¿Economía o fantasía? Asdrúbal Oliveros, bonos y aumento de sueldo en Venezuela

Roymer A. Rivas B., un simple estudiante comprometido con la verdad, teórico del Creativismo Filosófico, lo demás no importa.

Al proponer este subsidio temporal, o el aumento de salarios —en el caso de los gremios, sindicatos, trabajadores, y pare usted de contar—, no se está innovando, sino que se incurre en el mismo vicio en el que hemos estado sumergidos desde hace muchísimo tiempo: el paternalismo estatal —o habría de hablar más bien de nanny state—, que tanto daño ha hecho.

Roymer A. Rivas B.

¿Economía o fantasía?[*] Es la pregunta que surge tras escuchar la última ocurrencia de Asdrúbal Oliveros: repartir bonos de hasta USD$ 250 a los trabajadores del sector público por un periodo de 6 meses[1]. Resulta desconcertante, si no alarmante, que quien presume de entender las cicatrices de nuestro caótico escenario en Venezuela —especialmente el monetario—, proponga ahora una inyección de liquidez que constituye más un guion de ficción que un plan de estabilización para el país. La supina miopía de los economistas mainstream para comprender la situación de Venezuela los lleva a reciclar fórmulas que se han mostrado fracasadas —no puede ser de otra manera si se parte de un mal diagnostico— que, lejos de ayudar, perjudican profundamente.

Esto, lamentablemente, no es un caso aislado y, de hecho, sirve de ejemplo para destacar una patología mayor, a saber: la creencia de que se puede decretar la prosperidad por gaceta, como es el caso de aquellos que piden —por diversos medios— aumento de salarios. Muchos no han entendido que Venezuela no necesita más subsidios, ni aumento de salarios, que solo sirven para patear el problema hacia adelante, a costa de que el problema mañana sea aún peor, sino una reestructuración que permita que el trabajo valga por lo que produce y no por lo que un economista o un burócrata decida fantasear en sus redes sociales o podios.

Para entender por qué estas “soluciones” son, en realidad, es suficiente con someter esas fantasías a los hechos —que no entiende de buenas intenciones ni cálculos alegremente presentados en foros en redes sociales—. Pero antes, comenzaré con un breve inciso.

El inciso: sobre la subida de precios en dólares en Venezuela —mal llamada “inflación”[2]

Previo a abordar el tema de los bonos, Oliveros pone el foco en lo que él y otros muchos llaman “inflación en dólares” [3]. Esto, de entrada, está mal. Técnicamente, el dólar en Venezuela no sufre de inflación como fenómeno monetario del dólar en sí, sino que es causa del rezago cambiario —aunque en la práctica se sienta exactamente igual—. Para entender esto es necesario separar le dinero de los precios: (i) está la inflación monetaria —que en realidad es lo que ha sido la inflación toda la vida, pero es necesario estipularlo así por fines didácticos— que es cuando la cantidad de dinero en la economía —oferta— supera su demanda, y en Venezuela, esto no existe, porque la demanda de dólares supera su oferta —¿O acaso alguien quiere tener sus ahorros en bolívares?—; y (ii) está la inflación de precios, que es cuando la moneda se deprecia, lo cual se traduce en subida de precios en la economía —aunque eso no significa necesariamente que veremos reflejado con la subida nominal de los precios en la economía[4]—. Lo que no te dicen es que, en circunstancias normales, no puede haber (ii) sin (i), así que, en rigor, se debe hablar de “inflación” sin adjetivos.

El problema es que casi ningún economista explica la dinámica correctamente y, por si fuera poco, Venezuela no entra en la categoría de “circunstancias normales”. En Venezuela, la perdida del poder adquisitivo del dólar se debe a distorsiones locales que hacen que exista algo llamado: “rezago cambiario”, que significa que los precios internos —en bolívares— suben a una velocidad mucho mayor de lo que sube el tipo de cambio —el precio del dólar—. Comprender esto es un tanto curioso, y paradójico, porque, en un escenario donde la demanda de dólares supera su oferta, se esperaría que los precios reflejados en dólares bajen, pero ocurre lo contrario. En este marco, alguno podría decir que la subida de precios en dólares se debe a la inyección de dólares por parte del Estado a la banca, intentando contener la tasa de cambio. Pero esto es un error. En otros lugares ya expliqué que, en un escenario con rezago, la inyección de dólares más bien reduce dicho rezago, causando que los precios en dólares aumenten menos de lo que hubiesen aumentado en caso de que haber inyección[5].

Sobre la propuesta de entregar bonos y el aumento de salarios

Comprender lo anterior es clave, porque si ya tenemos un problema de precios altos por falta de oferta en dólares y distorsiones estructurales, meter más dinero en la economía —vía bonos o aumento de salarios— sin aumentar la producción es echar más gasolina al fuego. A Oliveros y quienes exigen aumento de salarios les hace falta entender que, en una economía sana, el consumo es el premio final de la producción previa, e invertir esa causalidad bajo la premisa de que se “ayudará” a los trabajadores es profundamente irresponsable. Como ya mencioné, es patear el problema hacia adelante a costa de que el problema mañana sea aún peor. Parecen ignorar que en Venezuela se han aumentado bonos y salarios muchas veces, y eso no ayudó a aumentar la calidad de vida de forma sostenida en el tiempo, sino que profundizó la crisis —¿Ya se olvidaron de 2018-2019, y de todos los aumentos de salarios desde 1999 hasta 2022, o de bonos desde 1999 hasta 2026?—.

