El día de hoy, el Ministerio de Relaciones Exteriores de la Federación de Rusia emitió un comunicado donde señala que incluye a treinta súbditos británicos a su lista negra de personas del extranjero que no podrán viajar a Rusia ni hacer negocios con ciudadanos rusos.
En la lista se incluye a varios jefes de estructuras británicas que promueven la agenda antirrusa y lobistas del complejo industrial militar, según informan.
Entre los nuevos sancionados figuran algunos «empedernidos rusófobos», como el gerente principal de la Asociación de Relaciones Públicas y Comunicaciones, Francis Ingham, el cofundador de la red de ‘marketing’ PR Network, Nicky Regazzoni, o el experto en protección química y biológica Hamish de Bretton-Gordon.
En el comunicado se acusa presionar a las empresas británicas para que se nieguen “a cooperar con operadores económicos rusos, intimidándolos con las consecuencias morales, éticas y de reputación de trabajar en Rusia”, además de manipular la opinión pública sobre las acciones de Rusia.









