Narcotiranía sacó de las cárceles a 99 rehenes políticos

Caracas. – Un total de 99 rehenes políticos de la Narcotiranía, secuestrados durante las protestas postelectorales entre finales de 2025 y lo que va de 2025, fueron liberados durante la madrugada de este pasado jueves en todo el país.

El narcorégimen que dirige Nicolás Maduro, calificó el hecho “como expresión concreta del compromiso del Estado con la paz, el dialogo y la justicia”, según informó el ilegítimo ministerio para el servicio penitenciario, en un comunicado difundido en su cuenta de Instagram.

«El gobierno nacional (narcorégimen) y el sistema de justicia han tomado la decisión de evaluar caso por caso y otorgar, conforme a la ley, medidas cautelares, lo que ha permitido la excarcelación de 99 ciudadanos, como expresión concreta del compromiso del Estado con la paz, el diálogo y la justicia», indicó en un comunicado.

El primer grupo de excarcelados en Venezuela incluyó a 65 hombres, tres mujeres y tres adolescentes de 17 años de edad que permanecían detenidos desde que fueron apresados por manifestar contra el anuncio que dio Maduro, tras robarse las elecciones presidenciales de 2024, a pesar de las evidencias que afirman hubo fraude electoral, certificadas por el Centro Carter.

El Comité por la Libertad de los Presos Políticos, una ONG de familiares de detenidos, informó que las excarcelaciones comenzaron durante la madrugada de este 25 de diciembre, hora local. El número de beneficiados fue creciendo durante el resto de la jornada.

También, en plena escalada de tensión con Estados Unidos, esta es la liberación de presos políticos más grande que hace el régimen de Nicolás Maduro en varios meses. La última medida de gracia contra activistas opositores que hizo Maduro tuvo lugar el pasado 13 de agosto, cuando 13 presos políticos salieron de prisión con medidas judiciales sustitutivas.

Esposa del gendarme argentino Nahuel Gallo denuncia que rehenes son amenazados de muerte en El Rodeo I

Caracas. – María Alexandra Gómez, pareja del gendarme argentino Nahuel Gallo, denunció que los extranjeros detenidos en la prisión de El Rodeo I, en Venezuela, sufren “tortura psicológica” por parte de sus carceleros, y advierte que amenazan con emplearlos como «escudos humanos» si se produce una intervención militar estadounidense.

Cabe mencionar que se cree que allí permanece recluido el efectivo catamarqueño, detenido desde hace más de un año.

En una entrevista televisiva, Gómez aseguró que los presos reciben amenazas constantes y mensajes intimidatorios. “Les dicen que no tienen derechos humanos y que serían los primeros en morir si EE. UU. llega a actuar en Venezuela”, relató.

“Si los gringos pisan Venezuela, los primeros que van a sufrir las consecuencias son ustedes”. La frase fue dicha celda por celda por el director del penal, según el testimonio que logró salir de Rodeo 1 en los últimos días.

También, uno de los rehenes contó lo que está ocurriendo dentro del penal. Relató que el director recorre las celdas, se burla de los detenidos y deja en claro que los derechos humanos no existen en ese lugar. “Nos pasamos por las bolas los derechos humanos”, habría dicho.

Gómez remarcó que continuarán denunciando la situación para que se conozca lo que ocurre dentro del penal. La mujer adelantó que tenía previsto presentarse en la sede de la Cancillería argentina para exponer formalmente el caso.

Sobre el estado de Nahuel Gallo, afirmó que “sabemos que está bien y que se mantiene fuerte”, aunque reconoció que está cansado y emocionalmente afectado por el contexto. Gómez también hizo pública la denuncia a través de la red social X, donde sostuvo que los detenidos están retenidos de manera ilegal y arbitraria y volvió a alertar sobre la situación que atraviesan los extranjeros en El Rodeo I.

Cabello amenazó a Trinidad y Tobago con represalias por apoyar a EE. UU.

Caracas. – El segundo al mando del cartel chavista y del narcorégimen, Diosdado Cabello, amenazó este lunes a Trinidad y Tobago con tomar represalias, si continuaban apoyando las acciones militares que Estados Unidos pretende llevar a cabo, contra la tiranía de Nicolás Maduro.

El ilegítimo ministro chavista advirtió al gobierno de la primera ministra Kamla Susheila Persad-Bissessar, que responderá si presta su territorio para un ataque en su contra, en medio de las crecientes tensiones con EE. UU., que mantiene un despliegue militar en el mar Caribe y ha confiscado dos buques con petróleo venezolano.