Al proponer este subsidio temporal, o el aumento de salarios —en el caso de los gremios, sindicatos, trabajadores, y pare usted de contar—, no se está innovando, sino que se incurre en el mismo vicio en el que hemos estado sumergidos desde hace muchísimo tiempo: el paternalismo estatal —o habría de hablar más bien de nanny state—, que tanto daño ha hecho. Muchos venezolanos creen que los problemas del país se solucionan vía decretos de aumentos salariales, emisión de derechos, regalo de viviendas, en suma, subsidios de todo tipo, sugiriendo que la solución a la miseria es la transferencia de renta y no la creación de valor, porque ninguno de esos personajes se pregunta en cómo crear un escenario adecuado para que los salarios reales se estabilicen o tiendan al alza a lo largo del tiempo, eliminando la dependencia del Estado.

La Venezuela de ahora y la Venezuela que queremos: ¿Qué necesitamos?

Venezuela no necesita parches de seis meses que se diluyen ante el primer ajuste de precios. Lo que el país requiere es una reestructuración que desmantele el andamiaje estatista y permita el florecimiento del libre mercado, porque la verdadera mejora en la calidad de vida no vendrá de la generosidad de un burócrata, sino de un escenario donde (a) la competencia atraiga capital, (b) la productividad determine el ingreso y (c) la estabilidad jurídica reemplace la dádiva. El salario no es una variable que algún economista puede determinar con fórmulas o modelos matemáticos en una tabla de Excel, sí es el resultado de la conjunción de los tres puntos ya mencionados. ¿Y qué necesitamos? Simple de decir, tortuoso de aplicar, pero no imposible[6]:

  1. Necesitamos una reforma monetaria y bancaria, porque el salario no puede subir si la moneda es una basura o si no hay crédito. Para ello, podríamos hacer tres cosas —las diré en orden, de más radical y eficaz a menos radical y eficaz, aunque cualquiera infinitamente mejor al escenario en el que nos encontramos actualmente, comprendiendo todo lo que implica cada uno de ellos—:
    1. Ir a un régimen de patrón oro para la moneda nacional, donde el Banco Central se convierta en una cámara de compensación, y donde se separe legalmente los depósitos a la vista —con encaje legal 100%— de los préstamos a la vista —dejando a los bancos determinar por sí mismos qué encaje tendrán para mostrarse “solventes” y responder a sus acreedores—. Asimismo, dar paso al libre intercambio de monedas.
    1. Olvidar el patrón oro, pero yendo a un régimen de libre competencia de monedas, donde el Banco Central se convierta en una cámara de compensación, y… —igual que el punto anterior—.
    1. Dolarizar oficialmente la economía. Algunos economistas pondrán diversas objeciones a esto —de la misma forma que con el punto 1.1. y 1.2.—, pero a esos economistas les digo que vayan a estudiar. Todos los fantasmas que rondan a la dolarización son, simplemente, falsos —empezando por el que dice que se pierde poder para controlar la oferta monetaria, tan solo vean el caso Ecuador—. Y si se va a usar esto de transición para alcanzar el 1.1. o 1.2., mejor aún.
  2. Necesitamos una seria reforma fiscal y tributaria. El Estado actual vive de asfixiar al sector privado que ha quedado reducido tras años de crisis. Esto se traduce en simplificación y reducción de impuestos —empezando por eliminar el IGTF—. El escenario ideal es que se vaya a un régimen de confederaciones y cada municipio compita con sus tasas de impuestos, pero eso en este momento es utópico; en el corto plazo es suficiente con simplificar y reducir impuestos —aunque si se apunta en el mediano plazo a lo segundo, mucho mejor. Al final, ¿No “trabajan” por el bien del trabajador? Pues, no hay nada mejor que eso, ¿O sí? ¿Lo hacemos por parroquias autónomas y con derecho de secesión?—.
  3. Necesitamos una reforma laboral que vea el contrato de trabajo como algo privado entre patrono y empleado. Se debe eliminar la inamovilidad laboral y los costos de despido absurdos —que hacen que el empresario tenga miedo de contratar—. El Estado no tiene por qué meterse en contratos privados, para eso existe el arbitraje en el Derecho —hablando de ello…,
  4. También necesitamos, más que una reforma, una reconstrucción de nuestro sistema legal en distintos ámbitos y niveles de profundidad, todo partiendo del respeto al individuo y la propiedad. Sin ello, nadie querrá invertir en Venezuela. Y si esto viene acompañado de la privatización de todas las empresas en manos del Estado —especialmente de servicios—, mejor. Es más, ese “excedente” que Oliveros quiere quemar en bonos podría ser el capital semilla para la transición hacia servicios privados eficientes, ¿Por qué no?[7].

Solo estas cosas es lo que permitirá alcanzar salarización de los bonos, porque, allí sí estamos de acuerdo: es necesario eliminar la estructura de bonos, el salario debe ser transparente, permitiendo que el trabajador vea su ingreso real y pueda planificar ahorros o créditos. Pero eso no se logra con subsidios, sino con mercado.

