EE. UU. asegura haber apoyado el tránsito de dos mercantes estadounidenses a través del estrecho de Ormuz

El Ejército de EE. UU. ha asegurado este lunes haber apoyado el tránsito de dos buques mercantes a través del estrecho de Ormuz, un día después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunciara una iniciativa «humanitaria» llamada ‘Proyecto Libertad’ para facilitar la salida de los barcos atrapados en el golfo Pérsico debido al cierre de esta estratégica vía. Irán, sin embargo, asegura que ningún buque comercial ha cruzado el estrecho.

El Mando Central de EE. UU. (CENTCOM) ha indicado en un breve comunicado publicado a través de redes sociales que «dos buques mercantes con bandera estadounidense han transitado con éxito a través del estrecho de Ormuz y continúan su viaje de forma segura».

Así, ha subrayado que «destructores con misiles guiados de la Armada operan en el golfo Arábigo —en referencia al golfo Pérsico— tras transitar a través del estrecho de Ormuz en apoyo al ‘Proyecto Libertad'». «Las fuerzas estadounidenses están asistiendo activamente a los esfuerzos para restablecer el tránsito para el transporte comercial», ha zanjado.

La Guardia Revolucionaria, cuerpo militar e ideológico de élite iraní, ha negado más tarde este cruce. «Ningún buque comercial ni petrolero ha pasado a través del estrecho de Ormuz en las últimas horas», ha resaltado la Guardia Revolucionaria.

«Las afirmaciones de las autoridades estadounidenses son infundadas y completamente falsas. Los movimientos marítimos contrarios a los principios declarados por la Armada de la Guardia Revolucionaria tendrán que afrontar un grave peligro y los buques que los incumplan serán detenidos por la fuerza», ha advertido.

Poco antes, el CENTCOM ha negado que Irán haya alcanzado uno de sus buques en la zona, después de que el Ejército iraní asegurara que había impedido su paso en el estrecho de Ormuz. Fuentes citadas por la agencia iraní de noticias FARS apuntaron que las fuerzas de Irán lanzaron dos misiles contra el buque, alcanzándolo, sin más detalles.

El comandante del Mando Central de Jatam al Anbiya —el mando de combate unificado de las Fuerzas Armadas iraníes—, Alí Abdulahi, ha advertido este mismo lunes de que «cualquier fuerza armada extranjera» será atacada si «intenta acercarse al estrecho de Ormuz y entrar en él», en respuesta al citado anuncio de Trump sobre esta iniciativa en la zona.

Cabe recordar que las autoridades iraníes anunciaron el 17 de abril que ponían fin a sus restricciones al tránsito en la zona una vez se confirmó un día antes un alto el fuego temporal en Líbano, si bien aseguraron que volvían a reimponerlas después de que Trump afirmara en respuesta —tras aplaudir el gesto de Teherán— que las fuerzas estadounidenses mantendrían su bloqueo a la vía.

El propio Trump anunció posteriormente la extensión del alto el fuego temporal alcanzado el 8 de abril tras una petición de Pakistán, que está mediando en el proceso diplomático, si bien insistió en que el bloqueo seguirá en pie.

El bloqueo y el reciente asalto e incautación de buques iraníes en la zona ha sido uno de los motivos esgrimidos por Teherán para no acudir a Islamabad, dado que considera que estas acciones suponen una violación del alto el fuego que impide el proceso de diálogo.

EE. UU. confirma la entrega a Pakistán de 22 miembros de la tripulación de un buque iraní interceptado en Ormuz

El Ejército de EE. UU. ha confirmado este lunes la entrega a Pakistán de 22 miembros de la tripulación de un buque iraní interceptado en el estrecho de Ormuz de cara a su «repatriación» y ha afirmado que otros seis fueron trasladados la semana pasada a un país de Oriente Próximo con este mismo objetivo.

«Las fuerzas estadounidenses completaron el domingo el traslado de 22 miembros del ‘MV Touska’ a Pakistán para su repatriación», ha dicho el portavoz del Mando Central de EE. UU. (CENTCOM), Tim Hawkins.

