El Gobierno japonés ha anunciado este domingo la imposición de restricciones a la exportaciones de microchips de forma general y para China en particular, por lo que no se podrán exportar semiconductores fabricados con litografía ultravioleta, tecnología en la que Japón es líder mundial.
La nueva normativa afecta a 23 categorías de productos, según recoge la televisión pública japonesa, NHK.
En este sentido, no se verán afectados los productos enviados a 42 destinos incluidos en una «lista blanca» en la que se encuentran Estados Unidos, Corea del Sur o Taiwán que Tokio considera que tienen medidas de control adecuadas.
Sin embargo, los envíos a China y otros destinos afrontan restricciones más estrictas.
En este marco, Estados Unidos ha solicitado restringir las exportaciones a Japón y a Países Bajos, países con una importante cuota del mercado mundial de microchips.
Países Bajos ha confirmado que impondrá a partir del próximo 1 de septiembre medidas adicionales de control sobre las exportaciones de equipos avanzados para la fabricación de semiconductores «por motivos de seguridad nacional».
Por su parte, China ha anunciado restricciones a las exportaciones de metales raros como el galio o el germanio a partir del 1 de agosto.
Japón ha asegurado que no considera estas medidas anunciadas por Pekín como una represalia y ha pedido tiempo para comprender y evaluar el impacto de esta decisión.







