El autodenominado «TSJ en el exilio» asegura que no existe la «ausencia forzosa» creado por el narcochavismo

Caracas. – Los autodenominados magistrados del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) en el exilio emitieron este miércoles un pronunciamiento, donde rechaza el invento jurídico de «ausencia forzosa» creado por el chavismo, y exige aplicar los artículos 233 y 234 de la Constitución para declarar la falta absoluta del dictador derrocado Nicolás Maduro.

El documento, publicado en redes sociales y enviado desde Doral-Florida, señala que cualquier imposibilidad material de un mandatario para ejercer su cargo, debe procesarse bajo las figuras constitucionales de falta temporal o absoluta, rechazando categorías como la «ausencia forzosa» por carecer de base normativa.

Los juristas enfatizaron que la supremacía constitucional y la continuidad institucional deben prevalecer sobre interpretaciones artificiosas en la sucesión presidencial. «Resulta jurídicamente improcedente crear categorías ajenas al texto constitucional», sentenciaron los magistrados en el texto, advirtiendo que la detención de Maduro en enero constituye una imposibilidad material de ejercer el cargo que obliga a convocar elecciones.

Asimismo, el máximo tribunal denunció que la prórroga de 90 días ya venció y que la encargada del narcorégimen, Delcy Rodríguez, carece de sustento para prolongar su permanencia sin que la Asamblea Nacional active el proceso de sucesión presidencial inmediata.

Los magistrados detallaron que la falta absoluta también puede configurarse por causas adicionales como la muerte, renuncia, destitución por sentencia judicial o abandono del cargo. En el escenario actual, la no reincorporación tras el plazo máximo de 180 días obliga a la Asamblea Nacional a declarar la vacante definitiva del cargo.

El tribunal reafirma que la única ruta válida para el restablecimiento del orden es la estricta observancia de los mecanismos de sucesión previstos por el constituyente.

Los magistrados reafirmaron en el comunicado, que la única ruta válida para restablecer el orden republicano es la observancia estricta de la soberanía popular, desconociendo cualquier maniobra de «continuidad administrativa» que intente aplicar el narcochavismo.

Medios afirman que María Corina y Marco Rubio trazan la ruta para una transición democrática en Venezuela

Caracas. – El restablecimiento de las instituciones democráticas en Venezuela, incluyendo eventuales elecciones, reformas institucionales y la creación de condiciones para atraer inversión extranjera, es decir, el trazado de una ruta para lograr una transición democrática en Venezuela, fue el punto central abordado este pasado lunes por María Corina Machado y Marco Rubio, durante la reunión que sostuvieron en Washington.

Aparentemente, fuentes familiarizadas con la conversación dijeron al Miami Herald, que la reunión fue cordial y se centró en los citados puntos.

Machado describió la reunión como “excelente” en una publicación en redes sociales, en la que agradeció a Rubio por su “compromiso con la democracia, la libertad y el bienestar del pueblo venezolano”, al tiempo que expresó optimismo sobre el futuro del país, según lo manifestó el medio estadounidense en un trabajo periodístico.

El Herald también indicó que, aunque las elecciones siguen siendo la vía acordada hacia la normalización democrática, no se ha establecido un cronograma firme debido a la cambiante dinámica global, incluidas las tensiones en Medio Oriente y su impacto en los mercados energéticos.

Las conversaciones se producen en un momento crucial. El lunes, Estados Unidos reanudó formalmente las operaciones en su embajada en Caracas, marcando el restablecimiento de relaciones diplomáticas con Venezuela por primera vez desde 2019.

Ese acercamiento se produce tras la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses en Caracas el 3 de enero, un hecho que transformó el panorama político y aceleró la cooperación entre Washington y el régimen encabezado por Delcy Rodríguez.

Señalan a Leopoldo López de recibir dinero del lobby que financió PDVSA en beneficio del chavismo

Caracas. – El cuestionado dirigente político Leopoldo López tuvo acceso a los recursos que el narcorégimen chavista puso a disposición para financiar un lobby que lo favoreciera ante EE. UU., según revela un reportaje del Miami Herald, en el cual el excongresista David Rivera confiesa que parte de un contrato de USD$ 50 millones de dólares vinculado a la petrolera PDVSA terminó llegando a políticos que aparentemente se oponían a Nicolás Maduro, principalmente Leopoldo López.

Según Rivera, parte del dinero que él gestionó fue a parar directamente a manos de Leopoldo López, quien se encontraba encarcelado y que fue liberado por el régimen de Maduro en 2017, durante un período de agitación política en Venezuela y ante la amenaza de sanciones económicas por parte del gobierno estadounidense.

El medio también revela que la trama se conoce gracias al testimonio de otro dirigente cuestionado y muy criticado por los venezolanos, como lo es Julio Borges, quien esta semana rindió testimonio en el juicio que se le sigue a Rivera.

Borges declaró que desconocía el contrato firmado por Rivera en 2017 con PDVSA, así como cualquier apoyo financiero que Rivera o sus asociados pudieran haber proporcionado a la oposición política en Venezuela.

