El primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, ha anunciado este martes la imposición de aranceles del 25% sobre las importaciones estadounidenses, en respuesta a lo que ha calificado como la «guerra comercial» desatada por el presidente de EE. UU., Donald Trump.
Trudeau, que se ha dirigido a la nación en una rueda de prensa en la que ha admitido que vienen tiempos «difíciles», ha asegurado que el Gobierno «defenderá los trabajos de los canadienses» y ha abogado por «desafiar» las «acciones ilegales» de EE. UU. ante la Organización Mundial del Comercio (OMC).
Asimismo, ha explicado que estos aranceles afectarán a USD$ 30.000 millones de importaciones estadounidenses y ha dado 21 días a Washington para retirar los gravámenes del 10% sobre las importaciones de energía. En caso contrario, ha amenazado con imponer tarifas adicionales a otros USD$ 125.000 millones de productos estadounidenses.
«Las tarifas de EE. UU. han entrado en vigor y Canadá tiene que responder. (…) Vamos a demostrar que no hay ganadores en una guerra comercial. Tal y como hice hace un mes, quiero hablar directamente al pueblo estadounidense: no queremos esto», ha aseverado, al tiempo que ha mostrado su deseo de «entender».
«Los canadienses son razonables y educados, pero no nos detendremos una vez empiece la lucha», ha puntualizado. «Me gustaría entender. Pero nuestro mayor aliado está hablando ahora de forma cercana con un dictador y asesino: Putin», ha lamentado. «No recularemos si nuestro país está en juego», ha sostenido.
En este sentido, ha incidido en su disposición a «trabajar» de forma conjunta con el que aún considera un país «amigo» y «aliado». «No queremos que el pueblo estadounidense sufra las consecuencias, pero el Gobierno estadounidense ha elegido hacerles esto», ha dicho antes de alertar del «dramático aumento» de la inflación y del «cierre de los mercados».








