Caracas. – El juez federal del Distrito Sur de Nueva York, Alvin Hellerstein, emitió este pasado miércoles, una orden judicial que restringe el acceso a terceros hacia las pruebas en el juicio que se le sigue a Nicolás Maduro, al regularlas ay clasificarlas como confidenciales.
La decisión establece reglas estrictas sobre el uso de las pruebas, dentro del proceso conocido como “discovery”, y limita su divulgación. Entre los puntos clave, se prohíbe que los abogados de Nicolás Maduro y Cilia Flores compartan estas evidencias con otros implicados que no han sido detenidos, como Diosdado Cabello o el «Niño Guerrero».
La orden es la misma que propuso en un borrador previamente la Fiscalía, que consideró necesario un régimen de protección de pruebas debido a los «riesgos» para la seguridad de los testigos y la integridad de la investigación.
La defensa de Maduro y su esposa, Cilia Flores, había solicitado que la Fiscalía les entregara las pruebas a las que tienen derecho antes del juicio, por lo que esta orden efectivamente clasifica y regula toda esa evidencia.
En la práctica, una de las consecuencias clave es que se prohíbe a la defensa compartir las pruebas con otros acusados que aún no han sido detenidos, como el ministro de Interior venezolano, Diosdado Cabello, como solicitó hace una semana la Fiscalía.
Otros acusados no detenidos en el caso son Ramón Rodríguez Chacín, exministro de Interior de Venezuela; Nicolás Maduro Guerra, hijo del exmandatario; y Héctor Rusthenford Guerrero Flores, alias «Niño Guerrero», líder de la organización criminal «Tren de Aragua».
El material «no podrá compartirse con ningún demandado identificado que aún no haya sido detenido en el marco de este procedimiento, ni con los abogados de dichos demandados», indica el texto.