De hecho, confirmó que Rivera nunca lo ayudó, pese a que prometía hacerlo en ese momento, contrario a lo si que sucedió con López, quien gozó de acceso a los dólares manejados por el excongresista.

Cabe señalar que Rivera es investigado por manejar dinero aportado por PDVSA con la finalidad de que ayudara al narcorégimen chavista a ser bien visto por el gobierno estadounidense. No obstante, Rivera no se registró como lobista extranjero, tal como lo exige la Ley de Registro de Agentes Extranjeros (FARA), por lo que su papel, desde la función de congresista que ejercía, lo hacer parecer un traidor por intentar beneficiar a un régimen criminal responsable de crímenes de lesa humanidad.

Ahora, en el proceso judicial que se le sigue, sale a relucir el caso de López, confirmando que, efectivamente, recibió dinero del erario nacional sin que ello fuera informado ni hecho público ante los venezolanos.

Cabe recordar que López, junto a Guaidó, y otras figuras como Henrique Capriles o el mismo Julio Borges, están considerados como actores que ayudaron y oxigenaron al narcorégimen chavista cuando el sistema criminal más lo necesitaba, permitiendo que se aplacaran protestas, operaciones militares y hasta acciones diplomáticas que eran claves para lograr el derrocamiento de ese aparato tiránico.

Enrique Márquez evitó hablar de su reunión con Marco Rubio y confesó que perdió contacto con María Corina

Caracas. – Enrique Márquez, excandidato presidencial, quien sostuvo este viernes su primer encuentro con la prensa, reveló haber conversado directamente con el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, pero evitó dar detalles específicos por razones de confidencialidad, además de confesar que no ha tenido contacto con María Corina Machado tras su liberación.

Durante la rueda de prensa ofrecida desde el hotel JW Marriot en Nueva York, Márquez habló de su experiencia como preso político recluido en El Helicoide y dio un par de detalles de su visita a EE. UU.: «Yo asistí porque me invitaron. Yo recibí una invitación del presidente. Me sorprendió. Me hablaron de las circunstancias (de su visita) y ellos se encargaron de todo».

También, acerca de la conversación que sostuvo con Rubio reconoció que hay «un entendimiento pleno de la situación venezolana y del futuro del país». No obstante, alegó que «se me ha pedido ser muy discreto sobre las conversaciones».

En su intervención, se enfocó en celebrar los cambios estructurales que se han desarrollado en el país tras la operación militar del 3 de enero. Aseguró que, aunque muchos de estos «no son perfectos», representan un buen primer paso para lograr una transformación en Venezuela que culmine en libertad.

Igualmente, Márquez aclaró que no se puede estar celebrando una «fiesta electoral» que no existe. “Hay que recuperar la democracia, la soberanía y el estado de derecho primero”, destacó el también exrector del CNE.

El exrehén político confirmó, además, que se está reuniendo con diferentes sectores del país y todos tienen esperanza en que se puede reconstruir a Venezuela. Al ser consultado por la prensa sobre posibles contactos con la ganadora del Premio Nobel de la Paz 2025 y dirigente política María Corina Machado, aclaró que no ha hablado con ella desde su salida de prisión, pero que «estaba abierto a reunirse con todo el mundo».

«No he conversado con ella desde que salí de la prisión. No hemos seguido en contacto y a propósito de Washington no hemos hablado. «, confesó.

Asimismo, agregó: «No es solo trabajar con ella, es trabajar con todo el país. Nos hemos hecho daño separándonos entre nosotros mismos y en eso ha ganado el totalitarismo, por supuesto que estoy dispuesto a conversar con todos los liderazgos. No solo los políticos, sino de la sociedad, que me interesan mucho más».

Rick Scott invitó a María Corina al discurso de la unión, pero se quedó sin respuesta

Caracas. – El senador estadounidense Rick Scott aseguró que extendió una invitación a María Corina Machado para asistir al discurso del Estado de la Nación del presidente Donald Trump, pero que “su equipo no respondió” a la convocatoria.

Así lo reveló el periodista Jorge Agobian, quien logró entrevistar al legislador republicano este miércoles, y quien confesó que su oficina extendió una invitación a la líder opositora venezolana, para que lo acompañara como su invitada al evento, pero el equipo de ella «nunca respondió». Scott aseguró desconocer las razones de la omisión.

Otras fuentes cercanas a la oposición indicaron que Machado recibió invitaciones de senadores y congresistas, pero problemas de agenda impidieron su participación y existen versiones que apuntan a que la ausencia de la exdiputada ocurrió porque Trump no la invitó directamente, lo que llevó a la decisión de no atender el acto.

El episodio se produce en un momento en que la política de EE. UU. hacia Venezuela se ha endurecido y el tema venezolano vuelve a cruzarse con prioridades domésticas: migración, sanciones, petróleo y seguridad hemisférica.

La ausencia de Machado contrastó con la presencia de Enrique Márquez, quien si acudió al evento acompañado de su familia, y quien gozó de una presentación por parte del propio Trump.

