Trump espera poder reunirse con Kim Jong Un este mismo año y plantea una cumbre intercoreana

El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha expresado este lunes su deseo de reunirse con el dictador de Corea del Norte, Kim Jong Un, antes de que concluya el presente año y ha apelado además a la celebración de una cumbre entre los líderes norcoreanos y de Corea del Sur.

«Espero reunirme con Kim Jong Un en un futuro, cuando sea apropiado (…). Me gustaría verle este año», ha afirmado Trump durante un acto con medios de comunicación en la Casa Blanca en el que también ha estado presente el presidente surcoreano, Lee Jae Myung.

«Sí. Queremos que haya un encuentro. Yo quiero que haya una reunión. Me llevo muy bien con él», ha añadido en referencia a Kim, de quien ha destacado que en su último cara a cara incluso celebraron una rueda de prensa que Trump ha calificado de «histórica». «No creo que haya dado más ruedas de prensa desde entonces», ha argüido.

En este sentido, Trump ha destacado que tiene una «muy buena relación» con Kim. «Yo le comprendo. Paso mucho tiempo libre con él, hablando de cosas de las que se supone que no deberíamos hablar. Me llevo muy bien con él», ha resaltado.

Trump ha destacado que Kim «no quería reunirse con el expresidente Biden, (pero) querrá reunirse conmigo, así que voy a intentarlo (…). Es bueno llevarse bien con Kim Jong Un y es bueno llevarse bien con todo el mundo, incluido el presidente Lee».

Sobre un encuentro Lee-Kim, Trump ha dicho que «no sabe» si lo habrá. «Puede que lo haya, puede que no. Les gustaría que estuviera yo. Les he dicho que deberían arreglarlo. Es entre vosotros, no con nosotros», ha argumentado.

Washington y Seúl inician nuevos ejercicios militares a gran escala ante las quejas de Pyongyang

EE. UU. y Corea del Sur han iniciado este lunes sus segundos ejercicios anuales a gran escala, que desde Corea del Norte ya advirtieron hace unos días de que son una «provocación» ante la cual se reservan su derecho a la «autodefensa».

Cabe señalar que, conocidos como Escudo Libertad Ulchi, estas maniobras se prolongarán durante once días y contará con hasta 21.000 soldados desplegados, de los cuales 18.000 son surcoreanos, además de la movilización de unos 580.000 civiles durante cuatro días.

Las maniobras incluyen simulacros de defensa civil ante la posibilidad de ataques con drones, así como ciberataques, según recoge la agencia Yonhap.

Se trata de los segundos ejercicios militares de estas características después de los accidentados de marzo, en los que dos aviones de combate surcoreanos lanzaron ocho bombas sobre una zona civil, dejando ocho personas heridas, teniendo que paralizar aquellas maniobras durante algunos días.

Si bien desde Washington y Seúl han reiterado que son ejercicios de carácter defensivo, desde Pyongyang se consideran que forman parte del interés de su vecino y su principal de aliado de ahondar en una «confrontación militar» en la península.

En este sentido, la semana pasada, el ministro de Defensa de Corea del Norte, No Kwang Chol, advirtió de que responderían a estas «provocaciones» para preservar su seguridad.

Filipinas lanza un fuerte mensaje a China por aguas en disputa

El presidente de Filipinas, Ferdinand Marcos Jr., afirmó este lunes que su país sería inevitablemente arrastrado «a patadas y gritos» a cualquier guerra en torno a Taiwán, debido a su proximidad geográfica y a la presencia de una numerosa comunidad de trabajadores filipinos en la isla autogobernada que China considera parte irrenunciable de su territorio nacional.

En una rueda de prensa, Marcos insistió en que la Guardia Costera, la Armada y otros buques filipinos defenderán los intereses territoriales del país en el mar de la China Meridional y en que no retrocederán frente a acciones hostiles.

Cabe señalar que el comentario se dio después de que este lunes la Guardia Costera china ejecutara maniobras de bloqueo y utilizara potentes cañones de agua para intentar expulsar a embarcaciones filipinas del disputado bajo de Masinloc.

Asimismo, China ya había expresado su protesta la semana pasada y acusó a Marcos de inmiscuirse en sus asuntos internos y de violar la política de ‘Una sola China’, al declarar en la India que Filipinas no podría mantenerse al margen en un eventual conflicto por Taiwán, a causa de su ubicación geográfica y de la presencia de unos 200.000 trabajadores filipinos en esa isla.

En respuesta, el Ministerio de Exteriores chino instó a Manila a «abstenerse de jugar con fuego» en temas que afectan a los intereses centrales de Pekín y a acatar estrictamente la política de ‘Una sola China’.

