Estados Unidos flexibilizó sanciones contra PDVSA, telecomunicaciones y Conviasa

Caracas. – El Departamento del Tesoro de Estados Unidos emitió este jueves, tres nuevas licencias generales bajo el régimen de sanciones al narcorégimen chavista, que flexibilizan de forma limitada operaciones vinculadas a la deuda de la petrolera estatal PDVSA, la aviación civil y las telecomunicaciones, sin modificar el núcleo de las restricciones vigentes.

A través de la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro de EEUU (OFAC), se prorrogó hasta el 4 de agosto la protección indirecta sobre Citgo, filial de Petróleos de Venezuela (PDVSA), amenazada de embargo por acreedores de la República y de la petrolera estatal.

Las medidas se aplican con la nueva licencia general 5X, la cual reemplaza a la 5W, del 4 de mayo pasado, y establece que toda transacción relacionada con el bono de deuda PDVSA 2020 al 8,5% estará prohibida, de acuerdo a la orden ejecutiva 13835 del 21 de mayo de 2018.

Como el bono PDVSA 2020 tiene como garantía colateral el 50,01% de CITGO, esto significa que los tenedores de ese papel, acreedores de la petrolera estatal, no pueden ejercer el derecho a materializar su garantía apropiándose de la filial en EE. UU.

La medida le permite a PDVSA la posibilidad de participar en transacciones para su compra, venta o reestructuración bajo condiciones autorizadas.

El Tesoro precisó que la autorización aplica específicamente a ese bono y no implica una flexibilización amplia del régimen de sanciones sobre la deuda soberana o corporativa venezolana.

En el ámbito de las telecomunicaciones, la OFAC actualizó la Licencia General 24A. Esta autorización permite transacciones incidentales con el narcorégimen interino relacionadas con la recepción y transmisión de telecomunicaciones, así como servicios de mensajería y paquetes por transportistas comunes.

Además, la entidad emitió la Licencia General 58, que autoriza el suministro de ciertos bienes y servicios a Consorcio Venezolano de Industrias Aeronáuticas y Servicios Aéreos (Conviasa).

Estas licencias forman parte de un esquema de flexibilizaciones selectivas y condicionadas que la OFAC aplica desde hace meses. Las autorizaciones exigen, en general, contratos bajo ley estadounidense, pagos controlados y cumplimiento estricto de las restricciones restantes.

Dinorah Figuera llegó a Venezuela para negociar conformación de un nuevo CNE

Caracas. – La exdiputada Dinorah Figuera, presidenta de la ilegítima Asamblea Nacional (AN) de 2015, llegó a Venezuela este jueves, con el objetivo de iniciar una agenda de reuniones con miembros del narcorégimen interino de Delcy Rodríguez, así como de la embajada estadounidense, con miras a conformar una nueva directiva para el CNE.

A su llegada a Maiquetía, Figuera, quien milita en Primero Justicia, dijo que asistirá a una primera reunión con el encargado de negocios de Estados Unidos en Venezuela, John Barrett, y posteriormente con el presidente de la AN chavista ilegal, Jorge Rodríguez, para tratar temas como la conformación de un nuevo CNE.

Recalcó que fue invitada a una serie de reuniones por el Departamento de Estado de EEUU y que posteriormente informará sobre la agenda.»Yo estoy asumiendo una invitación que me hace el Departamento de Estado para asumir los desafíos que van a dirimir las diferencias, pero a tener congruencias y coincidencias en los temas de tener un CNE creíble», dijo.

“Necesitamos un CNE creíble donde no haya ninguna duda”, afirmó la exparlamentaria, al insistir en la necesidad de avanzar hacia garantías electorales en Venezuela. “Al elefante hay que comérselo en pedacitos”, agregó.

Aunque Figuera no respondió con claridad si ha tenido comunicación con María Corina Machado, o con la Plataforma de la Unidad, insistió en que es necesario separar la política de lo institucional. Insistió, en cambio, en que busca con su trabajo ayudar a “todas las candidaturas”, para que tengan la posibilidad de inscribirse ante un CNE “creíble, transparente y con los mejores asesores”.

