María Corina asegura que mensaje sobre el «estado 51» va dirigido al chavismo

Caracas. – A juicio de la dirigente política María Corina Machado, el mensaje del presidente Donald Trump sobre convertir a Venezuela en el estado 51 de Estados Unidos, aunque va dirigido a «mucha gente», está enfocado directamente hacia el narcorégimen chavista.

Durante una entrevista a CNN, Machado afirmó que Trump mantiene una visión positiva sobre Venezuela y destacó el potencial del país en un escenario democrático.

“Sé que al presidente Trump le gusta mucho Venezuela, y por buenas razones, es un país hermoso, y sobre todo con gente maravillosa”, expresó la dirigente.

No obstante, al ser consultada sobre el mensaje referente a convertir a Venezuela en el estado 51, aseguró que el mandatario estadounidense “está enviando un mensaje a mucha gente, y ciertamente al régimen”.

También sostuvo que una transición democrática en Venezuela tendría un impacto histórico en la región, asegurando que “Cuba seguirá” y “Nicaragua seguirá”, lo que marcaría “por primera vez” un continente “libre de comunismo y dictadura”.

“Desde todas las perspectivas, para el pueblo estadounidense y para el pueblo venezolano, una transición a la democracia es una solución ganar-ganar”, afirmó.Según explicó, más de un millón de venezolanos viven actualmente en territorio estadounidense y muchos regresarían al país si existieran condiciones democráticas y estabilidad institucional.

La líder opositora también vinculó la crisis venezolana con temas de seguridad internacional. Machado aseguró que un eventual gobierno democrático desmontaría las estructuras criminales que, según afirmó, permitieron operaciones de actores vinculados con Irán, Rusia, Hezbollah y Hamas dentro del territorio venezolano.

“Desde una perspectiva de seguridad, en un gobierno democrático vamos a desmantelar el régimen criminal que ha convertido a nuestro país en refugio seguro de iraníes, rusos, Hezbollah y Hamás”, declaró.

Un juez de EE. UU. suspende las sanciones de la Administración Trump contra Francesca Albanese

Un juez federal de EE. UU. ha dictado este miércoles la suspensión de las sanciones impuestas por la Administración de Donald Trump contra la relatora especial de Naciones Unidas para los territorios palestinos ocupados, Francesca Albanese, estimando que tales medidas violaban sus libertades de la Primera Enmienda al estar dirigidas directamente a sus declaraciones críticas con Israel.

Así lo ha explicado el juez de distrito Richard Leon en un documento de opinión emitido junto a la correspondiente orden que concede al marido de Albanese, el economista italiano del Banco Mundial Massimiliano Cali, y su hija en común, menor de edad, la suspensión cautelar de las sanciones contra la relatora, que ha celebrado el fallo en redes dando las gracias a su hija y a su marido «por salir en (su) defensa».

Según el magistrado, los demandantes «afrontan daños reales y tangibles como resultado de la designación de Albanese», una medida que ha considerado «excesiva», según el documento judicial. Cabe señalar que los medios también múltiples críticas a una decisión en la que la Administración Trump había acusado a la relatora de llevar a cabo una «campaña de guerra política y económica» contra EE. UU. e Israel que «ya no será tolerada».

En el mismo, Leon ha recordado que la Orden Ejecutiva por la que la relatora de la ONU fue sancionada «busca hacer frente a la ‘amenaza extraordinaria’ que representan los esfuerzos del Tribunal Penal Internacional (TPI) para ‘investigar, arrestar, detener o enjuiciar a personas protegidas’, mediante la imposición de sanciones a los extranjeros que hayan participado directamente en dichos esfuerzos».

«¡Pero Albanese no ha hecho más que hablar!», ha indicado el magistrado, conocido por su uso de signos de exclamación en sus dictámenes. En su exposición, Leon ha subrayado que «la designación de Albanese por parte del secretario (de Estado, Marco) Rubio en virtud de la Orden Ejecutiva 14203 regula claramente su discurso».

Al hilo, ha criticado que el jefe de la diplomacia estadounidense haya mantenido que la relatora «colaboró directamente» en los esfuerzos del TPI para «investigar, arrestar, detener o enjuiciar a ciudadanos de EE. UU. o Israel» al «recomendar que emitiera órdenes de arresto» contra autoridades israelíes y que «llevara a cabo investigaciones y enjuiciamientos» de empresas estadounidenses.

Al contrario, el magistrado ha recordado que «Albanese no trabaja para el TPI ni tiene capacidad alguna para dirigir sus acciones» por lo que «la única forma» en la que podría haber participado en tales esfuerzos «es ofreciendo su opinión y recomendación no vinculantes; es decir, ¡hablando!».

«Los acusados no solo pretenden regular la libertad de expresión de Albanese, sino que quieren regularla debido a la ‘idea o mensaje expresado’, así como por ‘su función o propósito'», ha afeado, agregando que las autoridades estadounidenses «castigan» a la relatora «simplemente por recomendar que el TPI enjuicie a ciertas personas: una opinión no vinculante que no obliga al TPI a tomar ninguna medida».

«Es indiscutible que sus recomendaciones no tienen efecto vinculante sobre las acciones del TPI; no son más que su opinión», ha proseguido, antes de subrayar, encauzando su decisión de suspender la designación de Albanese, que «prohibir una política de sanciones tan ‘excesivamente amplia’ no perjudica a los acusados».

Asimismo, el juez —que también ha tenido en cuenta las consecuencias de las sanciones sobre la libertad de movimiento de la hija menor de la pareja, la propiedad de su vivienda en Washington y las relaciones familiares— ha argüido que «proteger la libertad de expresión siempre redunda en el interés público (…) incluso cuando las opiniones de un individuo son ‘hirientes’ (…), como claramente creen los acusados que es el discurso de Albanese». «No hay nada más que añadir», ha zanjado.

María Corina asegura que coordina su retorno a Venezuela con Marco Rubio

Caracas. – La dirigente política María Corina Machado confirmó este pasado lunes que sostiene conversaciones de alto nivel con el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, con el objetivo de coordinar su regreso a Venezuela y establecer la hoja de ruta electoral, bajo el nuevo plan de la administración Trump.

“Con quien he hablado en detalle sobre mi regreso es con el secretario de Estado y las razones que hemos discutido son precisamente la seguridad; y no hablo solo de la mía, sino la de miles de líderes políticos y sociales que se han visto obligados a huir y que también quieren volver para acompañar esta voluntad de nuestro pueblo, que ha demostrado su vocación democrática y está decidido a avanzar en la transición hacia la democracia”, reveló Machado en una entrevista a CNN.

Añadió que el objetivo es “traer a nuestros hijos de vuelta a casa” y permitir el retorno a la democracia. En la misma entrevista, también señaló que “ha habido pasos muy importantes” por parte de EE. UU. en Venezuela.

Igualmente, explicó que el plan impulsado por Washington, consta de tres fases que pueden ejecutarse de manera simultánea. Informó que la etapa de «estabilización» se considera completada, permitiendo que la «democratización e institucionalización» de Venezuela —la tercera fase— ya esté en marcha.

“Lo que han dicho es que estas tres fases no son secuenciales, sino que pueden superponerse. Que la primera fase de estabilización ya se completó y que las acciones en la tercera etapa, que es la democratización e institucionalización de Venezuela, ya se están llevando a cabo”, dijo al respecto.

