Israel reivindica bombardeos contra «infraestructura del régimen terrorista iraní» en «el corazón» de Teherán

El Ejército de Israel ha anunciado este martes nuevos bombardeos contra «infraestructura del régimen terrorista iraní» en «el corazón de Teherán», incluidas supuestas sedes de la Guardia Revolucionaria, en el marco de la ofensiva lanzada el 28 de febrero junto a EE. UU. contra el país asiático.

Así, ha afirmado que durante la jornada del lunes atacó «dos sedes de la organización de Inteligencia de la Guardia Revolucionaria y otra sede del Ministerio de Inteligencia» en la capital, en lo que describe como «una profundización de los daños a los valores y capacidades» de Irán.

«Al mismo tiempo, fueron atacados almacenes de armas y sistemas de defensa aérea con el objetivo de expandir la superioridad aérea de la Fuerza Aérea en los cielos iraníes», ha subrayado, en el que especifica que «adicionalmente» fueron bombardeados «más de 50 objetivos» en el norte y l centro de Irán.

En este sentido, ha hecho hincapié en un comunicado en que esta nueva oleada de bombardeos «es parte de una fase de profundización de los daños a las estructuras centrales del régimen terrorista iraní y sus pilares», sin pronunciarse sobre posibles muertos a causa de estos ataques.

Cabe señalar que las autoridades de Irán han confirmado en su último balance más de 1.500 muertos por la ofensiva de Israel y EE. UU., si bien la organización no gubernamental Human Rights Activists in Iran, con sede en EE. UU., ha elevado la cifra a más de 3.000 fallecidos.

La ofensiva fue lanzada en medio de un nuevo proceso de negociaciones entre EE. UU. e Irán para intentar alcanzar un nuevo acuerdo nuclear, lo que ha llevado a Teherán a responder atacando territorio israelí e intereses estadounidenses en la región de Oriente Próximo, incluidas bases militares.

Informe de la DEA revela como Maduro convirtió a Venezuela en una base militar iraní

Caracas. – Un informe de la Administración para el Control de Drogas (DEA), reveló los vínculos directos entre la narcodictadura de Nicolás Maduro y el régimen de Irán, al punto de que el tirano, en realidad, convirtió al país en una base militar de la nación persa.

El dossier de 3.000 documentos de la DEA, al que accedió el portal noticioso Infobae, revela que Maduro consolidó una alianza militar y nuclear con Teherán. El informe detalla que el régimen chavista facilitó el contrabando de uranio desde la Cuenca de Roraima y trianguló tecnología atómica, equipos CNC y agua pesada para fortalecer el programa nuclear sancionado de Irán.

Entre los principales hallazgos del informe se encuentra que Maduro recibió misiles y drones de ataque de Irán y que permitió el uso de una mina de uranio en Venezuela que sirvió para enriquecer el programa nuclear de Teherán.

“Irán transfiere tecnología de drones, misiles antibuque y capacidades industriales a Venezuela, mientras explota y contrabandea uranio de la cuenca de Toraima y adquiere tecnología relacionada con lo nuclear, apoyando directamente el programa nuclear sancionado de irán y alterando el equilibrio estratégico global», precisa el documento.

La cooperación incluyó también permitir la presencia de la Guardia Revolucionaria Islámica para asesorar en la represión interna. Mientras estas pruebas se acumulan, la defensa de Maduro intenta frenar el juicio en Nueva York alegando una supuesta «falta de recursos» para pagar abogados.

La investigación se sustenta en el análisis de más de 3.000 registros oficiales y fuentes de inteligencia.

Entre las conclusiones describen una estructura compleja que, según la agencia, permitió a Teherán evadir sanciones internacionales mediante mecanismos financieros opacos. En estos mecanismos participaban fondos binacionales, fideicomisos y bancos corresponsales en distintos países.

Del mismo modo, el reporte señala que estos esquemas facilitaron la canalización de recursos hacia sectores estratégicos iraníes, incluyendo energía, construcción naval y actividades de doble uso.

Asimismo, sostiene que esta cooperación habría contribuido a sostener capacidades económicas y operativas vinculadas a intereses geopolíticos en Medio Oriente y América Latina. Finalmente, el dossier denuncia, además, la presencia de los grupos terroristas Hamás y Hezbolá en territorio venezolano.

Irán niega negociaciones con EE. UU. y atribuye el anuncio de Trump a una manipulación del precio del crudo

El presidente del Parlamento iraní, Mohamed Baqer Qalibaf, ha negado este lunes que haya ninguna negociación con EE. UU. y ha atribuido el anuncio del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre la inminencia de un acuerdo con Teherán a un intento de manipular el precio del petróleo.