Así, ha afirmado que «otros seis pasajeros fueron ya trasladados la semana pasada a un país regional para su repatriación», antes de apuntar que «la custodia del ‘Touska’ está siendo transferida a su propietario original, después de que el buque fuera interceptado e incautado cuando intentó violar el mes pasado el bloqueo naval estadounidense contra Irán».

Horas antes, el Ministerio de Exteriores de Pakistán desveló que el CENTCOM había entregado a estos 22 tripulantes y señaló que el buque será igualmente a aguas territoriales paquistaníes de cara a su posterior devolución a la empresa propietaria, en lo que describió como «una medida de generación de confianza» en el marco de la mediación de Islamabad en los contactos entre Washington y Teherán.

«Estos retornos están siendo coordinados con el apoyo de las partes iraní y estadounidense», esgrimió, al tiempo que reiteró que «seguirá facilitando el diálogo y la diplomacia» para impulsar «la paz y la seguridad en la región». Irán no se ha pronunciado por ahora sobre el proceso de repatriación de estas personas.

La interceptación tuvo lugar en medio del bloqueo impuesto por EE. UU. al tránsito en el estrecho de Ormuz, en respuesta a las restricciones impuestas por Irán en la zona tras la ofensiva lanzada el 28 de febrero por las fuerzas israelíes y estadounidenses contra el país asiático. Si bien Teherán anunció el fin de las mismas el 17 de abril, Washington dijo que mantendría el bloqueo, por lo que Irán reimpuso las restricciones.

EE. UU. e Irán están sumidos en un proceso de diálogo para intentar alcanzar un acuerdo para el fin del conflicto en Oriente Próximo. Sin embargo, las diferencias en las posturas han impedido hasta ahora la celebración de una segunda reunión en Islamabad, que acogió un primer cara a cara tras el acuerdo de alto el fuego del 8 de abril, prorrogado desde entonces sin fecha límite por parte del presidente estadounidense, Donald Trump.

Trasnacionales eléctricas dudan invertir en Venezuela debido al narcorégimen interino

Caracas. – Expertos de importantes trasnacionales eléctricas salieron con más dudas que certezas de las recientes reuniones con representantes del narcorégimen interino de Delcy Rodríguez, ya que no obtuvieron garantías serias en cuanto a los importantes pagos que demandarán para restablecer la deteriorada red eléctrica del país.

Según señalaron varias agencias de noticias internacionales este lunes, los ejecutivos salieron escépticos tras las reuniones. Explicaron que las necesidades son “casi infinitas” y que no hay claridad sobre cómo se les pagaría, lo que complica cualquier inversión.

La falta de garantías y el alto costo de recuperación apuntan a que los apagones podrían continuar por largo tiempo en el país. Representantes de gigantes como SIEMENS o GENERAL ELECTRIC temen que, una vez ejecutados los trabajos de reparación y suministro de equipos, no existan garantías reales para el retorno de su capital.

El panorama técnico presentado a las empresas extranjeras es alarmante. Actualmente, de los 36.000 megavatios (MW) de capacidad instalada que posee el país, apenas se encuentran operativos cerca de 13.000 MW. Esta operatividad, que no llega ni al 40%, explica la crisis de racionamientos y fluctuaciones que golpea con fuerza a estados productivos como Portuguesa.

El deterioro se hace más evidente en el parque termoeléctrico, que suma más de una década sin mantenimientos mayores adecuados. “Las necesidades son casi infinitas. Las plantas no han sido reparadas debidamente en 10 años, pero aún no tienen claro cómo nos pagarían”, reveló bajo anonimato un ejecutivo que asistió a las reuniones en la capital.

“Regresé muy escéptico de Venezuela. Las plantas eléctricas no han sido reparadas adecuadamente en 10 años, por lo que las necesidades son casi infinitas. Pero aún no tienen claro cómo nos pagarían”, confió a una de las agencias un ejecutivo de un proveedor de equipos, que ha trabajado con el gobierno y la estatal PDVSA, y quien además asistió a una de las reuniones en Caracas.

