En una nueva victoria migratoria para Trump, el máximo tribunal respaldó el fin del TPS.
La Corte Suprema de los Estados Unidos dictaminó este jueves que el gobierno de Donald Trump está autorizado para poner fin al Estatus de Protección Temporal (TPS, por sus siglas en inglés) de cientos de miles de ciudadanos de Haití y Siria.
El máximo tribunal, en una votación de 6 a 3 que contó con el rechazo de los tres jueces de izquierda, entendió que la naturaleza de estas protecciones migratorias es, justamente, temporaria. Este fallo allana el camino para que Trump deporte a unos 350.000 haitianos y a 6.000 sirios, considerando que la Corte ya le había dado la razón al mandatario en una resolución previa que permitía la finalización de este mismo programa para los inmigrantes venezolanos.
En el gobierno de Joe Biden se otorgaron estas protecciones a cientos de miles de haitianos, lo que les permitía acceder a permisos de trabajo. En 2024, la administración demócrata extendió el programa, facilitando que tanto haitianos como sirios residieran legalmente en los EEUU de manera indefinida. Cuando Trump regresó a la Casa Blanca, el Departamento de Seguridad Nacional derogó la normativa, una iniciativa que luego fue bloqueada por una jueza demócrata.

El fin del TPS
Las primeras protecciones para los haitianos se implementaron en 2010, durante la presidencia de Barack Obama, a raíz del devastador terremoto que sufrió la isla caribeña. Dichos beneficios -a pesar de ser temporarios- se extendieron en múltiples ocasiones citando la violencia de las pandillas que vive el país.
Por su parte, a los sirios se les concedió el estatus protegido por primera vez en 2012, también con Obama en Washington, al estallar la guerra civil que culminó con el derrocamiento del presidente Bashar al-Ásad a fines de 2024.
El TPS fue creado por el Congreso en 1990 con el fin de evitar las deportaciones hacia naciones afectadas por desastres naturales, conflictos civiles u otros factores de inestabilidad. Con este mecanismo se puede permanecer en los EEUU con permisos laborales por períodos de hasta 18 meses sin ofrecer una vía para la ciudadanía y ha sido una herramienta de la que los demócratas han abusado constantemente para promover la inmigración.