En este marco, yo pregunto:

  1. ¿Por qué Asdrúbal no propone usar ese excedente de ingresos petroleros para reestructurar el país, llevando a cabo todas las medidas necesarias, apuntando incluso a la dolarización, en lugar de regalar el dinero?
  2. ¿Por qué no habla primero de sanear las cuentas públicas, lo cual incluye el despido de trabajadores en nomina del Estado que no hacen absolutamente nada, para después, si acaso se apelará a ello, crear un fondo de reserva para responder a sus pagos mientras se llevan a cabo todas las reformas necesarias para el país?
  3. ¿Por qué no ofrece una lista de reformas que puedan sostener una mejor Venezuela y, por tanto, el aumento de salarios del que tanto le gusta hablar?
  4. ¿Qué pasará en el mes 7, cuando se deje de dar bonos, una vez que más de 2.4 millones de venezolanos hayan aumentado sus gastos por contar con un ingreso adicional de USD$ 250, pero no se haya creado el escenario para mejorar las cosas en el país?
  5. ¿Por qué las personas en general no hablan de atacar problemas de fondo y no los síntomas de un cáncer que ya llegó a los huesos de la sociedad venezolana?
  6. ¿Por qué no se propone bajar impuestos y usar los recursos para optimizar el sistema energético nacional, puesto que buena parte de los ingresos de las empresas son robados por el Estado y, por si fuera poco, deben invertir dinero en la autogeneración eléctrica, cisternas de agua y logística de combustible para poder operar en su cotidianidad? ¿Acaso no permitiría esto a los empresarios subir el salario de sus trabajadores por si mismos[8]?

Mantener el silencio ante tales desvaríos es aceptar que la economía venezolana sea reducida a un ejercicio de caridad administrada, y me niego a ello. Por eso, resalto que la propuesta de Asdrúbal Oliveros no es una solución, sino el síntoma de una élite intelectual[9] que, por miedo al cambio radical, o por complacencia con el modelo extractivo, o simplemente por ignorancia, prefiere administrar la agonía con parches antes que defender las reformas que el país reclama. Debemos comprender que si seguimos exigiendo y celebrando aumentos de salarios por decreto y llegadas de bonos efímeros, seguiremos siendo esclavos de la discrecionalidad de un burócrata y de la inflación que algunos “expertos” alimentan. ¡Es suficiente!


[*] Este texto fue originalmente publicado en: Humano Insurrecto.

[1] MundoURenVivo. 2026. Román Lozinski en Agenda Económica con Asdrúbal Oliveros 08.04.2026. Video de YouTube. En: https://www.youtube.com/watch?v=uLnPf-nnPkk (Cit. 11/04/2026). 

[2] Sirva esto de corolario para evidenciar la incapacidad de Oliveros para comprender el escenario venezolano y, en consecuencia, de facto, queda minusválido mucho de lo que pueda decir al respecto.

[3] A esa narrativa, de hecho, se apega cierto sector para decir que “los venezolanos nos estamos matando entre nosotros mismos” y pedir más control estatal para el “perverso comerciante, imperialista, especulador y capitalista” que arremete contra “el pueblo”. Todos ellos, sin embargo, saben de economía lo que sabe mi tortuga mascota de astrofísica.

[4] Eso no te lo dicen el común de los economistas, porque tienden a ser malos lectores y, por consiguiente, se quedan solo con lo enseñado en la universidad —que no se ajusta del todo a la realidad y la eficacia de las herramientas de análisis de los fenómenos económicos queda en entredicho—. Para ilustrar el punto señalado en el párrafo, imagine una economía donde las empresas invierten para automatizar y optimizar procesos de producción, abaratando los costos y, con ello, pudiendo bajar los precios al consumidor, en aras de que pueda vender más. No obstante, si alguna entidad inyecta más dinero a la economía —argumentando, por ejemplo, que es necesario para dinamizarla—, los precios de los productos que antes tenderían a bajar pueden quedarse igual —ni subir, ni bajar—. En este escenario, un economista común, guiándose por el Índice de Precios al Consumidor (IPC), te diría que “no hubo inflación” en ese periodo de tiempo, y quizá saldría algún político vanagloriándose porque en su gestión “no hubo inflación”, pero nadie está viendo que, al inyectar dinero, los precios que antes iban a bajar ahora se mantuvieron iguales. Ergo, la moneda igual se depreció, pero no “aumentaron los precios”.

[5] Al respecto, ver: Roymer Rivas. 2023. Hiperinflación: un fenómeno incomprendido; respuesta al libro de Pascualina Cursio. Publicado en ContraPoder News. En: https://contrapodernews.com/hiperinflacion-un-fenomeno-incomprendido-respuesta-al-libro-de-pascualina-cursio/ (Cit: 11/04/2026). Desde la sección: “Pascualina, dólar implícito y tasa de cambio”, en adelante. Para el ciudadano común, si ayer un café costaba USD$ 2 y hoy cuesta USD$ 3, su percepción inmediata es “el dólar se infló”, cuando en realidad lo que ocurrió fue que (i) el costo de vida subió en bolívares y (ii) el tipo de cambio no se ajustó en la misma proporción. En este escenario, una inyección de dólares ayuda a reducir el rezago cambiario vía depreciación de la divisa.

[6] Bueno, sí imposible si quienes tienes el poder, sumado a quienes pretenden tenerlo y quienes hacen propuestas limpias de sensatez, siguen por el camino que vienen. Claro está que la supervivencia política de la mayoría depende de que la economía se mantenga igual.

