Marco Rubio asegura que Venezuela «está mucho mejor» tras la captura de Nicolás Maduro

Caracas. – El secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, dijo este domingo que «Venezuela está mucho mejor hoy que hace seis semanas”, tras la operación militar que permitió la captura del narcotirano Nicolás Maduro por fuerzas militares estadounidenses.

Durante una rueda de prensa conjunta que dio tras una reunión con el primer ministro de Eslovaquia, Robert Fico, en Bratislava, Rubio aseguró que, aunque hubo aliados “muy cercanos” a quienes no les gustó la operación que Washington llevó a cabo en Venezuela para capturar a Maduro, la acción respondió al interés nacional y ese desacuerdo no implica que dejen de cooperar o ser amigos.

“Aún queda un largo camino por recorrer, hay mucho trabajo por hacer, pero puedo decirles que Venezuela está mucho mejor hoy que hace seis semanas”, sentenció el secretario de Estado. El jefe de la diplomacia estadounidense aseguró que, pese a las críticas internacionales, el país sudamericano goza hoy de un panorama mucho más favorable que hace seis semanas.

«Ese tipo era un narcoterrorista. Le hicimos varias ofertas y decidió rechazarlas», explicó Rubio. El secretario de Estado afirmó que la administración del presidente Trump se siente orgullosa del resultado, destacando que ahora los venezolanos tienen una oportunidad de futuro que era inexistente bajo el control del narcorégimen chavista.

Rubio, cabe resaltar, anunció días después de la captura de Maduro un «triple proceso» que será aplicado en Venezuela y el presidente Donald Trump aseguró que su Gobierno iba a «administrar» el país sudamericano y a tomar control del petróleo.

Trump anuncia una intervención federal para proteger el río de Washington de los vertidos

El presidente estadounidense, Donald Trump, ha anunciado este lunes una intervención de las autoridades federales para proteger el río Potomac, que pasa por Washington D. C., la capital del país, en respuesta a los vertidos de aguas negras que atribuye a las autoridades estatales demócratas.

Trump se refiere a la rotura de una tubería de alcantarillado de Maryland que ha provocado un «enorme desastre ecológico» que atribuye a «la mala gestión de los dirigentes demócratas y en particular la del gobernado de Maryland, Wes Moore», ha apuntado en redes sociales.

Por ello ha ordenado a las autoridades federales «aportar toda la gestión, dirección y coordinación necesarias para proteger el Potomac, el suministro de agua en la región de la capital y el tesoro de nuestros recursos nacionales».

En esta intervención tendrá un especial protagonismo la Agencia Federal de Gestión de Emergencias (FEMA, en inglés) y ha denunciado que los demócratas están quitando financiación a esta agencia federal.

Cabe señalar que la empresa de aguas de Washington D. C., que tiene competencias para resolver el vertido, estimó el 6 de febrero que casi 920 millones de litros de residuos han sido vertidos en el río desde que se rompió la conducción, el pasado 19 de enero.

Las autoridades aseguran que no hay pruebas hasta el momento de que el vertido haya afectado a la calidad del agua, pero han pedido evitar todo contacto con el río y han vetado actividades como la pesca, el tubing, la navegación en kayak y otras actividades recreativas.

Rubio afirma que EE. UU. no obligará a nadie a aceptar un acuerdo ante la negativa de Kiev a ceder territorios

El secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, ha asegurado este lunes que Washington no obligará a ninguna de las a partes aceptar un acuerdo de paz sobre Ucrania que no quieran, en un momento en el que desde Kiev se ha vuelto a poner de relieve que no aceptarán un pacto que implique la cesión de territorios.

«No estamos tratando de obligar a nadie a aceptar un acuerdo que no quiera aceptar. Solo queremos ayudar porque creemos que es una guerra increíblemente dañina», ha manifestado Rubio en una rueda de prensa conjunta con el primer ministro húngaro, Viktor Orbán, con motivo de su viaje oficial a Budapest.