«No ha habido ninguna negociación con EE. UU. Utilizan las noticias falsas para manipular los mercados financieros y del petróleo y salir así del atolladero en el que están atrapados Estados Unidos e Israel», ha afirmado en un mensaje publicado en redes sociales.

Qalibaf ha planteado que «el pueblo iraní demanda un castigo completo y con arrepentimiento de los agresores». «Todas las autoridades iraníes apoyan firmemente a su líder supremo y al pueblo hasta que se logren sus objetivos», ha añadido.

En la misma línea, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Ismail Baqaei, ha recalcado que no ha habido ninguna negociación con Washington a pesar de que «en los últimos días se han recibido mensajes de algunos países amigos en los que EE. UU. pide negociar para poner fin a la guerra».

«Hemos respondido de forma apropiada (…) y con las advertencias necesarias sobre las graves consecuencias que tendría cualquier ataque contra la infraestructura vital de Irán», ha explicado. En particular, Teherán ha advertido de que «cualquier acción contra la infraestructura energética de Irán tendrá una respuesta decidida, inmediata y efectiva de las Fuerzas Armadas iraníes».

Baqaei ha insistido en que no ha habido ninguna negociación con EE. UU. en los últimos 24 días —desde el inicio de la campaña de bombardeos de EE. UU. e Israel sobre Irán— y ha señalado que «la postura de la República Islámica de Irán sobre el estrecho de Ormuz y las condiciones para el final de la guerra impuesta no han cambiado».

Trump confirma «conversaciones muy sólidas» con Irán y apunta a un acuerdo inminente

El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha confirmado este lunes que su Administración ha mantenido «conversaciones muy sólidas» con Irán este domingo y que seguirán este lunes, tras apuntar que hay un «importante» consenso sobre los puntos para un eventual pacto con Teherán que ponga fin a la guerra.

«Hemos tenido conversaciones muy, muy sólidas. Veremos a dónde conducen. Tenemos puntos de acuerdo importantes. Yo diría que casi todos los puntos están acordados», ha señalado el presidente estadounidense en declaraciones a la prensa antes de viajar a un acto en Tennessee.

Después de que la República Islámica no haya confirmado oficialmente los contactos, Trump ha indicado que las conversaciones «tuvieron lugar ayer» con altos cargos iraníes, que no ha concretado, indicando que espera un encuentro «en algún momento muy pronto».

«Yo no llamé. Ellos llamaron. Quieren llegar a un acuerdo. Y nosotros estamos muy dispuestos a hacerlo», ha indicado, reiterando que cualquier pacto debe ser «bueno» e implicar que «no haya más guerras, ni más armas nucleares». «Ya no van a tener armas nucleares. Están de acuerdo con eso», ha indicado, recalcando que cualquier acuerdo debe contener ese punto.

Según ha detallado a la prensa, los contactos con Teherán «se prolongaron hasta la noche». «Tienen mucho interés en llegar a un acuerdo. A nosotros también nos gustaría lograrlo», ha dicho sobre la posición de Irán, tras indicar que Washington espera volver a hablar este lunes y que estos contactos están encaminados a «poner fin al conflicto».

Pese a que ha señalado que no está «garantizado» que se logre un acuerdo con Irán, Trump sí ha dicho que «apostaría» por que se cerrará un pacto. «Quieren hacer un acuerdo con muchas ganas», ha explicado.

Preguntado si Israel apoya este acercamiento, Trump ha subrayado que un acuerdo también les beneficiará. «Estarán muy felices si lo tenemos. Esta será una paz a largo plazo para Israel, una paz garantizada», ha destacado.

Cabe señalar que el presidente estadounidense ha anunciado este lunes que pospone cinco días su ultimátum a Irán para atacar instalaciones energéticas si Teherán no reabre el estrecho de Ormuz, en una maniobra que enmarca para dar espacio a una negociación con la República Islámica que ponga fin a las hostilidades.

Trump ordena posponer cinco días los ataques a centrales eléctricas tras «conversaciones muy buenas» con Irán

El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha asegurado este lunes que ha ordenado «posponer todo ataque militar» contra las centrales eléctricas de Irán durante un periodo de cinco días, después de dar el sábado un ultimátum de 48 horas a Teherán para que reabriera el estrecho de Ormuz o se expusiera a dichos bombardeos contra instalaciones energéticas.

«Me satisface informar que EE. UU. e Irán han tenido durante los últimos dos días unas conversaciones muy buenas y constructivas sobre una resolución completa y total de nuestras hostilidades en Oriente Próximo», ha dicho Trump, quien ha añadido en un mensaje en redes sociales que, a raíz de las mismas, ha ordenado este aplazamiento durante cinco días.