[7] En un marco de transparencia, claro está, que no es el que tenemos ahora. Ergo, para llegar allí también se necesitan llevar a cabo muchos cambios.

[8] En los últimos años, mientras el sector público se quedó estancado en sus salarios, el sector privado, a pesar de la crisis, comenzó a pagar a sus empleados por encima del sueldo mínimo. Esto demuestra que no se necesita del Estado para mejorar la calidad de vida de los trabajadores en Venezuela, más bien todo lo contrario, es un obstáculo que limita a las empresas de explotar su máximo potencial, beneficiando a sus empleados en el camino.

[9] Así convertido por la masa, porque yo no les tengo respeto alguno a sus ideas.

¿Qué tiene que ver el desarrollo de las Naciones con la fertilidad?

Génesis N. Rodríguez G., economista de la UCV, coordinadora local de EsLibertad Venezuela

La necesidad de adaptarse a los cambios tecnológicos y garantizar condiciones laborales justas y equitativas para todos es un tema central en el debate sobre el futuro del trabajo y la economía global.

Génesis N. Rodríguez G.

Iniciare este articulo definiendo qué es la tasa de fertilidad total, esta representa la cantidad de hijos que tendría una mujer si viviera hasta el final de sus años de fertilidad y tuviera hijos de acuerdo con las tasas de fertilidad actuales específicas por edad. Un punto central para comentar es que el desarrollo necesita el uso simultáneo de muchas instituciones. Como lo señaló Adam Smith, existen buenas razones para recordar que «por muy poco gasto que el público esté dispuesto a dar, se puede promover e incluso imponer sobre la mayoría de gente la necesidad de adquirir los elementos más esenciales de la educación». La educación básica, en particular la femenina, está asociada con muchos cambios sociales, especialmente la reducción de mortalidad infantil y una rápida caída en las tasas de fertilidad.

Este último hecho es una prueba importante del papel de la libertad, que nos recuerda la confrontación entre los argumentos de Condorcet (prolibertad) y Malthus (antilibertad) hace unos 200 años. Condorcet, el matemático francés y pensador de la ilustración, fue quien primero propuso la posibilidad de que el tamaño de la población podría «superar sus medios de subsistencia». La expresión de Malthus de este miedo vino más tarde, citandola Condorcet. Pero Condorcet avanzó en su argumentación diciendo que esto podría ocurrir porque se escogerían libremente tasas de fertilidad menores, resultantes de mejor educación (incluyendo educación femenina) y «el progreso de la razón». Malthus, sin embargo, rechazó totalmente el argumento e insistió que nada diferente a medidas obligatorias haría que la gente redujera sus tasas de fertilidad.

En la actual escuela malthusiana existe una tendencia a enfatizar cambios a algunos puntos de vista de Malthus, pero su incredulidad en las fuerzas del razonamiento y la libertad, a diferencia de la fuerza de las obligaciones económicas, en llevar la gente a escoger familias menores, permanece inmodificado. De hecho, en uno de sus últimos trabajos, publicado en 1830 (Malthus murió en 1834) él insistió en su conclusión que «no hay razón para suponer que además de las dificultades de proveer totalmente las necesidades básicas de vida se debe evitar que numerosas personas se casen tempranamente o se les imposibilite cuidar la salud de las familias más numerosas» (Malthus [1830] 1982: 243).

Este debate en particular no es difícil de establecer empíricamente. No sólo las tasas de fertilidad se reducen con el tiempo, además «el progreso de la razón en el desarrollo de una nueva norma de familias más pequeñas ha jugado un papel mayor en esta evolución». Es más, comparaciones entre países muestran que una reducción en las tasas de fertilidad está claramente relacionada con mayor poder de las mujeres jóvenes cuyas vidas se ven más afectadas por el exceso de cuidado de niños. Esta lección emerge claramente también de comparaciones entre cientos de distritos de la India. No es sorprendente que la educación de las mujeres y el acceso al empleo, que incrementa su poder de decisión en las familias, emergen como las dos más grandes influencias en la reducción de la fertilidad. A pesar de que la tasa de fertilidad de toda la India, incluso después de una reducción de 6 niños por pareja a 3, es todavía muy alta respecto a un nivel de sostenimiento mínimo de dos por pareja, es interesante e importante resaltar què muchos distritos han reducido las tasas de fertilidad a niveles como el de Estados Unidos, el Reino Unido, Francia o China.

Las disminuciones de fertilidad en las provincias de Kerala, Tamil Nadu y Pradesh Himachal de la India están relacionadas claramente con mayor capacidad de decisión de las mujeres, que a su vez se relaciona con la rápida promoción de la educación en las mujeres y otras influencias en el estatus y la participación de las mujeres jóvenes. Otro ejemplo interesante es Bangladesh, donde una rápida reducción en las tasas de fertilidad pareció estar asociada con la expansión de las oportunidades de planeación familiar, mayor inclusión de las mujeres en la actividad económica (por ejemplo, a través de microcréditos) y una mayor discusión pública sobre la necesidad de cambiar el patrón existente de disparidades de género. Todas estas influencias, incluyendo el papel de instituciones de planificación, ayudan a las mujeres jóvenes a adquirir mayor libertad productiva, y contribuye al ascenso social de la mujer. La expansión del papel de la mujer en la sociedad de Bangladesh ha sido ampliamente reconocido. La tasa de fertilidad disminuyó de 6,1 a 3,4 un una década y media (entre 1980 y 1996) y continúa bajando fuertemente; a principios del año 2000 estaba un poco por encima de 3 niños por pareja. Todo esto ha ocurrido sin ninguna medida coercitiva, y sólo mediante mayor libertad social, especialmente sobre las mujeres.

