La actividad económica cayó un 15% a fines del 2022 y los precios subieron un 40% en enero

De Derecha Diario

Los sucesivos programas de estabilización de la dictadura socialista fracasaron irremediablemente. La inflación volvió a aumentar y escaló hasta el 440% interanual en el primer mes del año. 

La economía venezolana abandonó la incipiente recuperación que mostraba desde mediados del año 2021, y volvió a una situación productiva crítica. El Observatorio Venezolano de Finanzas (OVF) determinó que la actividad económica se desplomó un 14,85% en el cuarto trimestre de 2022, la caída más importante desde el shock provocado por la pandemia en 2020.

Bajo la directiva del régimen chavista, Venezuela acumula una fuerte caída del 73,65% desde el tercer trimestre de 2014, el comienzo de una aguda depresión económica de la cual no volvería a salir hasta la fecha.

El socialismo del siglo XXI consiguió producir el fracaso económico más severo en la historia de latinoamérica: se combina una situación de depresión en la actividad al mismo tiempo en que se tiene hiperinflación por un período prolongado de tiempo. Se estima que la hiperinflación venezolana constituye uno de los experimentos más extensos en su tipo de los que se tengan registros a nivel mundial. 

Pese a los sucesivos programas de estabilización entallados en los últimos 4 años, los precios minoristas se dispararon un 39,2% en enero de 2023, después de haber aumentado un 37,2% en diciembre de 2022, 21,9% en noviembre y 14,5% en octubre. La evolución mensual de los precios se acelera cada vez más y da inicio a un nuevo brote hiperinflacionario. 

La inflación interanual escaló hasta el 440% en el primer mes del añoy constituye la cifra más elevada desde diciembre de 2021. El país había logrado alcanzar un mínimo de 114% de inflación en agosto del año pasado, y este proceso se volvió insostenible. 

El repudio generalizado a la moneda, la dolarización de hecho en la mayor parte de los intercambios del país, y los desequilibrios monetarios siderales que enfrenta la economía, son factores explicativos de la debacle inflacionaria. 

De hecho, el OVF informa sobre su propio Índice de dolarización, y releva la pérdida de importancia que tiene el bolívar como curso legal. Hacia julio del año pasado, el organismo determinó que el 96% de la fijación de precios tiene al dólar como referencia, cerca del 50% del pago de transacciones de bienes se hacen en dólares (o instrumentos financieros dolarizados) y el 45% de los pagos a proveedores mayoristas están dolarizados. 

Asimismo, el 65% de los salarios para obreros y operadores se pagan en dólares, una cifra similar alcanza a la mayoría de los profesionales y técnicos, mientras que para el caso de los cargos gerenciales la dolarización alcanza al 79% de las remuneraciones. Esta tendencia no hizo más que profundizarse hacia el segundo semestre del año pasado.

La hiperinflación obligó al Gobierno a tomar medidas de flexibilización de los controles de precios y liberalización parcial del tipo de cambio, pero tras haberse atenuado entre marzo de 2021 y julio de 2022, la dictadura recuperó un cierto margen de maniobra para reintroducir controles.

La vuelta de las regulaciones sobre precios y cantidades comercializadas amenaza con generalizar (otra vez) el desabastecimiento de productos básicos en mercados formales y supermercados oficiales. 

Biden rechaza darle asistencia federal al pueblo envuelto en una nube tóxica en Ohio: “Hay 1.000 casos como estos por año”

De Derecha Diario

El Secretario de Transporte minimizó el descarrilamiento del tren que provocó un desastre químico sin precedentes en Ohio, y FEMA rechazó entregarle fondos al gobernador del estado.

La administración de Biden rechazó este jueves una solicitud de asistencia federal para ayudar en desastres naturales, químicos y contaminación pedida por el gobernador republicana de Ohio, Mike DeWine, luego del descarrilamiento de un tren en el pueblo de East Palestine a principios de mes que provocó una nube tóxica de cloruro de vinilo combustionado que forzó a casi 5.000 residentes a abandonar sus hogares.

La Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) le dijo al gobierno estatal de Ohio que no era elegible para recibir asistencia por desastre para ayudar a la comunidad a recuperarse del derrame tóxico, dijo Dan Tierney, portavoz del gobernador, a Fox News Digital

Tierney explicó que FEMA creía que “el incidente no calificaba como un desastre que entre dentro de la categoría donde suelen prestar ayuda“, como un tornado o un huracán, para los cuales generalmente brinda asistencia, aunque no específicamente.

La administración de DeWine ha estado en contacto diario con FEMA para discutir la necesidad de apoyo federal, sin embargo, FEMA continúa diciéndole al gobernador DeWine que Ohio no es elegible para recibir asistencia en este momento“, dijo la oficina de DeWine en un comunicado. “El gobernador DeWine continuará insistiendo para determinar qué asistencia puede brindar FEMA“, concluyó.

FEMA está en contacto constante con el centro de operaciones de emergencia para East Palestine y con la Agencia de Manejo de Emergencias de Ohio“, aseguró Jeremy Edwards, portavoz de FEMA.