En cuanto a Delcy Rodríguez, reconocida por Trump como presidenta interina de Venezuela, la premio nobel de la Paz 2025 aseguró que tendrá incentivos, pero advirtió: “Es su última oportunidad de tener la posibilidad de ser reconocida como una figura que ayudó a una transición pacífica y ordenada a la democracia en Venezuela”.

Afirmó además que más de 80% de los miembros de las Fuerzas Armadas también espera que la transición a la democracia ocurra pronto. 

Sin justicia no hay libertad: una breve reflexión sobre Justicia, Libertad, Dios, realismo político y el caso Venezuela

Roymer A. Rivas B., un simple estudiante comprometido con la verdad, teórico del Creativismo Filosófico, lo demás no importa.

Sin justicia no hay libertad. (…) El perdón no es sinónimo de impunidad. (…) [Pero] lo que se requiere de nosotros no es un optimismo ingenuo ni un purismo paralizante, sino la capacidad de forzar las condiciones para que la justicia sea posible

Roymer A. Rivas B.

Cuando el Rey Salomón —según la Biblia[1], el hombre más sabio de su tiempo (1Re. 4:30-31)— llega al poder, lo primero que hizo fue juzgar y ejecutar sentencia sobre diversos personajes que habían cometido crímenes, hasta ese momento impunes, durante el reinado de su padre, el Rey David (1Re. 2:5-9). De hecho, fue su mismo padre quien, sabiendo de la sabiduría de su hijo, le dice que busque qué hacer con tales injusticias, es decir, lo deja de tarea pendiente, de cara al nuevo reinado que se instauraría en Israel, con un mensaje muy claro que encontramos en 1Re. 2:9: “Ahora tú, que eres un hombre sabio y sabes lo que le debes hacer, ¡No lo dejes sin castigo!”.

A mi me parece interesante este hecho, porque, partiendo de la idea que buscan vender las religiones sobre un Dios profundamente benevolente, bondadoso y amoroso, uno esperaría que un gobierno del hombre “más sabio” de su tiempo, que sirve a ese Dios, inicie con actos que se apeguen más al “dejar pasar” tales agravios. Pero fue todo lo contrario, y —gracias a Dios— de ello podemos extraer muchas cosas, dado lo que atraviesa Venezuela en este momento. En este sentido, debo resaltar lo siguiente: Salomón actuó conforme a la tarea que le había dejado su padre porque, como bien muestran las escrituras, comprendió —y demostró— que la estabilidad de una nación no es producto de oraciones, ni benignidad, la pasividad o el azar, sino el resultado de un orden legal que sí funciona.

El caso de Joab, por ejemplo, quien había conspirado para usurpar el trono y, en el camino, asesinado a generales —Abner y Amasa— en tiempo de paz, manchando el honor de la corona, era necesario que no quedara impune porque, en el fondo, se vendería la idea de que la ley del más fuerte prevalecería sobre la ley, o, junto al caso de Simei, de que cualquiera podría ser desleal y desafiar la autoridad legítima. Nuevamente, el “no dejar sin castigo” las injusticias cometidas eran necesarios, porque un reino construido sobre sangre u otras injusticias no castigadas es un reino frágil. Y los resultados así lo demuestran, porque el reino no fue “confirmado en la mano de Salomón”, o “llegó a estar firmemente establecido”, sino hasta después de que se hiciera justicia (1Re. 2:46) y Dios bendijo dicho reinado (1Cr 29:23; 2Cr 1:1).

Con esto en mente, estimo muy necesario resaltar un mensaje claro, irrefutable en muchos contextos, entre los que, a mi juicio, se encuentra el venezolano, a saber: sin justicia no hay libertad. El caso de Salomón en la Biblia no fue uno aislado, sino un patrón recurrente; podemos encontrar muchos ejemplos bíblicos que muestran que la justicia es el cimiento necesario para que cualquier estructura de libertad o paz se mantenga en pie. Cualquier acción de Dios en la Biblia, de hecho, parte de la corrección de un agravio, estableciendo un orden —legal—, antes de otorgar una bendición o una nueva etapa de libertad. En esta línea, puedo recordar cuando Jesús actuó con firmeza antes de continuar con su labor de enseñanza y sanación, al entrar al templo y expulsar a los mercaderes (Jn. 2:13-16; Mt. 21:12-13; Mc. 11:15-18; Lc. 19:45-46); o la llegada del diluvio para barrer con la maldad y la corrupción, apuntando a un nuevo comienzo (Gn. 6:4-12; 7:1-12, 17-20; 2Pe. 2:5); o cuando se hizo justicia contra el sistema egipcio que sometía a los israelitas, sirviendo de antesala para que fueran liberados —sin justicia, no hubo éxodo[2]— (Ex. 3:7-8; 6:6; 7:4-5; 12:12, 37-51). Todo apunta a que la libertad no se alcanza simplemente por el cambio de mando, sino que se fundamenta y sostiene en el tiempo sobre la justicia, puesto que la estabilidad institucional es producto del orden legal y no solo de la buena voluntad de quienes ostentan el poder, o pretenden hacerlo. De hecho, bien dice la Biblia que la justicia y el juicio son el cimiento del trono de Dios, y solo después señala que la misericordia y la verdad van delante de su rostro (Sal. 89:14), es decir, primero es la justicia, después todo lo demás.

Algunos casos puntuales de la historia seglar y la justicia como fundamento de la libertad

Este mismo mensaje podemos encontrarlo en diversos eventos que se han dado en la historia de la humanidad, y quizá el que más resalta son los juicios de Núremberg. Tras la caída del régimen nazi, los Aliados no se limitaron a ocupar el territorio alemán, sino que, tras entender la necesidad de juzgar los crímenes con el debido proceso, y tras intensos debates sobre la viabilidad y misma necesidad de tal empresa[3], sometieron a juicio a los criminales que aterrorizaron al mundo. Si se hubiera permitido que los perpetradores de tales injusticias se reintegraran sin castigo, o fueran condenados a muerte sin el debido proceso, el nuevo Estado Alemán habría nacido meramente sobre el poder puro, que tiende a ser caótico, y no sobre la ley[4]. Otro caso que podemos observar, en esta línea, es la transición en Ruanda, después de 1994, donde se vieron cara a cara con un dilema que puede que resuene mucho a los venezolanos en el presente, a saber: ¿Cómo podemos reconstruir un país donde los asesinos viven al lado de las víctimas? Paul Kagame y el gobierno de transición aplicaron un sistema de justicia que, si bien compaginó con procesos de reconciliación, se fundamentó en el reconocimiento del crimen y su castigo, pues una paz basada en el silencio solo llevaría a un nuevo ciclo de violencia[5].

Del otro lado de la acera, podemos observar el caso del Líbano y el acuerdo de Taif en 1989, donde las facciones libanesas, hasta ese momento enfrentadas en una guerra civil que llevaba 15 años, acordaron un reparto de poder que incluía una amnistía general para casi todos los crímenes de guerra —es decir, los que durante años cometieron crímenes y fueron señores de la guerra simplemente se quitaron el uniforme y se pusieron corbata para convertirse en funcionarios públicos—, y todo ello derivó en un secuestro del poder estatal por parte de las mismas mafias que en un principio se enfrentaban por ostentar le poder absoluto. Sin un proceso de justicia que purgara a los responsables, la corrupción se institucionalizó y, sumado a otras cosas, en consecuencia, hoy el Líbano vive una crisis sistémica. Todo partió de un pacto de impunidad entre las élites y no de un orden legal que purgara a los responsables de tantas injusticias.