‎Un contraejemplo puede ser la China que ofrece evidencia positiva de los buenos efectos de medidas coercitivas sobre la planificación familiar (por ejemplo, la política de «un niño por familia»). Es necesario hacer más estudios sobre los detalles de la experiencia china, pero, a nivel agregado, la disminución de la fertilidad ha sido clara. La pregunta relevante ahora es si una disminución similar se habría presentado sin la necesidad de medidas coercitivas, por los éxitos de China en la educación femenina y en el empleo.

El estado indio de Kerala, donde la educación femenina también ha aumentado muy rápidamente pero donde no hay medidas de planificación familiar coercitivas, también experimentó una disminución significativa en las tasas de fertilidad. De hecho, la expansión de la educación femenina en Kerala fue más rápida que en China, así como la caída en la tasa de fertilidad, ya para 1979, cuando la China introdujo su política de «un niño por familia». La tasa de fertilidad cayó de  2,8 a 2,0 entre 1979 y 1991; durante el mismo período la tasa en Kerala cayó de 3,0 a 1,8. Las tasas de fertilidad han continuado disminuyendo en ambas regiones, pero la tasa de Kerala siempre está por debajo en todo el período. Además, como esta caída provino de procedimientos de libre elección en lugar de coercitivos, la mortalidad infantil ha continuado cayendo más que en China: a pesar de que la tasa de mortalidad infantil era básicamente la misma en 1979, ahora es el doble en China y mucho mayor para niñas. Así, tanto la efectividad como aspectos humanitarios son argumentos para hacer que la disminución en las tasas de fertilidad se base en más y no en menos libertades.

El valor de Tasa de fertilidad, total (nacimientos por cada mujer) en Venezuela fue 2.23 en 2020. Durante los últimos 60 años este indicador ha alcanzado un valor máximo de 6.36 en 1960 y un valor mínimo de 2.23 en 2020, lo que nos indica que las medidas tomadas durante estos últimos años han dado su fruto positivo, esperamos las medidas coercitivas sigan mejorando e incrementando.

El modelo suizo: la arquitectura teórica de la neutralidad armada y el Estado fortaleza

Andrea Peña, politóloga egresada de la Universidad de Carabobo (UC) con un diplomado en Gobernabilidad e Innovación Pública de la UCAB. Además, posee conocimiento de primera instancia con proyectos sociales en comunidades vulnerables.

Suiza demuestra que la soberanía no se defiende solo con armas, sino con una infraestructura social y una identidad política que convierte la neutralidad en un activo estratégico para todo el planeta.

Andrea Peña

Suiza representa una anomalía exitosa en el sistema internacional de Estados: mientras que la mayoría de las naciones han buscado seguridad a través de alianzas colectivas —como la OTAN— o la hegemonía regional, Suiza ha construido su existencia sobre la base de la neutralidad perpetúa. Sin embargo, esta neutralidad no es un vacío de poder, sino un constructo teórico y práctico profundamente complejo.

A continuación analizaremos el «Caso Suizo», sustentado en autores clásicos y contemporáneos, evaluando su capacidad de defensa, su rol diplomático y los desafíos que enfrenta en el presente siglo.

El fundamento jurídico-filosófico: Emer de Vattel y el Derecho de gentes

Para entender a Suiza, es necesario retroceder al jurista suizo Emer de Vattel (1714-1767), cuyo tratado Le Droit des gens —el Derecho de gentes— es la piedra angular de la neutralidad moderna. Vattel argumentaba que la neutralidad no es una renuncia a la soberanía, sino un ejercicio supremo de la misma. Según su teoría, una nación tiene el derecho natural de permanecer en paz mientras otros están en guerra, siempre que mantenga una imparcialidad estricta.

A juicio de Vattel, la neutralidad es un derecho, es decir, el Estado neutral tiene derecho a no ser invadido y a continuar su comercio con las partes en conflicto. Si bien, Vattel sostiene que la neutralidad solo es respetada si el Estado demuestra la voluntad de defender su territorio. De allí el origen de la «neutralidad armada» de Suiza, quien no pide la paz, sino que la impone en sus fronteras a través de la disuasión.

Perspectiva realista: Kenneth Waltz y la «Autoayuda» (Self-Help)

Desde la teoría del Realismo Estructural, autores como Kenneth Waltz sostienen que el sistema internacional es anárquico y que los Estados deben confiar en su propia capacidad para sobrevivir (self-help). Suiza es el ejemplo perfecto de esta teoría aplicada, pues la estrategia militar suiza, especialmente durante la Segunda Guerra Mundial y la Guerra Fría, se basó en el concepto del Réduit National. La lógica realista dicta que un invasor no se detiene por tratados, sino por un análisis de costo-beneficio.

