Argentina tramita extradición desde España de excoronel venezolano implicado en asesinato durante protestas

Caracas. – La justicia argentina tramita la extradición del ex coronel de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), Ephraín Enrique Verdú Torrelles, quien se encuentra en España, pero está implicado en crímenes de lesa humanidad y violación de Derechos Humanos, hechos que protagonizó durante las protestas ocurridas en Venezuela entre 2014 y 2017.

Según lo reveló la ONG Interjust, Verdú Torelles está acusado de asesinato durante las protestas. El caso se inició en junio de 2023 a partir de una denuncia penal presentada por el equipo de la ONG contra 14 oficiales de la GNB por presuntos crímenes de lesa humanidad cometidos en Venezuela.

Una de las víctimas representadas por InterJust es Rosa Orozco, madre de Geraldin Moreno Orozco, una estudiante y jugadora de fútbol sala de 23 años, asesinada por efectivos de la GNB en febrero de 2014 en el estado de Carabobo mientras participaba en una manifestación.

En un comunicado difundido por la ONG, se detalla que uno de los oficiales está en España. En febrero de 2026, tras recibir información de InterJust que indicaba que Verdú Torrelles se encontraba en España, un juez argentino dictó orden de extradición.

“Llevo más de 12 años luchando para que la muerte de Geraldin no quede impune”, declaró Orozco. “Cada avance legal, como este, es también un reconocimiento a su vida, a sus sueños y al derecho de las víctimas venezolanas a obtener justicia”, indicó.

El proceso se enmarca en la figura de jurisdicción universal, que habilita a los tribunales argentinos a investigar delitos graves cometidos fuera de sus fronteras, independientemente de la nacionalidad de las víctimas y los acusados. Rosa Orozco es una de las personas representadas por InterJust en ese expediente, que abarca a múltiples víctimas de la represión estatal de aquel año.

El coronel Verdú Torrelles era segundo comandante del Destacamento de Seguridad Urbana (Desur) de Tocuyito, estado Carabobo en 2014, y es uno de los imputados en esa causa.

El exfuncionario es muy activo en sus redes sociales, actualiza su información con frecuencia, y según su perfil en la plataforma de LinkedIn, actualmente está radicado en Vigo en la comunidad de Galicia, España, donde trabaja desde julio de 2025 en la empresa Grupo Eulen. Hasta 2021 estuvo en Venezuela y ejerció su último cargo como coronel del Regimiento Guardia del Pueblo del estado Aragua. 

Madre de Hugo Marino pide presionar al narcorégimen para que responsa sobre paradero de su hijo

Caracas. – La madre del rehén político desaparecido, Hugo Marino Salas, pidió nuevamente ayuda en las redes sociales para difundir aún más su clamor que busca obligar al narcorégimen chavista a darle una fe de vida sobre su hijo, quien cumple ya 2596 días con paradero desconocido.

Beatriz Salas publicó dos mensajes en su cuenta de la red social X, denunciando no tener, luego de siete años de intensa búsqueda, ninguna información sobre la ubicación o el estado de Marino Salas.

La mujer pidió apoyo ciudadano para aumentar la presión sobre el régimen y obtener respuestas oficiales sobre el caso. “Soy la mamá de Hugo Marino, les quiero pedir un gran favor, ayúdenme a que el régimen me dé fe de vida de mi hijo”, expresó.

En su pronunciamiento, insistió en que las autoridades del régimen estarían ocultando información relacionada con el paradero de Hugo y reclamó acceso a la verdad sobre lo ocurrido. “Ayúdenme a presionar para que me respondan y no sigan escondiendo la desaparición forzada de mi hijo”, agregó.

En otra publicación condena el silencio sobre la desaparición misteriosa de su hijo, así como el hermetismo que impera, por parte del sistema criminal chavista, en torno a su caso. Pero, asegura que continuará denunciando la situación.