Defensa de Maduro y Cilia pidió aplazar audiencia por dos meses

Caracas. – La defensa de Nicolás Maduro y Cilia Flores solicitó a la Corte del Distrito Sur de Nueva York aplazar su próxima audiencia por dos meses, moviéndola tentativamente entre julio y agosto de 2026. La petición busca más tiempo para revisar la evidencia y preparar mociones en el caso por narcotráfico y armas ante el juez Alvin Hellerstein.

Los abogados Barry J. Pollack y Mark Donnelly, plantearon la modificación de la fecha alegando que necesitan contar con más tiempo, para revisar la evidencia y preparar nuevas mociones. Por ello, pidieron que la siguiente comparecencia de Maduro y Flores se lleve a cabo entre los meses de julio y agosto de este año.

Este planteamiento reprograma el calendario inicial que tenía prevista la audiencia para finales de junio. El abogado Nizar El Fakih, quien sigue el caso con acceso a las audiencias realizadas en enero y marzo, confirmó que la solicitud es parte de la fase de preparación del juicio.

En este marco, se conoció que, si no hay aplazamientos, ambos serán trasladados desde su centro de detención en Brooklyn para comparecer el 30 de junio, en una causa que sigue en fase previa al juicio.

Este proceso judicial se realiza ante el juez Alvin K. Hellerstein, en la Corte del Distrito Sur de Nueva York en Estados Unidos. En el caso, Maduro enfrenta cargos por narcotráfico, narcoterrorismo y posesión de armas.

Rick Scott dice que Delcy Rodríguez no es la presidente de Venezuela, sino «la jefa de un cartel»

Caracas. – El senador estadounidense, Rick Scott, afirmó este sábado que Delcy Rodríguez “no es la presidente de Venezuela”, sino más bien «la jefa de un cartel», asegurando que en Venezuela deben celebrarse muy pronto elecciones presidenciales.

Así lo aseguró el congresista republicano en un encuentro que tuvo con varios medios estadounidenses, en el cual calificó a Rodríguez como alguien despreciable. «Es la jefa de un cártel. Es despreciable», dijo durante entrevista.

Al mismo tiempo, insistió en la necesidad de celebrar elecciones libres y justas y aseguró que continuará presionando por un cambio político en el país. Scott también pidió la liberación inmediata de todos los rehenes políticos, que aún quedan tras las rejas en el país.

Seguiremos luchando hasta que Venezuela tenga un líder que se preocupe por su pueblo…», expresó el senador estadounidense finalmente.

Exagentes de DEA revelaron como infiltraron seguridad de Maduro para lograr su captura

Caracas. – Las claves para la captura de Nicolás Maduro fueron reveladas por dos exagentes de la DEA, infiltrados dentro del narcorégimen, quienes a su vez contaron con el apoyo de informantes dentro de las filas del chavismo, que se la jugaron para revelar planes y los movimientos del narcotirano, lo cual hizo posible su aprehensión el pasado 3 de enero.

Un reportaje para el programa Straight to the Point con Catherine Herridge reveló, como fueron los pasos dados por los exagentes Wesley Tabor y otro encubierto identificado como “Mack”. Según los exagentes, información salió del país mediante métodos no convencionales y con enorme riesgo para quienes colaboraron.

Explicaron cómo su red de fuentes se infiltró en «cada nodo» del régimen de Maduro, y entregó información de inteligencia vital a la DEA, operadores de Delta y otros que, según ellos, contribuyó directamente a la captura del dictador.

En el programa, Wesley y “Mack” afirman que esta información se obtuvo de Venezuela mediante métodos poco convencionales, como plataformas comerciales de “entretenimiento”, y con gran riesgo para sus fuentes. A pesar de que, según se informa, la DEA retiró su participación, aseguran que su equipo continuó proporcionando información directamente a su contacto del Destacamento Delta en Fort Bragg.

Sin embargo, los exagentes denuncian que, cuatro meses después de la captura de Maduro, el Programa de Recompensas por Justicia del Departamento de Estado no ha respondido a su reclamo por los USD$ 50 millones.

Advierten que las fuentes en Venezuela, incluyendo familias y niños, están siendo perseguidas y que la falta de pago pone sus vidas en peligro.

