Al menos 20 personas han sido detenidas este jueves en París en el marco de las manifestaciones contra la reforma de las pensiones, que han movilizado a cerca de 400.000 personas en la capital francesa, según la Confederación General del Trabajo (CGT).
Aunque la marcha ha sido en su mayoría pacífica, se han registrado algunos incidentes y momentos de tensión. Los manifestantes incendiaron un restaurante en el bulevar Montparnasse y causaron daños en el escaparate de un banco en Raspail, según informó el diario ‘Le Parisien’.
La jefatura de Policía de París reportó que varios agentes resultaron heridos, incluyendo a una policía que recibió un golpe con un adoquín en el casco y fue atendida en un hospital.
A lo largo del día se registraron otros incidentes, como destrozos en mobiliario urbano, escaparates y entidades bancarias, lo que llevó a la intervención policial con el uso de gases lacrimógenos contra los manifestantes en Nantes y Lyon.
Además, algunas universidades tuvieron bloqueados sus accesos y más de un centenar de colegios cerraron sus puertas, mientras que el 8 por ciento de los docentes se sumaron a la huelga.
Por otra parte, grupos de trabajadores ocuparon las sedes e instalaciones de algunas empresas y multinacionales, como la inversora estadounidense Black Rock en París, en camino a la Asamblea Nacional donde continuaron las protestas, aunque sin mayores incidentes.