En su mensaje, señaló:

El caso se remonta al 20 de abril de 2019, fecha en la cual se perdió el rastro de Hugo Marino Salas. El buzo profesional —con nacionalidad venezolana e italiana— llegó al país procedente de EE. UU., donde vivía y regentaba la empresa Sistemas Electrónicos Acuáticos, especializada en rastreos marítimos de aviones y barcos desaparecidos.

La familia se enteró que presuntamente fue detenido por funcionarios de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM) a la salida del aeropuerto internacional de Maiquetía.

«Mi hijo no es político, no sé porqué se lo llevaron, el DGCIM se lo llevó. Yo quisiera por lo menos que me explicaran qué le hicieron o dónde lo tienen porque yo creo que es lo más lógico. Ellos piensan que uno como familia o yo, que tengo siete años en esta lucha todos los días, han apostado que nos vamos a cansar, a morir. Pero siempre se los he dicho, ellos me tienen que responder por mi hijo», afirmó la mujer en declaraciones recientes.

Es necesario recordar que Beatriz tiene 82 años y su arma de denuncia son las redes sociales, pues se encuentra fuera del país desde mucho antes que su hijo desapareciera.

Presos en sede de PoliMiranda iniciaron huelga de hambre para reclamar mejoras

Caracas. – Una huelga de hambre iniciaron desde la noche de este pasado domingo secuestrados por la narcotiranía chavista, que se encuentra recluidos en la sede de la Policía de Miranda, ubicada en Los Teques, para exigir mejoras en los procesos judiciales y en las condiciones de reclusión que tienen.

A través de un acta suscrita por los internos, los reclusos manifestaron que la protesta busca llamar la atención de las autoridades sobre diversas problemáticas que, según denuncian, afectan sus derechos y el estado en el cual se encuentran dentro de ese penal.

Según lo que dijo uno de los reclusos, esperan que los funcionarios respeten a las visitas bien sea de familiares o de personas no consanguíneas que se acerquen al recinto; que se les garantice salir diariamente de las rejas y que se les deje realizar actividades culturales y de recreación, mientras cumplen sus estadías en el IAPEM, ya que denuncian que se les trata “como prisioneros de guerra”.

Además, piden a brevedad que se les dote de insumos como cocina eléctrica, colchonetas, sábanas y artículos personales. También exhortan a que les cumplan con la entrega de alimentos a través de un censo con los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP).

También, entre las principales exigencias planteadas se encuentran el respeto a los derechos humanos de la población privada de libertad, el cumplimiento del debido proceso, la agilización de las causas judiciales para reducir el retardo procesal y la realización de traslados oportunos hacia los centros penitenciarios correspondientes. Hasta ahora no hay pronunciamiento por parte de la directiva de PoliMiranda ni de autoridades del sistema penitenciario.

María Corina reveló que coordina plan para retornar a Venezuela

Caracas. – La dirigente política María Corina Machado confirmó este pasado domingo que su regreso a Venezuela será “pronto”, aunque aclaró que la fecha exacta aún se está definiendo y, según explicó, la coordinación involucra a actores tanto dentro como fuera del país.

En una entrevista con N+ Univisión, Machado prefirió mantener en reserva detalles del plan de retorno por motivos de seguridad, limitándose a responder: «Pronto. Obviamente el día que anuncie la fecha tendrá consecuencias y por supuesto está siendo acordado con personas dentro y fuera del país”.

Igualmente, descartó utilizar los mismos canales clandestinos que facilitaron su salida del territorio nacional hacia el exilio, bromeando al respecto al declarar: “Ay, yo me muero por abrazarlos, pero te aseguro que no va a ser el mismo mecanismo de transporte. Pronto y voy a abrazar a un país, a continuar y culminar una causa”, dijo.

También, durante la entrevista, Machado se refirió a su vínculo con la actual administración estadounidense. Manifestó sentirse “muy agradecida” con el presidente Donald Trump y su equipo por lo que describió como la apertura de un camino hacia una transición democrática en Venezuela.

