La Administración Biden ha anunciado este viernes que conmutará las penas de 31 presos estadounidenses por condenas «no violentas» relacionadas con las drogas como parte de una política más amplia destinada a corregir los fallos en el sistema judicial.
«Estas personas, que han estado cumpliendo con éxito sentencias de confinamiento domiciliario, han demostrado su compromiso con la rehabilitación, incluso consiguiendo un empleo y mejorando su educación», ha señalado en un comunicado la Casa Blanca.
La Administración Biden ha defendido que muchos de estos presos «habrían recibido una sentencia menor si hubieran sido acusados del mismo delito hoy en día debido al cambio en las leyes», en referencia a la reforma en 2018 del sistema penal estadounidense.
Cabe decir que esta conmutación, que reduce la pena, aunque la condena permanece vigente, coincide con el lanzamiento del llamado Plan Estratégico de Alternativas, Rehabilitación y Reingreso, que plantea otras medidas para los presos, como el acceso a la vivienda, la atención médica, el empleo o la educación.