Además, indicó que en los temas de su lucha incluirá la libertad de expresión y el fin de las violaciones a los derechos humanos. 

CIDH discutió el asesinato de Óscar Pérez y seis venezolanos durante la «Masacre del Junquito»

Caracas. – El caso sobre la «Masacre del Junquito», ocurrida el 15 de enero de 2018, en la cual fueron asesinados a sangre fría siete venezolanos, incluyendo al inspector del CICPC, Óscar Pérez, por fuerzas criminales del narcochavismo, fue abordado este miércoles en una audiencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

La audiencia fue realizada en San José, Costa Rica, y se transmitió en vivo a través del canal de YouTube de la Corte IDH.

Durante el proceso interrogatorio, los jueces de la CIDH contaron con declaraciones de Ceila Josefina Agostini Palomo, madre de Abraham Israel Agostini, asesinado junto con Óscar Pérez en El Junquito, y de Giancarlo Fiorella, doctor en Criminología y perito del caso.

El acto de la CIDH se centró en tomar testimonios de familias e investigadores, sobre los hechos ocurridos el 15 de enero de 2018 en El Junquito, donde murieron el exfuncionario policial Óscar Pérez y otras seis personas.

Agostini Palomo denunció persecución transnacional del régimen durante su exilio en Perú. De acuerdo con su testimonio, luego de huir del país también sintió seguimiento y vigilancia.

“Sentí la persecución”, expresó la madre de Abraham Israel Agostini durante sus declaraciones.Mientras, el doctor Giancarlo Fiorella explicó cómo se llevó a cabo el proceso de investigación sobre los hechos ocurridos el 15 de enero de 2018 en el que murieron al menos siete personas basándose en fotografías, videos y material audiovisual compartido por Óscar Pérez.

El perito argumentó que los hechos ocurridos el 15 de enero de 2018 sugieren una posible “ejecución extrajudicial”, en la que murieron al menos siete personas.

“No existe evidencia en el que se observe funcionarios ingresando a la casa, sin embargo, solo de la fase de negociación entre Óscar Peréz y los funcionarios, hay un video en el que se escucha como ellos afirman, a través de comunicaciones radiales, haber ingresado a la vivienda”, explicó.

Igualmente, durante la audiencia, habló sobre la vivienda donde se encontraban los siete ciudadanos, aseverando que esta “quedó destruida y con muchos huecos de bala”. “Hay audios en los que se escucha a las personas que estaban dentro de la vivienda expresar su preocupación por quienes estaban en las adyacencias de la edificación”, dijo.

Fiorella estimó que el número de atacantes fue de al menos 500 personas y vehículos militares que se dirigieron a El Junquito desde distintas zonas de Caracas, de acuerdo con información publicada en medios de comunicación venezolanos.

Igualmente, Alfredo Romero, director de la ONG Foro Penal, en su intervención, aclaró que no se trata de saber si fue o no un asesinato porque las pruebas (videos presentados) demuestran que sí lo fue, además de que el narcorégimen chavista así lo presentó y afirmó reiteradas veces, sino que el objetivo es preguntarse si hubo uso legítimo de la fuerza y si efectivamente este asesinato tuvo causas o fines legítimos.

Cierran locales en mercado del Cementerio por vender con dólar a 1200 bolívares

Caracas. – Con el cierre de varios locales culminó este miércoles un operativo de fiscalización en el Mercado Municipal del Sur, mejor conocido como mercado del Cementerio, realizado por la ilegítima alcaldía chavista de Caracas, tras recibir denuncias por el cobro del dólar a 1200 bolívares, lo cual resultó en una especulación alarmante en los precios de los productos.

El monto que exigían los vendedores en el citado mercado, sobrepasa con creces a la tasa establecida por el BCV, a 596,78 bolívares por cada dólar. También rebasa el valor del euro, fijado en 692,05 a la fecha, y que es el empleado mayormente -aunque de manera ilegal- por aquellos comercios que se niegan a utilizar la tasa establecida por el BCV.Además, el precio de Bs 1200 supera igualmente al del llamado dólar paralelo, el cual oscila entre Bs 730 a 760.

