El Partido del presidente izquierdista de Brasil, Lula da Silva, quien fue imputado en el pasado por corrupción, ha pedido prisión provisional para Eduardo Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, a quien acusa de intentar llevar a cabo un golpe de Estado desde EE. UU. con la ayuda del presidente de ese país, Donald Trump, mediante aranceles y sanciones a autoridades brasileñas.
«Está claro que lo que está haciendo es un delito, delito de traición a la nación», ha dicho el líder del PT en la Cámara de Diputados, Lindbergh Farias, después de las amenazas que el hijo de Bolsonaro dedicó a la Policía al anunciar que no renunciara a su escaño a pesar de estar en EE. UU. desde febrero.
Farias ha asegurado que estas últimas palabras de Eduardo Bolsonaro forman parte de una «campaña coordinada» contra las autoridades brasileñas. «Una política de intimidación», ha dicho, desplegada a través de sus redes sociales.
En este sentido, sostiene que Eduardo «no puede continuar utilizando las redes sociales libremente» para expresarse, o al menos no para expresar lo que a su juicio cataloga como «crímenes» —que, en realidad, significa no pensar como ellos—, según recoge el portal G1.
Cabe señalar que Eduardo Bolsonaro anunció este domingo que renunciará a su escaño como diputado una vez ha finalizado ya el periodo de excedencia que solicitó, si bien podría todavía ausentarse de hasta 44 plenos más antes de que le sea retirado su asiento en el Congreso de Brasil.









