La Eurocámara abrirá una oficina en Ottawa para reforzar los lazos con Canadá

La presidente del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, ha anunciado este lunes que la Eurocámara abrirá una oficina en Ottawa para reforzar los lazos con Canadá y facilitar los intercambios parlamentarios a ambos lados del Atlántico, con un ámbito de actuación que se extenderá hasta el Ártico.

«La Mesa del Parlamento Europeo ha avalado la creación de una oficina de antena del Parlamento Europeo en Ottawa», ha anunciado Metsola en un mensaje en redes sociales, en el que ha celebrado una presencia «más sólida» de la institución comunitaria en Canadá.

Según ha explicado, la nueva oficina permitirá facilitar los intercambios parlamentarios transatlánticos y tendrá «un ámbito regional que llega hasta el Ártico», en un momento en el que la Unión Europea (UE) busca reforzar su papel político y de seguridad en esta región.

«Europa y Canadá: viejos amigos, aún escribiendo juntos la siguiente página», ha afirmado la presidenta de la Eurocámara, que ha enmarcado la decisión en la apertura de «un nuevo capítulo para la asociación UE-Canadá».

El anuncio llega además días antes de que el primer ministro canadiense, Mark Carney, visite la Eurocámara, donde está previsto que pronuncie este jueves un discurso ante los eurodiputados. Carney será además invitado de honor en el discurso sobre el estado de la Unión Europea (SOTEU) que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, pronunciará el miércoles.

Cabe señalar que la visita se produce en un momento de acercamiento entre Bruselas y Ottawa, que han estrechado sus relaciones en los últimos meses, en paralelo a las tensiones diplomáticas y comerciales de Canadá con EE. UU. tras el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca.

Zelenski y Carney firman nuevos acuerdos por más de USD$ 2000 millones para la defensa de Ucrania

El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, y el primer ministro de Canadá, Mark Carney, han alcanzado este jueves nuevos acuerdos en materia militar que superan los USD$ 2.000 millones, la mitad de los cuales para que Kiev proteja su espacio aéreo, así como un nuevo paquete de sanciones contra Rusia que implementarán las autoridades canadienses.

El mandatario, que ha sido recibido por Carney en la ciudad de Calgary, ha precisado que los acuerdos «ascienden a más de USD$ 2.000 millones, incluido un paquete gubernamental de más de USD$ 1.000 millones destinado a nuestra defensa, principalmente para proteger nuestro espacio aéreo: misiles para los Patriot, munición para los F-16 y la coproducción de drones».

«Hoy hemos alcanzado un acuerdo sobre el ‘Drone Deal’ y se ha firmado el primer documento. Esto nos brindará oportunidades adicionales para financiar la defensa de Ucrania, al tiempo que proporcionará a Canadá una nueva ventaja tecnológica probada en la guerra moderna», ha celebrado Zelenski.

El dirigente ha trasladado a Carney su agradecimiento por estos acuerdos que incluyen el entrenamiento de más de una veintena de pilotos ucranianos en el país norteamericano, lo cual «supondrá un refuerzo significativo» para su fuerza aérea, y un fondo de USD$ 40 millones para veteranos del Ejército ucraniano.

Asimismo, lo acordado este jueves contempla ayudas para el sector energético de Ucrania. «Esto es importante. Contamos con acuerdos concretos en el sector energético que nos fortalecerán tanto de cara a este invierno como a largo plazo», ha señalado.

El primer ministro de Canadá, que ha firmado con Zelenski la «Declaración Canadá-Ucrania para una asociación de 100 años», ha anunciado además una ayuda de hasta USD$ 6 millones para la recuperación y reintegración de «los niños ucranianos deportados ilegalmente y trasladados a la fuerza por Rusia, lo que incluye apoyo para la localización y verificación, la rehabilitación, la reintegración y los servicios comunitarios».

Asimismo, su Ejecutivo impondrá sanciones contra ocho personas a las que acusa de haber «los derechos de los niños ucranianos, incluida su deportación ilegal y su traslado forzoso, así como su exposición al adoctrinamiento y la militarización».