La fiscalización generó reacciones inmediatas entre los consumidores, quienes documentaron el resultado de las inspecciones en plataformas digitales. En diversas imágenes difundidas en redes sociales, se evidenció cómo calles enteras del mercado popular amanecieron con las santamarías abajo, y con citaciones formales pegadas por el ente chavista.

Los consumidores se habían quejado, a través de redes sociales, “Algunos establecimientos fueron cerrados temporalmente luego de detectarse presuntas irregularidades, quedando además con citaciones visibles en el lugar como parte del procedimiento administrativo”, señaló la alcaldía del interinato a través de un comunicado.

No obstante, no precisó cuántos establecimientos resultaron sancionados, al descubrir el cobro exagerado que realizaban por la mercancía que ofrecen al público.

Se conoció que los comercios sancionados recibieron citaciones formales, las cuales ya se encuentran visibles en los locales como parte del protocolo legal.

En voz alta: las verdades incómodas sobre la caída de la democracia venezolana

Por Leroy Garrett (@lerogarrett).

Heródoto, a quien se atribuye ser el padre de la historia, escribió en primera persona. ¿Qué tiene esto de especial o trascendental?

Es el hombre y su circunstancia, su tránsito vital; una vida para contarla, como refería García Márquez de la suya propia. Es el relato prístino de un tránsito catapultado por el dedo del destino: estar donde las cosas pasan.

Esto ocurre con el libro que acaba de publicar Ricardo Escalante, premio nacional de periodismo —época en la que ser ganador no equivalía a ser adepto al gobierno, sino todo lo contrario—, pese a contar con la inteligencia emocional y el don de gentes suficientes para sostener una amistad sincera e incondicional con los personajes que marcaron el devenir de la República de Venezuela hasta su extinción en 1998.

En las páginas de Ricardo hallamos una prosa fresca e incisiva, sin menoscabo del nivel culto que nutrió durante años sus columnas de El Universal.

Ricardo, el joven tachirense de San Cristóbal que se trasladó a Caracas en busca de su destino y vinculó su vida al hecho político central de la era democrática venezolana, nos ofrece una línea de análisis indispensable en estos momentos tan difíciles para la venezolanidad a través de su obra En Voz Alta.

Con precisión de relojero, recorre los personajes y eventos que configuraron la democracia. Figuras indispensables como Rómulo Betancourt, Carlos Andrés Pérez, Gonzalo Barrios, Rafael Caldera, Luis Herrera Campins y Jaime Lusinchi, entre otros, aparecen en sus luces y sombras con objetividad histórica, en una narrativa yin-yang que alterna pasado y presente sin desorientar al lector; por el contrario, lo sumerge en el hilo de los hechos y su desenlace fatal: el chavismo.

Destaca un elemento fundamental que otros cronistas han pasado por alto o tratado superficialmente: el papel de los empresarios de medios en la campaña de desprestigio contra actores clave y contra el propio sistema de libertades, factor que contribuyó directamente a la caída de la democracia venezolana.

Especialmente Marcel Granier y RCTV como laboratorio de incesante descrédito y crítica no constructiva, al final, el  sistema que destruyó, una vez destruido, hizo fácil su propia caída.

Otro aporte relevante es su análisis cubre abuso de poder como motor de degradación del liderazgo y, el usar la nación y recursos con el criterio Gomecista de la hacienda de su propiedad. 

La ambición desmedida, los intentos de defenestración del adversario político, alcanzaron extremos escandalosos que erosionaron la estabilidad del sistema. Los odios entre antiguos aliados incondicionales —como el caso de Betancourt y Pérez en el escándalo del buque Sierra Nevada—, la obsesión de Luis Herrera Campins por liquidar a Acción Democrática, la ambición ilimitada Caldera y los errores garrafales en materia fiscal y económica terminaron por llevarse por los cachos al país y a sus instituciones, que hoy tanto extrañamos.

