Guerra civil en Uganda: lecciones para Venezuela de los chimpancés Ngogo

Por Leroy Garrett (@LeroGarrett).

Esta nota no trata de un conflicto ordinario ni predecible. Uganda no enfrenta la furia asesina de un nuevo Idi Amin. Las hostilidades ocurren en la comunidad de primates más estudiada del mundo: alrededor de 200 chimpancés que habitan el Parque Nacional Kibale, en Uganda. Esta comunidad se ha fracturado en dos facciones en guerra, con un grupo lanzando desde hace años una campaña de ataques letales contra el otro.

¿Qué está ocurriendo?

Los chimpancés Ngogo han sido estudiados durante tres décadas. En los últimos años, los científicos han observado con asombro cómo una comunidad cohesionada se polarizó lentamente. Desde 2015, los lazos sociales se fueron debilitando, los “vecindarios” se convirtieron en facciones antagónicas y el territorio compartido se transformó en una frontera disputada. En 2018, la ruptura fue total.

Vinieron entonces los enfrentamientos y las matanzas indiscriminadas, sin distinguir entre adultos y crías. Se formaron dos grupos: los que controlan el centro del territorio y los occidentales, que han venido ganando la guerra.

Recordemos que los chimpancés son nuestros parientes más cercanos: compartimos con ellos un gran porcentaje de nuestro ADN, de allí la importancia de estudiar su conducta e instintos. Y el caso de los Chimpancés Ngogo es interesante, porque muestra que la rivalidad no tiene origen económico, sino emocional y territorial. La lucha busca preservar el área vital donde desarrollan sus vidas y no quieren compartirla con sus enemigos. El liderazgo que mantenía la unión desapareció y fue reemplazado por rivales en lugar de aliados.

Marx y Engels hicieron del conflicto entre los seres humanos —rebeliones, guerras, protestas— un resultado casi exclusivo de la injusticia económica. Este caso de los chimpancés de Ngogo invita a cuestionar esa visión: quizá nuestra propensión al conflicto tenga raíces más profundas que la mera desigualdad económica, raíces que residirían en ese conducta determinantemente emotiva hacia la ruptura como ocurre en nuestros parientes primates.

Este conflicto me recuerda también a la Guerra Civil Española, donde la confrontación brutal entre la religión secular de los republicanos y la reacción conservadora de los falangistas, el clero y la vasta oficialidad monárquica se libró sin prudencia ni mesura. No fue, en esencia, un conflicto de raíz económica como sí lo fueron las revoluciones Francesa, Norteamericana o Bolchevique.

De igual forma, la independencia venezolana fue más una confrontación civil entre quienes vieron una oportunidad al caer el gobierno de los Borbones en manos del hermano de Napoleón y aquellos que permanecieron fieles a la Corona.

La declaración de independencia de Venezuela muestra esa fractura, a diferencia de la de Jefferson, aprobada por unanimidad por todas las colonias rebeldes.

Esto explica, en parte, los últimos veintisiete años de Venezuela: un supuesto “estado de guerra civil” que nunca lo fue realmente. Las oposiciones, desde el inicio, asumieron una política electoralista y de preservación de espacios. No hubo una ruptura total como la que sufren los chimpancés de Ngogo o la que vivieron otras revoluciones genuinas, incluida la española.

Esa falta de ruptura radical explica la permanencia del chavismo en “extra innings”, el gobierno más inviable de nuestra historia, y el porqué las oposiciones no han logrado convertirse en el relevo dialéctico de la desgracia. También explica por qué seguimos bajo la guarda de los Estados Unidos y, más importante aún, por qué parece inexorable que no quede otra salida que hacernos miembros de la gran unión de naciones americanas.

Uganda acuerda recibir migrantes deportados de EE. UU. sin antecedentes penales

Las autoridades de Uganda han anunciado este jueves que han llegado a un acuerdo con EE. UU. para aceptar migrantes deportados que carezcan de antecedentes penales y cuyas solicitudes de asilo hayan sido rechazadas por la Administración estadounidense.

El Ministerio de Exteriores ugandés ha indicado en un comunicado que se trata de un acuerdo «temporal que incluye una serie de condiciones» y que se aplicará únicamente a aquellos migrantes que no deseen volver a sus países de origen en caso de no poder entrar en el país norteamericano.

Así, ha especificado que el país, que prefiere que los migrantes deportados tengan origen africano, no aceptará menores no acompañados. «Estamos trabajando para redactar los detalles del acuerdo», ha indicado el Ministerio en un comunicado.

En este sentido, el documento recoge: «El acuerdo se refiere a ciudadanos de terceros países a quienes no se les puede conceder asilo en EE. UU. pero que son reacios a regresar a sus países de origen o pueden tener preocupaciones al respecto».

