El presidente de Ecuador, Guillermo Lasso, ha autorizado el libre porte de armas para civiles como una medida para combatir la inseguridad. Sin embargo, la decisión gubernamental desató polémica en el país.
El anuncio se realizó en momentos en que se han incrementado los hechos violentos en el país, que incluyen asesinatos, sicariatos, el abandono de una cabeza humana en un parque y numerosos robos, incluyendo un asalto a una entidad bancaria en un concurrido centro comercial a plena luz del día en la ciudad costera de Guayaquil.
En esa misma ciudad, delincuentes secuestraron esta misma semana a un sujeto y horas después lo dejaron con un artefacto explosivo adherido a su cuerpo.
Al personal anti-bombas le tomó más de tres horas desactivar el artefacto que estaba pegado con cinta de embalaje al pecho del ciudadano, así como a su pierna izquierda, una escena nunca antes vista en Ecuador.