En esta línea, puedo traer a colación lo que pasó en la República de Weimar entre 1919 y 1933, donde Alemania, de hecho, cometió un error salomónico, pero a la inversa, pues permitió que los jueces y militares del antiguo régimen imperial permanecieran en sus puestos sin ser juzgados por sus intentos de sabotear la nueva república. En este caso, el sistema judicial fue extremadamente blando con los criminales que estaban cerca del poder, o quienes se hacían cada vez con más poder —como el joven Hitler tras su golpe fallido de 1923, quien solo cumplió meses de cárcel en condiciones de lujo—. Es más, ese cimiento de justicia parcial, no efectiva y podrida, permitió que los enemigos de la libertad usaran las propias leyes para destruirla desde adentro —¿O tengo que recordar cómo llega Hitler al poder?—.

En todos los casos mencionados, el mensaje también es claro: se debe limpiar la casa antes de decorarla, y en el caso de que fuera destruida, se debe limpiar el terreno y sentar las bases antes de reconstruirla. No es suficiente con cambiar leyes en el papel y ejecutar sentencias sobre las personas que encarnan la injusticia, solo por miedo a la confrontación inicial, porque eso es insostenible en el tiempo.

Sobre la justicia, la libertad y quienes piden “perdón” en Venezuela

Todo lo anterior es necesario tenerlo en mente en el contexto venezolano, porque, bajo esa luz histórica y bíblica, debemos comprender lo imperativo que es confrontar el discurso de algunos que llamándose “opositores”, por razones cuales sean —para no desviarme en la paupérrima calidad moral de muchos de esos personajes[6] y asumiendo solo ingenuidad en cada uno de ellos—, invitan al “perdón” incondicional, a la convivencia con criminales y a la idea de que la libertad se puede edificar aceptando a todos, incluidos aquellos que han diseñado y ejecutado el sistema criminal, opresivo, que nos ha destruido en los últimos años. El colmo de todo es que unos lo piden tan convencidos, vanagloriándose en su interior de su superioridad moral y supuesta madurez política, que da miedo… miedo por cuanto realmente proponen un suicidio de los pocos rayos de esperanza —aunque tenues en instantes— de recuperación institucional en el país.

Estos personajes, con más, menos o nula relevancia en la opinión pública —eso es irrelevante—, algunos de ellos religiosos —he allí la razón del porqué menciono la Biblia—, no han comprendido el escenario en el que se encuentra Venezuela, porque no han diagnosticado la enfermedad para después atacarla debidamente. En suma, son nescientes de las causas que nos llevaron a vivir lo que seguimos viviendo, y seguiremos viviendo de no estar a la altura de las circunstancias, tal cual lo requiere el país. No han comprendido que, volviendo al Rey Salomón, no se ejecutó a Joab por rencor personal —si hubiera sido así, David lo habría hecho en vida—, sino porque entendía que la paz no es la ausencia de conflicto, sino la presencia de justicia. Convivir con el verdugo sin que este pase por el estrado no es “reconciliación”, es rendición, es impunidad. En el fondo, el “aceptar a todos”, así, sin más, sin distinción de responsabilidad criminal, es una apología a la impunidad y, por extensión, a la inestabilidad. Un nuevo sistema de gobierno que nace aceptando en su seno a las estructuras que lo saquearon y torturaron, no es un sistema nuevo, sí un cambio de administración sobre una estructura podrida. Si Salomón hubiese “perdonado” a Simei bajo la excusa de la paz social, habría dejado una mecha encendida en los cimientos de su palacio, y la Biblia es clara al señalar que el reino se estableció después de la purga, no antes.

A estos personajes que, desde un moralismo funcional al sistema criminal, citan el amor al prójimo para validar la impunidad del chavismo —en sus distintas manifestaciones y vertientes, independientemente del color de la camisa del partido político que usen o quieran usar—, les recuerdo que el mensaje que necesita Venezuela es que empobrecer, perseguir, torturar y asesinar, más si es sistemáticamente, no debe salir gratis. La ley, la verdadera, la que demanda la sensatez y la decencia, no es opcional para los poderosos. Es más, también les recuerdo que “prójimo” no es cualquiera, sino solo aquel que (i) tiene una necesidad y (ii) está en tu poder ayudarlo. Esos que llegan hablando de un “prójimo” abstracto, romántico y genérico, como si refiriera a toda la humanidad, simplemente no saben de lo que hablan y deberían sentarse a repasar los versículos bíblicos, en su contexto y con visión panorámica, que refieren al tema.

El término “prójimo” —plēsion en griego y rea en hebreo— no define una identidad estática, sino una relación circunstancial, y ello es constatado en la parábola del buen samaritano[7] (Lc. 10:25-37), cuando un intérprete de la ley le pregunta a Jesús: “¿Y quién es mi prójimo?”, al final de la parábola, éste no responde “¿Quién es el que está tirado?”, sino “¿Quién de estos tres te parece que se hizo —o fue— prójimo del que cayó en manos de los ladrones?”, y el intérprete respondió: “el que tuvo misericordia de él”. Es decir, aquel que tuvo en su poder ayudar, y la voluntad de hacerlo, se hizo o fue el prójimo del necesitado. Tanto en hebreo como en griego, las palabras aluden a la idea: “el que está cerca”, si alguien necesitado está al otro lado del mundo y no se tiene forma de influir en su situación, bíblicamente no hay una demanda de “projimidad” con ese otro, porque no hay cercanía situacional. Bien señala la Biblia: “No te niegues a hacer el bien a quien es debido, cuando tuvieras poder para hacerlo” (Prov. 3:27).

En este sentido, en Venezuela nuestro prójimo no son aquellos criminales que nos han sometido, sino la victima que exige justicia contra esos victimarios. Aquí no hay caridad alguna en permitir que el asesino comparta la mesa con la familia del asesinado bajo la excusa de “pasar la página” o “amar y perdonar al prójimo”. Eso no es cristianismo; es complicidad disfrazada de piedad. El perdón en la Biblia no es sinónimo de impunidad —¿O debo también señalar la infinidad de versículos que demuestran lo que digo?—. Si bien es cierto que la misericordia es uno de los pilares del Dios verdadero del que habla la Biblia —YHWH, Yawéh, Yavéh, Jehová, etc. (Ex. 3:14, Sal 83:18; Is. 42:8)—, en todos esos casos hubo un cambio de actitud de quienes cometieron las injusticias[8] (Prov. 28:13). Ergo, esos victimarios, al quebrantar la paz y no mostrar metanoia, se autoexcluyen de la categoría de prójimo, y todo aquel que intente omitir la justicia frente esos criminales se convierte, en cómplice del mal, uno que, pudiendo hacerse prójimo del necesitado, del oprimido, de la víctima, optó por seguir de largo y no se “un buen samaritano”. Por consiguiente, si pretendemos que Venezuela sea libre, debemos entender que la libertad tiene un costo legal. La impunidad es un cáncer que hace metástasis, y si hoy permitimos que el crimen se recicle en nombre de una “paz negociada”, mañana tendremos un sistema tutelado por mafias, donde el poder real seguirá en manos de quienes tienen las armas y el dinero manchado del lamento y de la sangre de millones de venezolanos. La libertad NO es un regalo que se obtiene por cansancio o por acuerdos entre las élites; es una estructura que se sostiene sobre la corrección de agravios.

