EE. UU. prevé nuevos contactos trilaterales con Rusia y Ucrania la próxima semana

El enviado especial de EE. UU., Steve Witkoff, ha informado este martes de que todo apunta a que se producirán nuevos contactos trilaterales con Rusia y Ucrania la próxima semana, después de que la cita prevista para esta semana haya sido pospuesta debido a la ofensiva lanzada por EE. UU. e Israel contra Irán.

«Creo que la reunión trilateral será pospuesta hasta la semana que viene, y nos mantenemos optimistas respecto a esto», ha explicado en declaraciones a la cadena de televisión CNBC, donde ha aclarado también que las autoridades rusas han asegurado al presidente estadounidense, Donald Trump, que no han compartido información de Inteligencia con Irán sobre objetivos estadounidenses durante la guerra.

Así, ha explicado que él mismo ha hablado con el asesor del Kremlin, Yuri Ushakov, que ha respaldado esta postura. «Esta es una guerra que debe terminar, y me mantengo optimista sobre esto». Sobre la posibilidad de lograr un acuerdo este año para poner fin a la invasión rusa, ha aseverado que, «generalmente», Trump «sale exitoso» en este tipo de acuerdos.

No obstante, ha aceptado que «en estas circunstancias particulares, está llevando más de lo que se esperaba». «Pero estamos viendo señales de que las dos partes están ya cansadas y, con suerte, ese puede ser el inicio de un punto de inflexión», ha apostillado.

Cabe señaalr que sus palabras llegan poco después de que el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, indicara que se ha decidido posponer esta nueva ronda de conversaciones a pesar de que Kiev «estaba dispuesto a ir a Turquía». «Fue la parte estadounidense la que pospuso este encuentro», ha explicado.

«Para todos, incluso en Oriente Próximo, la guerra es un desafío; sin embargo, todos afirman que el diálogo para poner fin a la guerra en Ucrania es importante, una prioridad», ha apuntado el mandatario ucraniano.

Rusia anuncia nuevos avances territoriales en Ucrania con la toma de dos localidades en Járkov y Zaporiyia

Las autoridades de Rusia han anunciado este sábado nuevos avances en el marco de la invasión de Ucrania, desatada hace más de cuatro años por orden del presidente ruso, Vladimir Putin, con la toma de otras dos localidades en las provincias de Járkov y Zaporiyia.

El Ministerio de Defensa ruso ha apuntado en un breve comunicado publicado en redes sociales que sus tropas han «liberado» la localidad de Neskuchnoye, en Járkov, y la de Gorke, en Zaporiyia, sin dar detalles sobre posibles bajas a causa de estos combates.

Cabe señalar que Rusia ha logrado avances durante los últimos meses en Ucrania, con el epicentro en Donetsk. Moscú anexionó en septiembre de 2022 las parcialmente ocupadas provincias de Donetsk, Lugansk, Jersón y Zaporiyia, mientras que ha logrado penetrar también en Járkov, Sumi y Dnipropetrovsk, además de anexionarse en 2014 la península de Crimea.

Zelenski cree que existe la posibilidad de poner fin a la guerra antes de las elecciones de noviembre de EE. UU.

El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, ha asegurado este viernes que existe la posibilidad de alcanzar un acuerdo para poner fin a la guerra antes de las elecciones de mitad de mandato que se celebran en noviembre en EE. UU.

«Ahora creo que tenemos una oportunidad», ha valorado el presidente ucraniano en una entrevista para Sky News, en la que ha subrayado que los acontecimientos del próximo año, si existe «la oportunidad de terminar la guerra antes de otoño», dependerán de lo que ocurra «estos meses».

«Antes de las elecciones, unas elecciones importantes e influyentes en Estados Unidos. Si es posible lograr la paz, la tendremos, ahora tenemos esta oportunidad», ha dicho Zelenski, quien ha destacado la capacidad de Washington para detener esta guerra. «EE. UU. es incluso más fuerte de lo que cree», ha apuntado.

En relación a la situación en el frente de batalla, Zelenski ha reconocido que «es muy difícil a día de hoy recuperar todo el territorio» que Ucrania ha ido perdiendo durante la invasión, aunque ha vuelto a trazar como líneas rojas las ciudades de Sloviansk y Kramatorsk, en la provincia de Donetsk.

