una placa con la inscripción «identificación especial», junto a la fecha del fallecimiento: 24 de junio de 2026. Al pie de cada cruz también colocaron un pequeño ramo de flores.
Caracas. – Una familia compuesta por dos adultos y dos menores de edad, incluido un bebé, fue rescatada con vida de entre los escombros del complejo OPP del Caribe, sector Tanaguarena en la parroquia Caraballeda, estado Vargas, doce días después del doble sismo que devastó la región venezolana.
El rescate ha sido calificado como un auténtico milagro de supervivencia en medio de la peor catástrofe natural reciente del país, cuando comisiones unificadas de bomberos, socorristas y equipos de rescate especializados lograron localizar, estabilizar y extraer con éxito a los cuatro sobrevivientes.
El hallazgo se registró la noche de este pasado domingo, cerca de las 21:00 horas, tras intensas labores de rastreo auditivo y remoción técnica de material en los perímetros críticos de la estructura residencial. El rescate desató escenas de emoción entre familiares, rescatistas y vecinos, quienes mantuvieron la esperanza de encontrar personas con vida pese al paso de los días y a las complejas condiciones en la zona afectada.
Luego que el hombre y su pareja fueran extraídos, fue la mujer quien alertó desesperadamente que sus dos pequeños hijos permanecían atrapados debajo de ella. Las brigadas redoblaron esfuerzos de inmediato para liberar al bebé y al niño, procediendo a aplicar maniobras de reanimación cardiopulmonar en el sitio antes de trasladarlos de emergencia.
Un hombre, una mujer y dos niños pequeños, encontrados con vida casi 12 días después en Opp Caribe 🙏🏼 pic.twitter.com/a9S7xkxlhe
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