Según detalló, existe un plan estructurado en tres fases que ha sido coordinado con el secretario de Estado y otros funcionarios estadounidenses. Ese esquema, de acuerdo con su explicación, apunta a garantizar elecciones “limpias” y avanzar en la reconstrucción institucional del país.

No obstante, no brindó precisiones adicionales sobre el contenido de ese plan ni sobre plazos concretos, y hasta el momento no hubo confirmaciones públicas por parte del gobierno estadounidense sobre esos mecanismos específicos.

Asimismo, destacó que Acuerdo de Panamá de edificar bases institucionales estables que tengan vigencia para las próximas generaciones. Explicó que el documento tiene como propósito establecer consensos de alcance de largo plazo sobre el diseño de las instituciones del país.

Detalló que la propuesta de reconstrucción de la República será sometida a debate nacional con la finalidad de incorporar las visiones de diversos sectores de la sociedad venezolana. “No es solamente cómo termina de salir este régimen, sino cómo se construyen las instituciones que tienen que durar siglos, generaciones por venir”, argumentó.

Guerra civil en Uganda: lecciones para Venezuela de los chimpancés Ngogo

Por Leroy Garrett (@LeroGarrett).

Esta nota no trata de un conflicto ordinario ni predecible. Uganda no enfrenta la furia asesina de un nuevo Idi Amin. Las hostilidades ocurren en la comunidad de primates más estudiada del mundo: alrededor de 200 chimpancés que habitan el Parque Nacional Kibale, en Uganda. Esta comunidad se ha fracturado en dos facciones en guerra, con un grupo lanzando desde hace años una campaña de ataques letales contra el otro.

¿Qué está ocurriendo?

Los chimpancés Ngogo han sido estudiados durante tres décadas. En los últimos años, los científicos han observado con asombro cómo una comunidad cohesionada se polarizó lentamente. Desde 2015, los lazos sociales se fueron debilitando, los “vecindarios” se convirtieron en facciones antagónicas y el territorio compartido se transformó en una frontera disputada. En 2018, la ruptura fue total.

Vinieron entonces los enfrentamientos y las matanzas indiscriminadas, sin distinguir entre adultos y crías. Se formaron dos grupos: los que controlan el centro del territorio y los occidentales, que han venido ganando la guerra.

Recordemos que los chimpancés son nuestros parientes más cercanos: compartimos con ellos un gran porcentaje de nuestro ADN, de allí la importancia de estudiar su conducta e instintos. Y el caso de los Chimpancés Ngogo es interesante, porque muestra que la rivalidad no tiene origen económico, sino emocional y territorial. La lucha busca preservar el área vital donde desarrollan sus vidas y no quieren compartirla con sus enemigos. El liderazgo que mantenía la unión desapareció y fue reemplazado por rivales en lugar de aliados.

Marx y Engels hicieron del conflicto entre los seres humanos —rebeliones, guerras, protestas— un resultado casi exclusivo de la injusticia económica. Este caso de los chimpancés de Ngogo invita a cuestionar esa visión: quizá nuestra propensión al conflicto tenga raíces más profundas que la mera desigualdad económica, raíces que residirían en ese conducta determinantemente emotiva hacia la ruptura como ocurre en nuestros parientes primates.

Este conflicto me recuerda también a la Guerra Civil Española, donde la confrontación brutal entre la religión secular de los republicanos y la reacción conservadora de los falangistas, el clero y la vasta oficialidad monárquica se libró sin prudencia ni mesura. No fue, en esencia, un conflicto de raíz económica como sí lo fueron las revoluciones Francesa, Norteamericana o Bolchevique.

De igual forma, la independencia venezolana fue más una confrontación civil entre quienes vieron una oportunidad al caer el gobierno de los Borbones en manos del hermano de Napoleón y aquellos que permanecieron fieles a la Corona.

La declaración de independencia de Venezuela muestra esa fractura, a diferencia de la de Jefferson, aprobada por unanimidad por todas las colonias rebeldes.