Trump acusa a Canadá de evadir responsabilidades tras el fracaso de las negociaciones comerciales

El presidente de EE. UU., Donald Trump, se ha pronunciado por primera vez este domingo tras la ruptura del acuerdo arancelario con Canadá, país al que ha acusado de querer «disfrutar de los beneficios de ser un estado más» de su país «sin serlo».

«¡Canadá quiere disfrutar de las ventajas de ser un estado, sin serlo! Además, llevan muchos años imponiendo aranceles exorbitantes a nuestros magníficos agricultores. ¡Ya basta!», ha denunciado el presidente en una publicación en sus redes sociales.

EE. UU. responde así al primer ministro canadiense, Mark Carney, quien ha asegurado este sábado que su país ha conseguido escapar «de un mal acuerdo» al denunciar cambios «injustos y antieconómicos» de última hora propuestos por Washington, sobre ámbitos como el acero o los automóviles que «ponían en duda la fiabilidad de cualquier acuerdo».

Cabe señalar que el fracaso de las negociaciones entre Washington y Ottawa constituye la imposición automática de un arancel estadounidense del 50% a los productos canadienses, a lo que Carney ha asegurado que responderá «dólar por dólar» en los ámbitos «del acero, los lácteros, equipo agrícola o papel».

También ha hablado esta pasada madrugada el representante comercial de EE. UU., Jamieson Greer, a través de un mensaje en redes sociales en el que asegura que fue Canadá quien cambió a última hora los términos de un acuerdo que habría convertido a Ottawa en un socio privilegiado.

«A pesar de la oferta a Canadá para recibir el mejor trato de cualquier exportador importante a nuestro mercado, nuevas demandas y retrocesos de otros compromisos por parte de Canadá han trastocado el delicado equilibrio alcanzado en los últimos días», ha lamentado Greer.

Así, el representante comercial estadounidense ha acusado a Canadá de prolongar su campaña de represalias económicas contra Washington con «prohibiciones totales a ciertos bienes y servicios estadounidenses» y a pesar de que, esta misma semana, Washington mejoró su propuesta con «reducciones arancelarias significativas en acero, aluminio, automóviles y madera».

«Esta es una oportunidad perdida para Canadá de asociarse con EE. UU., que es la economía de más rápido crecimiento en el G7», ha concluido.

Canadá prepara nuevos aranceles tras fracasar las negociaciones comerciales con EE. UU.

El primer ministro de Canadá, Mark Carney, ha mantenido este sábado una reunión telemática con los jefes de Gobierno de las provincias y territorios del país para abordar la suspensión de las negociaciones comerciales con EE. UU. y coordinar la respuesta de Ottawa ante el conflicto arancelario.

Durante el encuentro, Carney ha expuesto las medidas que el Ejecutivo canadiense prevé adoptar para proteger los intereses económicos del país. Entre ellas figura la imposición de aranceles compensatorios equivalentes, cuya entrada en vigor está prevista para el martes posterior al Día del Trabajo, celebrado el primer lunes de septiembre en Canadá.

El primer ministro ha avanzado que Ottawa prepara también nuevas medidas destinadas a respaldar a los trabajadores y empresas que se estén viendo afectados por los gravámenes estadounidenses, si bien ha señalado que los detalles de este paquete de medidas se harán públicos durante los próximos días.

Carney ha defendido asimismo la necesidad de mantener una actuación coordinada entre el Ejecutivo federal y las autoridades provinciales y territoriales, y ha destacado que Canadá afronta con mayor fortaleza las dificultades cuando sus distintos niveles de Gobierno actúan conjuntamente.

El primer ministro ha puesto en valor el denominado enfoque de «Equipo Canadá», que, según ha señalado, ha desempeñado un papel esencial en la respuesta del país desde el comienzo de la actual disputa comercial con EE. UU.

Además de las medidas de respuesta a los aranceles de EE. UU., Carney ha reiterado la intención de su Gobierno de impulsar una estrategia económica de mayor alcance. Esta pasa por acelerar los proyectos de construcción nacional, ampliar la diversidad de los mercados a los que Canadá exporta sus productos y reforzar el mercado interno mediante la supresión de las barreras comerciales existentes entre las distintas provincias y territorios.