El problema, sin embargo, y me temo, es que muchos no entienden este asunto como deberían, y quizá por eso es que durante años han intentado resolver un problema de seguridad nacional como si fuera un problema político[9], y ahora quieren tratar un problema que se está haciendo político, que requiere visión a largo plazo, estadistas para la transición, adaptación y estrategia, como un problema electoral[10], como si fuera un trámite administrativo, olvidando que no se trata de cambiar el administrador, sino de —prácticamente— refundar la nación.

Un realismo político más sensato, dado el escenario venezolano

Ahora bien, si bien es cierto que lo que expreso hasta el momento es un imperativo ético y legal bastante realista —pues, no se puede pretender construir un país libre y justo fundamentado en la impunidad—, y los ejemplos —bíblicos para los cristianos e históricos para los no creyentes— apuntan a ello, no es menos cierto que la sensatez exige entender que hay cosas que no se pueden conseguir de la noche a la mañana. A todos los venezolanos nos gustaría ver hacerse justicia en el corto plazo en el país, dado lo que hemos sufrido —y seguimos sufriendo—, pero lo cierto es que mucho de lo que pasa, y mucho de lo que pasará, para bien o para mal, no depende de nosotros en el corto plazo, y mucho menos será en función de nuestros deseos, sino de la cruda realidad de las fuerzas en pugna en nuestro país.

El realismo político lleva a aceptar que, si bien la justicia es el cimiento de la libertad, la construcción de dicho cimiento en un terreno minado requiere de una comprensión del momento, acompañado de acciones inteligentes, que, sin embargo, no debe confundirse con la claudicación moral. Nos guste o no, estamos en un escenario de transición y, como en todo inicio de cualquier quiebre o transición, se han de sentar las victimas con los victimarios, porque, aunque heridos, siguen teniendo las armas y, con ello, capacidad de desestabilización. Es simple. Ahora, sentarse con el victimario no es, per se, un acto de traición si se entiende como un movimiento táctico —que no es lo que están haciendo muchos de esos opositores, vale destacar, puesto que ellos solo buscan lo que siempre han buscado, ser funcionales a un régimen que les paga por ello—, volviendo a Salomón, su sabiduría no consistió solo en el castigo, sino en el timing. David le deja la tarea precisamente porque el momento político de David ya no permitía tales acciones sin arriesgar la estabilidad total, por lo cual esperó a que la estructura del nuevo reinado tuviera las condiciones necesarias para hacer justicia.

En otras palabras, el contexto venezolano nos impone una madurez amarga, pero necesaria, y nosotros debemos ser capaces de saber leer el momento. Por ello, la presión no debe ser ciega, sino quirúrgica, orientada a resquebrajar las bases del poder y la estructura criminal que sostiene al sistema. Negociar el desmontaje de una tiranía no es lo mismo que negociar la impunidad de sus crímenes; lo primero es un paso hacia la libertad, lo segundo es la siembra —¿o el cuidado?— de los próximos desmanes de nuestra sociedad. ¿Debo ser más claro? Lo soy: lo que se requiere de nosotros no es un optimismo ingenuo ni un purismo paralizante, sino la capacidad de forzar las condiciones para que la justicia sea posible. Debemos entender que la justicia, en contextos de criminalidad sistémica, a veces es un proceso de asfixia estratégica del mal antes de su procesamiento legal.

En conclusión, la libertad de Venezuela, si es que realmente se llega a alcanzarla[11], no vendrá de un “borrón y cuenta nueva”, ni de un acuerdo de élites a espaldas de la verdad, sino de nuestra capacidad para navegar las sombras del realismo político sin perder de vista el norte: —repito— que el perdón sin arrepentimiento es complicidad, y que la paz sin justicia es solo una tregua en el camino hacia el siguiente abismo. La meta sigue siendo clara e innegociable: sin justicia no hay libertad.

Excurso 1: sobre el éxodo, la posibilidad de impunidad y la justicia

Al respecto de lo sucedido en el éxodo con Egipto y los israelitas, algún lector de la Biblia podría señalar que Dios le había dado la oportunidad a Faraón de, a través de Moisés y Aarón, de dejar salir a los israelitas sin sufrir consecuencias por ello. Es decir, ofreció una salida diplomática al asunto (Ex. 5:1-2), y si Faraón hubiese aceptado, entonces no se aplicaría la premisa base sobre la cual ha girado el presente texto, a saber: sin justicia no hay libertad, y prima más bien el “dejar pasar”. No obstante, esto es una visión muy reducida de los hechos, y de la misma comprensión de lo que significa la “justicia”.

En principio, si Faraón hubiese aceptado dejar en libertad a los israelitas, sí, es cierto, YHWH no hubiese arremetido en contra del sistema tal y como lo hizo, pero no es menos cierto que, en este marco, se estaría apelando a la justicia restaurativa, es decir, a la reparación del orden —y no a la justicia retributiva, que es el castigo por los hechos—. El objetivo principal de la justicia no siempre es el exterminio del culpable, sino la detención del mal y la reparación por ello, por tanto, debemos entender que, si Faraón cedía, la justicia se habría cumplido en su forma restaurativa, porque el oprimido deja de serlo[12]. De hecho, quizá alguno no esté de acuerdo, pero era necesario que fuera así, porque, visto con objetividad, si no existiera la posibilidad de quedar “impune” —recibir una amnistía— tras cesar el daño, Faraón no tendría incentivos para detenerse, o sea, si el Faraón supiera que, aunque los libere, será destruido de todos modos, su opción lógica sería oprimir hasta el final —mejor morir luchando que con pasividad—. La salida que le había ofrecido Dios, como ya señalé, fue una diplomática, política, que partía del hecho de reconocer la soberanía del pueblo israelí, y la justicia iba por vía de la restitución y el arrepentimiento —por lo cual no era una “impunidad” en sentido absoluto—. El perdón no es sinónimo de impunidad.

Tengamos en cuenta, sin embargo, que Faraón no cedió, y, en este marco, la misma Biblia muestra que las 10 plagas no fueron desastres naturales al azar, sino un ataque directo y sistemático contra el panteón egipcio, pues, en la cosmovisión antigua, se trataba de una guerra de dioses: el Dios de Israel —YHWH— vs. las deidades locales que sostenían el poder del Faraón. Así, el Nilo convertido en sangre simboliza la muerte de la fuente de vida de Egipto, siendo un ataque contra el dios del Nilo, Hapi, y Osiris[13] (Ex. 7:14-25); la proliferación de ranas fue un ataque a Heget, la diosa de la fertilidad con cabeza de rana[14] (Ex. 8:1-15); los mosquitos —o piojos,  representan una humillación para el dios de la tierra, Geb[15](Ex. 8:16-19); los tábanos —o moscas— tenían como objetivo, muy probablemente, a Khepri, dios del renacimiento y representado por el escarabajo[16] (Ex. 8:20-32); la peste del ganado simbolizó la destrucción de la economía y la fuerza, en ataque directo a los dioses Apis, el toro sagrado, y Hathor, la diosa con cabeza de vaca[17] (Ex. 9:1-7); las úlceras dejaron en evidencia la incapacidad de la medicina mágica de los dioses Sekhmet e Imhotep, que eran los dioses de las epidemias, curaciones y la sabiduría medicinal[18] (Ex. 9:8-12); el granizo y el fuego atacó a Nut, la diosa del cielo, y Shu, el dios del aire, y mostraron cómo el cielo, que debía ser protector y predecible para la agricultura, se convirtió en un arma de destrucción[19] (Ex. 9:13-35); las langostas tenían como objetivo a Min, el dios de las cosechas, y con ello se destruía totalmente las provisiones de los egipcios —lo que el granizo no destruyó, las langostas lo devoraron— (Ex. 10:1-20); las tinieblas fue una derrota para el dios supremos de los egipcios, a saber: Ra, el dios del sol, pues, durante tres días, el sol fue “borrado”[20] (Ex. 10:21-29); y la muerte de los primogénitos tenía como objetivo humillar a Faraón, quien se consideraba a sí mismo una divinidad[21] (Ex. 11:1-12-30). Todo ello fue necesario porque los hebreos, que llevaban 400 años inmersos en la cultura egipcia, tenían que ver cómo los dioses de sus opresores, a quienes probablemente habían llegado a temer o incluso respetar, eran impotentes ante su Dios. En otras palabras, funcionó como un proceso de desaprendizaje y formación para lo que les venía; cada plaga era una lección de que el sistema de castas y esclavitud de Egipto no estaba respaldado por una autoridad divina real, y era totalmente injusto.

