Más de medio millón de parisinos se ha concentrado este martes en las calles de la capital gala, según datos de los sindicatos, para protestar por segunda vez en apenas dos semanas contra la reforma de las pensiones promovida por el Gobierno y en la que se incluye, entre otros puntos, elevar la edad de jubilación hasta los 64 años.
De acuerdo con la Confederación General del Trabajo (CGT) la convocatoria ha logrado reunir a unas 500.000 personas en París, si bien es cierto que la Jefatura de Policía de la capital ha reducido esta cifra hasta los 87.000 asistentes.
Esta circunstancia se da también en otras ciudades como Rennes, Nantes o Burdeos, donde los sindicatos han hablado de una asistencia de entre 30.000 y 75.000 personas en cada localidad, mientras que las autoridades las han reducido a poco más de 28.000.
La principal manifestación, la de París, se ha desarrollado sin grandes incidentes, si bien es cierto que por el momento se ha confirmado la detención de 23 personas en incidentes relacionados con enfrentamientos con la Policía, según recoge BFMTV.
Las autoridades policiales han informado de ciertos episodios de tensiones con grupos reducidos de manifestantes que, encapuchados, han lanzado piedras y otros proyectiles a los gendarmes. Los agentes de Policía, por su parte, han respondido lanzando gases lacrimógenos.