Informan que la Casa Blanca se enojaron con María Corina por declaraciones sobre elecciones

Caracas. – De acuerdo con un artículo publicado por el portal Político, en la Casa Blanca aparentemente estaría aumentando la frustración con María Corina Machado, debido a los recientes comentarios sobre la celebración de elecciones lo más pronto posible en Venezuela.

El portal dice citar fuentes de Washington, las cuales advirtieron que «sus recientes declaraciones sobre la fecha de las elecciones podrían socavar su trabajo en Venezuela». Asimismo, agregó que los recientes comentarios de Machado al mismo medio, en los que afirmaba que las elecciones en su país podrían celebrarse en menos de un año, habría irritado a algunos, a pesar de que aún goza de simpatía personal.

“Lo único que María Corina Machado hace es intentar negar todo esto… es egoísta”, dijo.

También, el funcionario acusó a Machado de “socavar los éxitos políticos del presidente (Donald Trump)” —como la liberación de presos políticos en Venezuela, las operaciones policiales conjuntas entre ambos países y otros— al intentar convertirse en la “única estrella” de la oposición venezolana.

La oficina de Machado desestimó las críticas calificándolas de «ruido mediático» y rumores, insistiendo en que la oposición está «estrechamente alineada» con el gobierno estadounidense.

“Nada de esto es la ‘Operación María Corina Machado’. Es la ‘Operación Seguridad Nacional de EE. UU.’, que no tiene ninguna relación con ella. Es una saboteadora y está trabajando en contra de los objetivos de seguridad nacional de EE.UU.”, advirtió el asesor, según la publicación del portal.

“Somos los primeros en comprometernos a garantizar que este proceso avance de manera firme y estable”, declaró la Casa Blanca en un comunicado a Político. “Los intereses del gobierno de EE. UU. y los del pueblo venezolano son los mismos: una Venezuela próspera, segura, libre y democrática”, subrayó la misiva.

Asimismo, el portal señala que en la Casa Blanca se estremecieron ante las predicciones sobre el cronograma de las elecciones. “[Veinticuatro] meses es un plazo más realista, pero estratégicamente ella no debería opinar sobre un plazo”, dijo el funcionario.

La Casa Blanca destacó que la prioridad del presidente Donald Trump es reconstruir Venezuela, y que las elecciones “no pueden ocurrir de la noche a la mañana”, sentenció la fuente a Político.

Trump contempla «juntar» a la oposición venezolana y al Gobierno chavista en futuras conversaciones

El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha sugerido la posibilidad de «juntar» a la oposición venezolana y a las actuales autoridades chavistas, lideradas Delcy Rodríguez tras la captura de Maduro, en posibles futuras conversaciones que determinen el rumbo del país.

«Me encantaría poder hacer algo al respecto [de la situación en Venezuela] y quizás unir a las partes para hacer algo», ha asegurado Trump ante los medios a bordo del avión presidencial, sin dar más detalles sobre una posible reunión entre ambos bandos.

Al ser preguntado por la líder María Corina Machado, Trump ha asegurado que es una «excelente persona», al tiempo que ha reivindicado el papel que el Gobierno de Delcy Rodríguez ha tomado tras la intervención estadounidense en Venezuela. «Los líderes actuales están haciendo un muy buen trabajo», ha añadido.

El negocio del petróleo se encuentra dentro de las prioridades del Gobierno norteamericano que, tras la reforma a la ley de hidrocarburos que abre la explotación petrolera al sector privado, accederá a sus reservas.

«Vamos a vender mucho petróleo, y nosotros nos llevaremos algo, y ellos se llevarán mucho. Y les va a ir muy bien. Van a ganar más dinero que nunca», ha indicado.

Cabe señalar que el líder norteamericano ha afirmado que India dejará de comprar petróleo a Irán y comenzará a adquirir crudo venezolano, después de alcanzar un acuerdo con las autoridades indias en lo que supone una nueva medida de presión contra la república islámica.

Por otro lado, ha invitado a China a que participe del negocio del petróleo en Venezuela. «Les diré algo: China es bienvenida y haría un gran negocio con el petróleo. Bienvenidos sean los chinos», ha asegurado.

Posteriormente se ha referido al «jefe» Xi Jinping para certificar que su relación con el gigante asiático es «excelente» y que no siente ninguna preocupación por la estabilidad del país, a pesar de los movimientos e investigaciones que se están desarrollando en las cúpulas del Partido Comunista Chino y el Ejército.

Sin embargo, sí ha mostrado su inquietud ante el acercamiento de Canadá al país asiático y ha aseverado que si ambos estados alcanzan un acuerdo, EE. UU. hará «algo sustancial» contra las autoridades canadienses. Hace una semana ya amenazó con aranceles del 100% si fructificaban las negociaciones comerciales entre China y Canadá.

María Corina a líderes de UE: “Estoy buscando volver a Venezuela lo más pronto posible»

Caracas. – La necesidad de retornar lo más pronto posible a Venezuela, y contar con el apoyo de EE. UU. para lograrlo, fue el principal punto que la dirigente María Corina Machado planteó este viernes durante la intervención que tuvo en la reunión sostenida entre 14 jefes de Estado y altos funcionarios de la Unión Europea (UE), celebrada en Zagreb (Croacia).