Esto explica, en parte, los últimos veintisiete años de Venezuela: un supuesto “estado de guerra civil” que nunca lo fue realmente. Las oposiciones, desde el inicio, asumieron una política electoralista y de preservación de espacios. No hubo una ruptura total como la que sufren los chimpancés de Ngogo o la que vivieron otras revoluciones genuinas, incluida la española.

Esa falta de ruptura radical explica la permanencia del chavismo en “extra innings”, el gobierno más inviable de nuestra historia, y el porqué las oposiciones no han logrado convertirse en el relevo dialéctico de la desgracia. También explica por qué seguimos bajo la guarda de los Estados Unidos y, más importante aún, por qué parece inexorable que no quede otra salida que hacernos miembros de la gran unión de naciones americanas.

Venezuela: el diagnóstico de un país adolescente y la receta para su homeostasis

Por Pedro González —Handinator— (X: @tepinunpasen).

Venezuela es un país adolescente. Desde nuestra independencia en el año 1811, apenas han transcurrido 215 años de historia republicana. ¿Qué son estos dos siglos frente a las civilizaciones milenarias que superan los cinco milenios de existencia? En ese breve transcurrir desde su fundación —y hablemos claro—, la nación nació con una mentalidad compleja. Lo que nos hace únicos es esa mezcla indefendible, vibrante y profunda: la raíz española, el choque anglosajón, la mística de Medio Oriente y la fuerza impetuosa africana. Toda esa energía cultural confluye en nuestra identidad. Sin embargo, a ese crisol se le inoculó una inyección de intervencionismo y fragmentación por parte de los intereses anglosajones, hoy con un marcado rostro norteamericano. Aclaro que simpatizo profundamente con la cultura y los valores originarios del pueblo estadounidense —aunque la clase política actual, entregada por completo al servicio de las grandes élites corporativas y del Comité de Asuntos Públicos Estadounidense-Israelí (AIPAC), es una cosa muy distinta—.

En medio de este corto caminar republicano, es de estricta justicia reconocer los cuarenta años de nuestra democracia a medias. Sería intelectualmente deshonesto ignorar que durante ese período se construyeron instituciones sólidas, se elevó significativamente el nivel de vida de los venezolanos y se logró la alfabetización de una enorme parte de la nación. Hubo un proyecto de país real. Sin embargo, en sus últimas dos décadas, esa misma estructura democrática se dejó seducir por la complacencia, la corrupción institucionalizada y un agudo clientelismo político. El resultado directo de ese abandono moral fue una desigualdad social tan marcada y dolorosa que terminó sirviendo de caldo de cultivo para la debacle posterior.

La realidad descarnada es que la responsabilidad final es nuestra por habernos dejado seducir ante las propuestas demagógicas de esos falsos mesías que capitalizaron aquel descontento. A ellos les pagaron muy bien para escenificar su papel: destruir el país desde adentro y montar el teatro mediático de chavistas y líderes opositores. Sí, todos financiados y plegados al mejor postor. A ti y a mí nos ha tocado vivir esta cruel herida histórica: veintisiete años de un proceso desgarrador, y los que faltan si no aprendemos la lección, si no nos empoderamos de nuestro acervo y elevamos de una vez por todas nuestra conciencia ciudadana y política.

Sé que te preguntarás: ¿Y cómo se come eso?

Para sanar, primero debemos diagnosticar la enfermedad. Las toxinas y las células cancerígenas ya las conocemos de sobra: son la clase política actual, con poquísimas excepciones muy limitadas cuyos nombres brindaré en próximos artículos para fundamentar mejor mi postura. Pero antes de señalar afuera, hay que empezar por depurar el cuerpo enfermo que somos nosotros mismos, nutriéndolo adecuadamente y liberándolo de la ponzoña de la diatriba partidista.