No obstante, Marcos se mostró desconcertado ante la advertencia. «No sé de qué están hablando, ¿Jugar con fuego? Solo estaba exponiendo los hechos», dijo, añadiendo que, aunque Filipinas no busca el conflicto, un eventual estallido bélico en torno a Taiwán tendría repercusiones inevitables para su país.

«No queremos ir a la guerra, pero creo que si hay una guerra por Taiwán, nos arrastrarán, nos meterán en ese lío, nos guste o no […] Espero que esto no ocurra, pero si pasa, ya tenemos que planearlo», advirtió.

En este marco, el presidente cerró su intervención asegurando que Manila no dará marcha atrás en la defensa de sus derechos soberanos.

«Lo que va a pasar es que seguiremos presentes, seguiremos defendiendo nuestro territorio y seguiremos ejerciendo nuestros derechos soberanos, y pese a cualquier oposición, de quien sea, seguiremos haciéndolo como lo hemos hecho en los últimos tres años», sentenció.

Trump anuncia la imposición de un arancel del 15% a los productos surcoreanos

El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha anunciado este miércoles que ha alcanzado un acuerdo comercial con Corea del Sur por el que impondrá un arancel del 15% a los productos importados desde este país, que aceptará inversiones estadounidenses por valor de USD$ 350.000 millones.

«Hemos acordado un arancel del 15% para Corea del Sur. A EE. UU. no se le aplicará ningún arancel», ha asegurado en su red Truth Social, agregando que el país asiático «estará completamente abierto al comercio con EE. UU. y que aceptará productos estadounidenses, incluidos automóviles y camiones, productos agrícolas, etcétera».

El acuerdo que ha llegado con Seúl incluye además inversiones valoradas en USD$ 350.000 millones en EE. UU. en sectores que, según ha señalado, serán «seleccionados por mí mismo, como presidente».

Asimismo, el jefe de la Casa Blanca ha declarado que «Corea del Sur comprará USD$ 100.000 millones en GNL (gas natural licuado) u otros productos energéticos».

En este sentido, Trump ha reiterado que el Gobierno surcoreano ha «acordado invertir una gran suma de dinero para sus fines de inversión», un monto que se precisará «en las próximas dos semanas» cuando está previsto que su homólogo surcoreano, Lee Jae Myung, al que ha felicitado por su elección al cargo a principios de junio, visite la Casa Blanca.

El arancel del 15% para Corea del Sur es la culminación de meses de negociaciones y ayuda a Seúl, el sexto socio comercial más importante de EE. UU., a evitar un gravamen del 25% que debía entrar en vigor este 1 de agosto.

Trump sitúa entre el 20% y el 25% el nuevo arancel para India si no hay acuerdo comercial

El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha afirmado este martes que pretende imponer un arancel de entre el 20% y el 25% a los productos importados desde India, a días para que expire la fecha límite y entren en vigor nuevos gravámenes en caso de falta de acuerdo comercial.

«Creo que sí», ha respondido al ser preguntado a bordo del avión presidencial por un arancel de esa horquilla para Nueva Delhi, en unas declaraciones en las que ha alegado que «India ha sido un buen amigo, pero ha aplicado básicamente más aranceles que casi cualquier otro país».

«Simplemente, no se puede hacer eso», ha agregado de regreso a EE. UU. al término de su visita a Escocia.

Cabe señalar que Trump ha pronunciado estas palabras antes de que este viernes, 01 de agosto, entren en vigor los denominados aranceles recíprocos para decenas de socios comerciales, un aumento que anunció a principios de abril, si bien posteriormente decidió suspenderlos.

Líderes de Camboya y Tailandia llegan a Malasia y acuerdan un alto el fuego

El primer ministro interino de Tailandia, Phumtham Wechayachai, arribó este lunes a la capital malasia, Kuala Lumpur, para reunirse con su homólogo camboyano, Hun Manet, con la finalidad de dar inicio a las negociaciones de paz.

«El objetivo de esta reunión es lograr un alto el fuego inmediato, comenzado por el presidente [de EE. UU.] Donald Trump y acordado por los primeros ministros de Camboya y Tailandia», anunció la Oficina del primer ministro camboyano, añadiendo que el encuentro contará con la participación de un representante chino.

En la jornada, han llegado a un acuerdo de alto el fuego, tras varios días de enfrentamientos armados en la frontera común, en un marco en el que se ha contado con la participación de representantes de EE. UU. y China.