«Queremos hacer lo que podamos para que termine», ha señalado el jefe de la diplomacia estadounidense, quien ha destacado que Washington ha sido el único actor capaz de hacer que las partes se sienten a negociar.

«EE. UU. ha tenido éxito en lograr que ambas partes dialoguen», no así Naciones Unidas o ningún otro país en Europa, ha apuntado. «Todo lo que estamos intentando hacer es desempeñar un papel, si es posible, para alcanzar un acuerdo» y «es lo que vamos a seguir haciendo», añadió.

Cabe señalar que las declaraciones de Rubio llegan en la víspera del nuevo diálogo a tres que mantendrán Washington, Kiev y Moscú, esta vez en la ciudad suiza de Ginebra, en la que las dos partes en guerra ya han adelantado que versará principalmente sobre la situación de los territorios del sur y sureste, ocupados por las fuerzas rusas.

En las últimas horas, el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, ha vuelto a incidir en que no pueden firmar un acuerdo que implique ceder parte de sus territorios. Washington ha propuesto establecer una zona franca en las áreas en disputa que no convence ni a Moscú ni a Kiev, mientras Rusia aspira a quedarse con toda la región del Donbás y otras partes del este de Ucrania.

Italia afirma estar preparada para contribuir al «entrenamiento de nuevas fuerzas policiales» en Gaza

Las autoridades de Italia han afirmado este lunes que están preparadas para contribuir al «entrenamiento de nuevas fueras policiales» en la Franja de Gaza y «otros territorios palestinos», de acuerdo con el plan de EE. UU. para el futuro del enclave.

El ministro de Exteriores italiano, Antonio Tajani, ha señalado durante una rueda de prensa que Roma «está lista para entrenar a una nueva fuerza policial en Gaza, así como una fuerza palestina», según informaciones recogidas por el diario ‘L’Espresso’.

Así, ha aclarado que Italia «lleva mucho tiempo ofreciendo ayuda a Gaza y seguirá haciéndolo». «Estamos entre los países que más ha dado de todo el mundo», y el ministro añade que «están dispuestos a reforzar a los Carabineros en Rafá», donde han sido enviados para participar en la misión de asistencia fronteriza de la Unión Europea (UE) tras la apertura del paso.

«Tampoco hay nada raro en participar en la Junta de Paz. Queremos ser protagonistas pero como observadores, como lo hará la Comisión Europea», ha apuntado, antes de confirmar que están dispuestos a «participar en la iniciativa» del presidente estadounidense, Donald Trump.

Cabe señalar que el propio Trump aseguró el domingo que los líderes participantes de su Junta de la Paz para Gaza han conseguido recabar ya más de USD$ 5.000 millones que destinarán a la reconstrucción del enclave palestino en un futuro de posguerra con Israel.

Rubio ve «difíciles» las negociaciones con Irán pero espera que un acuerdo «aborde todas las preocupaciones»

El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, ha reconocido este lunes que las negociaciones con Irán se presentan «difíciles», pero ha recalcado que la parte estadounidense tiene «esperanza» en que se logre un pacto que «aborde todas las preocupaciones» de Washington, antes de la cita prevista este martes en Ginebra.

«Veremos qué sucede. Tenemos la esperanza de que haya un acuerdo. El presidente siempre prefiere resultados pacíficos y negociados y ha demostrado su disposición a hablar y reunirse con cualquiera», ha señalado el jefe de la diplomacia estadounidense en rueda de prensa desde Budapest, tras reunirse con el primer ministro húngaro, Viktor Orbán.

Tras recalcar que la República Islámica está gobernada en última instancia por «clérigos chiíes radicales» que «toman decisiones teológicas, no geopolíticas», por lo que siempre ha resultado difícil para «cualquiera» cerrar acuerdos «reales» con Teherán, Rubio ha insistido en que «existe una oportunidad» para alcanzar «diplomáticamente» un acuerdo en Ginebra que «aborde las cuestiones que preocupan» a EE. UU.