Propongo mirar a Venezuela como un cuerpo humano. El país es un organismo vivo y diverso; en él habitan bacterias, parásitos, células y hongos. Esos componentes somos nosotros: los chavistas-maduristas, los opositores y esta nueva corriente que urge consolidar con fuerza: la corriente soberanista. Mi intención no es exterminar las partes, sino lograr que el país trabaje en su homeostasis; es decir, en un equilibrio perfecto que potencie al organismo nacional hacia su máximo estado de salud y energía.

Sin embargo, sé muy bien que los miembros de lo que yo llamo el clan de la «Neurona 51» —o el «Vendido 51»— hace tiempo dejaron de leer este texto. En cuanto vieron la extensión del análisis, abandonaron el barco porque ni siquiera se atreven a subirse a él. La «Neurona 51» representa a ese espécimen que se entrega ciegamente a la solución o ilusión más fácil que transita por su limitado circuito mental. Queda atrapado en ese estancamiento y no se exige a sí mismo reconectar sus capacidades para, como mínimo, atreverse a ver qué hay más allá y alcanzar la neurona 52. Lo más irónico y agridulce de esta mezcla es que hoy vemos a antiguos chavistas y a opositores recalcitrantes caminando en perfecta armonía, compartiendo el mismo propósito de sumisión ante el mismo postor. ¡Qué vueltas tan cínicas depara la historia!

Para quienes sí deciden quedarse y activar su conciencia, la terapia que recomiendo en esta primera fase se basa en un esquema de medicamentos sociales estrictos:

  • Primero: cero fanatismo. El radicalismo ciego y la defensa de dogmas quedan completamente fuera del juego.
  • Segundo: ayuno energético. Hay que dejar de entregarle nuestra atención y pasión a los líderes políticos actuales de ambos bandos. No apoyes a ninguno y observa cómo esta medicina hará que se devoren entre ellos mismos al quedarse sin borregos a los cuales engañar.
  • Tercero: paros de caída al gobierno. Aplicar los frenos necesarios y enviar mensajes contundentes para que las cúpulas entiendan lo que viene y se vean obligadas a ajustarse a la realidad.
  • Cuarto: bloqueo a los falsos salvadores. No respaldar ninguna candidatura de mesías promocionados por los grandes medios de comunicación y por los creadores de contenido que solo venden potes de humo.
  • Quinto: valorar la verdad incómoda. Prestar atención al individuo con buena intención que te diga las cosas que no te van a gustar. Es hora de exigir el control máximo y la penalización estricta de hábitos destructivos, como conducir bajo los efectos del alcohol, manejar sin licencia o pasarse por el forro las reglas básicas de tránsito y la armonía ciudadana.
  • Sexto: corresponsabilidad fiscal y social. Aceptar que se deben pagar impuestos si se trabaja y que, en esta primera etapa de reconstrucción, todos vamos a tener que poner de nuestra parte en los servicios de salud, al menos hasta que la producción petrolera recupere los tres millones de barriles diarios.
  • Séptimo: desintoxicación del odio y entierro de la venganza. Para que el cuerpo sane, hay que sepultar el resentimiento. En este punto, excluyo categóricamente a quienes fueron víctimas de hechos atroces por parte de las autoridades, pues su dolor merece el respeto de la justicia verdadera. Pero para la inmensa mayoría —aquella que fue allanada mentalmente por la propaganda de ambos bandos para volcar su frustración en el odio y culpar al vecino de su situación— es obligatorio cerrar ese capítulo de intolerancia enfermiza. Ningún pueblo ha salido jamás de la miseria colectiva si no aprende a superar el sufrimiento de sus llagas. Debemos ver la herida como un recordatorio estricto del camino que no debemos volver a transitar jamás.
  • Y dejo de último lo que en realidad es el cimiento de todo este esfuerzo: Educación, educación y más educación.

Esta saga apenas comienza. Las propuestas que aquí planteo quedan expuestas con la esperanza de que sean debatidas, pulidas y mejoradas por quienes me lean y compartan el sagrado anhelo de hacer de Venezuela un país con verdadera luz intelectual y soberanía absoluta.