También, destaca el hecho de que Suica cuenta con un terreno alpino que fue transformado en una fortaleza natural —puentes, túneles y carreteras clave están minados por diseño— y, basado en el ideal republicano de Jean-Jacques Rousseau, quien elogiaba la figura del «ciudadano-soldado», mantiene un ejército donde la población civil es la fuerza combatiente. Esto constituye un efecto disuasorio muy fuerte, pues invadir Suiza necesitaríam además de derrotar a un ejército profesional, ocupar cada hogar de una población armada.

El constructivismo y la identidad: Laurent Goetschel

El autor contemporáneo Laurent Goetschel, experto en política exterior suiza, ofrece una visión desde el Constructivismo. Para Goetschel, la neutralidad no es solo una herramienta de seguridad, sino el núcleo de la identidad nacional suiza. En un país con cuatro idiomas oficiales —alemán, francés, italiano y romanche— y una profunda división religiosa histórica, la neutralidad hacia el exterior actúa como el pegamento que evita que Suiza se fracture por las lealtades de sus ciudadanos hacia las potencias vecinas (Alemania, Francia o Italia). «La neutralidad suiza es un instrumento de cohesión interna antes que una política exterior», sugiere Goetschel.

Funcionalismo y los «buenos oficios»: Suiza como potencia protectora

Desde la teoría del Funcionalismo, el valor de un Estado en el sistema internacional se mide por la función que desempeña. Suiza ha profesionalizado su neutralidad a través de los «Buenos Oficios». Como reporta Swissinfo, Suiza actúa bajo el mandato de «Potencia Protectora». Este rol permite que la comunicación internacional no se colapse totalmente durante las crisis. Además, es necesario señalar que Suiza representa a EE. UU. En Irán desde 1980 y a Rusia en Georgia desde 2008.

Todo esto no significa, sin embargo, que Suiza esté aislada, pues su neutralidad es bastante activa: utiliza su estatus para ser la sede de organismos como la Cruz Roja Internacional y la ONU en Ginebra, convirtiéndose en el «terreno neutral» donde la diplomacia global es posible.

La fortaleza subterránea: teoría de la defensa total

La seguridad suiza se apoya en una infraestructura civil sin parangón en el mundo. Respondiendo a la Teoría de la Defensa Total, el país ha integrado la supervivencia civil con la estrategia militar. Como señala Escudo Digital (2023), Suiza es el único país con capacidad de búnkeres para proteger a más del 100% de su población. Cuenta con más de 360,000 refugios privados y públicos. Esta «arquitectura de supervivencia» comunica a cualquier agresor potencial que una campaña de bombardeos o incluso un ataque nuclear no lograrían quebrar la voluntad del Estado, ya que el mando político y la población civil pueden operar bajo tierra durante meses.

Desafíos contemporáneos: ¿El fin de la Neutralidad?

El conflicto en Ucrania en 2022 y la evolución de la seguridad europea han puesto a prueba el modelo suizo. Según análisis de la BBC y La Razón, Suiza se enfrenta a una presión sin precedentes para alinearse con la arquitectura de seguridad occidental. Por ejemplo, está el tema de las sanciones económicas: al adoptar las sanciones de la Unión Europea contra Rusia, Suiza ha caminado por la «delgada línea roja» mencionada por juristas como Bruno Simma. ¿Puede un país ser neutral si participa en una guerra económica? La postura oficial de Berna es que la neutralidad es militar, pero no moral ni económica frente a violaciones flagrantes del derecho internacional.

Además, está la cooperación con la OTAN: aunque Suiza no es miembro de la OTAN, su participación en la «Asociación para la Paz» indica un realismo pragmático. Como explica La Razón, Suiza sabe que, en un conflicto continental a gran escala, su seguridad depende de la estabilidad de sus vecinos. Esto ha llevado a debates internos sobre si la neutralidad absoluta es un lujo del pasado o una necesidad del futuro.

La síntesis del modelo suizo

El éxito de Suiza no es fruto del azar geográfico, sino de una aplicación rigurosa de principios teóricos que han evolucionado desde el siglo XVIII. El modelo se resume en tres pilares: imparcialidad de Vattel, la disuasión de Waltz y la identidad de Goetschel ha creado un Estado que es demasiado útil para ser atacado y demasiado costoso para ser invadido. Suiza demuestra que la soberanía no se defiende solo con armas, sino con una infraestructura social y una identidad política que convierte la neutralidad en un activo estratégico para todo el planeta. En un mundo que vuelve a la lógica de bloques, el «puente suizo» sigue siendo una pieza indispensable, aunque cada vez más difícil de equilibrar, en el tablero de la política internacional.

Si la neutralidad nació para proteger al Estado de las guerras de religión y de las ambiciones dinásticas europeas, ¿cómo debe transformarse este concepto en una era de ciberguerra e interdependencia económica total, donde las fronteras físicas —incluso las de los Alpes— son cada vez más porosas?


Referencias bibliográficas

Goetschel, L. (2011). Neutrality as an Identity Marker: The Case of Switzerland. Routledge.

Rousseau, J.-J. (1762). El Contrato Social.

Simma, B. (1999). NATO, the UN and the Use of Force: Legal Aspects. European Journal of International Law.

Vattel, E. de. (1758). Le Droit des gens; ou, Principes de la loi naturelle.

Waltz, K. N. (1979). Theory of International Politics. McGraw-Hill.