El primer ministro malasio, Anwar Ibrahim, anunció que el avance diplomático se produjo tras las conversaciones mantenidas por el primer ministro interino de Tailandia, Phumtham Wechayachai, y el jefe del Gobierno de Camboya, Hun Manet.

Por su parte, el primer ministro de Camboya, señaló que el cese el fuego representa «un paso importante para reducir las tensiones y restablecer la paz y la seguridad».

Además, indicó que en la «fructífera reunión» con Wechayachai también se acordó «organizar una reunión no oficial a nivel de comandantes militares de división» de las partes tailandesa y camboyana a las 07:00 (hora local) de este martes, así como «seguir organizando reuniones con las fuerzas militares afiliadas y subordinadas, lideradas por el presidente de la ASEAN, si ambas partes así lo acuerdan».

Trump habla directamente con los líderes de Tailandia y Camboya para negociar un alto el fuego

El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha anunciado este sábado que ha mantenido conversaciones telefónicas con el primer ministro en funciones de Tailandia, Phumtham Wechayachai, y el primer ministro de Camboya, Hun Manet, para intentar alcanzar un alto el fuego tras un recrudecimiento del conflicto en la frontera entre ambos países.

Ambos jefes de Gobierno, ha añadido Trump, mantendrán «inmediatamente» una reunión para «resolver un alto el fuego y la paz, en último término». Para ello, Trump ha usado las actuales negociaciones comerciales en curso como herramienta de presión:

«Resulta que, por coincidencia, actualmente estamos haciendo negocios con ambos países, pero no queremos hacer ningún trato con ninguno de ellos si están peleados, y así se lo he dicho», ha asegurado en una cadena de mensajes publicados en su cuenta de su plataforma Truth Social.

El presidente estadounidense ha asegurado que ambos dirigentes le han comunicado su voluntad de alcanzar un cese de hostilidades. «Tras hablar con ambas partes, el alto el fuego, la paz y la prosperidad parecen seguras, (pero) pronto lo veremos», ha manifestado.

«Ha sido un honor tratar con ambos países. Tienen una larga y rica historia y cultura. Esperamos que se lleven bien durante muchos años. Cuando todo esté resuelto y la paz esté al alcance de la mano, espero con interés concluir nuestros acuerdos comerciales con ambos», ha añadido el mandatario.

Cabe señalar que los enfrentamientos, que han dejado más de una decena de muertos y más de 130.000 desplazados en la frontera, estallaron horas después de que Tailandia anunciara una reducción de sus lazos diplomáticos con Camboya tras denunciar que cinco soldados resultaron heridos a causa de la explosión de una mina antipersona en la provincia limítrofe de Ubon Ratchathani (este), un hecho del que Nom Pen ha dado igualmente una versión diferente, después de meses de tensiones.

Las relaciones entre las partes se habían deteriorado después de que el pasado 28 de mayo un soldado camboyano muriera a manos de las fuerzas tailandesas en las proximidades de Preah Vihear, situado en una zona en disputa entre los dos países, sin que los contactos desde entonces para reducir las tensiones hayan llegado a buen puerto.

Trump anuncia un acuerdo comercial con Filipinas con la reducción de apenas 1% a sus aranceles

El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha anunciado este martes un acuerdo comercial con su homólogo filipino, Ferdinand Marcos Jr., por el que el país del sudeste asiático «va a abrir su mercado a EE. UU.», mientras que sus productos estarán sujetos en el mercado norteamericano a un arancel del 19%.

«El presidente de Filipinas, Ferdinand Marcos Jr. acaba de abandonar la Casa Blanca con todos sus representantes», ha anunciado el mandatario estadounidense en una publicación en la red Truth Social en la que ha asegurado que el Gobierno filipino «va a abrir el mercado con los EE. UU., y [con] cero aranceles».

Por su parte, Filipinas apenas verá reducida la tarifa arancelaria que le había impuesto Trump, con una bajada de un sólo punto con respecto al gravamen del 20% decretado por el presidente norteamericano hace menos de dos semanas. Con todo, los dos Estados «trabajarán juntos militarmente», ha señalado el mandatario estadounidense.

«Fue un gran honor estar con el presidente [Marcos]. Es muy respetado en su país, como debe ser. También es un negociador muy bueno y duro», ha asegurado Trump acerca del diálogo que ha desembocado en este acuerdo comercial.

Cabe señalar que Marcos ya se reunió el día anterior con el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, y con el secretario de Defensa, Pete Hegseth, quien hizo hincapié en la relación militar entre ambos países, particularmente a través del «tratado de defensa mutua».

