Caracas. – Un testimonio que se ha viralizado en las redes sociales, es el del niño Dylan Ezequiel David Millas, quien perdió a toda su familia en Vargas, luego que el doble terremoto echara abajo el urbanismo de la misión vivienda en el cual vivían.
El hecho ocurrió en el complejo residencial OPP 27 en Caribe, parroquia Caraballeda. David Millas ofreció un testimonio sobre la tragedia que vivió junto a su familia tras el colapso de su edificio.Con apenas 12 años, rompe el corazón de quienes escuchan su historia.
Con una serenidad que estremece, cuenta que el terremoto le arrebató a su papá, a su mamá, a sus cuatro hermanos y a una tía que esperaba un bebé. Relató que se encontraba en casa de un primo en Tanaguarena, donde también se registraron desplomes parciales, cuando ocurrió el siniestro que destruyó por completo su hogar.
Aunque los cuerpos de rescate lograron recuperar el cuerpo de su madre, dos de sus hermanos y de su tía embarazada, la angustia persiste, ya que su abuela y otros dos de sus hermanos aún permanecen sepultados bajo las ruinas.
Con profunda preocupación, Dylan denunció públicamente que las labores de salvamento se encuentran gravemente limitadas debido a la falta de equipos especializados en la zona afectada. “Por los momentos no han llegado maquinarias grandes”, advirtió el menor ante las cámaras, evidenciando el retraso en la remoción de las pesadas estructuras de concreto.
Hoy no tiene un hogar al que regresar ni los abrazos de su familia. Solo le quedan los recuerdos, el dolor y una esperanza que se niega a morir. Su voz, firme pese a las lágrimas, se ha convertido en el símbolo de los miles de niños que quedaron huérfanos tras una de las peores tragedias que ha vivido Venezuela.