Hoy, los venezolanos nos encontramos en un escenario más o menos similar. Si alguno pretende usar el ejemplo del éxodo para validar la impunidad en Venezuela, yerra en la medida en que, en Venezuela, el punto en cuestión es que, así como el Faraón no cedió ante los reclamos de justicia del pueblo israelí, muchos de los personajes que hoy ostentan, o en el pasado ostentaron, así como quienes pretenden ostentar, el poder, no han mostrado vestigio alguno de tal justicia restaurativa, y en muchos casos el daño ha sido tan grande que es inadmisible la impunidad, aun con el arrepentimiento —que no existe[22], dicho sea de paso—. Algunos se niegan a ceder y desmontar el aparato criminal que durante años ha sometido a los venezolanos. Y, en ese marco, no puede haber justicia restaurativa. Todo lo sucedido en Egipto, iniciando con la diplomacia, pasando por las 10 plagas y terminando con todo el aparato militar destruido, en realidad fue un juicio contra sus dioses y el sistema opresivo del Faraón, cada acción buscaba desmantelar la estructura que permitía la opresión contra los israelitas, y eso no es lo que muestran hoy algunos personajes. Durante todos estos años, el chavismo y la oposición falsaria han usado la diplomacia como un mecanismo para que el sistema criminal se mantenga, y vista así las cosas, el camino debe ser, al menos en buena medida, la justicia retributiva, cuando toque, en el momento que toque. Las oportunidades de salidas pacíficas no pueden ser infinitas, el mismo éxodo lo muestra, porque llega un punto donde la estructura opresiva se vuelve irreformable[23].

En vista de ello, quienes hoy debaten sobre esa falsa dicotomía que pretenden vendernos, “la paz con impunidad” o la “justicia con conflicto eterno”, simplemente no entienden donde están parados. Y si es cristiano y pretende apelar a la Biblia para sostener tal cosmovisión, no solo no entiende dónde está parado, sino que tampoco entiende el libro sagrado que dice estudiar. En ambos casos, ninguno tiene algo sensato que decir sobre la crisis venezolana y su salida. Hablar de “paz” en un contexto donde se mantenga la estructura criminal chavista, es hablar de la misma pax criminal egipcia, donde se gozaba de una “paz” basada en el orden, la producción y el control social, pero se era esclavo; si Venezuela sigue fundamentada en el control absoluto y la neutralización de la disidencia —la pax chavista—, no podremos hablar de verdadera paz. Sobre éste particular, la “paz”, debo señalar que la misma está asociada a los conceptos de armonía y la justicia, por tanto, mientras se siga por la vía del crimen, que implica restricción de libertad, no puede haber paz.

En suma, quien hable de paz y perdón en Venezuela sin el restablecimiento de los derechos, lo que exige en realidad es una tregua de sumisión, no una sociedad libre. La libertad real llegará el día en que el sistema completo caiga y se cimiente la refundación de un país en la justicia institucional, uno que impida la llegada de un nuevo Faraón o, en nuestro caso, un nuevo caudillo o mafioso.

Excurso 2: aclaratoria final

Antes de irme, y antes de que venga alguno, con nula o poca comprensión lectora, a llamarme “subversivo” o “sanguinario”, dejo bien claro que todo lo expresado hasta el momento no es un llamado al linchamiento, sino al debido proceso, al Derecho. Mi tesis central es que la reconstrucción y la estabilidad son hijas de la legalidad, no de la concordia forzada o artificial; esa “purga” de la que hablo es judicial, no violenta fuera de la ley —al menos no en este contexto, porque circunstancias distintas ameritan respuestas distintas, como también he expresado muchas veces en el pasado: ninguna dictadura en la historia ha salido por buenos modales, y ningún tirano ha entregado el poder con una sonrisa—. Lo dejo a reflexión.


[*] Este ensayo fue publicado en el portal de Humano Insurrecto, en: https://roymerrivas.substack.com/.

[1] Sí, voy a apelar a la Biblia, porque también quiero poner en tela de juicio a muchos autodenominados cristianos que viven dándose golpes de pecho por vociferar un moralismo absurdo, sin sustento bíblico, y que les sirve de base para ser funcionales, con acciones o por omisión, a un sistema criminal que ha sometido a Venezuela por años. A todos esos eruditos “cristianos” los desafío contraargumentar lo que aquí expongo, más si son del ala que “ora” y “bendice” a perversos personajes, en nombre del amor y el perdón al “prójimo”.

[2] Al respecto de este tema en concreto, sobre Egipto y los israelitas, que amerita ciertos matices, vuelvo en la sec. “Excurso 1: sobre el éxodo, la posibilidad de impunidad y la justicia”.

[3] Hasta ese momento, no había precedentes para sostener juicios de ese tipo, lo cual derivó en intensos debates sobre la viabilidad, necesidad y legitimidad de un proceso judicial que dirimiera y atacara directamente los crímenes en los que habían incurrido los nazis durante la Segunda Guerra Mundial. Este hecho, junto a otros, comparando con el presente, y solo a modo de comentario incisivo, media mis reflexiones sobre lo que pasó el 3 de enero en Venezuela y la “efectividad” de un Derecho Internacional que se ha mostrado inservible a la hora de responder efectivamente a los crímenes que se han cometido en Venezuela. Pareciera que sólo existe el Derecho Internacional efectivamente cuando se pretenden defender a los “Estados”, independientemente de sus acciones, y no al pueblo que éste somete. Sobre este tema, que compete a la teoría y/o filosofía del Derecho, he presentado un ensayo para un concurso que, independientemente del resultado, saldrá en algunos meses —aunque los estudiantes de Relaciones Internacionales de la Universidad Central de Venezuela (UCV) me invitaron a hablar al respecto este mes de mayo, así que daré una especie de abreboca ese día—.

[4] De hecho, todo ese proceso es lo que ha permitido y fundamentado los juicios de personajes nazis que son encontrados y procesados en la actualidad. Alemania se reconstruyó sobre una base ética que, aun con las críticas que podamos tener, prevalecen hasta hoy.

[5] La estabilidad de Ruanda es criticada en algunos aspectos, pero al menos las premisas pases para romper con la impunidad que reinaba hasta el momento es algo a considerar en cualquier proceso similar o peor.

[6] Esos personajes son el opuesto que su opuesto necesita para existir, por tanto, no se oponen a nada, porque constituyen, todos juntos, los pilares en los cuales se sustenta todo el sistema maligno que vivimos.