De especial valor para el estudio histórico es su relato de la caída del segundo gobierno de CAP, un hombre de buenas intenciones y vocación histórica —a diferencia del egocentrismo calderista—, que sucumbe como el Edipo Rey de la tragedia venezolana.

No pretendo agotar aquí el fascinante y clarividente contenido de la obra de Ricardo Escalante. Solo pretendo motivar a los lectores a procurarse este libro, disponible en Amazon, para que saquen sus propias conclusiones sobre las dolorosas lecciones de nuestra historia reciente, la desaparición como republica independiente latinoamericana y ahora posible nación asociada a los Estados Unidos de América.

Trump apunta al abogado James McDonald como nuevo fiscal del Distrito Sur de Nueva York

El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha anunciado este sábado el nombramiento del abogado James McDonald como nuevo fiscal federal del Distrito Sur de Nueva York (SDNY), quien asumirá el cargo en sustitución de Jay Clayton, apuntado el pasado jueves como director de Inteligencia Nacional tras la reciente salida de Tulsi Gabbard por motivos personales.

«Me complace anunciar mi intención de nombrar a James M. McDonald fiscal federal del Distrito Sur de Nueva York. Originario del gran estado de Oklahoma, Jamie fue anteriormente fiscal federal adjunto en el Distrito Sur de Nueva York y ocupó el cargo de director de Cumplimiento Normativo en la Comisión de Comercio de Futuros de Materias Primas de EE. UU. durante mi primer mandato», ha celebrado en una publicación en sus redes sociales.

Asimismo, Trump ha subrayado que McDonald es actualmente socio del bufete Sullivan & Cromwell, fue asistente jurídico del presidente del Tribunal Supremo y cuenta con una distinguida formación académica en las facultades de Derecho de Harvard y de la Universidad de Virginia. Su designación oficial requerirá la posterior confirmación del Senado.

«Estoy convencido de que Jamie obtendrá excelentes resultados para nuestro país, ya que cuenta con el respeto de nuestros patriotas de las fuerzas del orden, la comunidad jurídica y la magistratura, y colaborará de manera fantástica con ellos», ha informado el mandatario estadounidense.

El país de las hegemonías: Venezuela, de oligarquías y caudillos a pactos y chavismo, la alternancia que sigue siendo ilusión

Por Leroy Garrett (@lerogarrett).

La historia política de Venezuela no ha sido un relato de evolución hacia el equilibrio institucional ni hacia la alternancia real en la detentación del poder, ha sido, más bien, una cadena de hegemonías sucesivas del control absoluto del Estado —y de sus instituciones—. Esa es la constante. Y donde las constituciones han operado, no como expresión orgánica de las aspiraciones sociales, sino como instrumentos de mera formalidad al servicio de quienes detentan el mando en cada etapa. Cada régimen ha reescrito las reglas para perpetuarse o para facilitar su relevo controlado, mientras la oposición externa, fragmentada y carente de recursos reales de poder, ha terminado condenada a la denuncia desde el exilio o a la irrelevancia.

Tras la independencia y las guerras civiles del siglo XIX, se consolidó la oligarquía conservadora encarnada en José Antonio Páez, Carlos Soublette y la dinastía de los Monagas. Este orden, sustentado en el caudillismo personalista y en alianzas con sectores terratenientes y comerciales, cerró espacios a las aspiraciones liberales. La Guerra Federal (1859-1863) estalló precisamente como explosión de esa frustración liberal ante la imposibilidad de acceder al poder central, agravada por la estrangulación económica de campesinos y pequeños dueños de fundos bajo el peso de la Ley de Espera y Quita. Esa legislación, presentada como mecanismo de alivio para deudores, en la práctica favoreció la usura, protegió a los grandes acreedores y profundizó la ruina de los sectores populares del campo, la semilla fermentada hacia la guerra total.

La consigna final ante las mayores bajas por hambruna y paludismo fue ¡Muera el ganado!