SFL repudia la Ley anti LGBT aprobada por el gobierno de Uganda y la cataloga como una medida autoritaria

El gobierno Ugandés ha estado en el centro de la polémica y las críticas tras la aprobación de una Ley que considera la homosexualidad como un agravante en crímenes comúnes, la penaliza con mayor fuerza que en el pasado, e incluso condenaría a menores de edad que estén envueltos en «prácticas homosexuales.»

La comunidad internacional, ha rechaza esta medida, y en algunos casos, han amenazado con cortar el flujo de recursos hacia el gobierno de Uganda; no obstante, las amenazas no han servido para revertir esta política.

Ante esto, la organización Estudiantes por la Libertad (SFL por sus siglas en inglés) emitió un comunicado en el cual repudia firmemente la medida y la cataloga como una iniciativa «autoritaria» debido a que ataca a un grupo específico de personas.

El grupo libertario enfatizó que son fieles creyentes de la «igualdad ante la Ley,» por lo que rechazan cualquier iniciativa que viole este principio.

Asimismo, SFL hizo un llamado a la comunidad internacional a que materialice sus amenazas de cortar el flujo de asitencia en recursos hacia el gobierno Ugandés.

A continuación, el comunciado íntegro:

Estudiantes por la Libertad repudia la Ley anti-LGBT aprobada por el gobierno de Uganda

Recientemente, el parlamente Ugandés aprobó una Ley que atenta, específicamente, contra la comunidad LGBTQ+ en el país, la cual reafirma la homosexualidad como un crimen y la considera un agravante cuando está presente en otros crímenes comunes.

La Ley, que fue aprobada por unanimidad, también incrementa las penas en actividades sin víctimas que eran consideradas crímenes en el pasado. Incluso, perseguiría a niños que sean encontrados “culpables de homosexualidad,” condenándolos hasta tres años de cárcel y multaría a los medios de comunciación que publiquen material “promoviendo la homosexualidad,” revocándoles también sus licencias por diez años para operar libremente en el país.

En Estudiantes por la Libertad (SFL por sus siglas en inglés), creemos firmemente en la igualdad ante la Ley sin importar raza, religión, género u orientación sexual. Por este motivo, rechazamos firmemente esta medida autoritaria que ataca a un grupo específico de personas.

Asimismo, exigimos a la comunidad internacional que detenga su ayuda financiera al gobierno Ugandés hasta que revoquen esta medida ilegal que viola las libertades de sus ciudadanos.

Uganda aprueba un proyecto de ley que penaliza identificarse como LGBTQ

Los legisladores ugandeses aprobaron este martes algunas de las leyes antigay más duras del mundo, que castigan algunos delitos con la pena de muerte e imponen hasta 20 años de prisión a las personas que se identifiquen como LGBTQ+.

La nueva legislación constituye una nueva ofensiva contra las personas LGBTQ+ en un país donde las relaciones entre personas del mismo sexo ya eran ilegales y se castigaban con cadena perpetua.

Según el proyecto de ley, la pena de muerte puede invocarse en casos de «homosexualidad con agravantes», término amplio utilizado en la legislación para describir actos sexuales cometidos sin consentimiento o bajo coacción, contra niños, personas con discapacidad mental o física, por un «delincuente en serie» o que impliquen incesto.

«El objetivo del proyecto de ley era establecer una legislación integral y mejorada para proteger los valores familiares tradicionales, nuestra cultura diversa, nuestras creencias, prohibiendo cualquier forma de relaciones sexuales entre personas del mismo sexo y la promoción o el reconocimiento de las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo», declaró quien presentó el proyecto de ley, el legislador de la oposición Asuman Basalirwa, este martes.

Insólito: Twitter denuncia censura

En medio del debate sobre las mas recientes acciones por parte de las principales redes sociales, que se tradujeron en el bloqueo permanente de las cuentas del presidente de los Estados Unidos en ejercicio, la red social, Twitter, denunció ser víctima de censura.

En un comunicado oficial que divulgaron a través de su propia red, Twitter alertó que el gobierno de Uganda, en horas previas a las elecciones generales que tomarán lugar en el país, bloqueó el acceso a las principales redes sociales al señalarlas de no ser “equilibradas”, lo que la popular red social catalogó como “una violación de los derechos humanos y los principios del Internet abierto.”

Twitter enfatizó la importancia de la libertad de expresión “particularmente en los procesos electorales.”

Cabe destacar, que tanto el presidente de la nación que está limitando el acceso al internet para promover la desinformación, Yoweri Musenevi, como su gobierno, gozan de cuentas oficiales en la misma plataforma que censuró a Donald Trump recientemente.

Puedes ver sus redes sociales en los siguientes enlaces:

https://twitter.com/KagutaMuseveni?s=08

https://twitter.com/GovUganda?s=08