El dia de hoy, el ministro británico de Economía, Kwasi Kwarteng, ha anunciado que el Gobierno de Liz Truss renunciará a bajar el tramo más alto del impuesto sobre la renta del 45 % al 40 %, una decisión que había suscitado una rebelión en las propias filas conservadoras y generado amplio malestar entre sectores de la población.
“Está claro que la abolición de la tasa del 45 % se había convertido en una distracción en nuestra misión primordial de abordar los desafíos de nuestro país. Como consecuencia, no seguiremos adelante con su abolición. Lo entendemos, y hemos escuchado”, señaló el ministro en un comunicado.
La decisión de suspender la cancelación de bajar el tramo más alto del impuesto sobre la renta supone el primer gran volantazo a Liz Truss cuando no lleva ni un mes en el gobierno.
Esto puede tratarse de un duro golpe a su autoridad, pero tampoco tenía mucho margen de maniobra, ya que su radical programa con el que quiere impulsar el crecimiento de un país ya en recesión y con la inflación disparada no tuvo buena aceptación en los mercados, donde la libra se ha desplomado en los últimos días a mínimos históricos.
No obstante, el ministro Kwarteng proseguirá con su intención de “rebajar impuestos y poner dinero en los bolsillos de 30 millones de personas”, en aparente alusión a la bajada del 20 % al 19 % del tramo más bajo del impuesto sobre la renta.
También ha señalado que impulsará las “reformas de las políticas de oferta”, incluida la aceleración de “grandes proyectos de infraestructura”.