Estamos coordinando de cerca con la EPA, el HHS y los CDC, quienes están ayudando a analizar la calidad del agua y el aire, y a realizar evaluaciones de salud pública“, dijo el funcionario.

Afortunadamente, Norfolk Southern Railroad, la empresa que operaba el tren descarrilado, ha estado brindando asistencia financiera a la comunidad, y por el momento ha pagado para trasladar a todas las personas adentro y afuera del pueblo afectado con las medidas de seguridad necesarias.

Cabe aclarar que FEMA, un masivo fondo federal que se deja como provisión en caso de que haya un desastre natural, ha sido históricamente utilizado para financiar operaciones clandestinas de las agencias de inteligencia o de seguridad cuando no hay desastres en puerta.

Con el nivel de conflicto en Europa, África y Medio Oriente, no es descabellado pensar que el gobierno de Biden está usando los fondos de FEMA para este tipo de operaciones en el extranjero y no tiene dinero disponible para enviar a Ohio.

El pasado 3 de febrero, un tren de carga de 150 vagones de la empresa Norfolk Southern que transportaba productos químicos para la fabricación de plástico descarriló a la altura de la ciudad de East Palestine, en el estado de Ohio.

Por el momento se desconocen las razones que llevaron al tren, que realizó ese mismo viaje con los mismos materiales cientos de veces, a descarrilar. Pero lo que siguió a este trágico evento se convirtió en una pesadilla en el pequeño pueblo del condado de Columbiana, que muchos están apodando como el “Chérnobil” de Ohio.

Por su parte, el Secretario de Transporte de Biden, Pete Buttigiegenvuelto en una crisis tras otra, dijo que “casos como estos hay más de 1.000 por año“, intentando minimizar el desastre tóxico que destruyó una comunidad entera, pero la realidad es que casos como este, con un impacto tan amplio, nunca se había visto en la historia del país.

La nube tóxica todavía se ubica sobre el pueblo, y si bien las agencias de seguridad han dicho que el agua y el aire no están contaminados, algunos residentes que han vuelto al pueblo señalaron fuertes dolores de cabeza, extraños olores y que el agua tiene un gusto que la hace intomable.

Bolsonaro afirma que regresará en marzo a Brasil para liderar la oposición

El exmandatario brasileño Jair Bolsonaro ha afirmado este martes que regresará en marzo a Brasil con el objetivo de liderar la oposición al presidente del país, Luiz Inácio Lula da Silva, así como defenderse de las acusaciones sobre su responsabilidad en el asalto a los edificios del Gobierno.

Bolsonaro ha indicado que es «el líder nacional de la derecha», ya que «no hay nadie más en este momento» que pueda ocupar su lugar, al tiempo que ha subrayado que «el movimiento de derecha no está muerto y seguirá vivo», tal y como ha declarado en una entrevista con ‘The Wall Street Journal’.

En este sentido, ha explicado que trabajará, junto a miembros del Congreso y de los gobiernos estatales, para impulsar políticas favorables a las empresas o luchar contra el aborto y el control de armas.

En cuanto a su fracaso en los comicios presidenciales, Bolsonaro ha reconocido que «perder es parte del proceso electoral», pero ha vuelto a poner en duda las elecciones. «No digo que hubo fraude, pero el proceso estuvo sesgado», ha afirmado tras reconocer por primera vez la victoria de Lula.

Asimismo, el exdirigente del país latinoamericano ha admitido que existe el riesgo de ser arrestado al regresar a Brasil: «Una orden de arresto puede salir de la nada», ha manifestado al citado diario.

Sin embargo, ha rechazado de nuevo su relación con el asalto a los Tres Poderes el pasado 8 de enero por parte de sus simpatizantes. «Ni siquiera estaba allí y quieren culparme», ha criticado agregando que no se trataba de un golpe de Estado:

«¿Qué golpe? ¿Dónde estaba el comandante? ¿Dónde estaban las tropas, dónde estaban las bombas?», ha cuestionado.

Jair Bolsonaro se encuentra en Estados Unidos desde finales del mes de diciembre de 2022, eludiendo así la toma de poder del actual presidente de Brasil, mientras se suceden las investigaciones sobre su responsabilidad en el asalto.

Además, es objeto de cinco investigaciones que están siendo procesadas por el Tribunal Supremo Federal (STF), al tiempo que ha sido imputado en dos procesos penales, informa el periódico ‘O Globo’.

Bolsonaro afirma que regresará a Brasil «en las próximas semanas»

El expresidente de Brasil Jair Bolsonaro ha afirmado este domingo durante un evento de la iglesia evangélica Church of All Nations en Boca Raton, Florida, Estados Unidos, que su «misión no ha terminado» y que tiene planeado volver a Brasil «en las próximas semanas».

«Todos tenemos una misión aquí en la Tierra. Y mi misión aún no ha terminado», ha afirmado durante su intervención el expresidente, según ha recogido el diario ‘O Globo’.