También, alertan que si el programa “Recompensas por la Justicia” no recompensa las pistas y los avisos creíbles, esto desalentará a otras fuentes a cooperar y apoyar futuras operaciones estadounidenses.

La OTAN pide aclaraciones a EE. UU. sobre la retirada de sus militares en Alemania

La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) ha pedido a EE. UU. que aclare los pormenores de su decisión de retirar a alrededor de 5.000 efectivos desplegados en Alemania el marco de una revisión más amplia de su presencia militar en Europa.

El Pentágono ha confirmado una «retirada progresiva en un plazo de entre seis y doce meses» de parte de sus fuerzas en uno de sus grandes bastiones europeos, en lo que se trata del último episodio de fricciones entre el presidente de EE. UU., Donald Trump, y sus aliados en la Alianza Atlántica.

Trump lleva años denunciando que EE. UU. está siendo víctima de una estafa por parte de sus socios europeos, que hacen todo lo posible para mantener en el mínimo sus contribuciones a la defensa europea mientras su país asume toda la carga; una opinión que han disputado constantemente diferentes gobiernos europeos.

En redes sociales, la portavoz de la OTAN, Allison Hart, ha confirmado que le ha llegado la noticia de la decisión y ahora mismo la alianza «está trabajando con EE. UU. para entender los detalles de su decisión sobre su posición de fuerzas en Alemania».

En cualquier caso, el «ajuste», como lo llama Hart, «subraya la necesidad de Europa para seguir invirtiendo más en defensa» y «asumir una mayor parte de responsabilidad en la seguridad conjunta».

Hart, en este sentido, ha recordado los «progresos» realizados hasta la fecha, en particular el «compromiso» de los aliados de EE. UU. para invertir el 5% de su PIB en Defensa, como se acordó el año pasado en la cumbre de La Haya.

«Seguimos confiando en nuestra capacidad para garantizar nuestra capacidad de disuasión y defensa a medida que continúa este cambio hacia una Europa más fuerte en una OTAN más fuerte», ha concluido la portavoz.

Más tarde, el primer ministro polaco, Donald Tusk, ha advertido de la «desintegración» de la Alianza. «La mayor amenaza para la comunidad transatlántica no es la de enemigos externos, sino la desintegración en marcha de nuestra alianza», ha advertido Tusk en un mensaje publicado en redes sociales. «Todos debemos hacer lo que sea necesario para revertir esta tendencia desastrosa», ha planteado.

Incluso desde EE. UU., los congresistas Roger Wicker (presidente de la Comisión de Servicios Armados del Senado) y Mike Rogers (presidente de la Comisión de Servicios Armados de la Cámara de Representantes), han expresado su «preocupación» por la «decisión» de la Casa Blanca y han pedido que cualquier cambio en ese sentido sea revisado y coordinado con el Congreso y los aliados de EE. UU.

Los dos congresistas han alertado de las «implicaciones para la disuasión y la seguridad transatlántica», ya que aunque los países europeos eleven al 5% el gasto militar, alcanzar las capacidades de disuasión convencional lleva tiempo. La retirada prematura de las fuerzas estadounidenses de Europa «podría socavar la disuasión y enviar un mensaje equivocado a (el presidente ruso) Vladimir Putin», han argumentado.

Trump apunta que EE. UU. podría tomar el control de Cuba «casi de inmediato»

El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha aludido de forma irónica a la posibilidad de que su país «tome el control» de Cuba en un futuro cercano, sugiriendo incluso una hipotética intervención militar tras la conclusión de una operación en Irán.

Durante un acto público, Trump ha mencionado a un asistente del público originario de la isla caribeña y ha afirmado: «Y él es originario de un lugar llamado Cuba, que tomaremos casi de inmediato», en un comentario que provocado risas entre los asistentes.

El mandatario ha continuado su intervención vinculando esa supuesta acción con su política exterior en Oriente Próximo. «Acabaremos con una primero, me gusta terminar el trabajo», ha agregado en referencia al conflicto con Irán.

