Caracas. – La reunión entre Manuel Rosales y Nicolás Maduro, celebrada este pasado martes, provocó serias reacciones en las redes sociales. El dirigente de UNT y supuestamente nuevo gobernador del Zulia, fue tildado de traidor y de falso opositor, entre otros calificativos que muchos venezolanos expresaron por las plataformas digitales.
También fue considerado como colaborador por los usuarios de plataformas sociales como Twitter e Instagram, porque consideran que, su reunión con Maduro, solo sirvió para darle legitimidad como presidente, algo que no merece al no haber sido realmente electo por los venezolanos.
Otro punto destacado en los comentarios, fue que el encuentro con Maduro se considera un insulto al interinato representado por Juan Guaidó, a quien deja mal parado al otorgarle reconocimiento a quien catalogaban como usurpador.
Igualmente, la condición de Maduro, sobre cuyas espaldas pesa una investigación por crímenes de lesa humanidad a cargo de la CPI, y a quien el gobierno de Estados Unidos acusa de narcotráfico, con recompensa incluida por su captura, ponen en entredicho el carácter legal de la reunión en la que participó Rosales.









