EE. UU., Corea del Sur y Japón buscan fortalecer su coordinación en materia de seguridad

El secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, se ha reunido con el ministro de Exteriores de Japón, Takeshi Iwaya, y el primer viceministro de Asuntos Exteriores de Corea del Sur, Park Yoon Joo, en el foro de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) en Malasia y los tres países han mantenido su compromiso con la desnuclearización de Corea del Norte.

En las negociaciones trilaterales, Corea del Sur ha aprovechado para exponer la estrategia del nuevo Gobierno surcoreano, liderado por Lee Jae Myung, de comenzar una apertura de conversaciones con su vecino del norte.

Las conversaciones también se han centrado en la estrecha relación que Rusia y Corea del Norte están desarrollando en materia militar y las actividades «cibernéticas» que realiza Pyongyang para financiar su programa nuclear y de misiles.

Por otro lado, en Seúl, el subsecretario de Estado adjunto de EE. UU., Kevin Kim, ha mantenido un encuentro con la delegación de Corea del Sur, encabezada por el responsable de Exteriores para América del Norte, Hong Jeepio, en el que ambos países han tratado de ampliar su cooperación en cuanto a seguridad nacional.

«Ambas partes debatieron maneras de fortalecer la Alianza entre EE. UU. y (Corea del Sur), convirtiéndola en una alianza estratégica integral y con visión de futuro, y de modernizarla de forma mutuamente beneficiosa ante la evolución del entorno de seguridad regional», reza el comunicado conjunto que han emitido ambos países.

La portavoz adjunta del Departamento de Estado, Mignon Houston, ha aclarado que esta «alianza» estaba centrada en «tecnologías emergentes» e «inteligencia artificial» con el objetivo de alcanzar «una agenda de futuro», en declaraciones recogidas por la agencia de noticias surcoreana Yonhap.

Entre otros aspectos, buscarán luchar contra los delitos cibernéticos y las estafas de criptomonedas, consideradas «vulnerabilidades» para EE. UU., por lo que quieren colaborar con países como Corea del Sur, que ya cuenta con experiencia en estos temas.

Además de los representantes políticos de ambos Gobiernos, en las conversaciones también participaron importantes funcionarios de exteriores y defensa.

Un tribunal federal prohíbe temporalmente la orden de Trump para detener a migrantes en protestas en California

Un tribunal federal de EE. UU. ha dictaminado este viernes de manera provisional que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) debe poner fin a los arrestos llevados a cabo en redadas de inmigración en Los Ángeles «basándose únicamente en su raza, idioma hablado u ocupación», en el marco de la controvertida represión del Ejecutivo estadounidense contra los migrantes en California.

Así lo ha resuelto la jueza federal de distrito Maame Ewusi Mensah Frimpong, quien ha exigido la existencia de «una sospecha razonable más allá de la raza o etnia aparente de una persona, el idioma que habla, su acento o su presencia en un lugar particular», para efectuar tales detenciones.

Según lo dispuesto por la magistrada —designada por el expresidente Joe Biden—, «los agentes en el área de Los Ángeles no podrán detener e interrogar a individuos sin sospechas razonables de que están en Estados Unidos ilegalmente».

En la misma línea, Frimpong ha subrayado en su orden que uno de los principales «fallos» de la Administración de Donald Trump en este contexto ha sido el de no proporcionar información sobre los motivos y las condiciones de estos arrestos. Ello implica, ha agregado, que el Departamento de Seguridad Nacional deberá «proporcionar documentación de los arrestos a los abogados de los demandantes».

Cabe señalar que esta resolución llega en un momento de elevada crispación y confrontación creciente entre la Administración Trump y las fuerzas sociales que llevan semanas protestando contra sus políticas migratorias, que se ha traducido en semanas de disturbios en las calles de Los Ángeles.

Paralelamente, Trump ha ordenado este mismo viernes al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, en inglés) que instruya a sus agentes para detener a cualquier persona que ataque un vehículo policial de este cuerpo y ha anunciado que tendrán «autorización» para efectuar estas detenciones «utilizando todos los medios necesarios».