En la misma línea, Trump ha descrito en tono distendido el despliegue de fuerzas estadounidenses en la región: «De regreso de Irán, haremos que uno de nuestros grandes, tal vez el portaaviones USS Abraham Lincoln, el más grande del mundo, se acerque, se detenga a unos 100 metros de la costa y nos digan: ‘Muchas gracias, nos rendimos'», en alusión a una eventual y supuesta respuesta de las autoridades cubanas.

Asimismo, ha pronunciado estas palabras con una actitud aparentemente jocosa, mientras parte del público reaccionaba entre risas.

Estos comentarios tienen lugar tras la emisión de una orden ejecutiva destinada a reforzar las sanciones de EE. UU. contra el Gobierno de Cuba, así como contra personas, entidades y redes financieras vinculadas al régimen o que mantengan relaciones con actores ya sancionados.

Washington ha justificado la decisión alegando que el Gobierno cubano representa una amenaza para la seguridad nacional estadounidense por sus vínculos con países y organizaciones consideradas hostiles, así como por su papel en la represión interna y la inestabilidad regional. Además, ha acusado a La Habana de albergar actividades de inteligencia extranjera y de mantener relaciones con actores como Irán o el partido-milicia chií libanés Hezbolá.

Por su parte, el Gobierno de Cuba ha rechazado las nuevas sanciones y las ha calificado de medidas «coercitivas» e «ilegales». A este respecto, el ministro de Exteriores de la dictadura cubana, Bruno Rodríguez, ha asegurado que estas acciones no tendrán efecto disuasorio sobre el país. «No van a amedrentarnos», ha sentenciado en respuesta a la nueva ofensiva de Washington.

EE. UU. anuncia la retirada de 5.000 de sus soldados de Alemania en plena revisión de su despliegue en Europa

El Departamento de Defensa de EE. UU. ha anunciado este viernes la retirada de alrededor de 5.000 efectivos desplegados en Alemania, en el marco de una revisión más amplia de su presencia militar en Europa, según han indicado fuentes oficiales.

El principal portavoz del Pentágono, Sean Parnell, ha señalado en declaraciones a Fox que «el Secretario de Guerra (Defensa) ha ordenado la retirada de aproximadamente 5.000 tropas de Alemania». Asimismo, ha explicado que «esta decisión sigue a una revisión exhaustiva de la postura de fuerzas del Departamento en Europa y reconoce los requisitos del teatro de operaciones y las condiciones en el terreno».

En esta línea, desde el Pentágono han precisado que el proceso de retirada se llevará a cabo de forma progresiva, con la esperanza de que el repliegue completo «se complete en los próximos seis a doce meses», un calendario que también han confirmado fuentes del organismo a la agencia alemana DPA.

La orden ha sido adoptada por el secretario de Defensa, Pete Hegseth, en un contexto marcado por tensiones políticas recientes entre Washington y Berlín. El anuncio llega después de que unas declaraciones del canciller alemán, Friedrich Merz, en las que apuntaba que Irán había «humillado» a EE. UU. en sus negociaciones, despertasen la indignación del presidente estadounidense, Donald Trump, quien amenazó con retirar las tropas estadounidenses en territorio alemán.

Cabe señalar que, en la actualidad, EE. UU. mantiene unos 86.000 militares desplegados en Europa, de los cuales cerca de 39.000 se encuentran en Alemania, según datos del Ejército estadounidense de mediados de abril recogidos por la misma agencia. Estas cifras, no obstante, están sujetas a variaciones frecuentes debido a rotaciones periódicas y ejercicios militares.

La decisión abre interrogantes sobre el futuro de la presencia militar de EE. UU. en Europa y su impacto en el equilibrio de seguridad en el continente, en un momento de reajuste de prioridades estratégicas por parte de Washington.

Trump da por concluidas las hostilidades con Irán y trata de evitar así un nuevo pulso con el Congreso

El presidente estadounidense, Donald Trump, ha defendido que la guerra con Irán puede darse por concluida tras la entrada en vigor del alto el fuego, al tiempo que ha calificado de «totalmente inconstitucional» la regulación vigente sobre poderes bélicos, que pauta cómo ha de ser la autorización de los mismos, en un nuevo episodio de fricción con el Congreso sobre el alcance de la autoridad presidencial en conflictos en el exterior.