BBC Mundo. (2024). Por qué Suiza es neutral y qué significa esto en el contexto actual. Recuperado de https://www.bbc.com/mundo/articles/c4g2x11g3rno

Escudo Digital. (2023). El gran secreto: por qué Suiza protege a cada uno de sus 9 millones de residentes bajo tierra. Recuperado de https://www.escudodigital.com/internacional/el-gran-secreto-por-que-suiza-protege-a-cada-uno-de-sus-9-millones-de-residentes-bajo-tierra.html

La Razón. (2025). Por qué Suiza no está en la OTAN pero nadie puede invadirla: la historia que la hace única. Recuperado de https://www.larazon.es/internacional/europa/que-suiza-otan-pero-nadie-puede-invadir-historia-que-hace-unico_2025032967e6d7f28ba0d30001043ba2.html

Swissinfo. (2020). Suiza y sus mandatos de potencia protectora: un canal entre Estados enfrentados. Recuperado de https://www.swissinfo.ch/spa/politica-exterior/suiza-y-sus-mandatos-de-potencia-protectora-un-canal-entre-estados-enfrentados/45810462

Estallido estremeció a San Carlos al explotar 158 bombonas de gas

Caracas. – Una fuerte explosión conmocionó este viernes a los habitantes del sector El Chuchango, en el municipio San Carlos (Cojedes), cuando 158 bombonas de gas estallaron simultáneamente. El siniestro habría reportado, al menos, tres personas heridas, pero no ha sido confirmado aún.

Aproximadamente las 13:30 horas, se registró una fuerte explosión en el sector El Chuchango, dejando una estela de incertidumbre y preocupación entre los residentes y comerciantes que hacen vida en esta zona neurálgica de la ciudad.

La calma en todo San Carlos fue interrumpida de manera inesperada, por el fuerte estruendo. Además, se conoció que el incidente ocurrió mientras un consejo comunal realizaba una jornada de distribución de gas a los vecinos de la comunidad.

Según testigos y videos que circulan en redes sociales, las detonaciones generaron una intensa columna de humo y llamas visibles desde varios puntos de la ciudad. Los cilindros, que habían sido recolectados previamente para su llenado por parte de una empresa estatal, estallaron en plena vía pública durante el proceso de entrega.

El reporte indica que había 179 cilindros, de los cuales explotaron 158 de manera sorpresiva. Las autoridades aún investigan las causas del hecho. Funcionarios del Cuerpo de Bomberos acudieron rápidamente al lugar y lograron controlar la situación.

Protección Civil destacó que fueron atendidas por paramédicos y unidades de ambulancia de 0800 Cojedes tres personas que sufrieron desmayos y dificultad respiratoria producto de la alarma generada.

También se reportaron daños estructurales en tres viviendas: una con afectación en paredes perimetrales; otra con daños en una pared y en el techo, además de pérdidas de electrodomésticos; y una tercera también con afectaciones en paredes y un portón. Además, la explosión afectó el tendido eléctrico.

Inflación aumentó en Venezuela un 71,8% durante primer trimestre de 2026

Caracas. – Según el reporte oficial del Banco Central de Venezuela (BCV) chavista, Venezuela acumuló una inflación del 71,8 % durante los primeros tres meses del año 2026. En su página web el BCV precisó que los precios aumentaron un 13,1% en marzo, mientras que en febrero la inflación fue del 14,6% y en enero del 32,6%.

Igualmente señaló, que el sector transporte fue el que más aumentó el pasado mes, con un incremento del 15,6%, seguido de servicios de vivienda (excepto teléfono), que subió un 15%; esparcimiento y cultura, que se encareció un 14,5%; y equipamiento del hogar y restaurantes y hoteles, ambos grupos con una inflación del 13,3% en marzo.

Mientras, los precios de los alimentos y las bebidas no alcohólicas crecieron un 12,6%. El reporte demuestra que Venezuela acumula doce meses con tasas de inflación de dos dígitos, siendo la de enero la más elevada en ese período, así como la más alta en exactamente tres años, según las cifras del organismo emisor.

Por ello, los expertos aseguran que una de las principales causas del incremento de precios en el país es el aumento de la cotización del dólar, principal referencia en Venezuela para cotizar bienes y servicios, una de las secuelas de la hiperinflación que vivió entre 2017 y 2021.

El precio del dólar en el mercado oficial pasó de 301,37 a 473,87 bolívares en el primer trimestre del año, un incremento del 57,2%, lo que también significa una devaluación del 36,4% de la moneda venezolana, el bolívar, frente a la divisa estadounidense.

Vente Venezuela exige celebrar elecciones presidenciales ante la «falta absoluta» en el cargo

Caracas. – El partido Vente Venezuela pidió este viernes convocar elecciones presidenciales, debido a la irrefutable “ausencia absoluta” en la presidencia del país, luego que el narcotirano Nicolás Maduro, quien usurpaba el cargo, fuera capturado el pasado 3 de enero.

La organización que dirige María Corina Machado, alega que ya venció el plazo de 90 días establecido en la Constitución, para organizar comicios ante la falta del presidente, además de considerar que se debe «recuperar el orden constitucional» en el país.