Dicho encuentro fue organizado por el Partido Popular Europeo (PPE) y se convirtió en un espacio para que la líder democrática venezolana expusiera sus posturas frente a la crisis actual de su país bajo el narcorégimen chavista.

Durante su intervención, Machado recordó que la causa venezolana cuenta con un respaldo bipartidista, además de resaltar sus reuniones con el presidente Donald Trump y con el secretario de Estado, Marco Rubio.

“Estoy buscando volver a Venezuela lo más pronto posible y he solicitado al Gobierno de EE. UU. su apoyo para lograrlo”, dijo a los mandatarios europeos, exponiéndoles una de las prioridades más importante en su actual agenda.

Igualmente, al hablar sobre la transición política, Machado expresó que los venezolanos nunca habían estado tan fuertes como ahora, en su lucha por la libertad y que han demostrado su “amor por la democracia”.

Aprovechó de agradecer por su apoyo y solidaridad permanente a la causa y al Presidente Electo Edmundo González Urrutia, en defensa de la soberanía popular expresada por los venezolanos. “Nuestra absoluta determinación es avanzar con fuerza y determinación. Venezuela será libre pronto”, afirmó.

Machado también dijo, que el régimen venezolano se ha convertido en un “santuario de los enemigos de Occidente” y mencionó la represión que el régimen ha implementado contra los ciudadanos en el país, subrayando el temor frente a la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM). La líder democrática insistió en la necesidad de desmantelar el aparato represivo en el país.

Finalmente, agradeció a los líderes europeos que han alzado su voz en favor de la libertad en Venezuela, en particular al presidente del Partido Popular Español por su declaración sobre la crisis venezolana.

Borrego de la semana 214: Henrique Capriles

Esta semana, se designa a Enrique Capriles como el borrego de la semana luego de que emitiera un comunicado en el que evitó respaldar la captura de Nicolás Maduro y reiteró su llamado a una salida “pacífica, constitucional y democrática” centrada en la Asamblea Nacional.

En este marco, se recuerda que Capriles ha encabezado o acompañado múltiples procesos políticos basados en elecciones, negociaciones y diálogos que, lejos de debilitar al régimen, lo fortalecieron. De hecho, desde su paso por la presidencia del Parlamento hasta sus candidaturas presidenciales, su actuación ha sido consistente en evitar confrontaciones reales con el poder chavista.

Por esta razón, se califica su postura como predecible y desconectada de la realidad actual; su estrategia, durante todo este tiempo, fracasó de forma sistemática, y su silencio ante los acontecimientos recientes evidencia su irrelevancia política y su entrega a las directrices del chavismo.

¿El mito del hombre nuevo o el realismo de un ciudadano integro? Una respuesta al cinismo apologético de la incoherencia

Roymer A. Rivas B., un simple estudiante comprometido con la verdad, teórico del Creativismo Filosófico, lo demás no importa.

“En política, no siempre es relevante el fin por encima de todo, también importan los medios —si están justificados o no—. Por ello, con frecuencia, nos encontramos con “una verdad intolerable del realismo”: el medio es el fin. No se puede llegar a un país donde reine la transparencia si el vehículo usado para llegar allí está hecho con piezas de corrupción y mesianismo.”

Roymer A. Rivas B.

El 27 de julio del 2024 publiqué mi ensayo contra del circo que habían montado María Corina Machado (MCM) y la Plataforma Unitaria Democrática (PUD), en colaboración —consciente o no— con el régimen chavista y sostenido con el borreguismo, de cara a las elecciones presidenciales del día siguiente. En la misma referí a la patología de la normalidad de Erich Fromm para explicar el estado mental y social del venezolano frente al sistema político que nos rige, sirviendo como base para el argumento de la servidumbre voluntaria que se oculta tras el manto de la resistencia que llevan todos aquellos que dicen oponerse al chavismo, pero que, en el fondo, llevan su misma estructura mental. Dicha servidumbre voluntaria, sugiero, es una adaptación al entorno irracional en el que vivimos, donde las personas evitan el dolor de la realidad, se alejan del pensamiento crítico y evaden la responsabilidad individual para depositar confianza ciega en el mesías o el héroe del momento.

Tras un año y medio en el que se intensificó la narrativa épica, el amarillismo que blanquea las contradicciones y/o las incoherencias de una dirigencia que enarbola una consigna sin tiempo —“hasta el final”—, a la sombra de dos décadas de fracasos en múltiples dimensiones, uno pensaría que es suficiente para abrir los ojos y aceptar la realidad en la que nos encontramos sumergidos, dando paso a la creación de una estructura realista que sirva a la libertad y la necesaria transformación que necesitamos en el país. No obstante, como clara extensión de esa patología de la normalidad que embriaga a la sociedad venezolana, pasa todo lo contrario, y —paradójicamente— en nombre del “realismo político” se pretenden justificar esas incoherencias.