Por su parte, el secretario de Defensa de EE. UU., Pete Hegseth, ha respaldado la lógica de Trump, asegurando que la Casa Blanca está respaldando al ICE en su actuación a fin de garantizar el desempeño de sus funciones y su seguridad.

Se autoriza arrestar a cualquier persona que ataque vehículos del ICE

El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha ordenado al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, en inglés) que instruya a sus agentes para detener a cualquier persona que ataque un vehículo policial de este cuerpo y ha anunciado que tendrán «autorización» para efectuar estas detenciones «utilizando todos los medios necesarios».

«Autorizo plenamente al ICE a protegerse, al igual que protegen al público. ¡No quiero volver a ver un coche con un agente del orden público atacado!», ha sostenido el mandatario estadounidense en un mensaje desde su cuenta de Truth Social. «Autorización inmediata para arresto y encarcelamiento», ha añadido.

Trump ha asegurado que, mientras regresaba de su viaje al estado de Texas para evaluar los daños que han causado en esta zona las inundaciones de las últimas semanas, ha podido observar imágenes de estos ataques a los coches del cuerpo policial. «Estos vehículos nuevos sufrieron daños tremendos», ha indicado el presidente.

En este sentido, ha ordenado a la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, y a Tom Homan, que se encarguen del adiestramiento de los agentes para que puedan enfrentarse a los que ha denominado como «matones» e «inmundos».

Por su parte, Noem ha agradecido al Inquilino de la Casa Blanca su apoyo y ha defendido la actuación de los efectivos del ICE. «Nuestros oficiales del ICE arriesgan sus vidas todos los días para proteger a los estadounidenses», ha aseverado desde su cuenta de la red social X.

Cabe señalar que este anuncio se produce después de que el cuerpo fronterizo realizara una redada en un campo legal de cultivo de marihuana este jueves en el estado de California, en la que tuvieron lugar grandes enfrentamientos entre policías y manifestantes. La jornada se saldó con decenas de personas detenidas, incluidos nueve menores no acompañados.

El Departamento de Estado de EE. UU. despide a más de 1.300 trabajadores

El Departamento de Estado de EE. UU. ha confirmado este viernes el despido de más de 1.300 trabajadores en un intento por reducir su plantilla como parte del amplio plan de la Administración Trump para remodelar el gobierno federal.

En concreto, los despidos afectarán a 1.107 funcionarios y otros 246 del servicio exterior, según una circular recogida por la cadena CNN en la que el Departamento cifra en 3.000 los trabajadores que serán despedidos, incluyendo también las salidas voluntarias.

Como parte de los recortes, cientos de oficinas y agencias serán cerradas en línea con las políticas de Trump, que ha cargado contra programas de diversidad, igualdad e inclusión, así como la asistencia internacional a través de la ya desmantelada Agencia de EE. UU. para el Desarrollo Internacional (USAID).

Cabe señalar que esto se produce después de que el Tribunal Supremo de EE. UU. fallara a favor de Trump y diera ‘luz verde’ a reanudar los despidos masivos planteados en las agencias federales, medidas que la administración justifica en virtud de la eficiencia del Estado.

Aliados de la OTAN coordinan esfuerzos para comprar suministros militares a EE. UU. para mandar a Ucrania

La OTAN ha confirmado este viernes que sus aliados coordinan esfuerzos «urgentes» para comprar munición y defensas antiaéreas a EE. UU. y suministrarlas a Ucrania, después de que el presidente norteamericano, Donald Trump, afirmara que Washington mantendrá el apoyo a Ucrania a través de compras de material de la OTAN.

«Los aliados siguen trabajando para garantizar que Ucrania cuente con el apoyo que necesita para defenderse de la agresión rusa», ha señalado la portavoz de la OTAN, Allison Hart, señalando que la coordinación comprende «esfuerzos urgentes para obtener suministros clave de EE. UU., incluyendo defensa aérea y municiones».