También, el expresidente ha comunicado su intención de regresar a Latinoamérica: «Yo también quiero volver a Brasil, pretendo volver a Brasil en las próximas semanas», ha anunciado el líder conservador en un evento que, según sus organizadores, ha reunido a cerca de 1.000 asistentes.

Borrego de la Semana 95: María Agüero Gutiérrez

La izquierda política, a nivel internacional, ataca constantemente a los Estados Unidos desde distintos flancos. María Agüero Gutiérrez, congresista por el partido de extrema izquierda Perú Libre, no es la excepción a esta regla.

Durante una reciente intervención ante el parlamento de Perú, Agüero expresó que la nación norteamericana tiene algunos problemas, como la obesidad y el estrés; mientras que países como Cuba exportan médicos y educación los cuales son necesarios para la felicidad del ser humano.

En su discurso, la congresista olvidó mencionar que los cubanos sufren de mayor estrés que los norteamericanos debido a la falta de alimentos y al paupérrimo estándar de vida al cual han sido sometidos por la tiranía.

No conforme con ello, siendo desleal a su palabra, Agüero parece haber olvidado el hecho que ella es dueña de dos propiedades en la nación estresante y de ninguna en la nación de la alegría.

Por estos motivos, Agüero ha sido catalogada como «Borrego de la Semana» por Contra Poder News, aunque el título de «hipócrita» iría más acorde a su comportamiento.

Estados Unidos sube las tasas para frenar la inflación pero está derrumbando el consumo: Las ventas acumulan dos meses de caída

De Derecha Diario

El endurecimiento de la política monetaria comenzó a mostrar los primeros resultados sobre la actividad económica. El consumo y las ventas minoristas acumularon dos caídas consecutivas entre noviembre y diciembre del año pasado, mientras que la brecha del producto volvió a aumentar. 

Las políticas fiscales del presidente Biden retrasaron el necesario ordenamiento de las finanzas públicas, un hecho que provocó un mayor desanclaje de las expectativas inflacionarias (la “inflación fiscal”) y ralentizó el efecto de la política monetaria de Jerome Powell.

La Reserva Federal respondió a la política fiscal de Biden con un estricto programa de endurecimiento de la política monetaria, por un tiempo aún mayor al que descontaban los mercados. Sin embargo, el costo en materia de actividad se hace notar: las ventas minoristas cayeron un 1,1% en diciembre del año pasado, después de haber caído otro 1% en el mes precedente.

El derrumbe fue más pronunciado en el sector de los bienes alimenticios, cuyas ventas disminuyeron en un 2,15% entre noviembre y diciembre de 2022. Asimismo, el consumo personal real del sector privado cayó un 0,2% en noviembre y 0,3% en diciembre.

Hasta ahora, el consumo había logrado sortear la tendencia recesiva que afectó al PBI durante los primeros dos trimestres de 2021, y de hecho este indicador fue la marca insignia de la cual se valió el Gobierno de Biden para afirmar que en el país no había ninguna recesión. Esta situación parece haber llegado a su fin tras el aumento de la tasa de política monetaria.

Consumo privado real en Estados Unidos desde 2018.

La brecha o gap del PBI volvió a situarse en terreno negativoa pesar de los agresivos estímulos fiscales desplegados por la administración Biden en marzo de 2021. La actividad económica es casi un 1% inferior al nivel que cabría esperar de acuerdo a la medición del PBI potencial estimado por la Reserva Federal (referencia para la política monetaria).

La economía estadounidense vuelve a crecer a un nivel inferior al potencial, luego de haber logrado alcanzar efectivamente este umbral durante la administración del expresidente Donald Trump en 2019, y anteriormente por George Bush (h) entre 2005 y 2007.

Las perspectivas para 2023 no son optimistas. Aún con un escenario de hipotético crecimiento, el Fondo Monetario Internacional (FMI) sugiere que la economía estadounidense podrá crecer hasta un 1,4% en el año 2023, pero el PBI potencial marca un crecimiento del 2%.

Brecha del PBI en Estados Unidos, entre los años 2000 y 2022.

En este contexto tan delicado el presidente Biden anunció un nuevo aumento de los impuestos, esta vez concentrado sobre la recompra de acciones corporativas y las ganancias de capital (rendimientos generados por bonos y acciones). El Gobierno dispuso, además, de un incremento de hasta US$ 200.000 millones anuales al déficit fiscal durante los próximos 10 años.

Las nuevas medidas dejan un saldo evidentemente negativo. Los nuevos gastos anunciados no tendrán ningún efecto sobre la actividad porque no se vinculan al consumo del Gobierno (componente del PBI), sino meramente a las transferencias. Los impuestos en cambio sí afectan (y negativamente) a la inversión privada. 

En particular, el aumento de la presión impositiva sobre los rendimientos de capital no parece una estrategia adecuada en un contexto inflacionario, ya que desalienta abiertamente el ahorro en instrumentos en dólares (y por lo tanto desalienta la demanda de dinero), dificultando todavía más el desarrollo de la política monetaria de Powell.