Edmundo González pidió crear condiciones para celebrar nuevas elecciones

Caracas. – Edmundo González Urrutia, presidente electo de Venezuela en 2024, instó este sábado a crear las condiciones necesarias para la celebración de unos comicios presidenciales, a fin de lograr la transición política que el país requiere en estos momentos.

En un video difundido por redes sociales, el exdiplomático de 76 años, ratificó la vigencia del mandato popular expresado el 28 de julio de 2024 y subrayó la necesidad de crear las condiciones, para concretar la verdadera transición.

En su alocución, dijo sobre las pasadas elecciones: “Ese mandato es real, está documentado, está en las actas y nadie, ningún fraude, ninguna amenaza, ninguna presión puede borrarlo de la historia de Venezuela. A la fecha soy el último presidente electo de Venezuela”.

En este sentido, argumentó que su responsabilidad histórica es proteger el deseo de cambio manifestado por los ciudadanos, indicando que el camino para resolver la crisis institucional pasa de forma obligatoria por una nueva convocatoria a las urnas.

También, en su mensaje, González Urrutia enumeró los elementos indispensables para garantizar un proceso electoral auténtico. Propuso la construcción de condiciones orientadas a unas elecciones presidenciales que funcionen como instrumento ciudadano para el cambio y la “reinstitucionalización democrática”.

Entre los aspectos irrenunciables, mencionó la necesidad de árbitros independientes, un registro electoral que refleje la realidad venezolana, observación nacional e internacional, pluralismo político y acceso a medios independientes.

Piden liberar a 13 militares secuestrados en Fuerte Guaicaipuro que ya cumplieron sentencias

Caracas. – Familiares de 13 militares secuestrados arbitrariamente en el Fuerte Guaicaipuro, Miranda, denunciaron que siguen presos pese a haber cumplido ya sus respectivas condenas. A través de un video difundido en las redes sociales, una joven allegada a uno de ellos, exigió a las autoridades chavistas revisar los casos.

Según lo expuesto por la denunciante, los uniformados continúan bajo custodia debido a una nueva imputación, la cual fue calificada por los familiares como una maniobra sin base legal y carente de veracidad.

La joven instó a la encargada del narcorégimen, Delcy Rodríguez, a intervenir de manera inmediata en esta situación. La denunciante enfatizó que se están presentando violaciones flagrantes al debido proceso y a los derechos fundamentales de los detenidos.

“Le solicitamos la revisión urgente del caso de los 13 militares con pena cumplida que se encuentran en el Fuerte Guaicaipuro. Estos 13 militares siguen detenidos bajo una nueva acusación falsa. Una acusación sin sustento legal basada en mentiras”, expresó.

También recordó que, al momento de la detención de los militares, Delcy Rodríguez no estaba al frente de las responsabilidades actuales del Ejecutivo, pero subrayó que en la actualidad “sí es su responsabilidad velar por el cumplimiento de las leyes”.

Asimismo, rememoró que la aprehensión inicial ocurrió el pasado 3 de noviembre y, a pesar de haber transcurrido el tiempo dictaminado por la justicia, los militares no han recuperado su libertad. «Hoy, 29 de mayo de 2026, los derechos de estos 13 militares siguen siendo vulnerados. Exigimos su liberación inmediata, pues ya deberían estar compartiendo con sus familias», concluyó.

Soldado guyanés resultó herido en tiroteo con grupo armado desde Venezuela

Caracas. – Un soldado guyanés resultó herido este pasado viernes, en un tiroteo con hombres armados en Venezuela, enfrentamiento que ocurrió a lo largo de la frontera entre ambos países, informaron las autoridades de Guyana.

En un comunicado, la Fuerza de Defensa de Guyana indicó que una lancha patrulla fue atacada a tiros el viernes en la noche, en el río Cuyuní, en la frontera con Venezuela. El incidente registró un soldado herido.