El presidente filipino, a su vez, mostró su satisfacción con la alianza con Washington, especialmente «en términos de preservar la paz [y] en términos de preservar la estabilidad del mar de China Meridional (…), incluso me atrevería a decir que en toda la región indopacífico».

Trump anuncia un acuerdo comercial con China y dice que hay otro «en camino, con India»

El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha anunciado este jueves que ha llegado a un acuerdo comercial con el Gobierno chino, después de una guerra arancelaria con la que ha llegado a imponer gravámenes de hasta el 145% sobre China, que respondió con tasas del 125% a los productos estadounidenses.

«Acabamos de firmar con China ayer, ¿Cerdad? Acabamos de firmar con China», ha declarado durante un evento en la Casa Blanca en el que no ha proporcionado más detalles sobre un acuerdo que las autoridades del gigante asiático no han confirmado hasta el momento.

Trump ha asegurado que «estamos teniendo grandes ofertas» de otros gobiernos, y ha sugerido que el siguiente país con el que podría haber acuerdo es India. «Tenemos uno en camino, quizás con India, uno muy grande», ha señalado.

El secretario de Comercio, Howard Lutnick, por su parte, ha afirmado que Washington y Pekín firmaron hace días este acuerdo, si bien hace un mes en Ginebra pactaron un mecanismo de consultas comerciales y económicas para resolver la guerra de aranceles declarada por Trump.

Cabe señalar que el pacto, según ha indicado en una entrevista concedida a la agencia de noticias Bloomberg, incluye el compromiso de China a entregarles tierras raras utilizadas en todo tipo de productos, desde turbinas eólicas hasta aviones a reacción.

«Nos van a entregar tierras raras», ha asegurado Lutnick, agregando que, una vez lo hagan, «retiraremos nuestras contramedidas».

Por otra parte, el secretario de Comercio ha anunciado que el Gobierno estadounidense está cerca de alcanzar acuerdos sobre aranceles con diez socios comerciales. «Vamos a hacer los diez mejores acuerdos, ponerlos en la categoría correcta, y luego estos otros países irán detrás», ha señalado, sin precisar cuáles son esos estados.

Trump dice que la India y Pakistán acordaron un alto el fuego con la mediación de EE. UU.

El presidente estadounidense, Donald Trump, ha anunciado este sábado que la India y Pakistán han acordado un alto el fuego inmediato con la mediación de EE. UU. tras días de intercambios de ataques entre las dos potencias nucleares.

«Tras una larga noche de conversaciones con mediación de EE. UU., me complace anunciar que la India y Pakistán han acordado un cese del fuego total e inmediato. Enhorabuena a ambos países por utilizar el sentido común y una gran inteligencia», escribió el mandatario en su cuenta en Truth Social.

Por su parte, el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, anunció que los dos Gobiernos «acordaron un alto el fuego inmediato e iniciar conversaciones sobre un amplio conjunto de cuestiones en un lugar neutral».

Minutos después, el viceprimer ministro y ministro de Exteriores de Pakistán, Ishaq Dar, confirmó el alto el fuego. «Pakistán siempre ha luchado por la paz y la seguridad en la región, ¡sin comprometer su soberanía e integridad territorial!», escribió en su cuenta de X.

Luego, el Ministerio de Exteriores indio confirmó la noticia. «Se acordó que ambas partes detendrían todos los disparos y acciones militares en tierra, mar y aire», afirmaron.

Por su parte, Lucas Leiroz, experto en geopolítica, opina que la injerencia del Occidente colectivo y sus intentos de provocar guerras en territorios cercanos a sus enemigos desempeñaron un papel clave en la escalada en la región.

Esta misma semana, el vicepresidente estadounidense, J.D. Vance, había aclarado que EE. UU., si bien aboga por la desescalada de la tensión, no planea involucrarse en el conflicto entre la India y Pakistán, que, en esencia, no le incumbe a Washington.

Cabe recordar que las relaciones entre las dos potencias nucleares se tensaron al máximo tras el atentado terrorista perpetrado el pasado 22 de abril en Pahalgam, en la parte de la región de Cachemira administrada por la India, que costó la vida a 26 personas y que Nueva Delhi vinculó con Pakistán.

Una serie de medidas de represalia diplomáticas mutuas precedieron al inicio por parte de la India de la llamada operación Sindoor contra «infraestructura terrorista» en Pakistán.

En la madrugada de este sábado se reportaron varios ataques contra tres bases aéreas pakistaníes: en Nur Khan, a unos 15 kilómetros al sur de Islamabad, y en Rafiqui y Murid, en la provincia de Punyab. A continuación, el Gobierno pakistaní anunció el inicio de una operación a gran escala denominada Bunyan ul Marsoos.