“Han transcurrido desde la fecha en que ocurrió la extracción de Maduro más de los 90 días que establece el artículo 234 constitucional para que la Asamblea Nacional entre a considerar lo que todo el país y la comunidad internacional democrática sabe y les consta: la existencia de una ausencia absoluta en la Presidencia de la República”, indicó la tolda azul en comunicado difundido en redes sociales.

En el comunicado, la organización cuestionó la actuación del Tribunal Supremo de Justicia, al señalar que se utilizó un procedimiento «inexistente legalmente» para otorgar el poder a Delcy Rodríguez, lo que califican como «un manejo burdo y descarado del derecho para favorecer» su permanencia en el cargo.

«Han transcurrido más de los 90 días» desde la captura de Nicolás Maduro, quien enfrenta en EE. UU. un juicio «por cargos vinculados a narcoterrorismo y conspiración», plazo establecido para reconocer la ausencia absoluta, por lo que insisten en que deben convocarse elecciones en un plazo de 30 días.

«Esta es una verdad inocultable (…) no exigir el cumplimiento de la Constitución es permitir que permanezca la dictadura», advierte el texto, que también señala responsabilidades en el Poder Judicial. «Venezuela no olvida quiénes se niegan a entregar el poder. ¡Son los mismos!», concluye el texto.

Esto, sin embargo, eso contrasta con la misma organización cuando decía que Nicolás Maduro era un usurpador y que las instituciones son ilegitimas, demostrando que, en el fondo, terminan legitimando ellos mismos al chavismo.

Marshall Billingslea condenó represión del narcorégimen interino contra trabajadores

Caracas. – El exsubsecretario del Tesoro contra el Financiamiento del Terrorismo en EE. UU., Marshall Billingslea, criticó este pasado jueves la fuerte represión, que organismos policiales del narcorégimen interino ejecutaron contra los trabajadores y pensionados, cuando marchaban para exigir salarios dignos.

«Un gran paso atrás hoy: fuerzas represivas del Cartel de los Soles atacaron una marcha de protesta pacífica de trabajadores», dijo Billingslea, mediante la red social X. Billingslea identificó el auge de la violencia desde el Palacio de Miraflores, y además acotó: «Encima de esto, 485 presos políticos siguen atrapados en cárceles y centros de tortura».

Este jueves, trabajadores, jubilados y pensionados marcharon en la capital y se habían planteado como meta llegar a Miraflores. Sin embargo, la presidente encargada, Delcy Rodríguez, antes de emprender su primer viaje al extranjero, ordenó que la policía rodeara el Palacio para evitar que los manifestantes llegaran hasta la sede presidencial.

En medio de la marcha, se registró la represión y enfrentamientos de funcionarios policiales contra los protestantes.Los sindicatos de empleados públicos fueron emboscados en varias rutas, y la PNB terminó la movilización muy cerca de Miraflores con bombas lacrimógenas.

Es la primera represión que se registra durante la gestión interina de Delcy Rodríguez, desde que tomó las riendas de la Narcotiranía luego de la captura de Nicolás Maduro, ocurrida el pasado 3 de enero.

Denuncian fuerte represión hacia rehenes políticos en el Rodeo 1

Caracas. – La cárcel El Rodeo 1 (Miranda) volvió a ser noticia esta semana, y es debido a las denuncias sobre torturas y agresiones, que están sufriendo los rehenes políticos allí secuestrados, desde este pasado jueves a mano de los esbirros encargados de ese penal.

Familiares de las víctimas, ONG y figuras políticas optaron por denunciar el hecho, cuya versión es que los custodios y la directiva del Rodeo 1, decidieron aplacar con una fuerza injustificada, una protesta pacífica que iniciaron los internos el mismo jueves.

Se habla extraoficialmente de varios heridos -por lo menos tres internos lesionados- y hasta de un fallecido, cifras que no han sido confirmados todavía.

Una de las denuncias fue realizada por Andreina Baduel, hermana del preso político Yosnars Baduel, quien alertó sobre una violenta represión que se registró contra reclusos, cuando protestaban pacíficamente solicitando visita consular y el cese de las violaciones a sus derechos.

«El Rodeo l sigue siendo un centro de tortura, no ha cambiado nada. La respuesta del régimen fue torturarlos a ellos y a los presos políticos venezolanos», dijo.

La intervención incluyó el uso de gas pimienta y provocó que varios reclusos resultaran heridos y algunos se desmayaran, incluido su hermano Yosnars, quien padece una afección pulmonar crónica producto de torturas previas.

Baduel también precisó, que hay tres presos políticos colombianos en graves condiciones de salud, identificados como Moisés Uribe, Andrés Carvajal y Luis Quichinchia. Por su parte, el dirigente político Juan Pablo Guanipa. también denunció lo ocurrido en ese penal a través de su cuenta en la red X.

“Es alarmante lo que está pasando en El Rodeo 1. Hace dos días varios presos políticos iniciaron una protesta pacífica exigiendo condiciones decentes dentro de ese centro de tortura”, indicó en una publicación.

Guanipa alertó que, a pesar de tratarse de una manifestación pacífica, los organismos represivos del narcorégimen chavista tomaron medidas extremas como respuesta, por lo que se habría registrado ya varios heridos.

“Hoy recibimos reportes creíbles de que las fuerzas de terror del régimen están reprimiendo esa protesta. Les están lanzando gas lacrimógeno y hay graves denuncias de heridos dentro de ese centro de tortura”, señaló Guanipa.