«A partir del tono y la franqueza de estas conversaciones profundas, detalladas y constructivas, que continuarán durante toda la semana, he ordenado al Departamento de Guerra —en referencia al Departamento de Defensa— que posponga todos los ataques militares contra las centrales eléctricas y la infraestructura energética iraníes durante un período de cinco días, sujeto al éxito de las reuniones y conversaciones en curso», ha señalado.

Posteriormente, Trump ha mantenido conversaciones con varios medios estadounidenses ante los que ha afirmado que Irán «quiere alcanzar un acuerdo», sin que Teherán se haya pronunciado por ahora para confirmar si los contactos a los que hace referencia el mandatario han tenido lugar.

Así, la periodista Maria Bartiromo, de la cadena de televisión Fox News, ha desvelado que Trump ha asegurado que las últimas conversaciones tuvieron lugar durante la noche del domingo y que en las mismas estuvieron implicados el enviado especial, Steve Witkoff, y Jared Kushner, yerno del inquilino de la Casa Blanca.

Trump ha quitado hierro además a las informaciones de medios oficiales iraníes sobre la inexistencia de estos contactos, citando fuentes oficiales, sin que el Gobierno de Irán haya reaccionado por ahora ni se haya posicionado oficialmente al respecto.

Tras el mensaje de Trump en redes sociales, fuentes gubernamentales iraníes citadas por la cadena de televisión pública iraní, IRIB, han reseñado que «no ha habido conversaciones entre Irán y EE. UU.» y que «las afirmaciones de Trump son mentira».

Asimismo, han recalcado que «la humillante retirada de Trump a la hora de atacar la infraestructura eléctrica de Irán se debe a la amenaza creíble, decisiva y aplastante por parte de las Fuerzas Armadas sobre una respuesta», antes de añadir que la postura de Teherán sobre el estrecho de Ormuz «no ha cambiado ni cambiará».

En esta línea, fuentes de seguridad citadas por la agencia iraní Tasnim han recalcado que «Trump ha dado marcha atrás en un ataque contra infraestructura crítica de Irán debido a que las amenazas militares iraníes son creíbles».

«La presión de los mercados financieros y el riesgo de impagos de las deudas en EE. UU. y Occidente han aumentado, lo que supone otro factor importante para esta retirada», han argumentado.

«Desde el inicio de la guerra hasta hoy han sido enviados mensajes a Teherán por parte de algunos mediadores, con una respuesta clara de que seguiremos defendiéndonos hasta lograr la disuasión necesaria», han explicado. «No ha habido negociación y no hay negociación. Esto es parte de una guerra psicológica», han recalcado estas fuentes.

Además, han hecho hincapié en que «el estrecho de Ormuz no volverá a la situación previa a la guerra ni se calmarán los mercados energéticos». «El ultimátum de cinco días de Irán significa que su régimen mantiene su programa de crímenes contra la población, por lo que seguiremos respondiendo de forma extensa y defendiendo el país», han apostillado.

El propio Trump dio el sábado un ultimátum de 48 horas a Irán para reabrir el estrecho de Ormuz, asegurando que, de lo contrario, atacará las centrales eléctricas del país y advirtiendo de que habrá «una destrucción total». «La destrucción de Irán va a ser total y va a funcionar estupendamente», sostuvo.

En respuesta, la Guardia Revolucionaria iraní ha advertido este lunes de que está «decidida a responder a cualquier amenaza» y ha recalcado que, en caso de que Trump materialice su amenaza, Teherán atacará «las centrales del régimen ocupante (Israel) y las de los países de la región que abastecen de electricidad a las bases estadounidenses», así como «la infraestructura económica, industrial y energética de la que EE. UU. es accionista».

Teherán advierte de «represalias» si EE. UU. ataca la infraestructura iraní, tras el ultimátum de Trump

Las autoridades iraníes han advertido este sábado al presidente estadounidense, Donald Trump, de que cualquier ataque contra la infraestructura iraní tendrá represalias, tras el ultimátum en relación al estrecho de Ormuz lanzado por Trump, a quien desde Teherán han tildado de «fracasado» por sus «delirios» sobre haber «borrado a Irán del mapa».

«Siguiendo las advertencias anteriores, si las infraestructuras de combustible y energía de Irán son atacadas por el enemigo, todas las infraestructuras de energía, tecnología de la información y desalinización de agua pertenecientes a EE. UU. y al régimen (israelí) en la región serán objetivo», ha indicado un portavoz del Cuartel General Central de Khatam al Anbiya (KCHG), uno de los mandos operativos militares de Irán, en declaraciones recogidas por la televisión estatal iraní (IRIB).

