Esta semana, la noticia del día trata sobre la afirmación del presidente de EE. UU., Donald Trump, sobre su visita a Venezuela, aunque no definió una fecha. Esta noticia ha generado interrogantes sobre si se fotografiaría con figuras como Delcy Rodríguez o Diosdado Cabello, pues ello indicaría una normalización de la situación en Venezuela.
Si bien, se recuerda que la narcotiranía descartó elecciones presidenciales a corto o mediano plazo y condicionó el posible regreso de María Corina Machado al país, mientras mantiene en buena medida la represión contra actores políticos en el país y tampoco ha liberado a todos los presos políticos, especialmente a los militares, haciendo surgir muchas preguntas sobre el proceso en Venezuela post-3 de enero.
En el Borrego de la Semana, se habal de Timoteo Zambrano, por proponer un «gran pacto nacional» con el chavismo que duraría entre 10 y 20 años, intentando dar gobernabilidad a la estructura del régimen en un momento de presión internacional, y a pesar de que el chavismo se ha mostrado sin voluntad para hacer las cosas bien, por la libertad, en Venezuela.
Asimismo, la polémica de la semana gira en torno a una interacción entre David Smolansky y el senador de Arizona, Rubén Gallego, durante un evento internacional en Munich, Alemania. En este marco, se critica a Smolansky por hablar como si no hubiera formado parte del gobierno interino y de negociaciones previas, y, por otro lado, se reprocha al senador ignorar que las actividades del régimen —como el narcotráfico y terrorismo— sí afectan directamente la seguridad de EE. UU.
En Desmantelando a la Izquierda, se expone a un régimen venezolano que ha iniciado un proceso de reestructuración interna que contradice su discurso histórico de izquierda. Por ejemplo, (i) mediante Gaceta Oficial, se eliminaron siete misiones y fundaciones, destacando la eliminación de la Misión Robert Serra, figura emblemática del discurso antiimperialista; (ii) jerarcas chavistas como Jorge Rodríguez ahora defienden conceptos de libre mercado y capitalismo en entrevistas internacionales; y (iii) Delcy Rodríguez se ha convertido en una figura que maneja los hilos del poder en esta transición, adaptándose a las condiciones impuestas por los EE. UU. para asegurar la permanencia de su facción.
Por último, en el Corrupto en la Mira se señala nuevamente a Timoteo Zambrano por su rol como colaborador del régimen, siendo calificado como parte de una «casta política asquerosa». Zambrano es es un alacrán que actúa según las conveniencias del régimen para que este mantenga el poder.