«Estaríamos muy abiertos y dispuestos a ello. Pero tampoco quiero exagerarlo. Va a ser difícil», ha señalado, sin querer detallar si Washington negociará solo la cuestión nuclear o insistirá en meter en el pacto asuntos como el programa balístico iraní.

Cabe señalar que Teherán ha confirmado una segunda ronda de negociaciones, en el marco de la visita de la delegación estadounidense a Suiza para reunirse con Ucrania y Rusia, y ha insistido en «hacer todo lo posible» para lograr un acuerdo, aunque ha destacado que el programa de misiles balísticos no es negociable.

En declaraciones previas a la cita en Ginebra, distintos líderes iraníes han señalado las intenciones de mantener negociaciones «justas» sobre la cuestión nuclear. Según el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Ali Lariyani, hasta ahora se ha producido «un intercambio de puntos de vista» con Washington.

«Aún continúa, y los países de la región apoyan el logro de una solución política para la cuestión nuclear», ha defendido, negando así que haya demandas por escrito de la parte estadounidense. Lariyani ha pedido negociaciones «justas y razonables», insistiendo en que los contactos no se dilaten o sirvan para imponer cuestiones ajenas al marco nuclear.

La reunión en Ginebra se trata de la continuación de la primera ronda que mantuvieron EE. UU. e Irán a principios de mes en Omán. La iniciativa sirvió para rebajar las tensiones tras semanas de amenazas del presidente estadounidense, Donald Trump, de atacar a la República Islámica, y para entablar un canal de diálogo, con el acuerdo de mantener más conversaciones futuras.

Netanyahu se propone que Israel deje de recibir fondos de EE. UU. con fines militares en un plazo de diez años

El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, ha propuesto este domingo eliminar de manera progresiva y en un plazo de 10 años «el componente financiero de la ayuda militar» que recibe Israel de EE. UU., país que, en base al memorándum de entendimiento firmado en 2018 por una década, aporta a Israel USD$ 38.000 millones de fondos con fines militares.

«Podemos permitirnos eliminar gradualmente el componente financiero de la ayuda militar que recibimos [de EE. UU.]. Propongo una reducción de 10 años hasta llegar a cero», ha afirmado, de modo que el proceso se desarrollaría «durante «los tres años que quedan del actual memorando de entendimiento, y durante otros siete años», según ha descrito ante la Conferencia de presidentes de las principales organizaciones judías estadounidenses.

El dirigente ha manifestado que el «objetivo» del Ejecutivo «es construir una industria armamentística independiente en Israel». «Israel se mantendrá a sí mismo, al igual que nosotros luchamos por nosotros mismos», ha agregado.

Asimismo, ha abordado las negociaciones entre EE. UU. e Irán y ha reclamado que, «para la seguridad de Israel», así como del propio EE. UU., la región y el mundo, cualquier posible acuerdo debe recoger que «todo el material enriquecido tiene que salir de Irán». Además, ha argumentado que dicho acuerdo no solo deberá «detener el proceso de enriquecimiento, sino que se desmantelará el equipo y la infraestructura que lo permiten».

A su vez, Netanyahu ha reclamado que el pacto tendría que «abordar la cuestión de los misiles balísticos», alegando que Teherán no cumple la limitación de 300 kilómetros del régimen multilateral de control de tecnología de misiles.

Por último, ha argumentado que uno de los componentes acordados sea «desmantelar el eje del terror que Irán ha construido», alocución con la que el mandatario ha aludido en reiteradas ocasiones y de manera conjunta a Hamás, al partido-milicia chií libanés Hezbolá y a los insurgentes yemeníes hutíes, entre otros grupos.

Cabe señalar que sus palabras han llegado en la misma jornada en la que Irán ha confirmado una segunda ronda de negociaciones sobre su programa nuclear con EE. UU., que se tendrá lugar el próximo martes en Ginebra, Suiza.