De esta forma, la alianza atlántica ha confirmado la coordinación de los 32 aliados para proveer de asistencia a Ucrania a través de las compras de armamento que hagan a EE. UU. En la misma línea, el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, confirmó una llamada con Trump en la que trasladó que trabaja «estrechamente» con los aliados para enviar a Ucrania la ayuda que necesita.

«Hoy mismo he instado a los líderes a ir más allá para que Ucrania disponga de más municiones y defensas aéreas», afirmó en un mensaje.

Cabe destacar que Trump afirmó en una entrevista en la cadena NBC News que el Pentágono está enviando armas a la OTAN, «y la OTAN está pagando por esas armas, al 100%».

«Lo que estamos haciendo es que las armas que están saliendo van a la OTAN, y luego la OTAN va a estar dando esas armas (a Ucrania) y la OTAN está pagando por esas armas», subrayó sin aclarar que aliados de la organización están inmersos en estos esfuerzos.

EE. UU. y China ensalzan la reunión «constructiva» en Malasia entre los jefes de su diplomacia

El secretario de Estado de EE. UU. y el ministro de Exteriores de China, Marco Rubio y Wang Yi, respectivamente, han mantenido este viernes una reunión «constructiva» en la capital de Malasia, Kuala Lumpur, en el que ha sido su primer encuentro en persona, marcado por las tensiones bilaterales por la política arancelaria del presidente estadounidense, Donald Trump.

Rubio y Wang han mantenido su encuentro en el marco de la cumbre de la Asociación de Naciones de Asia Sudoriental (Asean) en la capital malasia, tras lo que la portavoz del Departamento de Estado estadounidense, Tammy Bruce, ha destacado que «la discusión ha sido constructiva y pragmática».

«Rubio ha enfatizado la importancia de mantener abiertos los canales de comunicación», ha dicho a través de un comunicado. Asimismo, ha destacado que ambos «han acordado explorar áreas de potencial cooperación mientras se gestionan las diferencias».

«El secretario (de Estado) ha destacado la necesidad de continuar las discusiones en un abanico de asuntos bilaterales (…) y ha planteado otros asuntos de importancia regional y global», ha resaltado Bruce, sin dar más detalles al respecto.

Por su parte, el Ministerio de Exteriores chino ha dicho que «ambas partes han intercambiado opiniones sobre las relaciones chino-estadounidenses y asuntos de interés mutuo» y ha apuntado que «ambas partes se han mostrado de acuerdo en que la reunión fue positiva, pragmática y constructiva, al tiempo que han acordado reforzar los canales diplomáticos y la comunicación y el diálogo a todos los niveles y en todos los campos».

Pekín ha puntualizado igualmente en su comunicado que ambos países han pactado además «explorar vías para expandir las áreas de cooperación mientras se gestionan las diferencias», al tiempo que ha esgrimido que Wang «presentó de forma exhaustiva la posición de principios de China sobre el desarrollo de las relaciones chino-estadounidenses, enfatizando que ambas partes deben traducir el importante consenso entre los dos jefes de Estado a políticas y acciones concretas».

De esta forma, Wang ha expresado además su deseo de que «EE. UU. vea a China de forma objetiva, racional y pragmática, que formule su política hacia China con el objetivo de una coexistencia pacífica y una cooperación mutuamente beneficiosa, que interactúe con China de forma igualitaria, respetuosa y mutuamente beneficiosa y que se encuentren conjuntamente una vía correcta para que ambos vayan juntos en una nueva era».

Suspendidos seis miembros del Servicio Secreto de EE. UU. por el ataque a Trump en 2024

Seis agentes del Servicio Secreto de EE. UU. han sido suspendidos por su actuación durante el acto público celebrado en Pensilvania en julio del pasado año, cuando el entonces candidato republicano a la Presidencia, Donald Trump, recibió un disparo, resultando levemente herido en un ataque que tenía como fin asesinarlo y que se saldó con la muerte de un simpatizante.

