3,5 millones de personas se manifestaron el jueves en toda Francia, según las cifras de la CGT. Estas cifras muestra que salieron tantas personas como en la movilización récord del 7 de marzo.
Las autoridades anunciaron que millones de personas se encontraban en las calles de todo el país.
En este marco, ocurrieron enfrentamientos en París y el oeste de Francia. En varias ciudades se vivieron momentos de tensión.
La prefectura de policía, que contabilizó «unos mil» elementos radicales en la capital, informó de 26 detenciones a las seis de la tarde, hora local.
También en Nantes y Rennes se produjeron enfrentamientos entre manifestantes y policías, que utilizaron gases lacrimógenos y cañones de agua. En Lorient (Morbihan), la comisaría de policía fue atacada.
En Burdeos, la entrada del ayuntamiento se encintraba en llamas; los manidestantes tomanban todo contenedor de basura y lo convertian en barricadas. Los bomberos tuvieron que intervenir cuando un edificio se vio afectado por las llamas.
En resumen, hubo tensiones de diverso grado, en donde 123 policías y gendarmes resultaron heridos y más de 80 personas fueron detenidas, según dijo Gérald Darmanin, del Ministro del Interior.