[7] En griego bíblico, se traduce principalmente como: πλησίον, que se pronuncia plesíon; y en hebreo, se escribe רֵ֫עַ y se pronuncia re’a. Ambos refieren a “asociado, compañero, vecino, amigo o cercano”. Ahora bien, en hebreo, el término está relacionado con la expresión: רַע, que se pronuncia “ra” y significa “mal” o “quebrantado”, ya que comparten la mismas consonantes básicas y se diferencias solo por la vocalización —que, de hecho, no aparece en los rollos originales de la torá—, y muchos teólogos interpretan esto como una “unidad en la fragmentación”, en el sentido de que el “mal” —ra— ocurre cuando una parte se separa de la imagen general —de allí que refiera a “quebranto”—, y, de manera similar, el “prójimo” —rea— es una parte separada, que parece “otro”, de la unidad total de la humanidad. No obstante, no estoy del todo de acuerdo con ello; si bien es cierto la premisa de que en la raíz “todos somos uno” y los demás son un “otro que yo”, lingüísticamente, más bien se indica que el prójimo es alguien que está quebrantado, o en malas condiciones, y necesita mi ayuda. En adición, para ir un poco más allá, la palabra “rea” también está ligada a la raíz רָעָה, que se pronuncia ra’ah, y la misma significa “pastorear” o “alimentar”. Entonces, el prójimo es alguien quebrantado o necesitado, y mi función como su rea —compañero, cercano, independientemente de si lo considero mi enemigo o no, y motivado por un amor ágape, es decir, fundamentado en principios, en el deber—, es la de un “pastor” que cuida, nutre y ayuda a sanar a quien está en malas condiciones. En otras palabras, y apelando a la Parábola del Buen Samaritano, el prójimo es aquel que está caído y herido en el camino, no cualquiera en todo lugar y en todo momento.

[8] Es el cambio de mente, de actitud, ante el mal que habían cometido —eso es lo que se conoce como metanoia—.

[9] Como expresé en el pasado: “Hoy tenemos a personajes que quieren reducir la situación a una ‘pugna política’, ignorando la realidad que golpea a los venezolanos en su cotidianidad”, no entienden que “con las bestias no se razona”, porque “ellos no se guían por la lógica de la negociación, del diálogo, derechos o procesos electorales cuando ostentan el poder, sino por la lógica de la fuerza para saciar su hambre de poder” (Ver: Roymer A. Rivas B. 2025. Los venezolanos y el pacifismo: el error de la lógica política ante la barbarie. Publicado en ContraPoder News. En: https://goo.su/rjuYC (Cit. 10/05/2025)). Si bien, tenga en cuenta que, aunque sigue siendo cierto, todo ello lo expresé antes del 3 de enero… las cosas cambiaron y se amerita otro tipo de pensamiento ahora, partiendo del realismo político —que, a mi juicio, la casta política venezolana opositora no posee y difícilmente poseerá—.

[10] Ver: Roymer A. Rivas B. 2026. El eterno retorno de la incapacidad: la miopía de una “oposición” que pide elecciones en un tablero que no fue capaz de conquistar. Publicado en ContraPoder News. En: https://goo.su/CzOIq0 (Cit. 10/05/2025). En esto, cito: “En contextos como el venezolano, primero es el poder, después es el voto, y esa es una lección que sus egos no les dejan aprender, porque son políticos de carrera que solo saben moverse en procesos electorales, no estadistas de transición que entienden que primero hay que demoler toda la estructura que mantuvo y sigue manteniendo al chavismo atornillado en el poder y que, de no cambiar, de seguro los hará volver con el tiempo.”

[11] He dicho que estamos en un escenario de transición, pero no dije que esa transición va a desembocar en lo que todos queremos. Después de los eventos del 3 de enero del presente año, evidentemente, las cosas no son, ni serán, iguales que en el pasado, pero en qué desembocará eso para nuestro bien o mal será directamente proporcional a la madurez política que demuestre la sociedad venezolana, tanto en los personajes que hagan sus líderes como en las exigencias que reclamen.  

[12] En la Biblia, el acto de “soltar” a quien se retiene ilegalmente es en sí mismo un acto de restitución, por lo que la liberación de los israelitas era el pago de una deuda acumulada por años —no solo con ellos, sino con el mismo YHWH, porque, si al caso vamos, Israel era visto como “su propiedad”, por lo que el sistema egipcio decía ser dueño de algo que no le pertenecía—. Si Faraón los liberaba, estaba renunciando a su capital económico y a su orgullo, lo cual ya es una forma de justicia correctiva. De hecho, al salir los israelitas, las escrituras indican que pidieron alhajas de oro y plata, en forma de pago de salarios atrasados —restitución— (Ex. 3:21-22; 11:2-3; 12:35-36; estos textos son relevantes, porque el cap. 3 del éxodo muestra que la intención primaria de Dios era que los israelitas salieran y recibieran un pago por sus años de trabajo, antes que recurrir a la justicia retributiva, es decir, era parte del diseño legal que los israelitas no se fueran con las manos vacías. Si bien, el sistema egipcio no aceptó y ya fue después de la última plaga donde todos estaban desesperados porque los israelitas salieran, que procedieron a entregar lo que les correspondía entregar en un principio —capaz más—).

[13] Se decía que el Nilo era su torrente sanguíneo.

[14] En el contexto egipcio, las ranas eran sagradas y no podían matarse, por lo que la fertilidad descontrolada se convirtió en un estorbo. Con vida y la muerte de esas ranas, es como si YHWH obligara a los egipcios a ver a su diosa pudriéndose en montones por toda la tierra.

[15] Los sacerdotes egipcios eran extremadamente meticulosos con la limpieza ritual en sus adoraciones, por lo que la infestación de parásitos que surgen del polvo de la tierra los hizo ritualmente impuros e incapaces de servir en sus templos.

[16] Aquí comienza a marcarse una distinción entre quienes eran afectados por las plagas, porque ésta afectó a los egipcios, pero no a la tierra de Gosén, donde vivían los israelitas.

[17] Para una cultura que veneraba al ganado como encarnación de lo divino, verlos morir en masa era un golpe devastador.

[18] Los magos del Faraón ni siquiera pudieron presentarse ante Moisés porque estaban cubiertos de llagas; sus dioses sanadores no pudieron proteger sus propios cuerpos.

[19] Con ello, se destruía casi totalmente las provisiones.

[20] Con esto Dios decía que los esclavos tenían un Dios que tenia poder sobre la luz misma.

[21] Se creía que el Faraón era un dios viviente y su hijo primogénito era un heredero divino, por tanto, al no poder proteger a su propio hijo, el Faraón quedó expuesto como un simple mortal ante el poder de YHWH. A este le acompañaron muchos primogénitos de quienes seguían creyendo en el sistema egipcio.

[22] ¿Es necesario que hable de la burla que representó la supuesta “Ley de amnistía”, donde solo se liberaron parcial y discrecionalmente a personas que jamás debieron estar en las mazmorras del régimen chavista? ¿Es necesario que hable de la burla de ciertos personajes a la cantidad de asesinados por la dictadura? Tan solo esta semana, por hablar de lo más próximo, el régimen dio a conocer la muerte de Víctor Hugo Quero, quien supuestamente murió —fue asesinado— hace 10 meses, pero durante todo este tiempo se le negó información a la madre sobre su paradero y condición. Ahora, después de dado a conocer todo, se sigue amedrentando contra su madre, Carmen Teresa Navas, de 82 años, con colectivos y amenazas a su integridad física (ver: Carmen Teresa Navas denunció que colectivos armados la amenazaron en su casa. Publicado en ContraPoder News. En: https://goo.su/Kdr7 (Cit. 10/05/2026). ¿Acaso no es esto un equivalente a la actitud de Faraón para con los israelitas en Egipto? Reflexione usted.