Fuentes gubernamentales han confirmado a la cadena de televisión ABC News una decisión que se ha tomado días antes de que se cumpla este 13 de julio el aniversario del tiroteo que dejó al actual mandatario con la oreja ensangrentada, y que sancionará a los agentes por un período de entre diez y 42 días, según recoge la CBS.

La suspensión llega después de que una investigación independiente ordenada por el predecesor de Trump, Joe Biden, identificara meses después del intento de asesinato «fallos profundos» en el Servicio Secreto estadounidense que permitieron que el ahora inquilino de la Casa Blanca fuera atacado.

El informe señalaba además que el organismo sufre de «problemas sistemáticos más profundos que deben abordarse con urgencia» y alertaba de que, en ausencia de una «reforma fundamental» del Servicio, incidentes como el del mitin en Butler, Pensilvania, «pueden volver a ocurrir y volverán a ocurrir».

EE. UU. abre una investigación contra los exdirectores del FBI y la CIA James Comey y John Brennan

Las autoridades de EE. UU. han abierto una investigación contra los exdirectores del FBI y la CIA James Comey y John Brennan, respectivamente, cesados por el presidente estadounidense, Donald Trump, durante su primer mandato en la Casa Blanca entre 2017 y 2021, sin que por ahora hayan trascendido más detalles sobre los motivos de ello.

Un portavoz del Departamento de Justicia estadounidense ha confirmado una «investigación penal» contra Comey y Brennan, si bien ha destacado que la cartera no hace comentarios sobre pesquisas en marcha, horas después de que la cadena de televisión Fox News informara sobre la apertura de esta investigación contra ambos por su papel en la investigación contra Trump por supuesta colusión con Rusia durante su primer mandato.

Según las informaciones recogidas por The Washington Post, el actual firector de la CIA, John Ratcliffe, pidió la semana pasada al FBI que investigara a Brennan por supuestas mentiras durante una comparecencia ante el Congreso, mientras que la naturaleza de la investigación contra Comey, quien no se ha pronunciado al respecto, por ahora no está clara.

Ratcliffe presentó la semana pasada una revisión interna crítica con la gestión de Brennan en 2017 de un informe de Inteligencia que determinó que el presidente de Rusia, Vladímir Putin, intentó ayudar a Trump a imponerse a la candidata demócrata a la Casa Blanca en las elecciones celebradas un año antes, Hillary Clinton, unas acusaciones rechazadas en numerosas ocasiones por el magnate neoyorquino.

Así, sostuvo que diversos agentes de la CIA expresaron su oposición a incluir en el archivo el conocido como ‘Dosier Steele’, que recogía afirmaciones sobre Trump recopilada por un antiguo agente de la Inteligencia británica, pese a lo cual «Brennan mostró una preferencia por la consistencia de la narrativa frente a la firmeza analítica» y optó por incluirlo, si bien en 2023 afirmó ante el Congreso que no creía que debiera ser integrado en el archivo.

Brennan ha afirmado en declaraciones en la cadena MSNBC, donde trabaja como colaborador, que «es difícil creer que ocho años después (de las elecciones presidenciales de 2016) se siga en un terreno que ha sido ya trabajado de forma exhaustiva», antes de indicar que por ahora no ha sido contactado por el Departamento de Justicia o la CIA sobre esta investigación contra él.

«Creo que este es, lamentablemente, un ejemplo muy triste y trágico de la continua politización de la comunidad de Inteligencia, del proceso de seguridad nacional», ha explicado. «Estoy impactado por el hecho de que haya personas dispuestas a sacrificar su reputación, su credibilidad y su decencia para seguir haciendo lo que Trump quiere, en algo que claramente tiene una motivación política», ha destacado.

En el caso de Comey, no aparece mencionado en el citado texto de Ratcliffe, si bien altos cargos de la Administración Trump afirmaron en mayo que había una investigación abierta contra él por una fotografía en sus redes sociales con varias conchas marinas y los números ’86 47′, interpretadas por algunos como una amenaza de muerte contra Trump, dado que es el 47º presidente de Estados Unidos y el 86 es usado coloquialmente para hacer referencia a prohibir, apartar o incluso matar a alguien.

