El Gobierno de EE. UU. ha celebrado este domingo «con satisfacción» la decisión del régimen de Venezuela, liderado por la jerarca chavista Delcy Rodríguez, de abandonar el Estatuto de Roma e iniciar su retirada de la Corte Penal Internacional (CPI), al que ha tachado de «corrupto» e «inútil».
«EE. UU. acoge con satisfacción la decisión de la presidente interina Delcy Rodríguez y de Venezuela de retirarse de la CPI, así como la colaboración del nuevo Gobierno venezolano en los esfuerzos liderados por EE. UU. para desmantelar la corrupta e inútil CPI», ha informado el Departamento de Estado en un comunicado a través de sus redes sociales.
El Departamento de Estado, liderado por Marco Rubio, ha criticado a la CPI por la falta de resultados tras investigar desde 2018 al genocida dictador Nicolás Maduro, quien ahora permanece bajo custodia en suelo estadounidense a la espera de un juicio en junio de 2027 por cargos de narcotráfico, tras ser capturado por Washington el pasado enero en suelo venezolano.
«El llamado tribunal ha estado «investigando» a Nicolás Maduro desde 2018 sin ningún resultado. La CPI, en cambio, ha malgastado sus recursos investigando y acusando a personas de países que cuentan con sistemas judiciales competentes e independientes y que nunca se sometieron a la jurisdicción del tribunal», ha matizado.
Desde la Casa Blanca señalan que «es hora de desmantelar» al organismo y apuntan, tal y como hizo el régimen venezolano el pasado viernes, en que la CPI utiliza su autoridad sobre ciertos países en especial. «Esto es un claro exceso de autoridad, sesgo político y aplicación selectiva. La CPI no es ni creíble, ni independiente, ni legítimo», ha recalcado.
Asimismo, Washington ha instado a todos los miembros del Tribunal a seguir los pasos de Venezuela y «retirarse del Estatuto de Roma», de manera que se logre «desmantelar» la CPI.