[23] En este punto, cabe una reflexión: ¿Se puede refundar una nación apelando al mismo sistema legal que le dio origen —constitución, por ejemplo—? ¿Se puede hablar de restauración si se siguen manteniendo ciertas ideas de paternalismo estatal en el país? ¿Se puede sostener un sistema justo si las armas siguen en manos de los opresores y un sistema militar adoctrinado para el mal? ¿Se puede hablar de elecciones con el mismo CNE fraudulento, fundamentado en registros de identidades fraudulentos, rodeado de instituciones que se fundamentan en leyes ilegitimas? Y pare usted de preguntar…

Nueva York prohíbe a los agentes del ICE usar máscaras para ocultar su rostro

Las autoridades de Nueva York han aprobado una legislación que prohíbe el uso de máscaras para cubrir su rostro a los agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) en pleno aumento de la tensión y un día después de que el zar de fronteras del presidente Donald Trump, Tom Homan, amenazara con «inundar» el estado con un despliegue.

La gobernadora del estado de Nueva York, la demócrata Kathy Hochul, ha indicado así que los agentes están obligados a trabajar a partir de ahora con la cara descubierta, una medida con la que busca evitar que incurran en un uso excesivo de la fuerza, tal y como vienen denunciando organizaciones de defensa de los «Derechos Humanos».

Desde que Trump puso en marcha su polémica política antiinmigratoria, que ha propiciado detenciones, redadas y deportaciones en masa, los agentes del ICE han cubierto generalmente sus rostros.

Este paquete de medidas también prohíbe a estos agentes utilizar las cárceles locales para albergar detenidos y realizar registros en casas, hospitales, iglesias y escuelas sin que exista orden judicial alguna que así lo autorice.

No obstante, está previsto que la Administración Trump recurra esta medida ante los tribunales. Ya en 2025, una ley similar que les prohibía cubrirse la cara fue aprobada en el estado de California pero rechazada posteriormente por discriminatoria por un tribunal federal.

Cabe señalar que las redadas del ICE han provocado numerosas críticas tanto dentro como fuera del país a raíz de una serie de escándalos durante sus operaciones, especialmente en la ciudad de Mineápolis, Minnesota, donde dos personas murieron a manos de los agentes.

Narcorégimen interino confesó que Víctor Hugo Quero falleció en 2025 bajo su custodia

Caracas. –  El Ministerio de Servicio Penitenciario admitió este jueves, que el rehén político Víctor Hugo Quero Navas, secuestrado el 3 de enero de 2025 en el Internado Judicial Rodeo I, falleció el 24 de julio de ese año en el Hospital Militar Carlos Arvelo, por insuficiencia respiratoria aguda secundaria a tromboembolismo pulmonar.

El narcorégimen interino de Delcy Rodríguez decidió revelar la verdad sobre esta víctima, luego de meses de denuncias de desaparición forzada y reclamos públicos de su madre, Carmen Teresa Navas (82), quien durante más de un año exigió una fe de vida sin obtener respuestas oficiales.

A través de un comunicado, el ilegítimo ministerio chavista informó que Quero murió el 24 de julio de 2025, en el Hospital Militar Dr. Carlos Arvelo, presuntamente por “insuficiencia respiratoria aguda secundaria a tromboembolismo pulmonar”, tras haber permanecido detenido en el Internado Judicial Rodeo I desde enero de 2025.

Pese a que el ciudadano murió hace casi diez meses, el citado organismo alega que procedió a su «inhumación formal en fecha 30 de julio de 2025» ante la supuesta «ausencia de sus familiares». Esta afirmación contrasta con las múltiples denuncias de su madre, la señora Navas, quien durante este tiempo exigió respuestas a las autoridades sin éxito.

También, organizaciones de derechos humanos, dirigentes opositores y familiares denunciarán reiteradamente la desaparición del preso político y acusarán al régimen de ocultar información sobre su paradero. Foro Penal y otras ONG calificaron el caso como una desaparición forzada.

Navas llevaba más de un año buscándolo. El CICPC inició investigación en marzo de 2026 tras conocer la denuncia pública de desaparición forzada, mientras el régimen chavista negaba su paradero. La familia nunca fue notificada de su muerte ni de su entierro.Hace apenas días, Carmen Teresa Navas protestó en Plaza Altamira y declaró a medios internacionales: “¿Dónde está mi hijo?”.

No obstante, el comunicado oficial reconoce implícitamente que la víctima estuvo sometida a desaparición forzada durante meses, y que el «Estado» chavista ocultó su fallecimiento a sus familiares. El ministerio ofrece ahora «condolencias» y garantiza la entrega de sus restos.

Trabajadores exigieron mejores salarios, elecciones y liberación de rehenes ante embajada de EE.UU.

Caracas. – Trabajadores, sindicalistas y pensionados venezolanos se movilizaron este jueves, hacia la Embajada de Estados Unidos en Caracas para exigir salarios dignos, la mejora de condiciones laborales, el uso de fondos venezolanos retenidos para el sector público, y la celebración de elecciones presidenciales para sacar del poder al interinato chavista.

La marcha, convocada por la Coalición Sindical Nacional, partió desde la Plaza Alfredo Sadel en la urbanización Las Mercedes, en horas de la mañana.

Con pancartas y consignas pidiendo un proceso electoral transparente, los manifestantes se agruparon en el punto de encuentro, y luego el grupo partió en dirección hacia la urbanización Valle Arriba, donde está ubicada la sede consular estadounidense.

Entre las peticiones también figuró, que el Gobierno de Donald Trump intercediera en favor de la liberación de los rehenes políticos en el país.Cabe destacar, que durante la concentración en la Alfredo Sadel, la gente detectó a tres esbirros infiltrados en la actividad, al descubrir que estos tomaban fotos con sus celulares, de quienes participaban en la protesta.

La delegación estuvo encabezada por los dirigentes José Patines y Carlos Salazar, quienes fueron recibidos en el acceso de la embajada por el oficial de seguridad Sam Samuels.Tras recibir el texto, el funcionario aseguró que la representación diplomática revisará detalladamente los casos y demandas planteadas.

Según los voceros, el documento agrupó el clamor de diversos sectores que exigieron mejoras inmediatas en las condiciones socioeconómicas y el respeto a los derechos fundamentales de los trabajadores, quienes hoy se encuentran desprotegidos ante la crisis.

En el texto, los representantes sindicales expresaron respaldo a las medidas adoptadas por el Gobierno estadounidense contra lo que califican como “estructuras criminales” dentro del Estado venezolano, y reiteraron su reconocimiento a Edmundo González Urrutia como ganador de las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024.

Igualmente, los firmantes manifestaron preocupación por lo que consideran un desvío del proceso de transición política. En ese sentido, cuestionaron las designaciones de autoridades como el fiscal general, el Defensor del Pueblo y magistrados del Tribunal Supremo de Justicia, al señalar que se realizaron fuera de los parámetros constitucionales y mediante mecanismos dudosos.