«Es nuestro territorio, y suena increíblemente extraño que tengamos que retirarnos de nuestra tierra», ha dicho Zelenski, alertando de que en caso de retirada Moscú «matará», «obligará a ir al frente», o enviará a prisión a los ucranianos que allí continúan. «¿Quién le dijo a Rusia que esta gente está lista para ser rusa?», se ha preguntado.

Zelenski, no obstante, se ha mostrado algo más ambiguo con respecto a las posibilidades que Ucrania tiene de vencer en esta guerra. «Depende de lo que la gente quiera decir cuando habla de ganar (…) Lo bueno es que Rusia tampoco puede hacerlo en el campo de batalla. Por eso no ganan y nosotros no perdemos», ha dicho.

Zelenski anuncia que las próximas conversaciones con EE. UU. y Rusia tendrán lugar en marzo

El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, ha anunciado este jueves que las próximas conversaciones con EE. UU. y Rusia para abordar un posible fin a la invasión rusa de Ucrania tendrán lugar el próximo mes de marzo en Abu Dabi, la capital de Emiratos Árabes Unidos (EAU).

«He hablado con los enviados de Donald Trump, Steve Witkoff y Jared Kushner, tras su encuentro con Rustem Umerov y David Arajamia. Estamos agradecidos al presidente estadounidense por sus esfuerzos personales para poner fin a esta guerra», ha expresado Zelenski, que se ha referido al secretario del Consejo Nacional de Defensa ucraniano y al jefe de la delegación ucraniana.

En este sentido, ha aclarado que ahora hay una «mayor disposición de cara al siguiente formato, que será a tres bandas». «Esperamos que este formato tenga lugar a principios de marzo. Necesitamos poner el broche final a todo lo que hemos logrado hasta ahora para que haya garantías de seguridad y preparar un encuentro al más alto nivel entre líderes», ha apuntado.

Así, ha defendido que «este formato puede resolver muchos asuntos». «Al final del día, los líderes pueden tomar decisiones sobre cuestiones clave. Cuando tiene que ver con Rusia, un régimen tan personalista, esto resulta incluso más relevante», ha aseverado, según un comunicado del a Presidencia.

«Quiero dar las gracias a EE. UU. por su compromiso para hallar un camino que lleve a la paz», ha apuntado, unas palabras a las que se ha sumado el propio Umerov, que también ha agradecido a Trump su trabajo.

Asimismo, ha dado por concluida «otra ronda de negociaciones en Ginebra» y ha explicado que las conversaciones «se han desarrollado en dos formatos: reuniones separadas con la parte estadounidense y una trilateral en la que han participado EE. UU. y Suiza».

«Tras las reuniones entre las delegaciones estadounidense y ucraniana mantuvimos una conversación telefónica conjunta con el presidente de Ucrania para abordar los resultados de la reunión y los próximos pasos a seguir. Se está preparando la próxima ronda. Estamos trabajando para ultimar los parámetros de seguridad, las decisiones económicas y las posiciones acordadas que servirán de base para futuros acuerdos», ha apuntado en un comunicado.

Umerov ha aclarado que el objetivo de la próxima reunión es que sea «lo más sustancial posible». «Se ha acordado que nuestros equipos sigan trabajando para detallar aún más el documento, en particular en lo referente a la reconstrucción y los planes de inversiones. Agradecemos a Suiza por organizar las negociaciones y crear las condiciones necesarias para un trabajo productivo», ha señalado.

Los bálticos reafirman su compromiso con la independencia, soberanía e integridad territorial de Ucrania

Kiev y ocho países del Báltico han reafirmado este martes su «firme compromiso con la independencia, soberanía e integridad territorial de Ucrania» cuatro años después de que Rusia lanzara su invasión militar «ilegal e injustificada a gran escala» sobre el territorio ucraniano.

«Condenamos inequívocamente la guerra de agresión de Rusia contra Ucrania y pedimos a Rusia que ponga fin a su invasión ilegal y acuerde un alto el fuego inmediatamente», han señalado en un comunicado conjunto los líderes de Estonia, Dinamarca, Finlandia, Islandia, Letonia, Lituania, Noruega y Suecia.