En esta línea, desde el Cuartel han criticado que Trump está «vendiendo como una victoria» lo que en realidad es una «derrota estratégica», y han señalado que «el objetivo de Irán ahora es expulsar a EE. UU. de la región para no ser atacado más».

«Nos quedamos y lo arreglamos… No dimos sangre, no arriesgamos la vida para que un extranjero venga a decir ‘ve a la derecha o a la izquierda'», ha agregado el portavoz del KCHG en respuesta a las amenazas vertidas por EE. UU. e Israel durante los últimos días.

Estas declaraciones llegan unas horas después de que Trump haya lanzado un ultimátum a las autoridades iraníes, a las que ha amenazado con atentar contra sus centrales eléctricas si no reanudan la circulación por el estrecho de Ormuz en las próximas 48 horas, en el marco de los ataques de Irán a buques en este paso estratégico en represalia por la ofensiva sorpresa de EE. UU. e Israel contra territorio iraní el pasado 28 de febrero.

Cabe señalar que la Guardia Revolucionaria de Irán ha reivindicado durante los últimos días ataques contra buques en el estrecho de Ormuz, en el marco de su respuesta a la citada ofensiva contra la República Islámica, que ha atacado además territorio israelí e intereses estadounidenses en Oriente Próximo, incluidas bases militares.

Irán no aceptará un alto el fuego y pide «compensaciones» a EE. UU. por los daños infligidos

El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, ha asegurado que su país «no aceptará un alto el fuego» en el conflicto con EE. UU. e Israel, por el que pide «compensaciones» tras los daños infligidos en la República Islámica, donde al menos 1.200 personas han muerto desde el 28 de febrero según el balance de las autoridades iraníes.

«No aceptaremos un alto el fuego porque no queremos que se repita el escenario del año pasado», ha señalado Araqchi, en declaraciones difundidas este sábado en redes sociales por la Embajada iraní en Japón, al calor de una entrevista reciente del ministro con la agencia de noticias nipona Kyodo.

Araqchi se he referido así al desenlace de los ataques israelíes contra el programa nuclear y la cúpula militar iraní el pasado julio, a los que se sumó posteriormente EE. UU., que finalizó doce días después con un alto el fuego entre Irán e Israel.

Así, el titular iraní de Exteriores ha exigido que la actual guerra termine «de forma completa y definitiva», a la vez que ha pedido garantías para que no se repita una situación similar. Asimismo, ha demandado «compensaciones» por los daños infligidos contra territorio iraní, aunque no ha especificado más al respecto.

Trump amenaza con destruir centrales eléctricas si Teherán no «abre plenamente» el estrecho de Ormuz en 48 horas

El presidente estadounidense, Donald Trump, ha lanzado este sábado un ultimátum a las autoridades iraníes, a las que ha amenazado con atentar contra sus centrales eléctricas si no reanudan la circulación por el estrecho de Ormuz en las próximas 48 horas, en el marco de los ataques de Irán a buques en este paso estratégico en represalia por la ofensiva sorpresa de EE. UU. e Israel contra territorio iraní el pasado 28 de febrero.

«Si Irán no abre completamente, sin amenazas, el estrecho de Ormuz en un plazo de 48 horas a partir de este preciso momento, EE. UU. atacará y destruirá sus diversas centrales eléctricas, ¡comenzando por la más grande!», ha advertido el inquilino de la Casa Blanca en una publicación en la plataforma Truth Social.

Apenas unos minutos antes, el magnate neoyorquino alardeaba en la misma red social de haber «borrado a Irán del mapa», a pesar de los comentarios de «analistas (iraníes) de poca monta» que sostienen que EE. UU. no ha cumplido sus objetivos en la región.

«¡Claro que sí (los hemos cumplido), y semanas antes de lo previsto! Su liderazgo ha desaparecido, su armada y fuerza aérea están destruidas, no tienen defensa alguna y quieren llegar a un acuerdo», ha ilustrado Trump antes de reiterar que él no quiere llegar a un acuerdo y que su estrategia va «semanas por delante de lo previsto».

Estos comentarios llegan después de que el presidente estadounidense defendiera este viernes que no está interesado en alcanzar un alto el fuego con Irán, alegando que EE. UU. está «arrasando» al país asiático, cuando la ofensiva lanzada junto a Israel contra territorio iraní supera ya los 20 días.