En la primera, celebrada en Omán el 6 de febrero, Teherán ofreció diluir el uranio enriquecido al 60% con el que ya cuenta como prueba de su voluntad de alcanzar un compromiso. Con todo, el Gobierno iraní se ha opuesto, hasta ahora, a cesar su programa de misiles balísticos y a renunciar al enriquecimiento de uranio como tal, a bajo nivel.

Trump asegura que su Junta de la Paz ya ha recaudado más de USD$ 5.000 millones para reconstruir Gaza

El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha asegurado este domingo que los líderes participantes de su Junta de la Paz para Gaza han conseguido recabar ya más de USD$ 5.000 millones que destinará a la reconstrucción del enclave palestino en un futuro de posguerra con Israel.

En un mensaje publicado en redes sociales, Trump se declara convencido de que la reunión de líderes de la Junta el próximo jueves 19 en Washington representará el pistoletazo de salida del que será el «organismo internacional más importante de la historia».

La junta está respaldada por una resolución de Naciones Unidas pero la Unión Europea (UE) ha expresado serias dudas sobre si se ajusta por completo a lo estipulado, como apuntó el viernes la jefa diplomática de la UE, Kaja Kallas, en concreto sobre su alcance, su gobernanza y su compatibilidad con la Carta de Naciones Unidas.

Además, existe el temor subyacente de que Trump quiere convertir a esta Junta en un órgano sustitutivo de Naciones Unidas en todo lo que se refiere al enclave.

Cabe mencionar además que la Agencia de la ONU para el Comercio y el Desarrollo (UNCTAD), estimó en noviembre que la destrucción de Gaza es tan abrumadora que hacen falta como mínimo USD$ 70.000 millones para su restauración en un proceso que va a tardar décadas.

Trump, a pesar de todo, está seguro de que su junta tiene un «potencial ilimitado», como demostrará el encuentro del 19 de febrero.

Una reunión, además, en la que Trump anunciará que «miles de efectivos» formarán parte de una futura Fuerza de Estabilización internacional para el enclave, si bien todavía no existen todavía detalles concretos de la misma.

Trump ha rematado su mensaje con un aviso para las milicias del movimiento palestino Hamás, que deberán «cumplir con su promesa de culminar una desmilitarización completa e inmediata» en el enclave, un aspecto que también está por dilucidar.

Rubio advierte de que Cuba «no tiene economía» y que sus dirigentes «prefieren que muera a permitir que prospere»

El secretario de Estado y asesor de Seguridad Nacional norteamericano, Marco Rubio, ha puesto de nuevo su atención en Cuba y ha advertido de que la isla «no tiene economía» y que sus dirigentes «prefieren que muera a permitir que prospere», en medio del endurecimiento del bloqueo impuesto por Washington a la isla con el objetivo declarado de forzar cambios políticos.

«El problema fundamental de Cuba es que no tiene economía y que la gente que manda en el país y que lo controla no sabe cómo mejorar la vida diaria de la gente sin abrir la mano en los sectores que controlan», ha argumentado durante una entrevista a Bloomberg después de su comparecencia ante la Conferencia de Seguridad de Múnich que se celebra este fin de semana.

Rubio ha señalado que «el régimen ha sobrevivido casi enteramente con ayudas, primero de la URSS y después de Hugo Chávez y por primera vez no tiene aydas de nadie».

«Quieren controlarlo todo. No quieren que la gente de Cuba controle nada, así que no saben cómo salir de esto», según Rubio, que considera que la dirigencia cubana «ha tenido oportunidades planteadas para hacerlo, pero no parecen comprenderlo ni aceptarlas en modo alguno».

Para Rubio, los dirigentes cubanos «prefieren estar al frente de un país moribundo que permitirlo prosperar», ha remachado.