Los líderes bálticos han expresado sus «profundas condolencias a todos los afectados por la guerra», incluyendo familiares de muertos y heridos, mientras que también han apoyado «todos los esfuerzos» encaminados a lograr «una paz justa y duradera en Ucrania».

«Cualquier acuerdo de paz futuro debe estar firmemente arraigado en el Derecho Internacional. No puede recompensar la agresión, legitimar el cambio de fronteras mediante el uso de la fuerza o dejar a Ucrania vulnerable ante amenazas militares renovadas», han dicho.

En este sentido, han asegurado que Kiev «sigue demostrando su voluntad de negociar la paz» frente a una Rusia que sigue paralizando el proceso. «Una paz justa y duradera requiere garantías de seguridad creíbles y legalmente vinculantes para Ucrania a fin de disuadir de futuras agresiones y garantizar una estabilidad duradera en toda Europa», han reiterado.

Por otro lado, han aplaudido la «importante labor de la Coalición de los Dispuestos a este respecto». «La seguridad de Ucrania está intrínsecamente vinculada a la seguridad euroatlántica, y cada nación tiene derecho a elegir su propio futuro», han aseverado.

De la misma forma, han indicado que seguirán ejerciendo «la máxima presión sobre Rusia, incluso a través de sanciones y contrarrestando a la flota en la sombra», y que seguirán «prestando asistencia militar a Ucrania», además de contribuir a los esfuerzos de recuperación y reconstrucción del país.

«Apoyaremos a Ucrania en su camino irreversible hacia la plena integración europea y euroatlántica, incluida la membresía en la UE y la OTAN. Una Ucrania fuerte, independiente y democrática es vital para la seguridad y estabilidad de la zona euroatlántica», han subrayado.

La Asamblea General de la ONU reafirma su compromiso con la soberanía de Ucrania y pide un alto el fuego

La Asamblea General de la ONU ha aprobado este martes una resolución que reafirma su «firme compromiso con la soberanía, la independencia, la unidad y la integridad territorial de Ucrania», incluyendo sus aguas territoriales, además de pedir «un alto el fuego inmediato, total e incondicional» cuando se cumplen cuatro años del inicio de la guerra el 24 de febrero de 2022.

El texto —aprobado este martes con 107 votos a favor, 51 abstenciones y 12 votos en contra, entre ellos el de Rusia— hace un llamamiento a una paz «amplia, justa y duradera» de conformidad con el Derecho Internacional y la carta de Naciones Unidas.

EE. UU., siguiendo la línea marcada desde la vuelta de Donald Trump a la Casa Blanca, ha optado por abstenerse, misma posición de China, Brasil, Sudáfrica, India, Hungría, Qatar o Arabia Saudí, entre otros.

La resolución señala que la invasión rusa a gran escala de Ucrania «ha persistido durante cuatro años y sigue teniendo consecuencias duraderas para Ucrania y para la estabilidad tanto regional como mundial», mientras que expresa también su «profunda preocupación» por los continuos e intensificados ataques rusos contra los civiles y la infraestructura civil y energética ucraniana.

El texto, que apunta al «grave deterioro de la situación humanitaria» en el país, acoge «con beneplácito los esfuerzos» para poner fin a las hostilidades por parte de países occidentales, incluyendo EE. UU. y los Estados europeos.

Por último, hace un llamamiento a la liberación total de prisioneros de guerra; la excarcelación de «todas las personas detenidas ilegalmente», así como el regreso de todos los civiles trasladados o deportados por la fuerza, incluyendo menores, como «medida de fomento de la confianza» entre las partes.

El ministro de Exteriores ucraniano, Andri Sibiga, ha acogido con satisfacción la adopción de la resolución de la Asamblea General, insistiendo en que «en momentos decisivos, la comunidad internacional debe ser clara». «Hoy lo ha sido», ha celebrado.

«Para nosotros, esto no es solo otra votación. Es una reafirmación de que Ucrania no está sola y de que los principios de la Carta de la ONU siguen siendo importantes», ha valorado, tras mandar un mensaje de agradecimiento a los 107 miembros de la ONU que respaldaron la iniciativa.