«Venezuela no pelea con nadie, pero no nos dejan alternativa a nosotros, si Trinidad presta su territorio para atacar a Venezuela, nosotros tenemos que responder y no nos queda de otra para evitar que nos ataquen», amenazó Cabello.

Persad-Bissessar, ha elevado el tono en contra del régimen de Nicolás Maduro, además de permitir que buques de guerra estadounidenses atraquen en su territorio para ejercicios militares conjuntos e incluso para la instalación de sistemas de radares, como parte del respaldo a la Casa Blanca.

“No voy a declarar la guerra a Venezuela, pero tengo el deber de proteger al pueblo de Trinidad y Tobago y, en este momento, este es el mejor mecanismo de defensa que podemos tener”, expresó.

EE. UU. ha instalado un sistema de radar en la isla de Tobago, donde actualmente permanecen marines estadounidenses. Además, los aviones militares de ese país tienen autorización para utilizar aeropuertos de la nación caribeña, vecina de Venezuela.

AN chavista amenaza con penas de 20 años a quienes respalden confiscación de barcos aplicada por EE. UU.

Caracas. – Una ley que contempla penas de entre 15 y 20 años de cárcel para quienes respalden la interceptación de buques petroleros «fantasmas» frente a las costas venezolanas, aprobó este pasado lunes la ilegítima Asamblea Nacional (AN) de la Narcotiranía chavista.

Según detalló el jefe del «Cartel de los Soles», Nicolás Maduro, en un acto transmitido por el canal chavista VTV, la normativa se llama Ley para Garantizar la Libre Navegabilidad y Comercio contra la Piratería en los Mares del Mundo.

Este proyecto  se propuso poco después de la confiscación, el sábado, de un segundo carguero con crudo venezolano por parte de Estados Unidos.Maduro ha tachado estas acciones de «piratería naval criminal» e insiste en que el objetivo último de Washington es derrocarlo. Mientras, el presidente estadounidense, Donald Trump, le ha instado a dimitir.

La legislación ilegal también habilita un canal oficial, para que se presenten denuncias contra personas que, a juicio del Estado, respalden estas acciones. El texto legal fue presentado como una respuesta a las recientes operaciones navales estadounidenses en el Caribe y a la interdicción de petroleros vinculados a Venezuela.

Giuseppe Alessandrello, diputado de la ilegítima AN, quien anunció la ley, dijo que va dirigida a “toda persona que promueva, instigue, solicite, invoque, favorezca, facilite, respalde, financie o participe en acciones de piratería bloqueo u otros ilícitos internacionales, contra personas jurídicas que realizan operaciones comerciales con la República y sus entidades, por parte de Estados, poderes, corporaciones o personas extranjeras”.

El parlamentario chavista detalló que “serán sancionados con prisión de 15 a 20 años y multa por la cantidad en Bolívares equivalente a entre 100 mil y un millón de veces el tipo de cambio de mayor valor publicado por el Banco Central de Venezuela”.

Trump advierte a Maduro: «puede jugar duro, pero será la última vez que pueda jugar duro»

Caracas. – El presidente de EE. UU., Donald Trump, envió este pasado lunes una fuerte advertencia al narcotirano en Venezuela, Nicolás Maduro, alertándole que podía optar por «hacerse el duro», pero si elegía esta vía en lugar de abandonar el poder «será la última vez que pueda jugar duro”.

Trump ofreció una rueda de prensa acompañado por sus principales asesores de seguridad nacional, en la que planteó que sigue dispuesto a intensificar aún más su campaña de presión sobre el régimen de Maduro.

Al ser preguntado en una rueda de prensa sobre si la estrategia de EE. UU. es derrocar a Maduro, Trump respondió: «Creo que probablemente sí. No puedo asegurarlo. Eso depende de él. De lo que quiera hacer. Creo que sería inteligente si lo hiciera. Pero ya lo averiguaremos».

Asimismo, lanzó su amenaza más reciente mientras la Guardia Costera continuaba persiguiendo a un petrolero sancionado, que según el gobierno de Trump forma parte de una «flota clandestina» que Venezuela está utilizando para evadir sanciones que le impuso Washington.

El petrolero, dice la Casa Blanca, navega con bandera falsa y enfrenta una orden judicial de incautación en EE. UU. “Está avanzando y terminaremos capturándolo”, advirtió Trump.