Cabe señalar que la reunión entre Carney y los representantes provinciales y territoriales se produce en un contexto de creciente tensión comercial entre Ottawa y Washington, mientras el Gobierno canadiense busca combinar medidas de protección frente a las tarifas estadounidenses con iniciativas destinadas a reforzar la integración económica nacional y reducir la dependencia de determinados mercados exteriores.

En este contexto, el propio Carney ha advertido previamente este sábado de que «Canadá responderá dólar por dólar a las sanciones de EE. UU. en los ámbitos del acero, los lácteos, equipo agrícola o papel»; una decisión tomada «a regañadientes» dado el impacto que comportará, pero necesaria porque «redunda en el mejor interés de Canadá» al reforzar su posición internacional como un país «fuerte», y por último imprescindible para proteger a los trabajadores del país y garantizar la competitividad en el mercado interno.

EE. UU. y Canadá no logran alcanzar un acuerdo comercial y se mantendrá el 50% en aranceles

Los equipos negociadores de EE. UU. y Canadá no han logrado alcanzar un acuerdo comercial este viernes, por lo que entrarán en vigor aranceles del 50% sobre algunos productos canadienses, tras unas últimas semanas de intensas conversaciones entre ambos países.

«Desde el principio hemos reconocido que EE. UU. ha cambiado y que no volveremos a nuestra antigua relación. Nuestro Gobierno comprendió, antes que muchos otros, que EE. UU. está modificando todas sus relaciones comerciales, imponiendo aranceles a sus aliados más cercanos y cobrando por el acceso a su enorme mercado», ha esclarecido el primer ministro canadiense, Mark Carney, en un comunicado oficial.

Cabe señalar que la decisión se ha tomado después de que los cambios de última hora propuestos por la parte estadounidense fueran considerados «injustos, antieconómicos y ponían en duda la fiabilidad de cualquier acuerdo», tal y como ha señalado el comunicado.

Según apuntaba previamente la agencia de noticias Bloomberg, las negociaciones «iban por buen camino» y EE. UU. había llegado a un acuerdo para reducir los aranceles sobre los automóviles canadienses a un 15% y rebajaría al 25% los sujetos al acero y aluminio, objeto de controvertidas discusiones en los últimos meses. Pero, a última hora, no se ha logrado llegar a un acuerdo entre ambas partes.

«A medianoche, EE. UU. tiene previsto imponer un arancel del 50% a productos canadienses por un valor aproximado de USD$ 28.000 millones. Canadá aplicará aranceles equivalentes, dólar por dólar, para proteger a nuestros trabajadores y empresas. En los próximos días, el Gobierno presentará medidas adicionales para apoyar a los trabajadores y las empresas canadienses, sumándose a los casi USD $25.000 millones en ayudas proporcionadas durante los últimos 18 meses», ha anunciado el mandatario canadiense.

A principios de esta semana, Washington estaba dispuesto a reducir a la mitad los aranceles actuales del 50% sobre algunas importaciones de aluminio y acero procedentes de Canadá, pero la presión ejercida por los representantes del sector les llevó a plantearse nuevos límites a dicha reducción. En virtud del posible cupo arancelario, las importaciones que superaran un determinado nivel estarían sujetas al tipo estándar del 50%.

«El acuerdo con Canadá avanza», declaró Trump a los periodistas este viernes. «Solo hago buenos acuerdos, acuerdos mucho mejores para EE. UU., tanto con Canadá como con México», agregó.

De esta manera, EE. UU. pretende endurecer la comercialización de los automóviles canadienses, por lo que ambos países han mantenido conversaciones en el Departamento de Comercio de EE. UU. para ultimar los detalles tras lo que Trump llamó un «trato discriminatorio» a las exportaciones canadienses.

Por su parte, Ottawa no ha logrado su objetivo de reducir los aranceles sobre la madera, así como la eliminación total de la amenaza de los nuevos aranceles del 50% que Trump propuso en julio.

Es necesario señalar que las conversaciones han tenido lugar horas antes de que EE. UU. comenzara a recaudar los aranceles del 50%, que se aplican a importaciones canadienses por valor de unos USD$ 20.000 millones.