De acuerdo con una carta remitida este viernes a los líderes del Congreso, el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, y el presidente pro tempore del Senado, Chuck Grassley, la Administración Trump ha aseverado que «las hostilidades» iniciadas el 28 de febrero han terminado tras la tregua acordada entre Washington y Teherán.

«El 7 de abril de 2026, ordené un alto el fuego de dos semanas. Desde entonces, el alto el fuego se ha prorrogado. No ha habido intercambio de disparos entre las Fuerzas de EE. UU. e Irán desde el 7 de abril de 2026. Las hostilidades que comenzaron el 28 de febrero de 2026 han terminado», reza la misiva, a la que ha tenido acceso CNN y en la que el Gobierno asegura mantener informado al Congreso «de conformidad con la Resolución sobre los Poderes Bélicos».

No obstante, el propio Trump ha advertido de que la amenaza iraní «sigue siendo significativa», por lo que el Departamento de Defensa continuará ajustando su despliegue militar «según sea necesario y apropiado».

En paralelo, el mandatario ha dejado claro que no contempla una retirada precipitada de la región. «Irán no está avanzando con el tipo de acuerdo que necesitamos tener. Vamos a hacer que esto se resuelva correctamente. No nos vamos a ir temprano y luego tener el problema que surja en 3 años», ha argumentado.

Este debate legal se intensifica en un momento clave, ya que la Ley de Poderes de Guerra de 1973 fija un plazo de 60 días para que el presidente ponga fin a una intervención militar o solicite autorización expresa del Congreso. Sin embargo, los legisladores discrepan sobre cuándo se cumple ese límite y si el alto el fuego interrumpe su cómputo.

Mientras algunos consideran que el plazo ha expirado este viernes 1 de mayo —60 días después de la notificación formal del inicio de las operaciones—, hay quienes sostienen que la tregua paraliza la cuenta legal o incluso permite una prórroga adicional de 30 días.

Desde la Administración, un alto funcionario ha insistido en declaraciones al mismo medio en que «las hostilidades que comenzaron el sábado 28 de febrero han cesado», subrayando que no se han producido enfrentamientos desde el 7 de abril. En esta línea, el secretario de Defensa argumentó recientemente que, según su interpretación, «el plazo de 60 días se pausa o se detiene en un alto el fuego».

Estas tesis han encontrado resistencia tanto en demócratas como en algunos republicanos. El senador Thom Tillis cuestionó esta interpretación y defendió que el Congreso debe intervenir para autorizar o supervisar el conflicto. «Me pareció que la resolución sobre los poderes de guerra establece que en 60 días hay que tomar medidas», ha señalado.

Más contundente se ha mostrado el senador demócrata Adam Schiff, quien ha afirmado que «esta guerra fue ilegal desde el principio», al considerar que no existía una amenaza inminente que justificara la intervención sin aval parlamentario. «Incluso bajo la Ley de Poderes de Guerra, el presidente no dispone de 60 días para declarar la guerra sin la aprobación del Congreso en ausencia de cualquier tipo de amenaza inminente», ha apostillado.

El desacuerdo se ha trasladado también a las votaciones en el Senado, donde iniciativas para exigir autorización previa a nuevas acciones militares contra Irán han fracasado, aunque con apoyos puntuales de legisladores republicanos. «La Constitución otorga al Congreso un papel esencial en las decisiones sobre la guerra y la paz», ha incidido la senadora Susan Collins, al tiempo que ha exigido objetivos claros y una estrategia definida antes de cualquier nueva intervención.

En este contexto, varios senadores han advertido además de que el conflicto ha alcanzado un «punto de inflexión», mientras otros ironizan sobre la posibilidad de extender indefinidamente los plazos legales. «Luego serán 120 días, y después será para siempre», ha criticado el demócrata Tim Kaine.

A la espera de que el Congreso retome su actividad tras el receso, algunos legisladores han adelantado que impulsarán una autorización formal del uso de la fuerza si la Casa Blanca no presenta un «plan creíble» sobre el rumbo del conflicto, lo que anticipa nuevas tensiones institucionales en torno a la política exterior estadounidense.