«Tenemos una armada masiva formada, la más grande que hemos tenido. [Maduro] puede hacer lo que quiera, está bien. (…) Si juega duro, será la última vez que pueda jugar duro», advirtió el líder republicano sobre el jefe del «Cartel de los Soles», mientras interrumpía brevemente sus vacaciones en Florida con el fin de anunciar planes para que la Armada construya un nuevo buque de guerra de gran tamaño.

¿Las incautaciones de tanqueros buscan romper la tela de araña corrupta del petróleo venezolano?

Por Leroy Garrett (@lerogarrett).

En las últimas semanas de diciembre 2025, la administración Trump ha escalado drásticamente su presión sobre Venezuela con operaciones que parecen sacadas de una película de acción: la Guardia Costera estadounidense, respaldada por el Pentágono, ha incautado al menos tres tanqueros cargados con crudo venezolano en aguas internacionales del Caribe. Los buques Skipper (10 de diciembre), Centuries (20 de diciembre) y un tercero reportado el 21 de diciembre forman parte de la llamada “flota sombra” que evade sanciones, vinculada a redes iraníes y rusas.

Trump no ha escatimado en retórica provocadora. Ha declarado abiertamente que Venezuela “robó” el petróleo, tierras y activos a Estados Unidos durante las nacionalizaciones de los años 70 y las expropiaciones bajo Chávez en 2007. “They took our oil… we want it back”, ha repetido, junto a su asesor Stephen Miller, quien afirmó que empresas estadounidenses “crearon” la industria petrolera venezolana y que su expropiación fue “el mayor robo de riqueza americana”. El 16 de diciembre, Trump ordenó un “bloqueo total y completo” a todos los tanqueros sancionados que entren o salgan de Venezuela, justificándolo no solo por narcotráfico, sino por la necesidad de recuperar “derechos energéticos” perdidos.

Esa retórica es la herramienta política más efectiva para detectar colaboracionistas; quien brinque con el cuento de soberanía está con el régimen.

Dictadura y colaboracionistas, por su parte, califica estas acciones de “piratería internacional” y “robo descarado”, mientras sus exportaciones petroleras han caído en picada: decenas de buques cargados permanecen anclados, temiendo la incautación.

Pero más allá de la confrontación geopolítica, surge una pregunta incómoda: ¿Esta ofensiva es solo por el control del recurso —las mayores reservas probadas del mundo—, o hay una estrategia para desmantelar la compleja red de corrupción y negociados que ha sustentado el negocio petrolero venezolano durante décadas?

PDVSA, una vez joya de la corona, se convirtió en un pozo de corrupción masiva bajo el chavismo: miles de millones desviados en sobreprecios, contratos ficticios y redes de lavado que involucran a altos funcionarios, militares y aliados internacionales. Escándalos como los de criptoactivos en 2022-2023 o las detenciones de directivos por malversación ilustran cómo el crudo financia no solo al régimen madurista, sino estructuras paralelas de poder.

Sin embargo, la corrupción no ha sido exclusiva de un bando. Citgo, la filial de PDVSA en EE. UU., ha sido un epicentro de controversias. Desde 2019, bajo control de una junta ad hoc designada por estructuras opositoras, ha enfrentado acusaciones de manejo antinacional: decisiones judiciales fallidas, no comparecencias en cortes y conflictos de interés que inflaron pasivos en miles de millones —como el default ruling de ConocoPhillips por más de USD$ 10B—. Este manejo irregular facilitó que un tribunal en Delaware autorizara, el 29 de noviembre de 2025, la venta de las acciones de PDV Holding —matriz de Citgo— a Amber Energy (afiliada al fondo Elliott) por unos $5.9 mil millones, para pagar deudas por expropiaciones y defaults. Aunque apelada y con una extensión temporal de protección OFAC hasta febrero 2026, la pérdida de Citgo —valorada en USD$ 11-13 mil millones— es inminente, un golpe estratégico que deja a Venezuela sin su principal activo extranjero refinador.

Irónicamente, en esta subasta que prioriza a acreedores como Crystallex, ConocoPhillips y tenedores de bonos PDVSA 2020, las víctimas no quedan al margen: los 23.000 petroleros masivamente despedidos y perseguidos políticamente tras el paro de 2002-2003 recibirán compensación vía un QSF —Qualified Settlement Fund o Fondo Fiduciario Calificado—, un mecanismo legal estructurado para indemnizar sus reclamos por violaciones a derechos humanos —despidos sin debido proceso, pérdida de prestaciones, desalojos forzosos y persecución—, asegurando una distribución justa y protegida de recursos para ellos y sus familias.