Trump anunció el pasado miércoles un aplazamiento de tres días a la imposición de los aranceles, cuya entrada en vigor estaba prevista para el jueves, tras un acuerdo según el cuál se habría retomado la construcción del oleoducto Keystone XL, que uniría Nebraska y Alberta.

Paralelamente, el vicepresidente JD Vance ha defendido la política proteccionista desde una planta siderúrgica en Ohio, destacando los beneficios de las tarifas para la industria nacional de fabricación de metales. Por su parte, sectores de la industria siderúrgica estadounidense han advertido de que cualquier exención o rebaja tarifaria a Canadá pondría en riesgo las inversiones y el empleo local.

Trump anuncia un aplazamiento de tres días de los aranceles de EE. UU. contra Canadá

El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha anunciado un aplazamiento de tres días a la imposición de aranceles del 50% contra Canadá, cuya entrada en vigor estaba prevista para este mismo jueves, tras un acuerdo según el cuál se retomaría la construcción del oleoducto Keystone XL, que uniría Nebraska (EE. UU.) y Alberta (Canadá).

«He suspendido los aranceles del 50% contra Canadá, cuya entrada en vigor estaba prevista para mañana por la mañana durante un periodo de tres días, dado que Canadá y EE. UU., a la espera de que se ultimen los documentos, han llegado a un acuerdo», ha anunciado en redes el magnate republicano.

El anuncio respondería a la reanudación de los trabajos sobre el oleoducto Keystone XL, según Trump «enterrado hace tiempo por el ‘adormilado’ Joe Biden», su predecesor en la Casa Blanca. «Podría resurgir de entre los muertos», ha celebrado el presidente estadounidense.

El primer ministro canadiense, Mark Carney, ha confirmado este aplazamiento, que llega tras unas últimas semanas de «intensas conversaciones con EE. UU. para abordar las cuestiones comerciales pendientes y ofrecer mayor seguridad y beneficios reales a las empresas, los trabajadores, los agricultores y las familias canadienses».

Señalando que, si bien «se han logrado avances sustanciales, aún queda mucho trabajo por hacer», Carney ha subrayado que, mientras «siguen en curso» las negociaciones con Washington, «Canadá sigue centrada en construir una economía nacional más fuerte, más independiente y más competitiva».

Los aranceles previstos por el Ejecutivo de Trump incluyen la imposición de un arancel del 50% a productos que van desde el vino hasta los palos de hockey y el cemento, así como el sector automovilístico, lo que podría llegar a suponer un impacto económico de USD$ 20.000 millones.

El Gobierno estadounidense justificó los gravámenes bajo el argumento de trato discriminatorio por parte de Canadá a exportaciones como automóviles, alcohol y productos lácteos, temas susceptibles de acaparar buena parte de las negociaciones.

Carney alegó entonces que esta decisión de la Administración Trump se enmarcaba en «una serie de acciones comerciales unilaterales de EE. UU.» descritas como «medidas y amenazas a la soberanía canadiense».

EE. UU. impone aranceles del 50% a parte de las importaciones canadienses

El Gobierno estadounidense ha anunciado este lunes aranceles del 50% a algunos productos canadienses en respuesta a la «discriminación» que atribuye Washington sobre algunas empresas estadounidenses.

El nuevo arancel comenzará a funcionar el 19 de agosto, durará 30 días y se ampara en la Ley de Aranceles, una norma de 1930, por lo que no es necesaria la aprobación del Congreso.

Considera que la política arancelaria de Canadá perjudica a las empresas automovilísticas estadounidenses y provoca una reducción significativa de las exportaciones de vehículos a Canadá al dar ventaja a productores de otros países.

«Considero necesario, apropiado y de interés público imponer aranceles adicionales ‘ad valorem’ del 50% a ciertos productos de Canadá», explica la orden. «EE. UU., las empresas y trabajadores de EE. UU. y el comercio de EE. UU. sufren por los aranceles discriminatorios, desiguales e irracionales», continúa.

Cabe señalar que entre los sectores afectados están el equipo eléctrico como frigoríficos y otra maquinaria, según el anexo de la normativa firmada este mismo lunes por el presidente estadounidense, Donald Trump.

La medida podría desencadenar una nueva guerra arancelaria con el vecino norteamericano, segundo socio comercial de Estados Unidos.