«Seguiremos actuando —con firmeza y coherencia— para lograr una paz integral, justa y duradera, en consonancia con la Carta de la ONU y el derecho internacional», ha dicho. Por su lado, el que fuera enviado de Trump para la paz en Ucrania, el general Keith Kellogg, ha criticado que Washington se haya abstenido en una votación «sobre una paz duradera en Ucrania».

«¿Acaso no son suficientes cuatro años de guerra? ¿Acaso no son suficientes los niños desaparecidos, los bombardeos de ciudades y la matanza de inocentes? No es un negocio, es la guerra», ha lamentado en un mensaje en redes sociales.

Rusia denuncia que pilotos de caza neerlandeses están en Ucrania y avisa que serán «objetivos legítimos»

Las autoridades de Rusia han denunciado este miércoles que pilotos de caza provenientes de Países Bajos se han unido al Ejército ucraniano, asegurando que serán considerados «objetivos legítimos» de las fuerzas rusas.

«No es la primera vez que se ha visto a mercenarios neerlandeses entre las filas de las Fuerzas Armadas de Ucrania», ha asegurado la portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, Maria Zajarova, insistiendo en que este paso sigue a la cesión de 24 aviones de combate F-16.

«Ahora, parece que los pilotos ‘fuera de servicio’ se han añadido a la lista de equipos», ha incidido.

La portavoz ha afirmado así que «cualquier especialista extranjero que participe en operaciones de combate contra las Fuerzas Armadas de Rusia será considerado un objetivo militar legítimo», y que «no cabe esperar clemencia», independientemente de como se encuadre en las fuerzas ucranianas.

En este sentido, Zajarova ha advertido de que Países Bajos está cada vez más implicado en el conflicto directo con Rusia y ha señalado que «los mercenarios están fuera del ámbito del Derecho Internacional».

«No están protegidos por los Convenios de Ginebra. Les aconsejamos que lean los testimonios de testigos presenciales antes de dirigirse al frente», ha añadido.

Rubio afirma que EE. UU. no obligará a nadie a aceptar un acuerdo ante la negativa de Kiev a ceder territorios

El secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, ha asegurado este lunes que Washington no obligará a ninguna de las a partes aceptar un acuerdo de paz sobre Ucrania que no quieran, en un momento en el que desde Kiev se ha vuelto a poner de relieve que no aceptarán un pacto que implique la cesión de territorios.

«No estamos tratando de obligar a nadie a aceptar un acuerdo que no quiera aceptar. Solo queremos ayudar porque creemos que es una guerra increíblemente dañina», ha manifestado Rubio en una rueda de prensa conjunta con el primer ministro húngaro, Viktor Orbán, con motivo de su viaje oficial a Budapest.

«Queremos hacer lo que podamos para que termine», ha señalado el jefe de la diplomacia estadounidense, quien ha destacado que Washington ha sido el único actor capaz de hacer que las partes se sienten a negociar.

«EE. UU. ha tenido éxito en lograr que ambas partes dialoguen», no así Naciones Unidas o ningún otro país en Europa, ha apuntado. «Todo lo que estamos intentando hacer es desempeñar un papel, si es posible, para alcanzar un acuerdo» y «es lo que vamos a seguir haciendo», añadió.

Cabe señalar que las declaraciones de Rubio llegan en la víspera del nuevo diálogo a tres que mantendrán Washington, Kiev y Moscú, esta vez en la ciudad suiza de Ginebra, en la que las dos partes en guerra ya han adelantado que versará principalmente sobre la situación de los territorios del sur y sureste, ocupados por las fuerzas rusas.

En las últimas horas, el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, ha vuelto a incidir en que no pueden firmar un acuerdo que implique ceder parte de sus territorios. Washington ha propuesto establecer una zona franca en las áreas en disputa que no convence ni a Moscú ni a Kiev, mientras Rusia aspira a quedarse con toda la región del Donbás y otras partes del este de Ucrania.