Las incautaciones y el bloqueo podrían estar forzando una transparencia brutal: al asfixiar las exportaciones ilícitas —vía flota sombra a China, India o aliados—, se interrumpe el flujo de dinero negro que alimenta no solo al régimen madurista, fortunas opositoras rimbombantes, sino también potenciales arreglos opacos en el manejo de activos petroleros externos. Trump, con su estilo provocador, parece apostar a que esta presión revele las conexiones ocultas en el negocio del crudo, donde intereses cruzados han permitido que la corrupción prospere impune, mientras se abre camino a reparaciones históricas para víctimas reales. Hablo del holocausto petrolero.

¿Es este bloqueo del Comando Sur un “saneamiento” forzado del sector petrolero venezolano, o solo un pretexto para imponer control estadounidense? Para este cronista, la elección es la primera hipótesis. Lo cierto es que el bloqueo está golpeando duro la economía chavista, y podría arrastrar a la luz las tramas que han enriquecido a élites de ambos lados durante años. En un país donde el petróleo es 95% de las exportaciones, esta provocación trumpista podría ser el detonante para deshilachar una tela de araña que ha atrapado a Venezuela por décadas.

Edmundo y Maduro no son mis presidentes

Orlando Fuenmayor S., escritor venezolano. (X: @orlandojosefs)

Venezuela vive, a mi parecer, una situación de plaza vacante en su presidencia. No hay un presidente legítimo. Solo existe, por un lado, un criminal que ejerce el poder y, por el otro, una momia que acumula más polvo.

Orlando Fuenmayor

Quizás leas el título y digas: ¿Quién es, entonces, tu presidente? Para responderte, te pido que me des la oportunidad de ordeñar las ideas e ir contestándote a lo largo del desarrollo de este artículo.

Empecemos con Maduro. Ya de origen, hablar de este tipo es ubicar de primera mano lo que respecta a su nacionalidad, punto. ¿El bicho es colombiano? Según la Constitución chavista y la del 61, ningún ciudadano extranjero o nacionalizado puede optar a la presidencia de Venezuela. Luego vendrán las conversaciones sobre la veracidad de esta aseveración: ¿Dónde están los papeles que digan que es colombiano? Hasta el momento, la cosa parece más cercana a una fábula que a algo serio.

De igual manera, desconfío de esa vía, así que vamos al hecho de que fue elegido en circunstancias fraudulentas, y ya con ese argumento se cae cualquier reconocimiento como presidente, incluso para los medios progresistas que en sus enunciados tratan a Maduro de presidente y lo victimizan ante lo que posiblemente sería un ataque de EE. UU.

Ahora bien, vayamos al caso de Edmundo González. Esto va más de percepción que de hechos, ya que todo gira en torno a supuestos: ¿Ganó? Y si lo hizo, ¿Cuál fue el verdadero margen? Pero vayamos un poco más atrás. En 2017, Henri Falcón se prestó al teatro de la democracia en Venezuela, siendo la opción de la falsa oposición. ¿Entonces? Vino Smartmatic y reveló lo que todos sabíamos: ¡El chavismo comete fraude! El PSUV encomendó al CNE inflar las cifras y, por acto de magia o remordimiento, el mandamás de la empresa soltó la sopa y echó al ruedo a Maduro y su combo.

Avancemos en el tiempo hasta 2023, cuando la Dama de Hierro insistió en revivir la vía democrática, la misma que estaba llena de vicios, trampas y fraudes continuos. ¿Aprendió la lección? Obviamente, no. Su ego pudo más y la historia ya la conocemos. Corina Yoris fue la elegida para suplantar a la ganadora de las primarias, misma que fue al TSJ a jalar bolas cuando había dicho en múltiples ocasiones que no lo haría.

Con Edmundo González no se puede obviar su historial dentro del aparato chavista, forjado durante la era de Chávez mientras representaba al régimen en embajadas clave. Copeyano originario, terminó siendo pieza de Manuel, el Filósofo del Zulia, para heredar por retruque el puesto de la Dama de Hierro. Con una actitud comparable a la de un peluche viejo de la sala de la abuela, este señor al parecer gana unas elecciones cuyos resultados Maduro escribió en una servilleta desde la mesa del almuerzo, mismos que luego fueron leídos por el Amoroso.