Superada esa contienda, el guzmancismo de Antonio Guzmán Blanco —el “Ilustre Americano”— logró lo que los conservadores no pudieron: acabar con los caudillos regionales de viejo cuño. Pero lo hizo creando nuevos centros de poder personalista y consolidando el liberalismo amarillo como una hegemonía centralizada, modernizadora en apariencia (ferrocarriles, inmigración, obras públicas), pero profundamente autoritaria en su ejercicio. El poder siguió siendo botín de facciones que se renovaban por la fuerza o por o por el pacto, nunca por mecanismos institucionales estables de alternancia.

A comienzos del siglo XX, la invasión andina de Cipriano Castro y Juan Vicente Gómez —el Señor de la Mulera— reprodujo el mismo patrón con mayor crudeza. Castro fue eventualmente expulsado por indeseable, pero Gómez erigió sobre el incipiente boom petrolero el primer petroestado venezolano: un aparato de represión moderna, espionaje y lealtades compradas con el nuevo oro negro. Sus opositores históricos —Arévalo Cedeño con sus rebeliones armadas, Román Delgado Chalbaud con la expedición del Falke en 1929, Rufino Blanco Fombona desde el exilio europeo denunciando la tiranía, y tantos otros militares, intelectuales y civiles— fracasaron una y otra vez. Ninguno logró desplazar al régimen desde fuera. Cuando Gómez murió en 1935, la transición no vino de la oposición externa, sino desde dentro del gomecismo: Eleazar López Contreras, su ministro de Guerra y Marina, asumió el poder y gestionó una apertura gradual que evitó el colapso pero preservó la lógica hegemónica.

La alternancia democrática que nace en 1958 con el derrocamiento de Marcos Pérez Jiménez fue posible gracias al Pacto de Punto Fijo, un acuerdo – siempre un acuerdo- entre las principales facciones políticas (Acción Democrática, COPEI y URD) que se prometieron mutua convivencia y, sobre todo, la exclusión de otras fuerzas. Lejos de surgir de un reconocimiento consciente y amplio de la población, la Constitución de 1961 se convirtió en factor perturbador de las potencialidades nacionales al suspender garantías económicas durante su vigencia. Su viabilidad práctica descansó en un esquema de populismo petrolero basado en subsidios masivos y reparto clientelar. Cuando Carlos Andrés Pérez, en su segundo mandato, y sus “científicos” intentaron cambiar las reglas del juego económico —liberalizando precios, desregulando y abriendo espacios al mercado, sin

Liberar las garantías económicas como factor de inclusión pro libre empresa—, hirieron de muerte aquel arreglo puntofijista. Rompieron la hegemonía bipartidista que había durado cerca de cuatro décadas y abrieron las compuertas a nuevas fuerzas antisistémicas.

De ese quiebre surgió la hegemonía chavista, cuyo partero político fue Rafael Caldera al conceder el indulto a Hugo Chávez tras el intento de golpe de 1992. Este nuevo dominio ha llevado ya medio cupón de poder y más de un cuarto de los cuarenta años promedio disfrutados por las otras permanencias políticas del pasado. En proporción y en duración efectiva, ha igualado o superado al ciclo gomecista y se acerca peligrosamente al del pacto de Punto Fijo, demostrando una capacidad de adaptación y resiliencia que pocos anticiparon.

Hoy, la oposición venezolana —salvo contadas excepciones como algunos guerrilleros de los años sesenta rehabilitados luego por Caldera y por el propio chavismo— parece condenada a repetir el rol de aquellos opositores gomecistas: hacer tarimas por todo el orbe, ahora etiquetadas despectivamente como “a la venezolana”. Mientras tanto, otros han regresado a hacer lo más condenable: servir de sustento de legalidad y legitimidad a un chavismo que posee la versatilidad camaleónica de mudar súbitamente del disfraz de zorra al de ovejita. Esa cualidad de sobrevivir, de adaptarse, de cambiar de piel según las circunstancias internacionales o internas, es la que hoy preocupa —y debe preocupar— profundamente a todos los venezolanos.