Perfecta ilustración de lo anterior son las palabras expresadas por Alejandra Martínez Canchica al respecto del realismo político y la corrupción, que —según entiendo— refiere a la situación actual que atraviesa la sociedad venezolana con MCM y sus colaboradores[1]. En vista de ello, en las siguientes líneas, me propongo desarticular, parte por parte, este andamiaje de justificaciones que confunde “realismo político” con la aceptación de convivencia con quienes han coparticipado en la debacle de Venezuela, y demostrar que cualquier movimiento que se resigne a ser el refugio de los “pecadores” sin arrepentimiento, esto es: aceptar a personajes de reprochable reputación por conveniencia, no puede considerarse, bajo ninguna circunstancia, como un “movimiento del cambio”. Comencemos:

Sobre lo obvio dicho por Alejandra, los Pablos de Tarso y las Marías de Magdala

Alejandra inicia su publicación con las siguientes palabras: “La política la hacen humanos, no ángeles. Pretender erradicar la corrupción de la política es como querer eliminar el pecado del mundo: lo más seguro es que no se pueda.”. En principio, la afirmación es una perogrullada, es decir, tan obvio que decirlo resulta casi ridículo; es evidente que la política la hacen los humanos, sólo a la existencia humana es que lo “político” cobra sentido —el resto de animales no tiene noción de lo político, o al menos no al nivel o en sentido humano—. Pero, entiendo que, en ciertos contextos, con el objeto de arremeter contra posiciones utópicas, a veces se hace necesario resaltar obviedades. El problema radica, sin embargo, cuando pretende justificar la claudicación ética de una dirigencia que ha decidido absorber los mismos vicios que juró destruir, entre los que se encuentra rodearse de actores de reciclaje —oportunistas— que mantienen intacto el status quo.

A juicio de Alejandra, o al menos eso es lo que se entiende de lo escrito, que un liderazgo se alíe con figuras que, de hecho, él mismo atacó durante algún tiempo —muy brevemente, porque parecen una familia disfuncional, donde todos se pelean pero, al final, siempre están juntos, para bien o para mal, y en el escenario venezolano siempre ha sido lo segundo—, debe justificarse desde el realismo político, porque “así lo demandan las circunstancias” y no se puede pedir purismo en la lucha por la libertad. En este orden de ideas, dice lo siguiente: “Una verdad intolerable del realismo: en política son necesarios los Pablos de Tarso y las Marías de Magdala. Si la política solo se hiciera con “puros” y con ángeles, no la necesitaríamos.”. Sin embargo, esto es un sin sentido absoluto. Impresionantemente, el mismo ejemplo con el que pretende justificar la estupidez sirve para refutarlo por completo.

Con lo escrito, Alejandra ignora que Pablo de Tarso y María Magdalena tuvieron una transformación radical de la mente, el corazón y el espíritu[2], un cambio de dirección fundamental en su estilo de vida, en suma, se arrepintieron y constataron dicho arrepentimiento con sus acciones. Pablo no siguió persiguiendo cristianos mientras decía ser apóstol (Hechos 9:3-6, 19-21; Gálatas 1:13-23), y María dejó su vida anterior y se acercó mucho a Jesús después de que éste le expulsara los demonios (Lucas 8:1-3). Entonces, extrapolando esto a la realidad política venezolana, no podemos hablar de “Pablos de Tarso o Marías de Magdala” cuando nos encontramos con personajes que no han pasado por un proceso de “arrepentimiento” ni han rendido cuentas, puesto que ellos simplemente se han cambiado de bando porque el poder relativo —liderazgo— de la oposición ha cambiado de manos, o por conveniencia táctica. Ergo, no hay Pablos ni Marías, sino infiltrados o camaleones que, junto a la dictadura, conforman la misma peste a erradicar en el país.

Entiéndase algo importante, no se está atacando el hecho de que debe existir Pablos de Tarso o Marías de Magdala en la Realpolitik, en eso estamos de acuerdo, no puede ser de otra manera, el problema central es que tales personajes no existen en el conglomerado político de la oposición en Venezuela. Alejandra pretende justificar las alianzas con seres reprochables, dado su historial de acciones, disfrazándolo de “madurez política” o “realismo”, en respuesta a las circunstancias en que vivimos.

Hasta hace no mucho, MCM intentó construir un movimiento sobre la intransigencia moral y la denuncia de una casta política que sólo se llenaba sus bolsillos, mientras no hacían nada en concreto para salir del chavismo. Ésta casta, en mayor o menor medida, es hoy la misma que se niega a dar respuesta sobre el manejo de fondos cuando decían luchar por la libertad de Venezuela. No podemos hablar de “realismo” solo cuando conviene. Si durante años tu mensaje fue que la corrupción es un mal que destruyó el país, no puedes usar una lógica cínica para pedirle a tus seguidores que ignoren la presencia de corruptos en tu propio entorno, porque eso es una inconsistencia pragmática que, más que erosionar la confianza, manifiesta algo que venimos señalando desde hace bastante tiempo: la estructura mental de MCM y sus seguidores es exactamente igual a la chavista, porque ella no discrimina del color de camisa del partido político al que pertenezcan. Al final, Alejandra comete el error de otorgar licencias de confianza y/o perdón de forma anticipada para personajes que no han mostrado, en lo absoluto, ningún tipo de arrepentimiento, pero que hoy abrazan a MCM.