¿Qué pasó después? Edmundo se guardó en una embajada, se cansó del encierro y buscó la manera de volver a manejar su Volkswagen y darle de comer a sus guacamayas. Recurrió a llamar a los hermanos siniestros, quienes le ofrecieron un exilio dorado en España con la venia de su pana Pedro Sánchez. Firmó el documento con whisky en mano, se montó en un avión y les dijo a los venezolanos: “ahí se ven”.

Lo más relevante es que, durante su exilio, no ha demostrado iniciativa para liderar la causa. Se fue a tomar la foto con el otro bebé Gerber gringo, agarrado de la mano del interinato 1.0, lo que ya daba luces de lo que venía: traición. No quiso juramentarse, ni con la asamblea sinvergüenza del 2015 ni con el TSJ de papel. ¿A qué juega?

Venezuela vive, a mi parecer, una situación de plaza vacante en su presidencia. No hay un presidente legítimo. Solo existe, por un lado, un criminal que ejerce el poder y, por el otro, una momia que acumula más polvo. Todo esto detrás del cuento de Juanito y el lobo, dictado desde el país del norte, y de la señora influencer que lamentablemente se fracturó la columna saltando en tacones durante cinco días en Oslo.

¿Me crees? No lo sé, y no busco evangelizar con este artículo. Solo dreno mi frustración como el simple mortal que soy, esperando que el tiempo nos siga dando más respuestas de una historia muy mal contada.

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(Nota: las ideas expresadas son netamente del autor y no necesariamente representa la posición de ContraPoder 3.0)

Copa Airlines extendió suspensión de vuelos hacia Caracas hasta enero 2026

Caracas. – La aerolínea panameña Copa Airlines anunció la extensión de la suspensión temporal de sus vuelos hacia y desde Caracas hasta el 15 de enero de 2026, debido a los riesgos planteados por la tensión en el Caribe con el despliegue militar estadounidense.

La medida impacta a pasajeros que viajan entre Panamá y Venezuela, por lo que la aerolínea anunció alternativas de conexión y políticas flexibles para los usuarios afectados. La compañía comunicó la extensión mediante un mensaje en X, donde reiteró que la medida es preventiva y se mantendrá vigente hasta la fecha anunciada.

Entre las razones, la aerolínea también planteó que una de las razones para suspender las operaciones, es la condición actual del aeropuerto internacional de Maiquetía, cuya pista de aterrizaje principal debe ser reparada.

Esta es la tercera extensión de la suspensión de vuelos anunciada por Copa, desde que lo hizo por primera vez el pasado 4 de diciembre y la renovó el 12 de diciembre, en medio de las tensiones entre Venezuela y EE. UU. por la lucha de Washington contra el narcotráfico en el Caribe y Pacífico.

La suspensión de vuelos Panamá–Caracas estará vigente hasta el 15 de enero de 2026. No obstante, anunció este miércoles que operará a partir del próximo 20 de diciembre una frecuencia diaria entre Panamá y la ciudad venezolana de Maracaibo, mientras mantiene cesantes el resto de los traslados hacia Caracas.

Tras un vuelo de prueba el martes al Aeropuerto Internacional La Chinita, en Maracaibo, Copa anunció en un comunicado: «La Aerolínea ha determinado que operar hacia este aeropuerto es seguro y confiable, dado que cuenta con sistemas de aproximación que mitigan el riesgo operacional asociado a eventuales intermitencias en las señales de navegación».

La aerolínea precisó que el vuelo CM703 partirá del Aeropuerto Internacional de Tocumen, que sirve a la Ciudad de Panamá, a las 12:14 hora local (17:14 GMT), llegando al Aeropuerto Internacional de La Chinita en Maracaibo, Venezuela, a las 14:58 hora local (18:58 GMT), mientras que el vuelo de regreso, CM713, saldrá de Maracaibo a las 15:58 hora local (19:58 GMT), aterrizando en Panamá a las 16:46 hora local (21:46 GMT).

Los venezolanos y el pacifismo: el error de la lógica política ante la barbarie

Lucid Kuaimare

El problema con esos venezolanos es que creen que ser pacifista es ser pendejo y es sinónimo de no recurrir a las armas cuando se hace necesario. Esto es: entreguismo, servidumbre voluntaria. No entienden de estrategia, ni de legítima defensa.

