El máximo responsable del Gobierno de Estados Unidos para temas de América Latina, Brian A. Nichols, ha advertido de las carencias democráticas que aún persisten en Cuba, Nicaragua y Venezuela.
Si bien, en relación a Venezuela, ha admitido a día de hoy que la inhabilitación de opositores y el aumento de la represión no permiten albergar «mucha esperanza» de que vayan a organizarse elecciones libres.
No obstante, cree que «todavía hay tiempo» para que el «régimen» de Nicolás Maduro «cambie de ruta».
Así, Nichols ha abogado durante un acto en Casa de América por la celebración en Venezuela de elecciones «inclusivas» y «competitivas», aunque considera que «eso depende de Maduro y de los que le rodean».
En este marco, ha señalado que que EE. UU. asumió «un riesgo calculado» al aliviar parte de las sanciones contra Venezuela y ha recordado que el permiso temporal para ciertas actividades expira el 18 de abril, momento en el que el Gobierno norteamericano se reserva el derecho de retomar todos los castigos.
En este sentido, ha apuntado que la «esperanza de un camino democrático» fue lo que condujo al Acuerdo de Barbados suscrito en octubre por chavistas y opositores, pero a día de hoy «los representantes de Maduro no han cumplido los compromisos».
Así, menciona que Estados Unidos tiene «graves preocupaciones» por las detenciones de opositores y activistas en estas últimas semanas, resaltando los llamamientos de de la comunidad internacional en favor de la activista hispanovenezolana Rocío San Miguel y pediendo su «inmediata liberación».
Cabe destacar que el funcionario eree además que las críticas públicas del Gobierno de Colombia y de su presidente, Gustavo Petro, a la represión sobre la oposición en Venezuela son «importantes», ya que se trata de un dirigente con «mucho peso» en la región.