Así las cosas, Trump presentó la apertura del estrecho de Ormuz como «una maniobra militar muy sencilla» y «relativamente segura». «Pero se necesita mucha ayuda», ha matizado, reiterando que la OTAN podría hacerlo, «pero hasta ahora no ha tenido el valor de hacerlo».

Irán lanza un ataque fallido contra una base conjunta de EE. UU. y Reino Unido en el oceáno Índico

Irán ha lanzado dos misiles este viernes contra la Base Diego García, de utilización conjunta entre EE. UU. y Reino Unido, situada en el océano Indico, aunque ninguno de los dos proyectiles ha logrado impactar contra el complejo militar.

Según la información avanzada por el diario norteamericano ‘The Wall Street Journal’, uno de los misiles ha fallado en pleno vuelo y el otro ha sido interceptado por un buque de la Armada estadounidense.

La Base Diego García, un enclave estratégico para las operaciones estadounidenses en el extranjero, se encuentra a casi 4.000 kilómetros de las costas iraníes. Hasta el momento, Irán había desvelado un abanico de misiles con un rango máximo de entre 2.500 y 2.000 kilómetros de alcance.

Este ataque se produce horas después de que Reino Unido haya dado autorización al Ejército estadounidense para usar sus bases en el marco del conflicto en Oriente Próximo, una decisión que duramente criticada por el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, quien ha advertido de que la República Islámica se reserva «el derecho inherente a defender la soberanía y la independencia del país».

La ofensiva sorpresa que EE. UU. e Israel desplegaron el 28 de febrero contra Irán ha derivado en un conflicto regional a raíz de los ataques que la República Islámica ha lanzado contra varios países de Oriente Próximo.

Las autoridades de Irán han confirmado en su último balance más de 1.200 muertos por la ofensiva de Israel y EE. UU., si bien la organización no gubernamental Human Rights Activists in Iran, con sede en Estados Unidos, elevó a más de 3.000 los fallecidos, en su mayoría civiles.

Trump afirma que EE. UU. defiende Ormuz «para todos los demás»: «La OTAN no quiere ayudar y son los que lo necesitan»

El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha asegurado este jueves que su país no depende del comercio que pasa por el estrecho de Ormuz, por lo que lo defiende «para todos los demás», en una nueva llamada a la OTAN para que de un paso al frente respecto a un eventual despliegue naval que garantice el tránsito por este paso estratégico.

«Nosotros no usamos el estrecho. Estamos defendiendo el estrecho para todos los demás. Y en el caso de la OTAN, no quieren ayudarnos a defenderlo, y son ellos quienes lo necesitan», ha afeado el presidente estadounidense en declaraciones desde el Despacho Oval, antes de reunirse con la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, cuando ha insistido en que los aliados de la OTAN «se están volviendo mucho más amables» respecto a sus demandas en Ormuz.

De Japón ha dicho «no necesitar nada», si bien ha considerado que es «apropiado» que los países más afectados por la inestabilidad en Ormuz «den un paso al frente», como es el caso de Tokio. «En el caso de Japón, tengo entendido que obtiene más del 90% de su petróleo a través del estrecho, así que esa es una gran razón para implicarse», ha indicado junto a Takaichi.

Igualmente ha señalado a China o partes de Europa como los mayores perjudicados de la situación en el estrecho del Golfo, a la luz de que «obtienen gran parte de su petróleo» a través de este paso. «Nosotros prácticamente no obtenemos nada. Estamos por debajo del 1%. No necesitamos ni siquiera ese porcentaje así que creo que lo hacemos por cortesía», ha asegurado sobre la posición de Washington.

Trump ha insistido en que «virtualmente» todos los países apoyan los objetivos del ataque a Irán. «Irán es una amenaza seria para el mundo, para Oriente Próximo y para el mundo y todo el mundo está de acuerdo conmigo», ha asegurado.

En esta comparecencia ha vuelto a defender que el Ejército estadounidense va «muy por delante del calendario» respecto a sus planes militares en Irán, insistiendo en que el país «está cerca de quedar destruido». Al tiempo, ha reiterado el caracter histórico de la intervención insistiendo en que «tuvo que hacerlo» por las ambiciones nucleares de Teherán y la amenaza que representa a toda la comunidad internacional.

«Tuve que hacer esto. Lo llamo una incursión. Tuve que hacer esta pequeña incursión y hacer algo que ningún otro presidente tuvo el valor de hacer», ha señalado, insistiendo en que sus predecesores «querían hacerlo», pero «nunca tuvieron el valor». «No los culpo. No los estoy culpando. Me tocó a mí y hemos hecho un gran trabajo. Nuestro Ejército es increíble», ha zanjado.