El Gobierno de Ucrania ha valorado este jueves que la detención del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, por parte de EE. UU. supone un «duro golpe» para la economía y la posición de Rusia en la región y ha apuntado que la reforma del sector petrolero que idea Washington privará a Moscú de los activos que tiene.
«Moscú corre el riesgo de perder no solo activos, sino también la capacidad de influir en el mercado petrolero mundial (…) La probable reforma del sector petrolero venezolano bajo control estadounidense priva a Moscú de uno de sus pocos puntos de apoyo energético fuera de Eurasia», ha apuntado el Servicio de Inteligencia Exterior de Ucrania en un mensaje en su cuenta de Telegram.
Para las autoridades de Kiev esto es una muestra de «la vulnerabilidad estructural de la economía rusa y su crucial dependencia del control externo sobre los precios del petróleo».
El control del que ahora dispondrá EE. UU. sobre la mitad de las reservas petroleras mundiales le permitirá mantener el precio del petróleo ruso en torno a los 50 dólares por barril, unas cifras «críticas» para el presupuesto ruso, ha señalado la Inteligencia Exterior de Ucrania.
Asimismo, ha sostenido que Rusia está también perdiendo el control de los activos venezolanos que adquirió a través de sus empresas y pone en cuestión que Venezuela sea capaz de pagar las cantidades que adeuda al Kremlin en cuestión de préstamos, que ascienden ya a USD$ 3.500 millones. «La devolución de estos fondos es cada vez más improbable», ha vaticinado.