Rubio desconoce si Rusia «va en serio» a la hora de poner fin a la guerra de Ucrania

El secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, ha reconocido que a estas alturas todavía no sabe si Rusia está realmente comprometida con las negociaciones de paz con Ucrania y ha avisado a Moscú de que su país seguirá verificando las intenciones rusas sobre una solución a través de la doble vía de la presión y de las negociaciones.

«No sabemos si los rusos van en serio sobre el fin de la guerra», ha admitido Rubio durante una breve sesión de preguntas y respuestas al término de su comparecencia en la segunda jornada de la Conferencia de Seguridad que comenzó el viernes en la ciudad alemana de Múnich.

Rubio ha comentado que las conversaciones trilaterales con Ucrania y Rusia, que conocerán un nuevo episodio la semana que viene, han logrado ciertos progresos en el sentido en que «se han reducido los problemas que deben abordarse para poner fin a esta guerra».

Sin embargo, existe una «mala noticia» al respecto: «Quedan las preguntas más difíciles de responder», en referencia al futuro estatus de los territorios ucranianos conquistados por Rusia durante la guerra, «y todavía queda trabajo por hacer en ese frente».

Por ahora, EE. UU. quiere verificar «que términos aceptaría Rusia y si estos términos son aceptables a su vez para Ucrania», ha explicado Rubio, en un gesto hacia el Gobierno ucraniano tras meses de dudas sobre la importancia de su papel en las negociaciones.

Rubio ha querido incidir en que la presión sobre Rusia no ha cedido. «EE. UU. ha impuesto sanciones adicionales al petróleo ruso y en nuestras conversaciones con India, hemos obtenido su compromiso de dejar de comprar más petróleo ruso, mientras que Europa ha tomado sus medidas al respecto», ha comentado el secretario de Estado.

«Seguiremos haciendo todo lo posible para contribuir a poner fin a esta guerra», ha comentado a los asistentes, «porque no creo que nadie en esta sala se oponga a una solución negociada a esta guerra, siempre que las condiciones sean justas y sostenibles».

EE. UU. retira el estatus de protección temporal a los ciudadanos yemeníes en el país

El Gobierno de EE. UU. ha retirado el estatus de protección temporal (TPS) a los ciudadanos yemeníes que escaparon del conflicto armado en su país tras determinar que las circunstancias actuales en Yemen favorecen el retorno seguro de esta comunidad.

La decisión tiene lugar tras el establecimiento de un nuevo Gobierno yemení hace una semana pero la realidad es que la insurgencia hutí lleva dominando la capital y amplias partes del país desde hace una década y la situación humanitaria, coinciden todas las agencias, sigue siendo extremadamente crítica.

Además, el conflicto armado sigue siendo una realidad como demostraron recientes enfrentamientos entre las fuerzas del Gobierno yemení y separatistas del sur del país.

A pesar de ello, la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, anunció este viernes la retirada del estatus que entrará en vigor 60 días después de que se publique la notificación en el Registro Federal, en el fin de una política de acogida que empezó en 2015, con el estallido de la guerra civil en Yemen.

«Después de evaluar las condiciones del país y consultar con las agencias gubernamentales estadounidenses correspondientes, he determinado que Yemen ya no cumple con los requisitos legales para la designación para el Estatus de Protección Temporal», ha declarado Noem.

La secretaria de Seguridad Nacional ha indicado que la estancia de yemeníes bajo este estatus «va en contra del interés nacional». «El TPS fue diseñado para ser temporal y esta administración está devolviendo al TPS a su intención original de ser temporal. Estamos priorizando nuestros intereses de seguridad nacional y poniendo a EE. UU. por delante de todo», ha añadido.

Noem avisa que, después de la fecha de entrada en vigor de la determinación, el Departamento de Seguridad Nacional puede arrestar y deportar a cualquier nacional yemení que no tenga estatus legal una vez que su TPS haya terminado.

«Si un extranjero obliga al departamento a su arresto y expulsión, puede que nunca se le permita regresar a EE. UU.», ha amenazado Noem.