La patrulla escoltaba civiles por el río Cuyuní, en la frontera con Venezuela, cuando fue blanco del ataque, pero logró garantizar el paso seguro de los ciudadanos. El militar recibió atención médica en el lugar y luego fue trasladado a Georgetown, donde quedó internado en estado estable.

El tiroteo se inscribió en una escalada de violencia fronteriza que afectó a la región Siete de Guyana. Durante 2025, la frontera ya vivió ataques atribuidos por las autoridades de Guyana a grupos criminales venezolanos, con saldo de varios militares heridos.

El pasado 4 de mayo, otro soldado de la GDF resultó herido de bala en un ataque perpetrado contra una lancha que patrullaba también en el río Cuyuní. Dos días después, la GDF denunció que una de sus patrullas enfrentó «fuego hostil dos veces» cuando realizaba operaciones de seguridad en la misma zona fronteriza.

Mientras, la Cancillería chavista emitió un comunicado en el que desmiente la denuncia de Guyana a la que calificó como una supuesta «operación de manipulación» con la presunta finalidad de «fabricar una narrativa falsa de conflicto mediante la difusión irresponsable de supuestos incidentes armados (…)».

Desde hace años se conoce la presencia, en territorio venezolano, y a lo largo de toda la frontera tanto con Guyana como con Brasil, de grupos irregulares -varios vinculados al «Tren de Aragua»- que se dedican a la minería ilegal. También figuran facciones de la FARC o el ELN, implicadas en narcotráfico, contrabando y secuestros, entre otros delitos.

José Guerra fue crucificado por haber dicho no querer prisión para Cabello o Maduro

Caracas. – Una de las figuras políticas que ha llamado la atención en los últimos días es la del economista José Guerra, exrehén político que retornó hace dos días al país, y sobre quien se han puesto circular declaraciones ofrecidas hace seis años, en las cuales manifestaba que no deseaba la prisión para Diosdado Cabello y Nicolás Maduro, sino que prefería verlos haciendo política en la calle en situación de desventaja.

Guerra, quien logró un escaño en la AN electa en 2015 gracias al apoyo de Primero Justicia, retornó al país el pasado miércoles, y está considerado como uno de los diputados «alacranes» por sus acuerdos y favores al narcochavismo.

De hecho, en las redes recordaron las declaraciones que emitió en 2020, en una entrevista ofrecida al periodista vinculado al narcorégimen, Vladimir Villegas, a quien le manifestaba claramente que su deseo no era ver ni a Diosdado Cabello, Nicolás Maduro o Jorge Rodríguez tras las rejas, aseveración que realizó pese a ser él mismo víctima de la feroz persecución librada por el sistema criminal, al cual ellos representan.

Guerra dijo que no quiere que Nicolás Maduro ni Diosdado Cabello vayan presos por los crímenes de lesa humanidad que cometieron hasta ahora. En cambio, el también economista quiere que, en una hipotética transición en el país, que estos violadores de DD. HH. hagan política entre las minorías.

«Yo creo que hay que hacer una ley de amnistía general (?) hay gente que quiere ver a Diosdado preso, yo no lo quiero ver preso; a Maduro en La Haya, yo no lo quiero ver en La Haya; quieren ver a Jorge Rodríguez en un psiquiátrico, yo no lo quiero ver allí», explicó a Villegas. Al respecto, manifestó que su deseo es ver a estos personajes, acusados internacionalmente por narcoterrorismo y crímenes de lesa humanidad, en las calles haciendo política para las minorías sin ningún apoyo, y con las restricciones que fueron impuestas a la supuesta oposición.

En 2020 las declaraciones de Guerra generaron polémica, y ahora, a dos días de su retorno, vuelven a encender las redes sociales, ya que muchos venezolanos insisten en recordarle a la población las «costuras» de este personaje, a quien le atribuyen el mismo rechazo que a Roberto Marrero, Lester Toledo, Juan Pablo Guanipa, quienes también regresaron al país, o a Juan Guaidó y Leopoldo López, que aún se encuentran en el exterior.