Rusia amenaza a Canadá con una «respuesta acorde» ante la fabricación de drones destinados a Ucrania

El Ministerio de Exteriores de Rusia ha amenazado este miércoles al Gobierno de Canadá con tomar medidas de «respuesta» apropiadas y «acorde» ante la fabricación de drones destinados al Ejército de Ucrania en el marco de un acuerdo estratégico entre las partes a medida que avanza la invasión rusa del territorio.

«Nos reservamos el derecho a una respuesta apropiada y vamos a tener en cuenta esta nueva circunstancia en nuestra planificación político-militar», ha alertado la portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, Maria Zajarova, durante una rueda de prensa en la que ha abordado este pacto.

A finales de mayo, el Ministerio de Defensa de Canadá, país que forma parte de la OTAN, anunció la firma de dicho acuerdo para la fabricación de drones de combate en el territorio canadiense, los cuales estarían destinados a las Fuerzas Armadas de Ucrania, según la agencia de noticias TASS.

Los gobiernos de Canadá y Ucrania han firmado un acuerdo estratégico para la producción conjunta de sistemas de armas no tripuladas, como estos drones, una cuestión que ha sido criticada por el Gobierno ruso. Este pacto incluye la fabricación de vehículos aéreos no tripulados para que Kiev refuerce su defensa aérea.

Separatistas de Alberta, Canadá, recogen más de 300.000 firmas en favor de un referéndum por la independencia

El movimiento separatista de la provincia canadiense de Alberta, en el oeste del país y fronteriza con EE. UU., ha asegurado haber presentado ante las autoridades cerca de 302.000 firmas en pro de lograr la celebración de un referéndum sobre la independencia, tras haber superado el umbral de 177.732 firmas requerido para ello.

Las mismas han sido presentadas por el responsable de la organización independentista Stay Free Alberta, Mitch Sylvestre, quien ha llegado a la oficina de Elections Alberta, sita en Edmont, capital de la provincia, con varias cajas que albergaban las firmas que habrán de ser verificadas. Todo ello con la mirada puesta en el propósito de esta organización de que sea celebrada la referida consulta el 19 de octubre de este mismo año.

«No creo que (la primera ministra de Alberta) Danielle Smith pueda, políticamente hablando, ignorar a los cientos de miles de albertanos que hicieron cola, incluso en las oscuras noches de enero, para tener la oportunidad de votar sobre la independencia», ha considerado el abogado del movimiento, Jeffrey Rath, en declaraciones recogidas por Radio Canadá.

No obstante, Smith ya ha manifestado con anterioridad que convocará un referéndum provincial sobre la separación, si se alcanzan y verifican las firmas necesarias para la votación que Stay Free Alberta espera que tenga lugar el próximo octubre.

Cabe recordar que la cuestión secesionista sobre esta provincia rica en petróleo que alberga a una población de unos cinco millones de personas, de acuerdo con el portal Alberta Economic Dashboard, también ha captado la atención de la Casa Blanca hasta el punto de que a finales de enero el primer ministro de Canadá, Mark Carney, emplazó al mandatario estadounidense, Donald Trump, a respetar la «soberanía canadiense», después de que trascendiera un encuentro entre funcionarios de Washington y representantes separatistas de Alberta.

Sobre dicho encuentro se pronunció entonces Rath, quien tras asistir al mismo celebró, en declaraciones al ‘Financial Times’, que Estados Unidos estaba «sumamente entusiasmado con una Alberta libre e independiente».

También lo hizo la propia Smith, quien adoptando una línea similar a las palabras de Carney abogó por una Administración estadounidense que respete la soberanía canadiense limitando «el debate sobre el proceso democrático de Alberta a los albertanos y canadienses».

Canadá asegura que trabaja para un Mundial «seguro y exitoso» tras el incidente con una delegación de Irán

Las autoridades canadienses han subrayado este jueves que «analiza caso a caso» las peticiones de visado en relación con cualquier evento relacionado con la próxima Copa del Mundo de Fútbol y han asegurado que trabajan para que la misma sea «un evento seguro y exitoso», tras la polémica en torno a la cancelación de la participación de la delegación de Irán en el congreso de la FIFA en la ciudad de Vancouver.