Lucid Kuaimare

Es lamentable que, ¡DESPUÉS DE TANTO!, se siga insistiendo en el error de tratar la tragedia venezolana como un problema político, y no como lo que es: un problema de seguridad y justicia. En Venezuela no aplica la lógica política —o al menos no en el sentido en que se entiende hoy—, así de sencillo. Hoy tenemos a personajes que quieren reducir la situación a una “pugna política”, ignorando la realidad que golpea a los venezolanos en su cotidianidad —énfasis en “venezolanos” en su “cotidianidad”, porque a ellos no los golpea eso, ellos viven como reyes, tanto dentro como fuera del país—.

Señor/a, con las bestias no se razona; ellos no se guían por la lógica de la negociación, del diálogo, derechos o procesos electorales cuando ostentan el poder, sino por la lógica de la fuerza para saciar su hambre de poder. Pero hoy tenemos a personajes que piensan que las oraciones o rezos a dioses —que de seguro se mofan de nosotros—, la fe en una comunidad internacional —la misma que ha permitido y sigue permitiendo atrocidades en el mundo, haciéndose cómplice por omisión— y la convicción de que existe un “pueblo bravo” —sin reparar en su poca inteligencia—, sumado a una retórica sensacionalista, se traducirán en un cambio real en el país.

Todo aquel que hable de paz para sostener una esclavitud pacifista es, simplemente, y así lo digo, un soberano imbécil, un infante cuya valoración de contexto no debe ser considerada en lo más mínimo. La resistencia no violenta solo funciona cuando el adversario tiene un límite moral, y éste no es el caso en Venezuela. Ya lo he dicho en infinidad de textos, y no me cansaré de repetirlo: “Ningún tirano en la historia ha salido por buenos modales, ni ha entregado el poder con una sonrisa. Si bien es cierto que algunos recularon por presiones predominantemente pacíficas, en el escenario venezolano eso nació muerto —aunque muchos se empeñen en no aceptarlo—».

El problema con esos venezolanos es que creen que ser pacifista es ser pendejo y es sinónimo de no recurrir a las armas cuando se hace necesario. Esto es: entreguismo, servidumbre voluntaria. No entienden de estrategia, ni de legítima defensa. Ya en su momento hablé de, por ejemplo, cómo durante las protestas en Venezuela, en distintas etapas, no hubo una canalización hacia acciones concretas —¿Toma de cuarteles? ¿Todos a Miraflores? Y si quiere algo no violento: ¿Plantones en absolutamente todos los cuarteles?—, sino que nos encontrábamos con focos de protestas sin orden, sino mera manifestación de descontento, pero sin estrategia para una rebelión, con los costos que ello implica.

¿De verdad creyeron que trancar por meses las calles en unas urbanizaciones, o algunas avenidas en alguna parte del país, incluyendo Caracas, iba a hacer caer un grupo criminal vestido de institucionalidad? (2017). Ojo, yo estuve allí, salí a la calle —después de ver un episodio en la entrada de la Unexpo que me encolerizó como nunca antes—, siendo mujer, tragué lacrimógenas como muchos otros, salí corriendo, y en muchas ocasiones simplemente estuve de cerca observando —estudiando, analizando, reflexionando, entendiendo, comprendiendo, con la profunda curiosidad que siempre me ha caracterizado—. Casi nadie sabe eso, porque en ese entonces seguía siendo miembro de una organización religiosa y, si se enteraban en la iglesia que andaba en ello, iba a perder privilegios, o al menos un buen llamado de atención me ganaba —que no significa que ellos estuvieran ajenos a lo que pasaba en el país, eso es imposible—.

Ya para el 2019 había entendido mucho… tanto, que acepté que ese no era el camino, tal y como se estaba presentando, hasta tanto el venezolano no comprendiera que un cambio no va de retórica, fantasías, o exponer la vida en vano, sino de dar la sangre —de ser necesario— con un plan concreto, con fines concretos, que pase por limpiar toda la peste de la casta política que hoy pretende un cambio en el país; la misma clase que no ha sabido canalizar el descontento para una rebelión en el país, sino que la ha enfriado cada vez que ha tenido la oportunidad.

A juicio de muchos, llegará un tercero a salvarlos —independientemente de quién sea—, y con éste pensamiento pueril niegan, de facto, la historia misma del país; reniegan del hecho de que la fuerza es un componente esencial de la libertad. Señor/a…, usted debe entender que el pacifismo no es sinónimo de ausencia de conflicto, sino una forma de gestionarlo. La trampa siempre ha estado en apelar a la retórica pacifista para caer en la pasividad o en la repetición de procesos diplomáticos que se han probado, en absolutamente todas las veces, fracasados —no podía ser de otra manera, y eso lo entendían los pocos clarividentes que había en Venezuela a finales del siglo XX y principios del XXI—.