Rubio desconoce si Rusia «va en serio» a la hora de poner fin a la guerra de Ucrania

El secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, ha reconocido que a estas alturas todavía no sabe si Rusia está realmente comprometida con las negociaciones de paz con Ucrania y ha avisado a Moscú de que su país seguirá verificando las intenciones rusas sobre una solución a través de la doble vía de la presión y de las negociaciones.

«No sabemos si los rusos van en serio sobre el fin de la guerra», ha admitido Rubio durante una breve sesión de preguntas y respuestas al término de su comparecencia en la segunda jornada de la Conferencia de Seguridad que comenzó el viernes en la ciudad alemana de Múnich.

Rubio ha comentado que las conversaciones trilaterales con Ucrania y Rusia, que conocerán un nuevo episodio la semana que viene, han logrado ciertos progresos en el sentido en que «se han reducido los problemas que deben abordarse para poner fin a esta guerra».

Sin embargo, existe una «mala noticia» al respecto: «Quedan las preguntas más difíciles de responder», en referencia al futuro estatus de los territorios ucranianos conquistados por Rusia durante la guerra, «y todavía queda trabajo por hacer en ese frente».

Por ahora, EE. UU. quiere verificar «que términos aceptaría Rusia y si estos términos son aceptables a su vez para Ucrania», ha explicado Rubio, en un gesto hacia el Gobierno ucraniano tras meses de dudas sobre la importancia de su papel en las negociaciones.

Rubio ha querido incidir en que la presión sobre Rusia no ha cedido. «EE. UU. ha impuesto sanciones adicionales al petróleo ruso y en nuestras conversaciones con India, hemos obtenido su compromiso de dejar de comprar más petróleo ruso, mientras que Europa ha tomado sus medidas al respecto», ha comentado el secretario de Estado.

«Seguiremos haciendo todo lo posible para contribuir a poner fin a esta guerra», ha comentado a los asistentes, «porque no creo que nadie en esta sala se oponga a una solución negociada a esta guerra, siempre que las condiciones sean justas y sostenibles».

Rutte rechaza que un mayor foco de la OTAN en el Ártico se traduzca en una desatención de Ucrania

El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, ha descartado este jueves que el mayor enfoque que la Alianza está poniendo en el Ártico con misiones como ‘Centinela del Ártico’, puedan traducirse en una desatención el flanco oriental, más concretamente en la invasión rusa de Ucrania, alegando que la organización es «lo suficientemente fuerte» para estar presente ante cualquier amenaza.

«La OTAN es lo suficientemente fuerte como para hacer ambas cosas y debemos mantener básicamente un enfoque de 360 grados ante cualquier amenaza contra territorio aliado», ha señalado el también ex primer ministro neerlandés al ser preguntado en declaraciones a los medios desde Bruselas si la atención a la región del Ártico podría hacer perder el foco en Ucrania.

Rutte ha sostenido que con independencia de que la Alianza lance misiones en otras regiones del mundo, el flanco este la OTAN debe garantizar que sea «seguro y sólido», poniendo como ejemplo las incursiones de drones en Polonia a principios de septiembre o las más recientes violaciones del espacio aéreo de Estonia desde Rusia.

«Tenemos que asegurarnos de que defendemos cada centímetro del territorio aliado. Así que el frente oriental es importante, el frente Báltico también, garantizando que protegemos los cables submarinos y las infraestructuras críticas, pero por supuesto también el Ártico, que es Groenlandia, pero también el Noruega, Finlandia, Dinamarca, Islandia, Canadá y EE. UU.», ha explicado.

En este sentido, Rutte ha hecho referencia a la reunión de ministros de Exteriores de la OTAN que tiene lugar este jueves en la sede de la Alianza, en la que ha detallado que se abordarán entre otros asuntos cómo aumentar el apoyo a Ucrania, por ejemplo sumando más financiación a la Lista de Requisitos Prioritarios de Ucrania (PURL, en inglés) para la compra y envío de armamento estadounidense a Kiev.

También ha hecho un llamamiento a Canadá y Europa a aumentar su gasto en defensa para aumentar la base industrial aliada y poder «disuadir y defenderse», mientras que ha celebrado que EE. UU., «la nación más poderosa del mundo», está «haciendo exactamente lo que se necesita con Ucrania».