«Canadá se enorgullece de acoger la Copa del Mundo de la FIFA y trabaja para facilitar un evento seguro y exitoso», ha dicho en declaraciones a Europa Press un portavoz del Ministerio de Inmigración, Refugiados y Ciudadanía de Canadá, que ha insistido en que «al igual que con todos los eventos relacionados, las aplicaciones de visado son analizadas caso a caso por funcionarios con formación».

Así, ha resaltado que, si bien las autoridades «no pueden hacer comentarios sobre casos individuales debido a las leyes sobre privacidad», el Gobierno del país norteamericano «ha sido claro y consistente». «Los oficiales de la Guardia Revolucionaria no son bienvenidos en Canadá y no tienen cabida en nuestro país», ha subrayado.

«Hemos adoptado medidas firmes para hacer que la Guardia Revolucionaria de Irán rinda cuentas y seguiremos haciéndolo, al tiempo que protegemos la seguridad de los canadienses y conservamos la integridad de nuestro sistema migratorio», ha zanjado este portavoz, después de la polémica desatada por el incidente con la delegación iraní, que optó por regresar al país tras denunciar el comportamiento «inapropiado» de los agentes fronterizos.

La postura del departamento choca con las declaraciones realizadas el miércoles por la ministra de Exteriores de Canadá, Anita Anand, quien apuntó que la denegación de entrada a la delegación iraní para el congreso de la FIFA pudo ser «no intencionada» tras «una revocación del permiso» al jefe de la federación iraní de fútbol, Mahdi Taj, si bien incidió en que el asunto estaba en manos de la titular de la cartera de Migración, Lena Diab.

Según las informaciones recogidas por la agencia iraní de noticias Tasnim, tanto Taj como el resto de la delegación vieron impedida su entrada en la noche del martes a su llegada al aeropuerto Pearson de Toronto, en medio de las tensiones bilaterales y a seis semanas del inicio del torneo, para el que Irán se ha clasificado y que acogerán de forma conjunta Canadá, EE. UU. y México.

Taj, un antiguo comandante de la Guardia Revolucionaria —declarada por Canadá como una organización terrorista desde 2024—, se dirigía al citado congreso de la FIFA en Vancouver, donde se espera que participen las más de 200 federaciones de fútbol nacionales que son parte del organismo.

El incidente explica la no comparecencia de Irán en la reunión de la Confederación de Fútbol de Asia —de la que el país es miembro—, celebrada el martes en Vancouver, en los prolegómenos del citado congreso de la FIFA.

La selección iraní, una de las 48 clasificadas para el torneo, tiene programados sus tres partidos de la fase de grupos en EE. UU. —dos en California y uno en Seattle—. Irán quedó encuadrado en el grupo G, junto a Bélgica, Egipto y Nueva Zelanda.

El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, afirmó en marzo que Irán viajará a EE. UU. para participar en el torneo y el Gobierno iraní ha confirmado preparativos, si bien ha criticado unas declaraciones del mandatario de EE. UU., Donald Trump, quien afirmó el 12 de marzo que no consideraba «apropiado» que viajaran al país, «por su propia vida y seguridad».

Las citadas palabras de Trump llevaron a la Federación de Fútbol de Irán a contactar con la FIFA para intentar trasladar a México sus partidos de la Copa Mundial, con Taj reseñando que el inquilino de la Casa Blanca «ha declarado claramente que no puede garantizar la seguridad de la selección iraní».

El incidente en Canadá tiene lugar en un momento de incertidumbre en torno al proceso de conversaciones entre EE. UU. e Irán —mediado por Pakistán— para intentar alcanzar un acuerdo que cierre el conflicto abierto en Oriente Próximo por la ofensiva lanzada por sorpresa el 28 de febrero por EE. UU. e Israel contra el país asiático.

Las diferencias en las posturas —especialmente en torno a incumplimientos del alto el fuego, la situación en el estrecho de Ormuz y el programa nuclear de Irán— han impedido hasta ahora la celebración de una segunda reunión en la capital de Pakistán, Islamabad, que acogió un primer cara a cara tras el acuerdo de alto el fuego del 8 de abril, prorrogado desde entonces sin fecha límite por parte de Trump.