Sobre los señalamientos a la dirigencia, las intenciones y “el mito del hombre nuevo”

Por si fuera poco, Alejandra reduce cualquier crítica a las alianzas de MCM a un deseo de justicia absoluta o de creación de un “hombre nuevo”, pero esto es, a todas luces, una caricatura y, de facto, una contradicción. En primer lugar, puedo usar su mismo argumento para hacer una utopía inversa, porque dice que los moralistas buscan “una nueva sociedad”, pero, irónicamente, la oferta de MCM ha sido siempre una ruptura total, un “hasta el final” que promete precisamente una nueva ética política. Pero al intentar defender sus alianzas, Alejandra misma está admitiendo que MCM es ahora parte del mismo sistema que prometió destruir, ergo: la “Venezuela Tierra de Gracia” también es un mito.

En segundo lugar, Alejandra parece no entender que se puede exigir honestidad y coherencia sin querer construir un paraíso en la tierra. Pareciera que cualquier rechazo a la dirigencia incoherente queda deslegitimado por la apelación a un realismo político —viciado, vale destacar—. Que yo suela “señalar corruptelas en nombre de la moral” no significa necesariamente que, en el fondo, “lo que busque es poder” —eso es un ad hominem, por cierto, porque ataca la supuesta motivación de quien crítica en lugar de abordar la veracidad de la denuncia, una que se origina, de hecho, en el mismo realismo político que dice ella defender. Es más, aún si fuese cierto que quien crítica quiere poder, eso es totalmente irrelevante, porque no importa lo que él quiera, sino los hechos que crítica.—.

En política, no siempre es relevante el fin por encima de todo, también importan los medios —si están justificados o no—. Por ello, con frecuencia, nos encontramos con “una verdad intolerable del realismo”: el medio es el fin. No se puede llegar a un país donde reine la transparencia si el vehículo usado para llegar allí está hecho con piezas de corrupción y mesianismo. La transformación realista del país requiere, ante todo, una ruptura con la psicología del súbdito que hoy media a millones de venezolanos. Un realismo político serio no busca ángeles, pero tampoco justifica la incoherencia, requiere de transparencia y coherencia, según lo requieran las circunstancias. No somos ángeles, pero creemos en las leyes; una cosa es la imperfección y otra muy distinta la impunidad y la adherencia a la peste que se dice combatir.

En el caso Venezuela, contrario a lo que sostiene Alejandra, no hay justificación alguna para dar un paso de la “ética de la convicción” a la “ética de la responsabilidad” —conceptos de Max Weber—, porque aquí la convicción es lo único responsable, al menos tal y como se han dado las cosas hasta el momento. Por ello, las afirmaciones de Alejandra no hacen más que pervertir la realidad, intenta manipular al calificar de “peligrosos” a quienes critican las alianzas de la dirigencia, por cuanto desvía el foco de la responsabilidad del dirigente a la gente, señalándolos de ser un obstáculo para la libertad del país por su memoria y su sentido de justicia. Ahora resulta que hay que “hacerse el loco” y no indignarse porque MCM se toma fotos con quienes saquearon recursos públicos, aunque ahora se llamen a sí mismo “opositores”, porque, caso contrario, eres un ciudadano envidioso de poder y un purista irracional. Es decir, no hay espacio para la auditoría, MCM tiene cancha libre para hacer, curiosamente, lo mismo que criticó al chavismo y al interinato, a saber: “no me critiques, porque le haces el juego al enemigo”[3]. Esto es un pensamiento pueril.

Sobre la frase de Lord Acton

En este orden de ideas, Alejandra añade: “Recuerden: ‘El poder absoluto corrompe absolutamente’, sí, pero siempre es el poder del otro, nunca el mío.”, es decir, a su juicio, los “moralistas” viven señalando a otros sólo porque quieren un poder absoluto para sí mismos; la crítica moral se acaba cuando soy yo quien realiza los actos inmorales. Con éstas palabras, asume que nadie tiene integridad real, que todos veríamos nuestra propia corrupción como justificada y, con ello, intenta normalizar el comportamiento inmoral, disolviendo la responsabilidad individual en una supuesta hipocresía universal. La otra cara de la moneda, entonces, he de señalar, es el borreguismo, hay que seguir al líder sin criticarlo, porque el fin justifica los medios —aunque nadie pueda estipular de forma concreta cual es el fin y de qué forma los medios ayudan a alcanzarla—, y nadie tiene moral para criticar. A todas luces, esto es una soberana desfachatez; es la falacia del continuo[4], donde cualquier nivel de corrupción y/o asociación con la peste es aceptable o inevitable. En última instancia, es un pragmatismo sucio, limpio de ética.