Ya va siendo hora de dejar de hablar de “paz” como sinónimo de ausencia de tensión porque uno de los bandos está sometido por el terror. Esto no es otra cosa que colaboracionismo por omisión —una categoría en la que, recalco nuevamente, se encuentra la comunidad internacional—. Cuando se han agotado todas las vías y el mal que se intenta evitar es mayor que el daño de la acción violenta, la guerra se convierte en un imperativo moral, porque parte de la legítima defensa, y no hay pecado en la legítima defensa, así como no lo hay en la verdad.

Puede que llegue un moralista diciendo: «Pero estás llamando al caos”. Pues, a éste idiota le respondo: “¡NO! ¡Estoy exigiendo realismo frente a la barbarie!”. Es que ni el mismo Dios de muchos cristianos, esos que hoy hablan de paz y no violencia porque “Dios actuará por nosotros”, se traga ese discurso estúpido. Si ese Dios del que tanto hablan es el mismo que yo conozco, YHWH, Jehová, Yawéh, etc., he de decir, metafóricamente hablando, que ya debe ser un Dios vegetal, poco funcional, por cuanto le da un ataque cerebral cada vez que escucha esas tonterías, dado su desacuerdo.

Y ya que he entrado en el tema de Dios, y escribo sobre la marcha, recuerdo en este momento Mateo 5:38-42, cuando Jesús, en el sermón del monte, habla de “poner la otra mejilla”. La gran mayoría malinterpreta el pasaje, tanto los opresores para pacificar a los oprimidos como los tibios para justificar su inacción. En el contexto histórico, esto no significaba que los cristianos no debían defenderse si alguien los atacaba en absolutamente todos los escenarios, porque el acto de “golpear la mejilla” no se toma como una herida de gravedad o mortal, sino un insulto. Es decir, Jesús dijo, estrictamente, que si alguien te vituperaba, insultaba, o incluso golpeaba con intención de provocarte, la respuesta debía ser evitar el conflicto. Es más, si somos más rigurosos, no es sólo que Jesús no dice “deja que te maten”, sino que, al poner la otra mejilla, es como si estuviera diciendo: “Oblígalo a tratarte como a un igual”, es decir, un acto de resistencia no violenta, pero desafiante, como si dijera: “Me has golpeado como a un animal, pero aquí estoy, mírame a la cara, soy un hombre y no me vas a quebrar.”

O sea, aquellos que hablan de Jesús como un pacifista pendejo, ¿De verdad está hablando del Jesús de la Biblia? ¿Habla del mismo Jesús que no dudó en usar la fuerza física cuando vio la injusticia y la profanación del Templo, en lugar de ponerse a orar en una esquina esperando que “la comunidad internacional” de Jerusalén interviniera? (Juan 2:15). Jesús en ningún momento negó la legítima defensa; su fin fue, simple y llanamente, enseñar que el cristiano no debía desquitarse o vengarse del otro por un acto tan tonto como un insulto, que era mejor conservar la compostura y demostrar superioridad en carácter. La prueba irrefutable de lo que digo la señala Pablo en Romanos 12:17-18, donde dice, explícitamente, “si es posible, hasta donde depende de ustedes, estén en paz con todos”, y Lucas 22:36, cuando el mismo Jesús manda a comprar una espada, en un escenario de peligro donde la protección física era necesaria. Al respecto de éste último texto, algunos puede que salgan con el verso de Mateo 26:52, donde Jesús desincentiva el uso de la espada y dice que la guarden, porque el que use la espada “perecerá por la espada”. A simple vista, pareciera una contradicción, pero me parece curioso cómo los religiosos priman el verso de Mateo y la “paz”, la pasividad ante el mal, sobre Lucas, diciendo que “Jesús no les pidió a sus discípulos que portaran un arma para protección o defensa propia” —es lo que dice la organización JW—. Esto, de plano, es totalmente falso, una mala interpretación. En realidad, los textos se complementan, en contextos distintos, y son claves para entender que el cristianismo original, contrario a lo que la mayoría de los religiosos de las diferentes vertientes sostienen, no es una doctrina de pasividad, sino de discernimiento estratégico, si se quiere, una lección sobre el propósito de la fuerza.

