El año pasado, el estado de Texas aprobó una Ley en favor de los niños no-nacidos en la cual se prohibían los abortos cuando se pudieran detectar latidos de corazón – lo cual sucede alrededor de las seis semanas de gestación.
La medida entró en efecto en septiembre del 2021 y ya está mostrando resultados alentadores.
De acuerdo al Departamento de Salud del estado, los abortos en Texas habrían caído en un 60%, acumulando 2197 abortos para el mes de septiembre, en comparación con los más de 5400 abortos que se efectuaron el mes anterior.
Estos datos han sido aplaudidos por grupos pro-vida a lo largo y ancho de la nación. Se espera que otros estados del país puedan seguir esta iniciativa.