La lección que se repite es incómoda, pero clara: mientras la oposición no logre construir una alternativa real de poder —institucional, económica y social— más allá de la denuncia y de los pactos tácticos que terminan reforzando el ciclo, la historia seguirá escribiéndose con los mismos trazos. Las constituciones seguirán siendo instrumentos de los mandamases de turno, y la alternancia seguirá siendo una promesa incumplida. El verdadero quiebre no vendrá de una nueva tarima ni de un nuevo pacto, sino de la capacidad de romper, de una vez por todas, la lógica hegemónica que tan perniciosamente ha definido nuestra trayectoria republicana desde el siglo XIX hasta nuestros días.

Trump critica el recuento en California y subraya que las elecciones en EE. UU. son como las de «un país tercermundista»

El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha acusado al Partido Demócrata de intentar «robar» las primarias en el estado de California y ha subrayado que los procesos electorales en el país norteamericano son «igual de malos, o peores, que en cualquier país tercermundista».

«Miren lo que está pasando en California. Los demócratas, ante nuestros ojos, están robando el voto», ha manifestado Trump a través de redes sociales, antes de señalar que considera que EE. UU. «tiene las elecciones más deshonestas de cualquier país, en cualquier lugar del mundo».

«Miren todos a California. Nuestro proceso electoral es igual de malo, o peor, que el de cualquier país tercermundista. La mayor diferencia es que ellos cuentan sus votos mucho más rápido. No esperan siete días a decir quién ha ganado, manipulando las elecciones durante todos y cada uno de ellos», ha dicho. «Los estadounidenses están avergonzados de que esto pase», ha zanjado.

Los resultados de las primarias en California podrían tardar aún días en ser publicados, después de la votación del 2 de junio. Por el momento está confirmado que el demócrata Xavier Becerra concurrirá a las elecciones a gobernador, que tendrán lugar en noviembre, con el republicano Steve Hilton —respaldado por Trump— y el demócrata Tom Steyer disputándose ser el segundo nombre en las papeletas.

En el caso de las elecciones a la Alcaldía de Los Ángeles, la actual regidora, Karen Bass, ha pasado igualmente el corte y está a la espera de la segunda persona que aspirará al cargo en los comicios, un puesto por el que pelean en estos momentos el presentador Spencer Pratt y la concejala Nithya Raman.

La Cámara de Representantes de EE. UU. rechaza una resolución para obligar a Trump a retirar tropas de Líbano

La Cámara de Representantes de EE. UU. ha rechazado con holgada mayoría este jueves una resolución para obligar al presidente Donald Trump a retirar de Líbano a todo militar estadounidense cuyo despliegue no haya aprobado, premisa rechazada por más de la mitad de la bancada demócrata, cuyo liderazgo ha alegado que «en la actualidad, no hay militares estadounidenses participando en operaciones de combate» en territorio libanés.

Un total de 324 representantes han votado en contra de la resolución de poderes de guerra —206 republicanos y 117 demócratas—, mientras que apenas 92 han dado su apoyo al texto, todos ellos demócratas menos el republicano Thomas Massie, cuyo enfrentamiento con Trump se ha intensificado en los últimos meses.

El proyecto ha sido impulsado por la congresista demócrata Rashida Tlaib (Minnesota), quien ha atribuido al Gobierno de EE. UU. «participación y apoyo operativo» en la «brutal invasión, los bombardeos indiscriminados y la campaña de limpieza étnica que el régimen israelí de apartheid lleva a cabo en Líbano».

Asimismo, ha denunciado el uso de fósforo blanco —una sustancia química dispersa en proyectiles de artillería, bombas y cohetes que se enciende cuando se expone al oxígeno— por parte de Israel contra «barrios residenciales» libaneses, un uso denunciado por organizaciones como la ONG Human Rights Watch al que la congresista ha agregado ataques contra tierras agrícolas.

«El único lugar en todo el hemisferio norte que actualmente carga municiones de fósforo blanco es aquí mismo, en EE. UU., en Arkansas», ha subrayado, para más tarde asegurar en una declaración en vídeo compartida en redes que «Trump está ayudando a dar luz verde a estos ataques, a los bombardeos indiscriminados, al uso de fósforo blanco, a los ataques contra periodistas [y] personal médico».

