Caracas. – Los reclusos del Internado Judicial de Barinas (Injuba), ubicado en la entidad llanera, comenzaron este pasado domingo un motín que ya suma varios heridos, y forzó el traslado de 112 internos a un sitio no especificado por las autoridades.
Según lo revelaron los propios reos, el alzamiento se dio para denunciar «torturas» por parte de las autoridades carcelarias y exigir la destitución del director del penal. Los reclusos se agruparon en el techo de la cárcel y colgaron pancartas con mensajes para pedir ayuda. En algunas se podía leer «SOS», «Nos torturan» o «No más tortura». Varios presos tenían el rostro cubierto y grandes columnas de humo se elevaban del penal, ya que los presos incendiaron, entre otras cosas, colchones y sábanas.
La Guardia Nacional rodeó de inmediato el Injuba en actitud amenazante, buscando conjurar la rebelión. Los familiares, mortificados, afirmaban que aquella era una protesta legítima y pacífica, puesto que los presos estaban desarmados, y afirmaron que los reclusos afirmaron que fueron lanzadas bombas lacrimógenas a los pabellones que encabezaron el motín.
También se informó de disparos a los reos y de algunos heridos. Según el Observatorio Venezolano de Prisiones, 1.200 hombres y 100 mujeres se habían declarado en huelga de hambre. Los reos «aseguran haber sido víctimas de golpizas y torturas», indicó la ONG Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP). También «han sido sometidos a requisas violentas, durante las cuales les destruyen sus pertenencias dentro de las celdas».
Cabe señalar que a esta situación se suma un precario suministro de alimentos y falta de atención médica, lo cual impera en todas las cárceles venezolanas. También denuncian retrasos procesales y violaciones sistemáticas de derechos humanos.