Sería bueno recordar que, sí, el poder corrompe, y el poder absoluto corrompe absolutamente —tomemos eso como una verdad absoluta, por mero ejercicio intelectual—, pero la pretensión de poder, la ambición desesperada por él, muchas veces corrompe más, erosiona la integridad incluso antes de que se obtenga una pizca de autoridad real. Con frecuencia, el “querer llegar” es lo que obliga a los individuos a comprometer sus principios de forma más drástica que el propio ejercicio del poder. Y si MCM permite que se use este argumento para defenderla, en el fondo, está admitiendo que su “lucha del bien contra el mal” —la narrativa épica— era solo un eslogan de campaña, porque en la práctica, está dispuesta a gobernar con el “mal” que antes denunciaba[5].

Sobre los políticos, la omnisciencia y la clarividencia

Por último, Alejandra añade lo siguiente: “Lo mismo aplica para quien le exige al político un conocimiento perfecto: conocer de antemano todas las variables y todas las consecuencias de cada decisión que toma. Para ello se necesita a un ser omnisciente, no un ser humano que decide bajo incertidumbre y con información incompleta”. Yo esperaría algo más inteligente de ella, porque con este cierre —que es lo mejor de todo, o al menos lo que a mi más me llamó la atención por lo reduccionista— crea una dicotomía absurda: o se tiene un conocimiento total de las variables —imposible—, o se está en la incertidumbre absoluta —decidir a ciegas, y sirve para justificar el error—, y con ello, incurre en otro error, defiende una posición indefendible —la mediocridad y/o la irresponsabilidad política— retirándose a una posición que nadie cuestiona —la falta de omnisciencia humana—.

A esto no me queda más que responder con otra verdad de realismo político: entre la omnisciencia y la nesciencia se encuentra el profesional, el capaz. El problema aquí no es que se le exija a un político ser un profeta o una divinidad —de hecho, eso es precisamente lo que hacen los seguidores de la dirigencia, con su pensamiento mágico pendejo creen que todo se debe a la acción de MCM; de verdad me he encontrado con personas que creen que MCM planificó todo desde las primarias hasta el momento, incluyendo el despliegue de Trump en el Caribe, asumiendo, a priori, que MCM sabía que Trump ganaría las elecciones, y con ello movería todos los hilos para llegar al punto en el que nos encontramos—, lo único que se le exige es que no sean delusos —de delusión— ni crean que rezando a dioses —que, de existir, probablemente se mofan de nosotros— se saldrá de un problema que requiere praxis. En suma, lo único que se exige es que la dirigencia no ignore lo evidente y actúe en consecuencia, que hagan lo que dijeron que harían. Lo que está pasando en Venezuela, orquestado por la oposición falsaria, se debe sólo a la incompetencia de quienes quieren dirigir un cambio, y de aquellos que los enaltecieron hasta hacerlo sus líderes, en la medida en que ignoran la realidad —ahora yo diré una obviedad: sin realidad, no puede haber realismo político—.

Todo el mensaje de Alejandra apunta a una cosa —uniendo lo ya mencionado hasta el momento—: “no me pidas que sea honesto e/o integro, porque nadie es santo, y no me pidas que sea capaz, porque nadie es Dios”. Así pues, se crea una armadura perfecta para proteger la mediocridad, porque se despoja a la dirigencia de toda obligación ética y técnica, reduciéndolo a un pobre ser humano “atrapado” en las circunstancias. Yo pregunto, ¿No es eso resignación? ¿Dónde está el realismo político en ello? ¡Dios mío! El problema no es la incertidumbre, sino la repetición sistemática de errores que ya han demostrado ser fracasos. No se necesita ser omnisciente para saber que pactar con alacranes o alimentar falsas expectativas termina en la desmoralización y, con ello, el fortalecimiento del régimen. Cualquiera que apele a un “realismo político” mal entendido para dar licencias a la incompetencia no es más que un infante mental.

En Venezuela ya quedó probado que el político no es una victima del sistema, o de su propia naturaleza “humana”, sino que es un arquitecto de una narrativa que desafía la lógica para conservar sus privilegios, tanto dentro como fuera del país. Durante todo el tiempo que se han creado las narrativas épicas del cambio —como ahora—, se han vendido ilusiones que chocan con la realidad del poder que impera en el país, todo con el fin de mantener vigencia personal, es decir, conservar el favor de la masa —y sólo MCM lo ha logrado hasta el momento, por ahora—. Ningún político se puede escudar en “nadie podía saber qué pasaría”, porque ellos son los mismos que exigen el voto, o cualquier otro tipo de apoyo —como un cheque en blanco—, basándose en una supuesta “oportunidad única”[6], sólo un estafador piensa así: privatiza los aciertos y socializa los fracasos —allí tienen el ejemplo de Guanipa, cuando dijo que el 09 de enero no pasó nada porque contaban con que habría más apoyo en la calle, por sólo mencionar un ejemplo—.