Sin embargo, su propuesta no ha tenido gran acogida en las filas de su partido, cuyo liderazgo ha emitido un comunicado manifestando que «no hay militares estadounidenses participando en operaciones de combate ni en hostilidades en Líbano», razón en la que han sustentado el voto negativo a la resolución impulsada por Tlaib.

Guerra civil en Uganda: lecciones para Venezuela de los chimpancés Ngogo

Por Leroy Garrett (@LeroGarrett).

Esta nota no trata de un conflicto ordinario ni predecible. Uganda no enfrenta la furia asesina de un nuevo Idi Amin. Las hostilidades ocurren en la comunidad de primates más estudiada del mundo: alrededor de 200 chimpancés que habitan el Parque Nacional Kibale, en Uganda. Esta comunidad se ha fracturado en dos facciones en guerra, con un grupo lanzando desde hace años una campaña de ataques letales contra el otro.

¿Qué está ocurriendo?

Los chimpancés Ngogo han sido estudiados durante tres décadas. En los últimos años, los científicos han observado con asombro cómo una comunidad cohesionada se polarizó lentamente. Desde 2015, los lazos sociales se fueron debilitando, los “vecindarios” se convirtieron en facciones antagónicas y el territorio compartido se transformó en una frontera disputada. En 2018, la ruptura fue total.

Vinieron entonces los enfrentamientos y las matanzas indiscriminadas, sin distinguir entre adultos y crías. Se formaron dos grupos: los que controlan el centro del territorio y los occidentales, que han venido ganando la guerra.

Recordemos que los chimpancés son nuestros parientes más cercanos: compartimos con ellos un gran porcentaje de nuestro ADN, de allí la importancia de estudiar su conducta e instintos. Y el caso de los Chimpancés Ngogo es interesante, porque muestra que la rivalidad no tiene origen económico, sino emocional y territorial. La lucha busca preservar el área vital donde desarrollan sus vidas y no quieren compartirla con sus enemigos. El liderazgo que mantenía la unión desapareció y fue reemplazado por rivales en lugar de aliados.

Marx y Engels hicieron del conflicto entre los seres humanos —rebeliones, guerras, protestas— un resultado casi exclusivo de la injusticia económica. Este caso de los chimpancés de Ngogo invita a cuestionar esa visión: quizá nuestra propensión al conflicto tenga raíces más profundas que la mera desigualdad económica, raíces que residirían en ese conducta determinantemente emotiva hacia la ruptura como ocurre en nuestros parientes primates.

Este conflicto me recuerda también a la Guerra Civil Española, donde la confrontación brutal entre la religión secular de los republicanos y la reacción conservadora de los falangistas, el clero y la vasta oficialidad monárquica se libró sin prudencia ni mesura. No fue, en esencia, un conflicto de raíz económica como sí lo fueron las revoluciones Francesa, Norteamericana o Bolchevique.

De igual forma, la independencia venezolana fue más una confrontación civil entre quienes vieron una oportunidad al caer el gobierno de los Borbones en manos del hermano de Napoleón y aquellos que permanecieron fieles a la Corona.

La declaración de independencia de Venezuela muestra esa fractura, a diferencia de la de Jefferson, aprobada por unanimidad por todas las colonias rebeldes.

Esto explica, en parte, los últimos veintisiete años de Venezuela: un supuesto “estado de guerra civil” que nunca lo fue realmente. Las oposiciones, desde el inicio, asumieron una política electoralista y de preservación de espacios. No hubo una ruptura total como la que sufren los chimpancés de Ngogo o la que vivieron otras revoluciones genuinas, incluida la española.

Esa falta de ruptura radical explica la permanencia del chavismo en “extra innings”, el gobierno más inviable de nuestra historia, y el porqué las oposiciones no han logrado convertirse en el relevo dialéctico de la desgracia. También explica por qué seguimos bajo la guarda de los Estados Unidos y, más importante aún, por qué parece inexorable que no quede otra salida que hacernos miembros de la gran unión de naciones americanas.