Jesús reconoce el derecho a la defensa cuando manda a comprar la espada en Lucas 22:36, y éste mandato marca o delinea un momento de transición, porque hasta ese momento él los protegía milagrosamente, pero de allí en adelante, dado que el mundo es hostil y Jesús reconocía que el mal existe, los discípulos debían ser responsables de su propia subsistencia y seguridad. Es decir, Jesús manda a los presentes a buscar medios físicos para la legítima defensa, más en un marco en el que los caminos de Judea del siglo I estaban llenos de bandoleros —el viajero con una espada no buscaba dar un golpe de Estado, más bien intentaba no ser asesinado en el camino—. Más adelante, ya con las espadas, en Mateo 26:52, cuando van a arrestar a Jesús en Getsemaní, Pedro saca la espada y corta la oreja de un sirviente, pero Jesús cura la oreja y dice las palabras del versículo a Pedro, no condenando a la espada en sí —eso no tendría sentido si él mismo los mandó a comprarla antes y permitió que cargaran con ella—, sino a la acción de Pedro en ese contexto en específico, que fue impulsiva y pretendía interferir con la misión por la cual él fue enviado a la tierra, a saber: sacrificarse por muchos (Juan 3:16). Entonces, si acaso ha de tomarse alguna enseñanza de Jesús más allá de evitar la violencia impulsiva, comprendiendo bien el contexto, es que los que vivan por la espada, en el sentido de usar la agresión como primera opción ante todo contexto, terminan destruidos por esa misma violencia. Ergo, es una advertencia contra el militarismo ciego y la venganza personal, no contra la protección de la vida. Ten la espada, pero discierne bien cuándo usarla.

¿Estoy diciendo con ello que Jesús apoyaría una revolución militar para derrocar a un régimen? Pues, depende desde qué punto de vista lo vea y de los objetivos que quiera alcanzar. Eso es un debate con muchas matizaciones que deberían hacerse por separado, para luego integrarlas. En principio, la premisa bíblica, que media desde el Génesis hasta Apocalipsis, es que ningún régimen humano podrá solucionar los problemas de la humanidad, y en ese marco, habría que ver el fin del cambio de gobierno —estrictamente hablando de la Biblia y su posición—. Pero ya me extendí. Paro aquí. En lo que respecta a Dios, dije todo eso por no hablar de las veces que el mismo YHWH, ese que pide “amar al enemigo”, no escatimaba en destruir a los enemigos de su pueblo, incluso enviando a su mismo pueblo, después de agotar las vías racionales —porque solo los hombres van de razón, las bestias van de violencia—.

EE. UU. advierte a las aerolíneas que seguridad aérea en Venezuela empeorará

Caracas. – La Administración Federal de Aviación de EsE. UU. (FAA) difundió este martes una nueva alerta (Notam) dirigida a las principales aerolíneas del mundo, en la cual advierte sobre un empeoramiento de la situación de seguridad al volar sobre Venezuela, incluyendo riesgos para aeronaves en todas las altitudes y fases del vuelo.

En un aviso oficial, la agencia alertó que las amenazas pueden afectar sobrevuelos, aterrizajes, despegues y aeronaves en tierra, y pidió a las aerolíneas extrema precaución al operar en el espacio aéreo controlado por la narcodictadura de Nicolás Maduro.

Esta notificación actualiza y refuerza advertencias previas emitidas en noviembre de 2025. En aquel momento, la agencia señaló un aumento en la interferencia con sistemas de navegación satelital (GNSS) y mayor actividad militar venezolana, factores que persisten y motivan la renovación del aviso.

Esta alerta provocó la suspensión indefinida de rutas por parte de varias aerolíneas internacionales, como Iberia, TAP Air Portugal, Avianca, LATAM, Gol y Turkish Airlines. También, la advertencia ocurre en paralelo al mayor despliegue militar de EE. UU. en el Caribe en décadas, mientras el presidente de EE. UU., Donald Trump, intensifica la presión para sacar del poder a Maduro.

Aunque la FAA no prohíbe directamente los vuelos sobre Venezuela —a diferencia de la restricción total para aerolíneas estadounidenses hacia el país desde 2019—, insta a evaluar riesgos con rigor. Por ello, muchas rutas comerciales evitan ahora el espacio aéreo venezolano (FIR Maiquetía – SVZM) y optan por desvíos por Colombia u otras regiones.