Naciones Unidas ha afirmado que la guerra en la Franja de Gaza está afectando ya a Siria y ha alertado de la posibilidad de una expansión del conflicto.
En este sentido, el enviado especial de la ONU para Siria, Geir Pedersen, ha señalado que «los efectos colaterales sobre Siria no son un riesgo, ya han empezado», antes de citar como ejemplos los bombardeos ejecutados por Israel contra los aeropuertos de la capital, Damasco, y Alepo.
Cabe mencionar que estos bombardeos han hecho que se suspenda temporalmente las operaciones de los aeropuertos y han detenido los vuelos humanitarios del organismo internacional en el país.
Así, Perdersen ha subrayado ante el Consejo de Seguridad de la ONU que los civiles sirios hacen frente al «terrorífico» escenario de un recrudecimiento del conflicto, al tiempo que ha lamentado que Siria se encuentre en «un estancamiento estratégico» desde marzo desde 2020, con líneas de frente fijas y sin avances en el plano diplomático.
Además, ha recordado que Siria está experimentando su mayor repunte de violencia en los últimos tres años, con un aumento de los ataques contra las zonas controladas por el Gobierno, que ha incrementado sus ataques contra las zonas del noroeste del país controladas por grupos rebeldes, entre los que destaca Hayat Tahrir al Sham (HTS).