De los líderes sindicales, fue Salazar quien cuestionó la percepción del Gobierno estadounidense sobre la realidad local, criticando específicamente las declaraciones de Trump sobre una supuesta «felicidad» en el país bajo el interinato de Delcy Rodríguez.

El dirigente fue enfático al señalar que, pese a los cambios en el gabinete, la estructura de poder y los problemas de fondo siguieron siendo los mismos.

Los sindicatos acordaron realizar otra manifestación para el próximo 3 de junio.

Trump habla de la felicidad de los venezolanos y genera polémica en redes sociales

Caracas. – Las recientes declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre la supuesta «felicidad» reinante en Venezuela, tras la captura de Maduro y la reactivación del aparato petrolero, no han sentado bien en la población del país. A través de las redes sociales, la gente ha optado por expresar su inconformidad ante las aseveraciones del líder republicano, negando que exista tal nivel de alegría como este asegura en sus declaraciones.

Durante un evento en la Casa Blanca el pasado lunes, Trump destacó lo que describió como un cambio en el clima social y económico de Venezuela tras la captura del ex gobernante Nicolás Maduro en una operación militar estadounidense a principios de este año. “El pueblo de Venezuela está realmente feliz”, dijo Trump, añadiendo que en el país “están ocurriendo cosas que no habían visto en 20 años”.

También señaló un renovado “espíritu” en la sociedad venezolana y el fortalecimiento de los lazos bilaterales, incluyendo mayores flujos de crudo venezolano hacia Estados Unidos.

No obstante, los escenarios que realmente se observan en la calle, con protestas constantes en distintos estados del país, por fallas con los servicios de energía eléctrica y agua, principalmente, y por la exigencia de mejoras salariales urgentes, revelan que otra es la realidad del país.

Por ello, en las redes sociales, especialmente en X e Instagram, se ha desatado una campaña para demostrarle y recordarle al mandatario estadounidense, que el clima entre la población venezolana está muy lejos de la «alegría» que él recientemente acaba de describir.

Las reacciones de los internautas en varias publicaciones así lo confirman.

«Trump no sabe lo que habla, está totalmente desinformado. No es como el piensa», aseguró un usuario en una publicación en X.

«La gente en Venezuela NO está feliz. Trump cada vez que lo menciona nos convierte en más infelices» o «Muy mal está quedando Donald Trump con esas declaraciones, claramente no conoce ni un poco lo que está pasando en Venezuela. Le están informando mal o es parte del problema», fueron otras de las críticas contra el mandatario estadounidense.

También, abundan reacciones muy fuertes como la siguiente: «Viejo mamaguebo le estoy agarrando una arrechera enorme mató al tigre y ahora le tiene miedo al cuero».

Los mensajes, en general, le dicen al inquilino de la Casa Blanca que la situación interna del país es muy crítica, y para resolverla en realidad, debe eliminar por completo el origen del mal, que es justamente el interinato chavista de Delcy Rodríguez, por lo que exigen su inmediata deposición del poder.

Fallas eléctricas y apagones generan protestas simultáneas en varios estados

Caracas. – Protestas en varios estados del país, se registran de manera simultánea desde la noche de este pasado martes, debido a los constantes apagones y cortes repentinos de energía eléctrica, que tienen a la población al borde.

En ciudades como Barinas, Maturín, Maracay y San Diego, entre otras regiones, los vecinos salieron a la calle cansados de los apagones y del abandono. Los episodios fueron captados en videos, que luego se difundieron por distintas plataformas digitales.

Los estados Aragua, Anzoátegui, Zulia, Barinas, Carabobo, Monagas y Sucre, son los que más afectados se han visto hasta los momentos por los cortes de energía.

En el estado Barinas, habitantes denunciaron sufrir cortes eléctricos de hasta 12 horas diarias, situación que ha afectado la vida cotidiana, la actividad comercial y la conservación de alimentos. El reclamo se suma a manifestaciones registradas en Aragua, Carabobo, Sucre y otras entidades del país.

Durante la noche del miércoles, vecinos de las urbanizaciones La Fuente y Villeguita, en Turmero, estado Aragua, salieron a protestar en la avenida Ricaurte luego de permanecer más de seis horas sin electricidad. Según denunciaron, el servicio volvió a fallar justo cuando los ciudadanos se concentraban para manifestar.

Los residentes levantaron barricadas con desechos incendiados para bloquear la vía, mientras funcionarios policiales acudieron al lugar para persuadir a los manifestantes de levantar la protesta.

En Cumaná, estado Sucre, habitantes de los edificios Hugo Chávez cerraron la avenida Cancamure la noche del lunes, tras permanecer más de 24 horas sin servicio eléctrico. Los afectados aseguraron haber reportado la situación a Corpoelec sin recibir respuestas.

En redes sociales advierten que el país podría estar al borde de sufrir otra «mega apagón», como el ocurrido en marzo de 2019 que duró entre tres a siete días, a nivel nacional.

También, los internautas advierten que esta situación con las fallas eléctricas, podría desencadenar un estallido social que comenzará en el interior del territorio nacional, y podría llegar hasta la región capital.

El Defensor del Pueblo de Perú descarta el fraude electoral y reconoce «hechos irregulares»

El Defensor del Pueblo de Perú, Josué Gutierrez, ha descartado que se produjese fraude en la primera vuelta de las elecciones presidenciales del 12 de abril, pero sí ha hablado de «hechos irregulares», relacionados con los problemas logísticos que motivaron que la jornada de votación tuviera que alargarse un día más.

«No existen pruebas fehacientes de fraude electoral; sin embargo, sí cuestionamientos a hechos irregulares», ha dicho Gutiérrez en base a los informes recibidos por las diferentes misiones electorales, o de la Fiscalía, en una rueda de prensa celebrada este jueves, según recoge la cadena peruana RPP.

Gutiérrez también ha aprovechado para cuestionar el papel de algunos de los funcionarios de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) y del Jurado Nacional de Elecciones (JNE), a los que ha afeado un «marcado desconocimiento» de sus competencias constitucionales en los centros de votación.

Así, ha señalado que algunos funcionarios «no brindaron la colaboración oportuna debida a instituciones como el Ministerio Público, a la Defensoría del Pueblo y también a algunas misiones de observación de observadores».

La falta de coordinación entre funcionarios de la ONPE y del JNE se vio «particularmente en Lima Metropolitana», en lo concerniente al despliegue y repliegue de material electoral, «generando acusaciones mutuas de grave negligencia y responsabilidad que atentan contra la confianza en el sistema electoral».

La primera vuelta de las elecciones quedó marcada por los problemas logísticos que aparecieron en algunos centros de votación, con la falta de material electoral para ejercer el derecho al voto e incluso con algunos de ellos cerrados. Aquello provocó el cese del jefe de la ONPE, Piero Corvetto, investigado por estos hechos.

Su gestión quedó en entredicho después de que unos 60.000 electores, principalmente en Lima, denunciaran problemas para emitir su voto y por ello las autoridades peruanas decidieron prorrogar la jornada electoral hasta el 13 de abril. Pese a todo, las diferentes misiones electorales internacionales descartaron que se produjera fraude, como han asegurado algunos candidatos.

Entre ellos Rafael López Aliaga, tercero con el 98%% de las actas escrutadas, a tan solo 23.000 votos de diferencia del candidato de la izquierda, Roberto Sánchez, quien previsiblemente se enfrentará en la segunda vuelta del 7 de junio a Keiko Fujimori, que encara sus cuartas elecciones presidenciales.