Trump designa jefe interino de la NASA al secretario de Transportes

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este miércoles que el secretario de Transporte, Sean Duffy, dirigirá temporalmente la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA).

El mandatario anunció el nombramiento y elogió a Duffy en una publicación en Truth Social, aseverando que «será un líder fantástico para la cada vez más importante agencia espacial, aunque sea por un corto período de tiempo. ¡Felicidades y gracias, Sean!».

«Sean está haciendo un increíble trabajo manejando los asuntos del transporte del país, incluida la creación sistemas de control del tráfico aéreo de última generación, mientras reconstruye carreteras y puentes, haciéndolas más eficientes y bonitas, de nuevo», ha elogiado el presidente estadounidense en Truth Social.

Por su parte, Duffy ha publicado en su cuenta de X: «Es un honor aceptar esta misión. Es hora de tomar el control del espacio. ¡A despegar!».

Cabe señalar que Duffy asumirá de manera interina un puesto que ha estado en el centro del debate debido a la disputa de Trump con Musk, quien había apostado por Isaacman para liderar la agencia espacial. Sin embargo, después de su nominación en diciembre, Trump dio marcha atrás, reconocienco posteriormente que fue «inapropiado» haber elegido a Isaacman —astronauta privado multimillonario— debido a sus negocios con Musk, propietario de SpaceX.

EE. UU. reanuda el envío de armas a Ucrania

La Administración Trump ha reanudado el envío de ciertas armas a Ucrania, apenas una semana después de que el Pentágono ordenara una pausa inesperada en algunos de esos envíos, según ha informado AP.

Entre el material en camino a Ucrania se incluyen municiones de artillería de 155 mm y cohetes de precisión GMLRS, pero la fecha exacta de reanudación permanece sin especificar.

Cabe señalar que la pausa inicial afectó a un amplio espectro de armamento: misiles Patriot, los mencionados cohetes GMLRS, misiles Hellfire y proyectiles de obús, además de las municiones de 155 mm. Aún se desconoce si la suspensión de envíos de los costosos misiles Patriot sigue vigente.

Esta reanudación se produce después de la sorpresiva decisión del secretario de Defensa interino, Pete Hegseth, quien ordenó la pausa la semana pasada para evaluar las reservas de armamento del Pentágono. Esta medida tomó por sorpresa a la Casa Blanca, a aliados internacionales, a legisladores estadounidenses e incluso a otros departamentos gubernamentales.

El presidente Donald Trump anunció el martes que EE. UU. continuaría entregando armas defensivas a Ucrania. Sin embargo, ha evadido preguntas directas sobre quién ordenó la pausa. Según fuentes cercanas al asunto, Trump ha expresado en privado su frustración con funcionarios del Pentágono por anunciar la pausa sin una coordinación adecuada previa con la Casa Blanca.

Paralelamente, The Guardian reportó que EE. UU. dispone de solo el 25% de los misiles Patriot necesarios para sus operaciones militares globales, lo que llevó a la Administración Trump a congelar temporalmente nuevos envíos a Ucrania.

En este marco, el agotamiento se atribuye al masivo apoyo a Ucrania iniciado durante el mandato de Joe Biden y a las recientes operaciones en Oriente Medio. Precisamente, la escasez se aceleró por el despliegue de misiles Patriot para apoyar a Israel y la campaña contra los hutíes, sumado al uso de 30 misiles en junio para defender la base de Al Udeid, en Catar, durante las represalias iraníes.

La decisión de detener las entregas llegó en un momento crítico: Ucrania enfrenta la mayor ofensiva aérea rusa con una capacidad muy limitada para reponer las defensas, ya que los nuevos pedidos a fabricantes tardarían años en materializarse, y el Pentágono prioriza su propia producción.

De hecho, el problema de fondo radica en la limitada capacidad industrial estadounidense: Washington produce solo unos 600 misiles Patriot anuales, un ritmo abiertamente insuficiente para reponer las reservas agotadas.