Hace poco salió Magalli Meda diciendo que ellos nunca evaluaron la dificultad del proceso para alcanzar la libertad en Venezuela[7], en este marco, surgen preguntas: ¿Cómo pudieron hablar de “hay un plan”, y seguir con la consigna sin tiempo “hasta el final”, sin una evaluación y/o diagnostico real del problema? ¿Debemos guardar silencio y queda justificada la incompetencia por un “realismo político” pueril? La respuesta es obvia. No tener la capacidad de “conocer todas las variables” no es sinónimo de carencia de estrategia realista para alcanzar los fines, dado lo que sí se conoce, se puede conocer y se debe conocer. Cualquier cosa contraria a esto es una validación de un proceso irracional, dirigido por políticos ciegos que creen ver cosas distintas en el mismo animal, y seguido por los incautos.

El realismo político no puede reposar en el pensamiento pueril

En conclusión, los argumentos de Alejandra se caen por completo al constatarlos con la política venezolana actual, porque no hay Pablos de Tarso ni Marías de Magdala, sino una mesa con un banquete donde, eventualmente, los comensales cambian de asiento, mientras la sociedad venezolana espera que se caiga alguna migaja de la mesa para consumirla. Esto es necesario entenderlo, porque la tragedia venezolana no reside únicamente en la permanencia de una tiranía, sino en la metamorfosis de su oposición, que funge como un espejo de sus propias miserias; la oposición venezolana no ha trazado nunca un camino hacia la libertad, más bien ha pavimentado el retorno de lo mismo bajo nuevos eslóganes. Si, como se infiere de lo señalado por Alejandra, la política es el reino de los “pecadores” sin conversión y de los estrategas que operan en la nesciencia, entonces la democracia que prometen no será el fin de la barbarie. Esto no es pragmatismo, es negligencia, y así no se puede dirigir un país, mucho menos liderar un cambio. La utopía es creer que se puede refundar una nación sobre la premisa de que la integridad es una utopía peligrosa y la incoherencia un mal necesario; como también señalé en el pasado, eso no hace más que condenar al país a un eterno retorno donde solo cambia el nombre del verdugo y sus consignas, o camisetas[8].

La verdadera “verdad intolerable” no es que los ángeles no hagan política, sino que los venezolanos han permitido que la esperanza sea secuestrada por mercaderes que privatizan los aciertos y socializan las derrotas. Romper con esta patología de la normalidad exige entender que el “hasta el final” implica que la dirigencia que enarbola dicha consigna no debería pasar ciertos límites —no hacer todo lo contrario—; si la salvación de Venezuela depende de hacerse el loco frente a la peste, entonces la salvación es otro espejismo —así hemos vivido a lo largo del siglo XXI, de espejismo en espejismo—. No se puede disfrazar de “realismo” la claudicación de la ética, no en este contexto, hacerlo es una manifestación de un pensamiento pueril que prefiere el dogma antes que la verdad desnuda —aunque diga querer lo contrario—. He aquí la condición existencial de todos los que, con cinismo, hacen apología a la incoherencia: son actores de reparto en una tragedia circular[9], donde el realismo no es una estrategia de libertad, sino el nombre que le dan a la resignación y la mediocridad, prefieren el confort de un espejismo, que la reflexión profunda y la aceptación de que están siendo guiados por los mismos vicios que prometieron combatir.


[1] Alejandra Martínez Canchica [@alemartinezcan]. 30 de diciembre de 2025. La política la hacen humanos, no ángeles. Pretender erradicar la corrupción de la política es como querer eliminar el pecado (…) [Post]. Publicación en X. En: https://x.com/alemartinezcan/status/2006059240457175357 (Cit: 31/12/25).

[2] Esto se conoce como “metanoia”.

[3] He allí otra clara muestra de que van por la vida con la misma estructura mental chavista que llevó al país al punto en el que se encuentra.

[4] La falacia del continuo refiere a cuando alguien argumenta que no se puede distinguir entre dos extremos de un cambio gradual porque no hay un punto exacto donde una cosa se convierte en otra, o que la falta de un límite claro invalida la distinción misma, ignorando que las diferencias acumuladas sí producen un cambio real.

[5] Allí tienen a Edmundo González diciendo que en la nueva Venezuela “se aceptan todos”.

[6] Tales argumentos quedaron destruidos por completo en: Roymer Rivas. 2024. En defensa de la razón: ¿Por qué no voy a votar el 28 de julio?. Publicado por ContraPoder News y Humano Insurrecto.

[7] Polianalitica [@polianalitica]. 29 de diciembre de 2025. #ÚltimaHora Magalli Meda aclaró que no abandonarán la lucha democrática y señaló que nunca evaluaron la dificultad del proceso. https://x.com/polianalitica/status/2005672183922843940 (Cit: 31/12/25).

[8] Óp. Cit. En defensa de la razón: ¿Por qué no voy a votar el 28 de julio?.

[9] Al respecto, ver: Roymer Rivas. 2025. Venezuela, la sociedad del bucle: sobre la contradicción de quienes dicen liderar un cambio, y quienes le siguen. https://contrapodernews.com/venezuela-la-sociedad-del-bucle-sobre-la-contradiccion-de-quienes-dicen-liderar-un-cambio-y-quienes-le-siguen/ (Cit: 31/12/25).